Historia de México

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México - Historia
Cronología
Época Precolombina

Etapa Lítica
Aridoamérica
Oasisamérica
Mesoamérica

Conquista
(1519-1697)
Virreinato de Nueva España
(1535-1810)
Independencia de México
(1810-1821)
México Independiente
Siglo XIX

Primer Imperio Mexicano (1821-1823)
Intentos españoles de reconquista de México (1821-1829)
Independencia de Texas (1835-1836)
Primera Intervención Francesa (1838-1839)
Intervención estadounidense (1846-1848)
Revolución de Ayutla (1854-1855)
Leyes de Reforma (1855-1857)
Guerra de Reforma (1857-1861)
Segunda intervención francesa (1862-1867)
Segundo Imperio Mexicano (1864-1867)
República Restaurada (1867-1876)

Porfiriato (1876-1910)
Revolución mexicana (1910-1924)
Guerra Cristera (1926-1929)
Maximato (1924-1934)
Cardenismo (1934-1940)
México moderno
(1940-a la fecha)

Historia política de México (1940-2006)
Historia económica de México (1940-2006)
Historia social de México (1940-2006)

La historia de México, país ubicado en el norte del continente americano (en la porción más septentrional de Mesoamérica), se remonta a unos 14,000 años (conforme al consenso de Clovis), en que se estima ocurrieron los primeros asentamientos de pobladores sedentarios. Antes de la conquista por los españoles en el siglo XVI, lo que ahora es México fue habitado por pueblos de culturas que interactuaron entre ellos en diverso grado, en el tiempo y el territorio. De aquella época sobresalen la cultura olmeca, la tolteca, la teotihuacana, la maya, la náhuatl, la totonaca, la zapoteca, la mixteca y la tarasca, entre otras.[1]

A la llegada de los europeos, México era un mosaico de pueblos y culturas. Después de la conquista, durante 300 años de virreinato, se fue constituyendo un país con cierto grado de homogeneidad y rasgos comunes. En los albores del siglo XIX con la independencia que se alcanza del imperio español, se inicia el proceso de integración definitivo que da lugar al México contemporáneo. A lo largo del siglo XIX se suceden guerras y disputas intestinas, además de varios intentos de avasallamiento por parte de potencias extranjeras. En ese entonces México perdió cerca de la mitad de su territorio, después de lo cual empezó su consolidación como nación libre y soberana.[1]

Vino, al iniciarse el siglo XX, un cruento movimiento social que sentó bases políticas, jurídicas y sociales del México actual. Durante la mayor parte de tal siglo la nación vivió en paz un proceso de aprendizaje y autocorrección, tanto en lo institucional como en los aspectos social y económico. Al cabo de diversas crisis de corte fundamentalmente económico y político, la última de las cuales no aún superada, la nación evoluciona y se asienta hacia el fin de la primera década del siglo XXI, ocasión en que se cumplen 200 años de su independencia de España y 100 años de su revolución.[1]

Periodización[editar]

Mapa actual de México.

La historia de México suele dividirse en cuatro grandes períodos. Antes de la historia tenemos la prehistoria que, a diferencia de la historia europea, la prehistoria de América se divide en tres periodos: el Periodo Arqueolítico que, aproximadamente, va del año 30.000 a.C. al 9500 a.C.; el Cenolítico del 9500 al 5000 a.C. Y finalmente el periodo Protoneolítico del 5000 al 2500 a.C.[2]

Cabe también señalar que, el territorio que comprende actualmente México, se ha dividido para su estudio prehispánico en tres áreas culturales (Mesoamérica), (Oasisamérica) y (Aridoamérica), siendo la primera donde se asentarían las sociedades más complejas y la última una zona habitada principalmente por tribus nómadas.[3]

El primer periodo de la historia de México es precisamente la época prehispánica o precolombina, que va del 2500 a.C. al año 1521, año de la caída de Tenochtitlán. Durante éste período aparecerán las diferentes civilizaciones que se asentarán en el centro, sur y suroeste del país. Principalmente esta etapa a su vez se divide en los periodos Preclásico (2500 a.C. al 200 d.C.), Clásico (200-900) y Clásico Tardío (900-1521).[2]

El siguiente periodo se le ha denominado época virreinal, tiempo en que México estuvo unido a la Corona española y comprende del año 1521 a 1821 (fecha en que se consuma la independencia), sin embargo la mayoría de los historiadores coinciden en que es en 1810 (iniciación de la guerra de independencia) cuando se da un rompimiento y surge el México moderno. La época virreinal comprenderá el establecimiento del Virreinato, el arribo de las órdenes religiosas, el surgimiento de la Virgen de Guadalupe y cambios en la actividad económica y administrativa, pasando por el arte barroco.[1]

El México moderno abarca pues un siglo exactamente, de los inicios del movimiento de independencia insurgente en 1810 y finaliza en 1910 con el estallido de la Revolución Mexicana. En esta época es cuando se intentará construir una nación, ya separada de España y el país se verá envuelto en diferentes conflictos, tanto internos como externos hasta el triunfo liberal en 1867, comprende también la restauración de la república (1867-1876) y el ascenso de Porfirio Díaz al poder en 1876.[4]

A partir de 1910 a la fecha se ha denominado el México contemporáneo, inicia con la Revolución Mexicana, sobre la cual aún hay discusiones acerca de la fecha de su término e incluso se habla de varias revoluciones, pero como convención se ha tomado 1917 con el triunfo del constitucionalismo. Aún así en los siguientes años se darán algunos levantamientos de lucha por el poder a cargo de Álvaro Obregón y de la Huerta. Esta época también comprende los periodos del Maximato, el Cardenismo y el Priísmo.[2]

México prehispánico[editar]

El territorio fue descubierto y habitado por grupos de cazadores y recolectores nómadas hace más de 30.000 años. Por miles de años, los habitantes de esta región de América se dedicaron a la cacería y la recolección, hasta que se descubrió la agricultura. En Guilá Naquitz se encontraron los más antiguos restos de la domesticación de varios cultivos,[5] aunque la agricultura se desarrolló también en sitios como el valle de Tehuacán y la sierra de Tamaulipas. La domesticación del maíz tuvo lugar alrededor del quinto milenio antes de la era común. A partir de entonces los grupos humanos dependieron cada vez más de los cultivos, hasta que se establecieron las aldeas agrícolas y sedentarias en Mesoamérica.[6] Mientras en Mesoamérica la agricultura prosperaba, los pueblos norteños seguían siendo completamente dependientes de la cacería y la recolección.

