Historia de Estonia

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Ciudad antigua de Tallin (Reval), mirando hacia el puerto.

Los estonios reclaman ser uno de los pueblos de mayor estadía en Europa, cuyos antepasados pueden haber correspondido a la cultura de la cerámica del Peine, que vivió en las orillas sudoccidentales del mar Báltico hace 5000 años. Como otras primeras sociedades agrícolas, los estonios eran económicamente autosuficientes, y se dividían en clanes dominados por hombres que mayores riquezas o poder social pudieran alcanzar.

Edad Media[editar]

En los primeros años de la Edad Media, la mayoría de los estonios eran pequeños terratenientes, con alquerías principalmente organizadas por villas. El gobierno estonio permaneció descentralizado, con subdivisiones administrativas y políticas locales que emergieron sólo durante el siglo I de esta era. Por entonces Estonia debía de tener una población de alrededor de 150.000 personas, y siguió siendo el último rincón de la Europa medieval que fue cristianizado.

En 1193, el papa Celestino III llamó a una cruzada contra los paganos en el norte de Europa. Cruzados alemanes establecieron la fortaleza de Riga (en la actual Letonia) y comenzaron a incursionar en Estonia con la ayuda de tribus letonas, tradicionalmente adversarias de los estonios. Las tribus estonias resistieron fieramente los ataques de Riga y, ocasionalmente, ellas mismas saquearon territorios cruzados. En 1217, los alemanes y los recién convertidos letones ganaron una gran batalla, en la cual murió el dirigente estonio Lembitu.

El norte de Estonia fue conquistado por cruzados daneses liderados por el rey Valdemar II, que llegó en 1219 en el sitio de Tallín. En 1227 la orden cruzada alemana Los Hermanos de la Espada conquistó la última fortaleza estonia.

Después de la conquista, la gente fue cristianizada, colonizada y reducida a servidumbre. Los intentos por restaurar la independencia fueron reprimidos, y el dominio dividido entre la orden livoniana, el obispado de Dorpat (Tartu) y el obispado de Ösel-Wiek. Estonia del Norte fue posesión de Dinamarca hasta 1346.

Tallin (Reval, en su antiguo nombre alemán) se unió a la Liga Hanseática en 1248. En 1343, los estonios del norte y de la isla Saaremaa iniciaron una rebelión (el levantamiento de la noche de San Jorge) contra el gobierno de los alemanes locales. El alzamiento fue sofocado y Vesse —el "rey" rebelde de Saaremaa— fue colgado en 1344. A pesar de las rebeliones locales, los barones alemanes locales continuaron gobernando el país, y desde 1524 preservaron el compromiso de Estonia con la reforma protestante. Desde ese momento, Estonia se vio inmersa en el área cultural luterana.

Segunda mitad del siglo XVI y siglo XVII[editar]

La Reforma luterana comenzó a predicarse en Tallin en 1524, lo que provocó gran inquietud en los dominios de los Caballeros Portaespadas. Mientras tanto el zar Iván el Terrible de Rusia consideró que había llegado el momento de conquistar la zona y, tras apoderarse de Narva y Dorpat, desencadenó en 1558 la guerra de Livonia y sus tropas tártaras sembraron el terror en la zona. Las otras potencias vecinas no tardaron en reaccionar: en 1561 se repartieron el territorio. Suecia se apodera de Estonia (el territorio de este nombre en aquella época correspondía al norte de la Estonia actual) y la isla de Dagö; Dinamarca se apodera de la isla de Ösel, y Polonia de Livonia (que incluye el sur de la actual Estonia). El rey de Polonia también se ocupa de expulsar a los rusos tras una guerra de casi veinte años.

