Historia de Sierra Leona

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La Historia de Sierra Leona comienza casi con la llegada de los europeos y transcurre como un país más del África Occidental hasta la explotación masiva de diamantes, los cuales lo convirtieron en el más subdesarrollado del mundo y el que tiene el índice más bajo de desarrollo humano.[1]

Prehistoria de Sierra Leona[editar]

Es muy poco lo que se sabe de la prehistoria sierraleonesa. Parece que el primer homínido que pobló esa parte de África fue el homo ergaster, hace unos tres millones de años. Tras él vendría el llamado homo erectus y tras este el homo sapiens hace unos 200 000 años, siendo esta especie la que finalmente se impuso y perduró hasta la actualidad.[2]

A diferencia de otros estados africanos como Zimbabue, Mauritania y especialmente Egipto, las actuales naciones de África Occidental no contaron con civilizaciones que levantasen grandes construcciones o, por lo menos, las escasas excavaciones arqueológicas no las han encontrado aún.

Parece casi probado que marineros procedentes de Tartessos pasaron por la actual Sierra Leona en el viaje que les llevó a la costa índica de África quizá antes del siglo IV a. C., donde el marinero griego Eudoxio de Cízico encontró los restos (el mascaron o hippoi) cuando realizaba su viaje hacia la India por las costas de la actual Eritrea.[3]

Más improbable aún resulta que este heleno, Eudoxio, llegara o pasara por estas tierras en su último viaje, del que no se tienen indicios. Debe tenerse en cuenta que lo que existiera más allá de Mauritania no interesaba mucho; así el rey Bocos de Mauritania deportó al navegante griego a una isla desierta cuando este le pidió su colaboración para realizar un segundo intento de circunnavegar África hacia la India. Bocos temía que aquello atrajera a los bárbaros a su tierra.[3]

Posteriormente, pese a no estar claro el momento, navegantes árabes llegaron a esas costas llevando con ellos el Islam,[4] pero este dato no está lo bastante contrastado, pues autores como Jordi Esteva, expertos en el mundo árabe, apuntan que las navegaciones de los hijos de Simbad discurrían por el África oriental y Asia, especialmente India y China.[5]

Llegada de los europeos y el tráfico de esclavos[editar]

La esclavitud de Jean-Baptiste Debret.

Fue el navegante portugués Álvaro Fernández el primer europeo del que se tenga noticia en llegar a estas costas en el año 1447 durante los varios intentos y logros por llegar a la India rodeando África. De esta forma fueron los portugueses los primeros europeos en poblar aquellas costas y darlas el nombre con que ahora las conocemos. Este fue invención de Pedro de Cintra en 1467, no se sabe si por la línea afilada de las montañas que se divisan desde la costa (como dientes de león) o por el continuo rugido de los truenos en las montañas próximas a la actual Freetown.[4]

Durante los siguientes siglos los portugueses siguieron visitando esas costas de África Occidental en busca sobre todo de esclavos. En ellas levantaban pequeños muelles de atraque y algunos fortines en lugares alejados y recónditos. Pero también constituía un lugar de paso en la ya citada ruta hacia las Indias que los portugueses explotaban. Así en 1500 la poderosa flota de 13 naves enviada por Manuel I de Portugal, la mayor reunida hasta esa fecha, para impresionar al samorin de Calcuta debía pasar por esas costas; pero se desvió en Cabo Verde y descubrió Brasil en un viaje cubierto por el misterio, en palabras de Manuel Lucena Salmoral.[6]

El descubrimiento de la gran colonia portuguesa disminuyó el interés de los lusos en esas tierras, pero no lo anuló. Al mismo tiempo la existencia de enfermedades como la malaria o la fiebre amarilla, que diezmaban literalmente a los posibles colonos, no convertía esas regiones en una colonia atractiva. Como se ha dicho, los portugueses ocuparon pequeñas cabezas de playa para comerciar con los tratantes de esclavos africanos que sí se adentraban en las selvas en busca de mercancía humana.