La historia prehispánica de lo que actualmente es el norte de México es mal conocida porque los pueblos que ocuparon la región tenían una cultura material limitada. Los pueblos de costumbres nómadas que habitaron los desiertos, costas y montañas al norte de Mesoamérica son llamados aridoamericanos pero no compartían su cultura. La cueva de la Perra (Tamaulipas) vio la invención de la agricultura en América y contó con presencia humana desde el año 12000 a. C.[7] Hay testimonios de los pueblos nómadas en sitios como Cueva de la Candelaria (Coahuila, 8000 a. C.),[8] o El Conchalito (Baja California Sur).[9] También en Baja California se encuentran las pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco que continuaron en funciones hasta el siglo XIX, cuando desaparecieron los últimos indígenas de esa región.

Pirámide de La Venta, Tabasco. Posiblemente la más antigua de Mesoamérica.

Algunos autores[10] toman como marcador del inicio de la civilización mesoamericana la controvertida[11] cerámica Pox de Puerto Marqués, fechada alrededor del siglo XXIV a. C..[12] La cerámica mesoamericana podría tener origen en el contacto entre la costa sudamericana del Pacífico y el Occidente de Mesoamérica. Los nuevos adelantos técnicos se difundieron por toda la región, de modo que algunos siglos después se produjo cerámica en otras aldeas del Preclásico Temprano (2500- 1500 a. C.) como Chupícuaro y Tlatilco. Durante el Preclásico Medio (ss. XIV-IV a. C.) en toda Mesoamérica se difundió la cultura olmeca,[13] floreciendo lugares como La Venta en Tabasco, que fue el centro ceremonial olmeca más importante. Después del ocaso olmeca tuvo lugar un florecimiento simultáneo de varios pueblos. Destacan la tradición de las tumbas de tiro de probable influencia sudamericana,[14] la cultura epiolmeca en Tres Zapotes, el florecimiento de Izapa y el desarrollo de la cuenta larga.[15]

Diagrama comparativo de algunas cronologías propuestas para las culturas del centro de México.

Al final de esta etapa, Teotihuacan se había convertido en la urbe más importante del valle de México. Durante el Clásico Temprano (ss. II-VI/VIII) la influencia de Teotihuacan se dejó sentir en toda Mesoamérica, apoyada por su poder político y comercial.[16] Tuvo importantes aliados, como Monte Albán en los Valles Centrales de Oaxaca. La civilización mesoamericana se extendió hacia el norte en sitios como La Quemada. Del norte también llegaron influencias culturales, visibles en la cultura huasteca. El clásico fue también la época de la consolidación de la cultura maya en la península de Yucatán, la planicie de Tabasco y las tierras altas de Chiapas. Por otro lado, en los valles y montañas al norte de la sierra Madre Occidental se desarrolló la cultura Paquimé, resultado de la consolidación de la agricultura en el noroeste y del intercambio entre Mesoamérica y Oasisamérica.

Durante los siglos X al XII, el centro de México fue dominado por Tollan-Xicocotitlan, la capital de los toltecas. Esta ciudad estableció vínculos muy fuertes con varias regiones de Mesoamérica, pero particularmente con la península de Yucatán, donde se ubica la ciudad maya de Chichén Itzá. En Oaxaca, mientras tanto, los mixtecos iniciaron un proceso expansionista que los llevó a ocupar los Valles Centrales donde habitaban los zapotecos. En 1325 los mexicas fundaron México-Tenochtitlan, la capital del Estado más extenso que conoció la Mesoamérica prehispánica, que sólo rivalizó con los purépechas de Tzintzuntzan.[17]

Olmecas[editar]

Los Olmecas se asentaron en la región tropical del sur de Veracruz y Tabasco. Los vestigios de la cultura Olmeca son posiblemente los más antiguos de Mesoamérica, como la cabeza olmeca encontrada en el yacimiento de La Venta, Tabasco.

La cultura olmeca, también conocida como cultura madre, tuvo su desarrollo entre los años 1200 a. C. y 500 a. C. en la región costera del Golfo de México (actualmente comprende los estados de Veracruz y Tabasco); dicha civilización se ubicó en el área central de los llamados Habitantes del país del hule.[17]

La economía de los olmecas tuvo como base la agricultura de roza, la cual consiste en talar grandes extensiones de árboles para despejar la tierra y después sembrar; practicaban la caza y la pesca, así como, en menor medida, la recolección de frutos.[18]

Los sitios arqueológicos más sobresalientes son La Venta, en el estado de Tabasco; la San Lorenzo y Tres Zapotes. En La Venta la construcción de sus edificios es simétrica, dispuestos en un eje largo que va de norte a sur; los monumentos están colocados a los lados. Este centro ceremonial sirvió de ejemplo para el resto de las culturas mesoamericanas, pues diseños similares los percibimos en otros centros urbanos.[2]

Los sacerdotes, quienes poseían conocimientos astronómicos sobre los períodos de lluvia y los idóneos para la siembra, eran, probablemente, la clase dirigente. Algunos investigadores mexicanos han supuesto la existencia de un gobierno teocrático apoyado por la clase militar.[19]

Existen pruebas de que los olmecas utilizaban una escritura jeroglífica y desarrollaron la Rueda Calendárica, evidencia de su progreso, la cual contaba con 365 días. Realizaron diversos monumentos, como las famosas cabezas olmecas, que probablemente eran retratos de guerreros prominentes en batalla o de personajes de alta jerarquía.[1]

Esta cultura desapareció en el año 500 a. C., debido, probablemente, a un desastre natural que los obligó a dejar sus centros urbanos y, como consecuencia, desaparecer de los registros históricos. "La cultura olmeca se puede definir como la Cultura Madre de la América Pre-Colombina", según Mohd Ateeque.[19]

Mayas[editar]

La Zona Arqueológica de Comalcalco en Tabasco fue edificada en terracota en una zona productora de Cacao

El territorio que ocupaban los mayas comprende los actuales estados de Yucatán, Campeche, Quintana Roo, parte de Chiapas y Tabasco en México; y Belice, Guatemala y Honduras en Centroamérica. A partir del siglo III de nuestra era, la cultura maya empezó un florecimiento impresionante, que perduró hasta el siglo IX, que ha sido llamado período clásico.

Antiguamente se creía (mayormente debido al liderazgo ideológico ejercido por Eric Thompson) que los mayas eran una Teocracia, en la que un grupo de sacerdotes gobernaban al pueblo. En la actualidad este enfoque se considera obsoleto debido a los avances en el desciframiento de los glifos mayas (siendo Yuri Knorozov el pionero en el desciframiento propiamente dicho y Tatiana Proskouriakoff la descubridora del sistema de linajes mayas). Gracias a estos descubrimientos, hoy sabemos que los mayas eran gobernados por señores feudales, gobernantes de una o varias ciudades, que recibían el título de ajaw y por gobernantes mayores, que recibían el título de Kaloomte'[20]

La escritura jeroglífica maya ha despertado admiración de investigadores, así como también su progreso matemático y su desarrollo de un equivalente al álgebra. Inventaron (en el continente Americano) el símbolo del cero y también alcanzaron un gran nivel en sus conocimientos de Astronomía al construir observatorios, logrando con ellos un gran avance en la observación (y cálculos correspondientes) de los ciclos lunares, del sol y de Venus.