Rechazados los rusos, son los suecos –que pronto alcanzan un período de esplendor- quienes ponen de manifiesto sus ambiciones: tras doce años de guerra, Polonia debe cederles Livonia en 1629; por su parte Dinamarca tiene que abandonar Ösel. El dominio sueco sobre Estonia asienta de forma definitiva la Reforma luterana en el territorio. Pero aunque los textos religiosos se publican en estonio, sigue implantada la cultura germánica, del mismo modo que quienes dominan la sociedad siguen siendo los aristócratas terratenientes de origen germánico (llamados barones bálticos) y los burgueses y comerciantes herederos de la Hansa. La universidad de Dorpat, fundada en 1632, imparte sus enseñanzas en alemán. A partir de 1558, Estonia se convirtió en un campo de batalla, escenario de sucesivas guerras entre los grandes reinos de Dinamarca, Suecia, Rusia y Polonia. Con la victoria de Suecia, Estonia quedó bajo su dominio hasta principios del siglo XVIII. Durante la época sueca, se fundó en Tartu la primera universidad de Estonia (1632).

Siglo XVIII[editar]

Tras la Gran Guerra del Norte, Estonia quedó a merced del dominio ruso (1721); así se convirtió en la ventana abierta por la que Pedro el Grande deseaba acceder a Europa. Decidido a conseguir una salida al mar Báltico, el zar Pedro el Grande de Rusia ataca a los suecos en el año 1700. Carlos XII de Suecia le derrota al principio, pero posteriormente debe hacer frente a Polonia y termina derrotado por los rusos en 1709 en Poltava. El zar de Rusia se apodera de Estonia y Livonia, cuya anexión es confirmada por el Tratado de Nystad (1721), y Estonia pasará a formar parte del Imperio Ruso hasta la Primera Guerra Mundial.

El dominio ruso no afecta especialmente a la vida cotidiana de los estonios: los aristócratas germánicos continúan manteniendo el dominio de la tierra y los barones bálticos pasan a servir en el ejército y la administración del zar. Sólo los pastores luteranos (también germánicos en su mayor parte) continúan interesados por sus feligreses estonios: en 1739 se publica una traducción de la Biblia en estonio.

Escudo de armas de la antigua República Socialista Soviética de Estonia.

Siglo XIX[editar]

Por toda Europa corrían vientos nacionalistas. Siguiendo el ejemplo de otros países, también en Estonia se despertó el sentimiento nacionalista. En 1862 se editó la epopeya nacional Kalevipoeg, versión del Kalevala finés. A finales del siglo XIX, Estonia (como otras provincias del Imperio Ruso) sufrió una brutal política de rusificación: el ruso se convierte en el único idioma autorizado por la Administración, y sustituye al alemán en la universidad de Jurjev, nuevo nombre (ruso) de Dorpat. Incluso se construye en 1906 una catedral ortodoxa en Tallín. Ver Historia de los judíos en Estonia.

La llegada al poder de los bolcheviques en Rusia no fue reconocida por la Dieta estonia, la Maapäev, y este órgano se declaró la única autoridad legal en Estonia.[1] Entonces, los comunistas ocuparon la región brevemente, ya que tuvieron que abandonarla a finales de febrero de 1918, ante la llegada de tropas alemanas. El 24 de febrero de 1918, los miembros de la Maapäev, que habían permanecido ocultos,[2] proclamaron la independencia de Estonia,[1] fecha celebrada todavía en la actual Estonia. La llegada de los alemanes a Tallín un día después finalizó la esperanza de una verdadera autonomía.[1]

Los alemanes crearon una asamblea provincial, dominada por los alemanes del Báltico,[3] y se planteó la posibilidad de unir a Estonia con los otros pueblos bálticos, con el objetivo de formar el Ducado Báltico Unido,[3] que sería un protectorado del Imperio Alemán.

La revolución de noviembre de 1918 acabó con la monarquía en Alemania y con los planes alemanes de establecer un estado germano báltico que incluyera a Estonia. El 19 de noviembre, Konstantin Päts recibió el control de Estonia de los ocupantes alemanes, que iniciaron su retirada. No obstante, el comandante alemán, Rüdiger von der Goltz, tomó el mando de los Baltische Landeswehr, grupos paramilitares formados por soldados alemanes y alemanes bálticos estacionados en Letonia, cuyo objetivo era la defensa de los territorios bálticos contra los soviéticos.