En numerosas ocasiones se ha postulado el negocio de esclavos como una de las causas que convertirían después a los africanos en pueblos colonizados; debilitadas sus estructuras tribales, que no podían protegerlos, y reducida mucho su autoestima ante una captura y secuestro continuo. Este tráfico sufrió una importante novedad cuando la monarquía española paso de conceder licencias y cobrar aranceles a participar directamente en la explotación negrera.[7] Sierra Leona no fue una excepción, pero se vio afectada en menor medida que otras regiones que sufrieron mucho más, como es el caso de Guinea, Senegal o incluso Angola.

Historia moderna[editar]

A finales del siglo XVIII, los británicos decidieron liberar a los esclavos y devolverlos a África. Después de muchas discusiones eligieron un territorio recientemente adquirido que sería más tarde conocido como Sierra Leona, como la futura patria de estos esclavos liberados.

En 1821, Sierra Leona se fusionó con Gambia y Costa de Oro (hoy llamada Ghana) para crear los Territorios Africanos Británicos del Oeste. Durante los siguientes 50 años, la marina Británica desembarcó 70.000 esclavos en Freetown, actual capital de Sierra Leona; la población de la capital, se vería rápidamente aumentada por la migración de indígenas desde el interior. Un siglo más tarde, Sierra Leona hizo una transición pacífica a la independencia.

Sierra Leona está habitada por grupos étnicos diversos, pero los mende en el sur y temne en el norte suponen más del 60% de la población total. Hay aproximadamente nueve grupos etno-lingüísticos más pequeños, incluidos los criollos y limba. Sierra Leona tiene lazos fuertes con la vecina Liberia y ha habido sucesivos planes para una posible unión económica entre ambos países.

Los criollos (3% de la población, casi todos cristianos) son descendientes de los esclavos afroeuropeos liberados que viven en el área de Freetown. Fueron la élite en tiempos coloniales tras haber adquirido la cultura y educación británicas.

Después de la independencia del país en 1961, los regímenes mende (particularmente bajo el mandato de Alberto Margai, 1964-67) tendieron a arrebatar la dominación criolla en las estructuras del Estado. Esto, llevó a los criollos a apoyar al (APC) Congreso de Todo el Pueblo, dirigido por Siaka Stevens (un Limba). Bajo los regímenes del APC encabezados por Stevens (1971-85) y Joseph Saidu Momoh (1985-92), los criollos consiguieron retener gran parte de su influencia anterior.

Los mende (casi un tercio de la población total), organizados en el partido de Milton Margai ganaron las elecciones en 1951, y empezaron a aumentar su influencia y poder tanto en la administración como en el ejército. Como resultado, las áreas donde la administración estaba en manos mende se vieron beneficiadas por el Gobierno hasta el punto de que a mediados de los años 60 los distritos mende tenían el doble número de escuelas primarias que los distritos del Norte.

El predominio limba y de la élite criolla durante los primeros años del régimen del APC causaron un gran resentimiento de los temne (aproximadamente uno tercero de la población) que había ayudado al APC. Durante los años setenta, los temne se unieron a los mende en su oposición al gobierno. Después de que Stevens designó a un vicepresidente temne en 1978, parecía que los temne quedarían como el segundo grupo más influyente del régimen, junto a los limba. Los limba (menos de 10 por ciento de la población) ha sido preeminente en el estado y el ejército desde que Stevens subió al poder en 1968.

El 30 de abril de 1992, El Consejo Provisional del Gobierno Nacional (NPRC), dirigido por el capitán Valentine Strasser, da un golpe de estado y se hace con el poder gubernamental. Con el tiempo, Strasser favorecería a los mende sobre otros grupos étnicos en su gobierno y en el ejército. En enero de 1996 sería derrocado por el golpe militar dirigido por el diputado Julius Bio, quien procedió a la organización de elecciones libres que serían ganadas, en marzo de ese mismo años, por un civil, Ahmed Tejan Kabbah, hasta mayo de 1997 en que fue derrocado por un golpe militar.