Los Mayas también desarrollaron el comercio mediante el uso de redes marítimas y terrestres, abarcando gran parte de Mesoamérica, comerciando con mercaderías que obtenían de lugares tan lejanos como el imperio inca[cita requerida] sirviendo en muchos casos de enlace con los mexicas y sus dominios mesoamericanos. Debido a estas redes comerciales, a los mayas se les ha llamado «los fenicios de América»[21]

La desaparición de la civilización maya aún se desconoce.

Teotihuacan[editar]

Enclavado a unos 50 km al noroeste de la Ciudad de México, Teotihuacan, «lugar donde los hombres se convierten en dioses», fue el enclave político y religioso más extenso de América Precolombina y la capital de la civilización que lleva su nombre.

La civilización teotihuacana se desarrolló al noreste del Valle de México entre los años 200 y 650 d.C. Estaban concentrados en una sola ciudad, alcanzando gran mérito de construcciones y también en la cultura.

Tula-Xicocotitlan[editar]

En el siglo VIII comenzó la decadencia de Teotihuacan, que cedió su lugar a numerosos estados hostiles entre sí que dominaron cada uno regiones clave para la economía mesoamericana. Por el siglo X d. C., estos estados habían perdido su fuerza, al mismo tiempo en que llegaron del desierto las primeras tribus chichimecas. En el noroeste, los pueblos oasisamericanos se diferenciaron definitivamente del conjunto de Aridoamérica, y crearon una civilización propia cuyos vestigios más importantes en territorio mexicano se localizan en Paquimé.

Durante los siglos X al XII, el centro de México fue dominado por Tula, la capital de los toltecas. Esta ciudad estableció vínculos muy fuertes con varias regiones de Mesoamérica, pero particularmente con la península de Yucatán, donde se ubica la ciudad maya de Chichén Itzá. En Oaxaca, mientras tanto, los mixtecos iniciaron un proceso expansionista que los llevó a ocupar los Valles Centrales donde habitaban los zapotecos. En 1325 los mexicas fundaron Tenochtitlán, la capital del estado más extenso que conoció la Mesoamérica prehispánica, que sólo rivalizó con los purépechas de Tzintzuntzan.

Imperio mexica[editar]

Moctezuma Xocoyotzin (146629 de junio de 1520) Huey Tlatoani de México-Tenochtitlán (1502-1520). El reinado de Moctezuma presencio la llegada de los españoles.
Vagaron de un lugar a otro hasta recalar en un islote del ahora extinto lago de México, ahí encontrarían un águila que devoraba a una serpiente, y fue allí donde fundaron, en el año 1325, una modesta población que con el tiempo se convirtió en la gran Tenochtitlan.

Según el mito de fundación de Tenochtitlán (véase México-Tenochtitlan) ocurre en el año de 1325, cuando los mexicas provenientes de Aztlán (Lugar de Garzas) emigran hacia el sur de América en busca de la tierra prometida por su dios Huitzilopochtli quien les ordenó fundar una ciudad en donde encontraran un águila posada sobre un nopal devorando una serpiente.[2]

El 13 de marzo de 1325 los aztecas llegaron a lo que hoy se conoce como el Valle de México, (algunos historiadores dicen que vieron la señal y fundaron México-Tenochtitlan). Entraron al Valle de México llegaron en lo que actualmente es el Bosque de Chapultepec, donde residieron hasta que en una nueva expedición al centro del valle encontraron, el 18 de julio de 1325, en un islote rodeado de agua, una penca donde se encontraba un nopal y sobre el nopal un águila devorando una serpiente. Fue allí donde fundaron la Gran Tenochtitlan, ciudad y capital del Imperio Mexica.

A la víspera de la llegada de los conquistadores españoles a Tenochtitlan en 1519, el también llamado Imperio Azteca se extendía desde el Valle de México hacia las costas del Pacífico y del Golfo de México y desde Querétaro en el norte hasta Oaxaca en el Sur, incluyendo áreas de influencia en Chiapas y Guatemala. Este dominio sobre una gran extensión territorial se apoyaba en el poder militar y económico que los mexicas ejercían por medio de sus ejércitos y los tributos que exigían a los pueblos y Señorios conquistados. No obstante, los mexicas no lograron someter del todo a los pueblos huasteco, totonaca y tlaxcalteca. A la postre estos pueblos en alianza con los conquistadores españoles y otros pueblos sometidos lograrian doblegar el poderío militar del Imperio Mexica durante el sitio y toma de Tenochtitlan en 1521. Victoria militar que abrió paso a un nuevo orden económico y social durante el largo periodo de conquista de México

México virreinal[editar]

El Virreinato de Nueva España fue una entidad territorial, integrante del Imperio español, establecida por la Corona de Castilla durante su periodo de dominio americano. Fue creado tras la conquista sobre los mexicas y otros pueblos de Mesoamérica, realizada entre 1519 y 1521 por las tropas de Hernán Cortés, por Real cédula de Carlos V, el 1 de enero de 1535, aunque la instauración oficial se realizó el 8 de marzo del mismo año. Su primer virrey fue Antonio de Mendoza y Pacheco y la capital del virreinato fue la Ciudad de México. Catedral Metropolitana de la Ciudad de México.

Entre la caída de Tenochtitlan y el establecimiento del virreinato de Nueva España transcurrieron catorce años. En ese tiempo, el gobierno quedó primero a cargo de Hernán Cortés, que se autoproclamó Capitán General de Nueva España. Luego fueron nombradas las Reales Audiencias de México, dependientes de la Corona de Castilla, con el propósito de realizar una mejor administración del virreinato.

Hernán Cortés Monroy Pizarro Altamirano (Medellín (Badajoz), 1485Castilleja de la Cuesta, (Sevilla), 2 de diciembre de 1547), Conquistador español del Imperio azteca (hoy el centro de México). I Marqués del Valle de Oaxaca, Gobernador y Capitán General de la Nueva España .

El virreinato fue establecido en 1535, y su primer virrey fue Antonio de Mendoza y Pacheco. En su historia, la Nueva España fue regida por 62 virreyes de diferente importancia histórica, entre los que destacan Antonio María de Bucareli (1771-1779) y Fray Payo Enríquez de Rivera (1672-1680).

El descubrimiento de nuevos yacimientos de distintos minerales en el centro y norte del territorio (desde Sonora hasta el sur de la provincia de México) permitió que gradualmente la Nueva España ocupara el lugar de privilegio, especialmente en la extracción de plata. La minería permitió el desarrollo de otras actividades asociadas, especialmente los obrajes y la agricultura, que convirtieron a las regiones del Bajío o los valles de México y Puebla en prósperas regiones agrícolas y de actividad industrial incipiente.

El comercio del virreinato era realizado a través de dos puertos, Veracruz en el golfo; y Acapulco en el Pacífico, a éste llegaba la Nao de China, una nave que transportaba productos de las islas Filipinas a Nueva España y de ahí a la metrópoli. El comercio coadyuvó al florecimiento de estos puertos, de la Ciudad de México y de las regiones intermedias entre ambos. Hay que señalar que hasta finales del siglo XVIII, con la introducción de las reformas borbónicas, el comercio entre los virreinatos no estaba permitido.

La sociedad novohispana estaba fuertemente segmentada. Por un lado, existía toda una codificación acerca de las relaciones entre los grupos étnicos. Aunque nunca fue tan severa que no permitiera el intercambio cultural o el mestizaje biológico, sí había una definición de la posición que una persona ocupaba en la escala social de acuerdo con una supuesta mezcla de sangres. Mientras más sangre española, mejor posición, por ello los españoles peninsulares (o gachupines) ocupaban las posiciones de privilegio.

Durante el período virreinal se gestaron muchas de las tradiciones populares e instituciones tradicionales que dan carácter al pueblo mexicano de la actualidad.

México Independiente[editar]

Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo y Costilla y Gallaga Mondarte Villaseñor (Hacienda de Corralejo, Pénjamo, Guanajuato, 8 de mayo de 175330 de julio de 1811) Iniciador de la Independencia, es considerado Padre de la Patria en México.

El 16 de septiembre de 1810 es la fecha que marca el inicio del movimiento armado dirigido por Miguel Hidalgo; quien fuera un simple sacerdote logró movilizar a una gran parte del pueblo mexicano con lo que se conoce como El grito de Dolores, ya que hizo un llamado a los habitantes de La Nueva España en la iglesia de Dolores.

Uno de los pretextos tomados por los criollos para reclamar la independencia de los virreinatos fue la ocupación francesa de España, a principios del siglo XIX. En varias partes de América Latina tuvieron lugar algunas rebeliones independentistas, algunas más exitosas que otras. México no fue la excepción. Los primeros intentos separatistas de Nueva España corresponden los hechos ocurridos durante la Crisis política de 1808 en México, se formó una Junta de Gobierno la cual contaba con cierta simpatía del virrey José de Iturrigaray, pero un golpe de Estado realizado por Gabriel de Yermo depuso al virrey y a consecuencia se encarceló a los promotores de la junta: Melchor de Talamantes, Juan Francisco Azcárate y Lezama, Francisco Primo de Verdad y Ramos y José Antonio de Cristo. La Real Audiencia, que favorecía a los golpistas, nombró a Pedro de Garibay como virrey interino y toda idea de separatismo fue sofocada. Las reuniones entre criollos continuaron, pues la inconformidad con su situación secundaria en la sociedad novohispana y la ocupación francesa de la metrópoli eran la oportunidad para conseguir un gobierno local. El siguiente intento por establecer un congreso independiente y autónomo fue la Conjura de Valladolid en 1809, pero fue descubierta y sus miembros fueron procesados.

El Grito de Dolores es considerado el punto cronológico con que inicia la guerra de Independencia de México. Parroquia de Dolores Hidalgo.

La conspiración de Querétaro sería finalmente la que desataría la revolución de Independencia de México. En la conspiración participaban, entre otros, los corregidores de la ciudad de Querétaro, Josefa Ortiz de Domínguez y Miguel Domínguez; Ignacio Allende y Juan Aldama, y el cura Miguel Hidalgo. Sería este último quien daría el llamado "Grito" a la insurrección en el pueblo de Dolores, Guanajuato, el 16 de septiembre de 1810.

Tras varias victorias, entre las que destacan la toma de Guanajuato, Valladolid, y la derrota que propinaron a las tropas realistas en Cerro de las Cruces (a un tiro de piedra de la Ciudad de México), el ejército insurgente se retiró hacia occidente. Fueron derrotados en la Batalla del Puente de Calderón por Félix María Calleja, a la postre, virrey novohispano. Las tropas realistas persiguieron a la insurgencia hasta apresarlos en Acatita de Baján, Coahuila. Los líderes fueron fusilados y sus cabezas exhibidas en las cuatro esquinas de la Alhóndiga de Granaditas, en Guanajuato. Esto fue en el año de 1811.

José María Cleto Morelos y Pavón (Valladolid, Michoacán, 30 de septiembre de 1765 - Ecatepec, Estado de México, 22 de diciembre de 1815) fue sacerdote y militar insurgente mexicano, que organizó y fue el artífice de la segunda etapa (1811-1815) de la Guerra de Independencia de México.

Para este tiempo, la insurgencia se había hecho fuerte en el sur de la intendencia de México. Al frente de la tropa se hallaba el cura y Generalísimo José María Morelos y Pavón, quien había recibido la orden directa de Hidalgo de encabezar la revolución en la Sierra Madre del Sur. Entre los triunfos más sonados de Morelos y su ejército (del que formaban parte, entre otros, Mariano Matamoros, los hermanos Galeana y los hermanos Bravo), se encuentra el sitio de Cuautla, que fue roto tras casi un año de asedio realista. Morelos convocó al primer congreso americano en 1813, en Chilpancingo, al que acudieron diputados de las provincias del naciente país, los cuales firmaron el Acta de Independencia de la América Septentrional y promulgaron la Constitución de Apatzingán un año más tarde, sobre la base del documento escrito por Morelos, intitulado Sentimientos de la Nación, (el Generalísimo que había rechazado ese título, se hizo llamar Siervo de la Nación) .

Sin embargo, los realistas terminaron por minar la capacidad bélica del ejército insurgente y finalmente, Morelos fue aprehendido en Tezmalaca y conducido a la Ciudad de México, donde fue enjuiciado, degradado, excomulgado y hecho preso. Finalmente fue fusilado en San Cristóbal Ecatepec (que hoy se llama Ecatepec de Morelos en recuerdo del cura), el 22 de diciembre de 1815.

A esas alturas, el ejército insurgente había entrado en una fase francamente defensiva. Habían sido fusilados Matamoros y Morelos, muertos en combate fueron algunos de los Galeana (no todos: Pablo siguió combatiendo a los realistas en Zacatula, hasta 1822, cuando Vicente Guerrero le mandó a avisar que la guerra había terminado un año antes). Los únicos frentes fuertes eran el veracruzano, al mando de Guadalupe Victoria, y el de Vicente Guerrero, en el sur de México. En el norte, la campaña relámpago de Pedro Moreno y Francisco Xavier Mina (un joven español de ideas liberales, recién desembarcado de España), había concluido desastrosamente, a pesar de sus triunfos iniciales.