Mucha de la inestabilidad de los regímenes desde el golpe de Strasser en 1992 puede culparse a la prolongada guerra civil que empezó en marzo de 1991. Una rebelión, dirigida por Foday Sankoh del Frente Revolucionario Unido (FRU o RUF por sus siglas en inglés), empezó en la región sur-oriental del país y en marzo de 1995, había afectado a todos los distritos menos uno del país. La dirección del RUF está principalmente compuesta por personas temne, al igual que la mayor parte de sus tropas. El propio Sankoh y la mayoría de sus lugartenientes son temne y luchan según ellos contra la hegemonía Mende. Ahmed Tejan Kabbah es medio Mende y su SLPP (Partido Popular de Sierra Leona) es undamentalmente Mende. El RUF ha denunciado en repetidas ocasiones que el SLPP ha marginado a los grupos étnicos que no sean mende y que han empleado un criterio étnico en la designación de los ministros del Gobierno. Tras el golpe mayo de 1997, sin embargo, el RUF pidió a Sankoh que apoyara al nuevo gobierno militar del comandante Johnny Koroma. Los hasta entonces rebeldes optaron asociarse con el gobierno militar, pero entonces, los Kamajors, las milicias mende organizadas en base a los grupos de caza tradicionales, tomó el relevo de la lucha contra el gobierno del RUF.

Las consecuencias de esta interminable guerra civil son que entre diez y quince mil civiles del nordeste y sudeste han perdido la vida desde 1991, asesinados por ambos ejércitos o por inanición y la mitad de la población del país (2 millones de personas) se han visto obligadas a abandonar sus hogares y desplazarse a zonas más seguras alguna vez durante el conflicto. Los distritos más afectados han sido Moyamba, Bo, Kenema, Kailahun, Tonkolili, Kono y Pujehun.

La esperanza de estabilización durante el verano de 1998, a partir de la intervención de las tropas de la ONU, compuestas por tropas nigerianas del ECOMOG pronto fue rota tras las atrocidades contra los civiles durante los meses siguientes. Los llamamientos de Foday Sankoh a sus propias tropas a deponer las armas no han servido de nada, en parte porque ambas partes temen que tras la paz vendrían los juicios por traición y crímenes contra la humanidad que podrían involucrar al propio Sankoh.

Referencias[editar]

  1. Campbell, Greg, Diamantes sangrientos, Paidós, Barcelona, 2003, ISBN 84-493-1451-8
  2. Coppens, Yves, Los primeros homínidos, nº 2 de La odisea de la especie - Serie documental, France 3, París, 2002, Depósito Legal: M-40886-2003
  3. a b Sánchez Dragó, Fernando, Eudoxio de Cízico, nº 80 de La aventura de la Historia, Arlanza Ediciones, Madrid, junio de 2005, ISSN 1579-427X
  4. a b http://www.ikuska.com/Africa/Paises/Sierra_Leona.htm#HISTORIA, Derio, última visita 18 de marzo de 2007
  5. Esteva, Jordi, Hijos de Simbad, nº 60 de Clío (revista), Grupo, Madrid, octubre de 2006, ISSN1579-3532
  6. Lucena, Manuel, Brasil, 1500 ¿casualidad o argucia?, nº 23 de La aventura de la Historia, Arlanza Ediciones, Madrid, septiembre de 2000, ISSN 1579-427X
  7. Lucena, Manuel, Los negocios negreros de la monarquía española, nº 28 de La aventura de la Historia, Arlanza Ediciones, Madrid, febrero de 2001, ISSN 1579-427X

Bibliografía[editar]

  • (en francés) L. Bonnet , Salone, roman historique, Editions Vents d'Ailleurs, 2012, ISBN : ISBN 978-2-36413-017-3
  • (en inglés) C. Magbaily Fyle et Cyril P. Foray, Historical dictionary of Sierra Leone, Scarecrow Press, Lanham, Md., 2006 (nouvelle édition révisée), LII-288 p. ISBN 978-0-8108-5339-3
  • (en inglés) Ernest Graham Ingham, Sierra Leone after a hundred years, Frank Cass, Londres, 1968, XI-368p. (reproduction en fac-similé de l'éd. de Londres, Seeley and C° Ltd, 1894)
  • (en inglés) Alexander Peter Kup, A history of Sierra Leone, 1400-1787, Cambridge University Press, Cambridge, 1961, 211 p.

Enlaces externos[editar]