De esta manera, la revolución popular de independencia mexicana se hallaba muy lejos del triunfo. El virrey Apodaca había ofrecido indulto a los insurgentes, lo que minó el ejército en resistencia. La oferta llegó a Guerrero por conducto de su padre, y la rechazó con la famosa frase la Patria es primero, que hoy está escrita con letras de oro en el Palacio Legislativo de San Lázaro. Aprovechando la situación, algunos militares criollos —que habían combatido a los insurgentes durante los años anteriores— tomaron la dirección del movimiento.

Agustín de Iturbide selló un pacto con Guerrero, jefe de los insurgentes surianos, en compañía de quien promulgó el Plan de Iguala en 1821. Poco tiempo después, llegó el nuevo virrey de Nueva España, Juan O'Donojú, que también sería el último, y que aceptó firmar el acta de independencia de México el 27 de septiembre de 1821.

Los primeros reconocimientos a la nación independiente provinieron de Chile, Gran Colombia y Perú. En 1825, los Estados Unidos reconocieron a la nueva nación con los límites de 1820 establecidos por el gobierno estadounidense y la Corona de España, por el Tratado de Adams-Onís. Los límites estaban fijados por el paralelo 42ºN, las Rocallosas, el río Nexpentle, el río Rojo y el río Sabina hasta desembocar en el Golfo de México.

Siglo XIX[editar]

Agustín Cosme Damián de Iturbide y Arámburu (Valladolid, Michoacán, 27 de septiembre de 1783 - Padilla, Tamaulipas, 19 de julio de 1824) Emperador de México (1821-1823). Durante la primera época de la guerra por la Independencia de México, Iturbide combatió a los insurgentes mexicanos como parte del ejército real español, aunque después lucho por la libertad de México pactando y aliándose con los insurgentes.

El Imperio Mexicano duró apenas unos cuantos meses. Rápidamente se vio envuelto en una crisis financiera derivada de la necesidad de pagar los daños provocados por los once años de revolución independentista. Además, los grupos republicanos cobraban cada vez más fuerza. En el año de 1823, Antonio López de Santa Anna y Vicente Guerrero proclamaron el Plan de Casamata, por el que negaban al gobierno de Iturbide y anunciaban la instauración de una república. El emperador intentó defenderse por medio de las armas, pero su ejército fue derrotado y él exiliado en ese mismo año. Con la derrota del Imperio, las provincias centroamericanas se separaron de México, lo cual hicieron todas, salvo Chiapas, para formar las Provincias Unidas de Centroamérica.

Antonio López de Santa Anna (Xalapa, Veracruz, 21 de febrero de 1794Ciudad de México, 21 de junio de 1876) fue un político y militar mexicano, en 11 ocasiones presidente de México.

Tras un breve interludio, presidido por una Junta Provisional, encabezada por Pedro Celestino Negrete, en 1824 el Congreso Constituyente promulgó la Constitución Mexicana que habría de regir a la República. Este documento asentaba que la nación adoptaba como forma de gobierno la república federal, con división de poderes. Éstos residirían en la Ciudad de México, y estaría integrada por estados federados y territorios federales. El Congreso convocó a elecciones en las que salió electo Guadalupe Victoria para el período de 1824-1828.

A partir de la conclusión del período de Victoria, la vida política mexicana se tornó inestable, debido a las pugnas entre la antigua aristocracia y el pequeño grupo de burgueses liberales del país. El personaje central a lo largo de la primera mitad del siglo XIX fue Antonio López de Santa Anna, quien repelió la intentona hispana por reconquistar México y ascendió al poder once veces: cinco de ellas como abanderado de los liberales y las otras seis como conservador.

En 1833 tuvo lugar el primer intento de reforma liberal profunda del Estado, encabezada por Valentín Gómez Farías (a la sazón presidente interino, pues Santa Anna se había retirado a descansar a su hacienda) y José María Luis Mora. La reforma fracasó por el regreso de Santa Anna a la presidencia, con el apoyo de los conservadores. En 1835 fueron promulgadas las Siete Leyes, una constitución de corte centralista, que ocasionó la declaratoria de independencia de Zacatecas (rebelión reprimida brutalmente por el general Cos) y Texas. Este último territorio, perteneciente al estado de Coahuila y Texas, se separó de México en 1836. Cinco años más tarde la República de Yucatán declaró su independencia, y no se reincorporaría a México hasta 1848. Ese mismo año de 1841, el estado de Tabasco decretaría su separación de México en protesta por el centralismo imperante en el país, el estado se reincorporaría oficialmente en 1842.

Durante esa misma época, Santa Anna promulga el 20 de octubre de 1842 un decreto, el cual declaraba la educación obligatoria entre los siete y quince años; sin embargo, fue depuesto como presidente ese mismo día. Este hecho es uno de los pocos relevantes en el ámbito educativo.

El 6 de enero de 1843, fue proclamada la segunda república centralista de México, encabezada por Santa Anna. La vida de la república sería muy corta, pues tres años más tarde fue incapaz de enfrentar la invasión estadounidense, hecho que los liberales aprovecharon y terminaron por rehabilitar la constitución de 1824 el 22 de agosto de 1846.

Por esa época, México enfrentaba una guerra con Estados Unidos. Este país había anexado el Territorio de Texas en 1841, y en 1846 reclamó a México la posesión de la franja de tierra comprendida entre el río Bravo y el río de las Nueces. El límite de la provincia texana históricamente había sido el río de las Nueces, unos 300 km más al norte del Bravo, por lo que las reclamaciones eran infundadas. El gobierno estadounidense acometió contra México, y ocupó el país desde 1846 hasta 1848. Después de esto los estadounidenses ocuparon el territorio nacional.

Durante la invasión a la Ciudad de México los ejércitos de Estados Unidos al mando de Winfield Scott torturaron y mataron a algunos soldados irlandeses del Batallón de San Patricio que colaboraron con la resistencia mexicana. Finalmente, el 14 de septiembre de 1847, los estadounidenses izaron su bandera en el Palacio Nacional, tomando antes el Castillo de Chapultepec, que era, por aquel entonces, colegio militar, y donde se encontraban sólo unos cuantos cadetes de guardia, ahora conocidos como "los Niños Héroes". La guerra concluyó con la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo, en el que México reconocía la frontera texana en el río Bravo y "cedía" los territorios de California y Nuevo México (cerca de 2,000,000 de km² que hoy conforman los territorios de California, Nuevo México, Arizona, Nevada, Utah, la mayor parte de Colorado y la región suroeste del Wyoming y Kansas, y el oeste de Oklahoma).

Tras la guerra con Estados Unidos, fue electo para la presidencia José Joaquín de Herrera. El gobierno de Herrera fue más o menos tranquilo, aunque las elecciones para relevarlo fueron presa de la división entre liberales y conservadores. Este nuevo conflicto se resolvió con la llegada de Santa Anna al poder, que gobernó por última ocasión la república entre 1853 y 1855. Santa Anna se autonombró dictador de México y gobernó con el título de "Su Alteza Serenísima" (el tratamiento fue elevado al rango de ley constitucional). Mientras tanto, la mayor parte del país seguía en la miseria. El colmo fue el aumento en el monto de los impuestos y la creciente corrupción del gobierno.

Benito Pablo Juárez García (*San Pablo Guelatao, Oaxaca, 21 de marzo de 1806Ciudad de México, 18 de julio de 1872) fue un abogado y político mexicano, de origen indígena zapoteca, Presidente de México en varias ocasiones (1858-1872).

Por ello, en 1854 los liberales se fueron a la guerra, amparados en el Plan de Ayutla y encabezados por Juan Álvarez e Ignacio Comonfort. El movimiento, conocido como Revolución de Ayutla, concluyó con la renuncia y destierro de Santa Anna y la instalación de Álvarez como interino. Durante las presidencias de Álvarez y Comonfort, fueron promulgadas varias leyes de corte liberal, conocidas como Leyes de Reforma, que, entre otras cosas, establecieron la separación entre el Estado mexicano y la Iglesia Católica y anularon los privilegios de las corporaciones (incluidas las comunidades indígenas). La puesta en marcha de estas leyes dio lugar a un nuevo conflicto entre liberales y conservadores, conocido como Guerra de los Tres Años o Reforma.

Benito Juárez ocupó la presidencia interina de la república tras la renuncia de Comonfort, y fue convocado un nuevo congreso constituyente que promulgó el 5 de febrero de 1857 la nueva constitución mexicana, de orientación liberal moderada. Sin embargo, las reformas contempladas por la nueva constitución fueron motivo de una nueva rebelión conservadora en Tacubaya y, desconociendo el gobierno de Juárez, nombraron un presidente provisional. Las huestes de ambos bandos se enfrascaron en una guerra que concluyó con la victoria de los liberales en enero de 1861.

En ese mismo año, el gobierno de la república decretó la suspensión de pagos de la deuda externa, pues carecía de medios para pagarla. Francia, uno de los principales acreedores, instó a España e Inglaterra a presionar por la vía militar al gobierno mexicano. La marina de los aliados llegó a Veracruz en febrero de 1862. El gobierno mexicano se aprestó a negociar por la vía diplomática, y logró el retiro de los ingleses y españoles.

Ferdinand Maximilian Joseph von Habsburg-Lothringen (6 de julio de 183219 de junio de 1867) nació siendo archiduque de Austria y príncipe de Hungría y Bohemia pero renunció a sus títulos para convertirse en el emperador Maximiliano I de México, quien encabezó el Segundo Imperio Mexicano de 1863 a 1867.

Los franceses bajo el mando de Napoleón III, por su parte, dieron comienzo a las hostilidades militares. Comenzando por la batalla de Puebla, ganada por el ejército de Ignacio Zaragoza y las milicias populares del estado, la guerra comenzó. Hubo en un principio muchas victorias para los franceses, que tomaron la capital en junio de 1863. El gobierno republicano, con Juárez a la cabeza, se había trasladado a San Luis Potosí el 31 de mayo. Fue perseguido por los franceses, y finalmente se estableció en Paso del Norte. Mientras tanto, en la capital, el 10 de julio la Asamblea de Notables había nombrado como emperador de México a Maximiliano de Habsburgo. El Segundo Imperio Mexicano duraría hasta 1867, ya que a partir de 1865 el ejército francés empezó a sufrir derrotas a manos de las guerrillas mexicanas (que comenzaron a abastecerse de armamento estadounidense). La guerra culminó con la retirada del ejército francés y con la rendición de los conservadores y el fusilamiento del emperador en Santiago de Querétaro. Cabe señalar que durante la época imperial, se introducen a México las primeras monedas con base en diez, así como que se crea una institución pública para atender la desolación de los indígenas; el mismo emperador aprendió un poco de nahuatl durante su reinado.

Juárez siguió en el poder hasta su muerte el 18 de julio de 1872. Los últimos años de su gobierno fueron duramente criticados por las diversas facciones en que se habían dividido los liberales. Para las elecciones de 1871, se presentaron como candidatos Sebastián Lerdo de Tejada, Porfirio Díaz y el mismo Juárez, quien ganó. A su muerte ocupó la presidencia Lerdo de Tejada, que elevó a rango de ley constitucional las leyes radicales de reforma promulgadas durante el periodo de 1855-1856. Cuando Lerdo intentó reelegirse, los porfiristas se levantaron en armas y lo derrocaron. Aunque por ley la presidencia debía ser ocupada por José María Iglesias, los porfiristas desconocieron su gobierno y finalmente Díaz ocupó la presidencia en 1876. Así comenzó el período que en la historia de México es conocido como el Porfiriato.

El porfiriato (Porfirismo)[editar]

José de la Cruz Porfirio Díaz (Oaxaca de Juárez, Oaxaca, 15 de septiembre de 1830París, Francia, 2 de julio de 1915) fue un militar y político mexicano. Dictador y Presidente de México en varias ocasiones.

La dictadura de Porfirio Díaz sólo fue interrumpida por cuatro años de gobierno de Manuel González, quien era amigo del dictador. En este tiempo, llamado porfiriato, México tuvo una cultura con gran influencia francesa. En este período las Leyes de Reforma (en especial la Ley Lerdo) sirvieron de marco para favorecer la concentración de tierras en manos de unos pocos terratenientes. Los campesinos eran enganchados para trabajar en las haciendas, y algunos grupos indígenas que se mostraban particularmente rebeldes, como los yaquis y los mayas, fueron desterrados de sus lugares de origen y obligados a trabajar hasta la muerte en lugares como Valle Nacional, el valle del río Yaqui o Yucatán.

El gobierno de Díaz favoreció la inversión extranjera. La cabeza de este plan de desarrollo económico fue José Yves Limantour, de ascendencia francesa y miembro del grupo de los Científicos. La mayor parte del capital invertido en México era francés, y en importancia seguían las inversiones inglesas, estadounidenses, alemanas y españolas. Minas, petróleo, ferrocarril, textiles, plantaciones de azúcar: todo ello estaba en manos de extranjeros. Aparentemente el país prosperaba, creando estabilidad económica en el país a pesar de la miseria en ciertos sectores de la sociedad. Por ello, cuando en la famosa entrevista Díaz-Creelman, el dictador señaló que México estaba listo para la democracia, algunos personajes le tomaron la palabra y se presentaron a las elecciones de 1910, algunos días después de la postulación de Francisco I. Madero fue encarcelado en San Luis Potosí, en este mismo año se publicó el plan de San Luis iniciando así la Revolución mexicana.

Siglo XX[editar]

Madero y Zapata en Cuernavaca, Morelos.

El siglo XX mexicano comienza con la Revolución. Como se menciona Díaz había convocado a elecciones para elegir a su sucesor, de las que salió victoriosa compuesta por Madero y José María Pino Suárez, del Partido Antirreeleccionista. Sin embargo, Díaz desconoció el resultado de las votaciones. Como reacción, Madero llamó al levantamiento armado por medio del Plan de San Luis. Al llamado se levantaron numerosos grupos de las más diversas clases sociales y enarbolando las más variadas banderas sociales: en el noroeste, Álvaro Obregón encabezó la revuelta de los pequeña clase media campesina, en Chihuahua Francisco Villa huyendo de la persecución encabezaba un regimiento formado por ganaderos; en Coahuila, Venustiano Carranza representaba a los hacendados; y en el estado de Morelos, Emiliano Zapata y sus tropas de indígenas reclamaban el reparto agrario. Díaz finalmente dimitió el 24 de mayo de 1911. Salió voluntariamente del país siete días más tarde, a bordo del vapor Ypiranga, con rumbo a Francia, en donde le fue entregado el sable de Napoleón III por haberse destacado como estratega militar. Murió y fue sepultado en Francia.

Mientras tanto, el Congreso nombró como interino al señor Francisco León de la Barra (porfirista), que entregó la presidencia a Madero en noviembre de 1911. En febrero de 1913, Victoriano Huerta dio un golpe de Estado contra Madero, a quien mandó asesinar junto con Pino Suárez en la "Decena Trágica", y gobernó como dictador hasta 1914. En el bando revolucionario también había disputas: por ejemplo, Zapata había desconocido a Madero porque sintió que lo había traicionado al no haber iniciado el reparto agrario. A la muerte de Madero, las facciones revolucionarias se levantaron en armas contra el usurpador, y lo derrocaron, quedando como presidente Venustiano Carranza.

A éste correspondió promulgar la Constitución que rige actualmente en México, y que incorporó varias de las demandas sociales reivindicadas por los movimientos revolucionarios y sus antecesores (jornada de ocho horas, libertad de culto, salario mínimo, reparto agrario, nacionalización de los recursos naturales, etc). Mientras tanto, el ejército revolucionario se dividió en dos facciones: una, encabezada por Carranza y Obregón, moderada y vinculada con los intereses de la burguesía norteña; y la otra, con Zapata y Villa, más radicales y vinculados con los intereses de los campesinos. Los vencedores fueron los primeros, Zapata fue asesinado en Chinameca en 1919, y cuatro años más tarde la misma suerte tuvo Villa.

Revolucionarios tabasqueños.

Con la llegada de Obregón al poder en 1920, varios de los artículos constitucionales fueron puestos en vigor. Entre las consecuencias de ello está la Guerra Cristera, que enfrentó a tropas campesinas alentadas por la jerarquía católica contra el ejército federal.

Obregón fue sucedido en el cargo por Plutarco Elías Calles, quien opinaba que la Revolución había de perpetuarse en instituciones y formó, en marzo de 1929, el Partido Nacional Revolucionario, primer antecedente del Partido Revolucionario Institucional (PRI) (que dominaría la escena política hasta el 2000). Calles fundó el Banco de México y puso fin a la Cristiada, llegando a un acuerdo con el clero. Al final de su período, Obregón se reeligió, pero fue asesinado en San Ángel antes de tomar posesión. Siguieron tres presidentes que gobernaron dos años cada uno y que fueron títeres de Calles, a quien se acusa de haber planeado el asesinato de Obregón. Durante este período, conocido como Maximato, México enfrentó la resaca de la crisis de 1929 y perdió la soberanía sobre un territorio lejano y casi desconocido: la Isla de la Pasión, que pasó a manos francesas.

Lázaro Cárdenas del Río, el presidente electo para el primer período sexenal de la historia de México (1934-1940), desterró a Calles, apoyado en su amplia popularidad entre la población más pobre y mayoritaria. Dio gran impulso a la educación ("socialista") y al reparto de tierras. Es recordado por la expropiación petrolera, acontecida el 18 de marzo de 1938, y por la nacionalización de los ferrocarriles. No obstante que inició con un impulso radical, el gobierno de Cárdenas al final debió moderarse por el contexto de crisis económica derivado de los pagos de las nacionalizaciones. Su sucesor, Manuel Ávila Camacho, frenó el reparto agrario, concilió con la naciente clase burguesa industrial y enfrentó el inicio de la Segunda Guerra Mundial.

El Escuadrón 201, conocido como las Águilas Aztecas, fue una unidad mexicana de combate aéreo que participó en la Segunda Guerra Mundial encuadrada dentro de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana.

El 22 de mayo de 1942, México se une a los aliados en la segunda guerra mundial.

Miguel Alemán le sucedió, siendo el primer presidente de México en la época priísta que no era militar. Después gobernó Ruiz Cortines, bajo el sexenio del cual se le dio derecho de voto a la mujer. López Mateos, quien le sucedió, logró en México un fuerte progreso económico, además de la nacionalización de la energía eléctrica.

Se puede calificar al gobierno de Díaz Ordaz como autoritario, ya que durante su gobierno se dieron varias manifestaciones sociales, particularmente la huelga estudiantil de 1968 que culminó en la matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de ese año. Luis Echeverría, quien fuera Secretario de Gobernación en ese sexenio, fue el siguiente Presidente, el cual quiso identificarse con una imagen de izquierda política. De allí siguió José López Portillo; durante su gobierno se desató una gran crisis económica a raíz de la nacionalización bancaria; sin embargo, fue también en su gobierno que la política de exploración petrolera logró el descubrimiento del yacimiento petrolero de Cantarell, del cual se extrae hasta la fecha gran parte del petróleo mexicano que aporta 40 centavos por cada peso del presupuesto nacional. Finalmente Miguel de la Madrid, Carlos Salinas y Ernesto Zedillo forman lo que se llamó el periodo del neoliberalismo, en el que México sufrió una devaluación permanente del peso.

Durante la décadas de 1950-1960 hubo numerosas protestas y peticiones de ampliaciones de libertad y derechos, como la rebelión de ferrocarrileros que azotó los estados de Sinaloa comandada por Germán Ruelas, Nayarit comandada por Miguel Gómez y en Jalisco por Antonio Hernández. También algunos civiles levantaron protesta por la falta de democracia y esto originó cierta represión, como la matanza a los manifestantes de Tlatelolco en 1968. Por otro lado, se reabrió el debate sobre la economía mexicana y se comenzaron a vender más de 750 empresas del Estado a la iniciativa privada nacional y extranjera, las llamadas privatizaciones.

El 1 de enero de 1994 al entrar en vigor el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá aparece en escena el Ejército Zapatista de Liberación Nacional el cual afirma buscar, mediante armas originalmente y en la actualidad con diálogo, desarrollar a los olvidados y pobres pueblos indígenas, habituales blancos de violaciones, torturas y asesinatos por parte de militares y paramilitares.

Siglo XXI[editar]

El narcotráfico en México se ha convertido en una actividad tan importante que las autoridades han requerido el uso del ejército para hacer frente a las asociaciones criminales.

En el año 2000 México vive por primera vez, tras 71 años de gobiernos priístas, la alternancia política cuando una alianza de los partidos Acción Nacional y Verde Ecologista de México derrotó al PRI en las elecciones presidenciales. Vicente Fox, proveniente de un partido de derecha, es elegido presidente de la Nación en mitad de un movimiento de éxodo muy grande hacia Estados Unidos debido a la crisis económica y la falta de empleo.

En 2006 tras las elecciones generales del 2 de julio, Felipe Calderón Hinojosa es electo presidente de México. El ciudadano Andrés Manuel López Obrador, candidato por la izquierda a la presidencia de la Nación, desconoce los resultados electorales anunciados por el Instituto Federal Electoral y acusa de fraude al presidente Vicente Fox. La Ciudad de México, se ve paralizada por una manifestación de resistencia civil pacífica, patrocinada por el gobierno de la Capital (también de izquierda), argumentando que los votos apuntados en las urnas no coincidían con los datos repartidos por el gobierno, como finales. Finalmente la diferencia mínima entre ambos partidos deriva en la Declaratoria Oficial de Presidente Electo por el Tribunal Electoral del Poder judicial de la Federación al ciudadano Felipe de Jesús Calderón Hinojosa presidente electo de los Estados Unidos Mexicanos para el período del 1 de diciembre del año 2006 al 30 de noviembre del año 2012.

En Oaxaca un movimiento de maestros cuya petición esencial era la destitución del titular del ejecutivo del gobierno del estado, Ulises Ruiz, conforma la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), lo cual desata un conflicto que desemboca en la intervención de la policía federal, así como la represión y detención de varios de líderes populares, quienes son encarcelados en prisiones de máxima seguridad.

En los primeros días de su gobierno, Felipe Calderón cumple su promesa de mano dura e inicia una serie de acciones en contra del llamado crimen organizado y el narcotráfico e inicia la Guerra contra el narcotráfico, en la que se moviliza a un número considerable de elementos militares, a quienes sube el sueldo y pide lealtad, hacia los focos de acción de dichos grupos dentro del país.

De 2006 a 2011, las confrontaciones por disputas territoriales entre los distintos carteles de narcotraficantes que operan en México y los enfrentamientos contra miembros del ejército, marina y la Policía Federal han causado la muerte de aproximadamente 40,000 personas. El 28 de marzo de 2011 y como consecuencia del asesinato de su hijo el escritor Javier Sicilia encabeza un movimiento social denominado Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD) en Cuernavaca, Morelos. En tres meses de existencia logra hacer visibles a las víctimas de la violencia en México, criticando la estrategia de confrontación militar frontal del Presidente Felipe Calderón, aduciendo que genera más violencia y es fallida. Su movimiento social logra marcar un hecho sin precedentes en México: establecer un diálogo por la paz entre representantes de la sociedad y el Gobierno Federal. El 23 de junio de 2011 se lleva a cabo el primer diálogo por la paz, en el Castillo de Chapultepec, donde algunos familiares de víctimas de la violencia, así como Javier Sicilia establecieron un diálogo con Felipe Calderón y el poder ejecutivo, exponiendo sus casos y mostrando las razones por las que piensan que la estrategia contra el crimen está fallando. El MPJD desde su gesta hasta septiembre de 2011, realiza varias marchas y dos caravanas, recorriendo así el norte y el sur del país, mostrando la emergencia nacional.

El 1 de diciembre de 2012 llega a la presidencia Enrique Peña Nieto después de que ganara las elecciones del 1 de julio de ese mismo año. Elecciones que se caracterizaron por el regreso del PRI al poder derrotando al partido en el gobierno durante los dos sexenios anteriores: Vicente Fox Quezada (2000-2006) y Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) por parte del PAN, así como nuevamente la inconformidad de los partidos de izquierda encabezados por Andrés Manuel López Obrador, en aquel entonces dentro de las filas del PRD, que meses antes habían impugnado las elecciones para anularlas argumentando que se había llevado a cabo un fraude electoral. El 30 de agosto de 2012 el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación emite el dictamen sobre el cómputo final declarando válido el proceso electoral y declara a Enrique Peña Nieto como presidente electo.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. a b c d e Los comienzos de México, CNN
  2. a b c d e Bakalar, Nicholas (5 de enero de 2006). «Periodo Arqueolítico de México». National Geographic News. National Geographic Society. Consultado el 31 de octubre de 2012.
  3. Paul R. Renne et ál. (2005). «Territorios que ocupan a México». Nature 438 (7068):  pp. E7–E8. doi:10.1038/nature04425. PMID 16319838. 
  4. «Native Americans", Encarta'». Archivado desde el original el 31 de octubre de 2010.
  5. Se trata de la calabaza y el huaje, que datan del año 9000 a. C. (Casas y Caballero, 1995: 38).
  6. Márquez Morfín y Hernández Espinoza, 2005: 14.
  7. MacNeish, 1968: t. II.
  8. Aveleyra, 1956.
  9. Fujita, 2006: 82-98.
  10. Por ejemplo, López Austin y López Luján, 2001.
  11. Christian Duverger (2007) dice que no se puede considerar como evidencia sólida los dudosos hallazgos de Charles Brush en Puerto Marqués. Christine Niederberger (2005) dice que los toscos restos de la cerámica Pox no pueden considerarse como verdadera cerámica.
  12. El descubrimiento de la cerámica Pox se debe a Charles M. Brush. Cfr. Grove, 1970: 13; Pompa y Padilla, Talavera y Jiménez, :17.
  13. Las fechas son de Pool, 2007: 10. Diehl (2004: 9) apunta que el florecimiento pudo haber tenido lugar desde el siglo XV.
  14. Kubler, 1984: 191.
  15. Autores como Coe (1994) señalan que la presencia de fechas en cuenta larga en piezas de la cultura epiolmeca muestran que ese sistema calendárico no fue creación maya.
  16. Childs Rattray, 1998: 73.
  17. a b Mesoamérica Hispana (29 de octubre de 2012)
  18. Economía mexicana en la época prehispánica (30 de septiembre de 2012)
  19. a b «Teotihuacan». Heilbrunn Timeline of Art History. Department of Arts of Africa, Oceania, and the Americas, The Metropolitan Museum of Art Source: Teotihuacan | Thematic Essay.
  20. Primeros gobernantes en México (5 de octubre de 2012)
  21. Comercio de Mayas y Mexicas (26 de septiembre de 2012)

Enlaces externos[editar]