1918 - 1940[editar]

Primer periodo de la independencia. Los estonios afrontaron una invasión del Ejército Rojo,[1] que capturó Narva el 29 de noviembre. La ayuda británica[4] y finesa[2] fue fundamental para organizar rápidamente un ejército nacional capaz de montar un contraofensiva. Para febrero de 1919, los soviéticos habían sido expulsados de Estonia y el frente seguía al río Narva. Luego, la guerra se dirigió al sur, ya que los alemanes de la Baltische Landeswehr aprovecharon que los Aliados les permitieron quedarse en Letonia[5] para subir al poder a un gobierno pro-germano. Después exigieron a las fuerzas de Estonia que se retiraran de los territorios norteños letones, pero estos últimos se negaron, sospechando una posterior invasión germana. Los ejércitos nacionales de Estonia y Lituania se enfrentaron a los germanos en la batalla de Wenden,[5] [1] siendo derrotados los últimos. La guerra con los bolcheviques continuó, y tras una fallida ofensiva estonia sobre Petrogrado en septiembre de 1919, los bolcheviques rusos llevaron el frente de vuelta a la frontera natural con Estonia. El 3 de enero de 1920 cesaron las hostilidades, dando paso a la elaboración de un tratado de paz.

El 2 de febrero de 1920, Estonia y la Rusia soviética firmaron el Tratado de Tartu,[1] siendo definidas las fronteras entre ambos Estados, y Rusia renunció al control sobre Estonia "para siempre".[1] A diferencia de la Estonia actual, esta república obtuvo franjas de territorio al este del Narva.

Durante este período, Estonia consigue establecer relaciones oficiales con los principales Estados europeos, afirmando así su posición en Europa.

La independencia se ve truncada por el pacto firmado en agosto de 1939 entre el poder soviético y la Alemania nazi, donde la Unión Soviética obtuvó la aprobación alemana para recibir a Estonia en su esfera de influencia.[1] Luego de la invasión de Polonia, la Unión Soviética exigió tener bases militares en Estonia,[1] petición que fue aprobada por el gobierno de este país el 28 de septiembre.

El 14 de junio de 1940, la Unión Soviética bloqueó a Estonia por mar. Dos días después, los soviéticos exigieron que el gobierno de Estonia permitiera la ocupación militar, acusándolos de conspirar contra la Unión Soviética. Al día siguiente, los soldados soviéticos estacionados en sus bases dentro de Estonia, salieron a las calles y tomaron el poder.[1] El 21 de julio, Estonia fue proclamada una república socialista, y el 6 de agosto fue anexada a la Unión Soviética bajo el nombre de República Socialista Soviética de Estonia.[1]

1940 - 1991[editar]

Después del periodo de ocupación soviética de 1940, Estonia entra a formar parte del Tercer Reich de Hitler (1941-1944) tras la ocupación de Estonia por la Alemania Nazi. Varios estonios se unieron a las Waffen-SS para luchar contra los soviéticos,[6] formándose la 20ª División de Granaderos SS,[7] también conocida como la 1ª División Estonia. Durante la ocupación alemana, en Estonia se estableció el centro de exterminio de Vaivara, siendo llevados allí judíos y gitanos de regiones vecinas.[8] Afortunadamente, la mayoría de los judíos de Estonia había escapado antes de la llegada de las Einsatzgruppen.[9] [8]

En otoño de 1944, la Unión Soviética, una vez más, integra a Estonia en su territorio. Gran parte de la población huye del país. Muchos son deportados a Siberia.[10] El resto intenta adaptarse a las nuevas circunstancias.

Finales del siglo XX[editar]

Tarjeta de registro para la ciudadanía estona de 1989

Estonia recupera su independencia (a raíz de la Revolución Cantada de 1988). Desde 1991 Estonia es de nuevo un país libre. Desde que las últimas tropas rusas abandonaron el país el 31 de agosto de 1994, Estonia ha sido libre para promover lazos económicos y políticos con Europa occidental. Tras negociaciones en 1998, Estonia ingresa en la Unión Europea en mayo del 2004.

Referencias[editar]

  1. a b c d e f g h i j k Cuarto informe periódico que los Estados Partes debían presentar en 1998 : Estonia. 05/07/99. CERD/C/329/Add.2. (State Party Report). United Nations Human Rights. Consultado el 09/02/2008.
  2. a b History. Embassy of Finland, Tallin. Consultado el 09/02/2008.
  3. a b Baltic Duchy (1918). Flags of the World. Consultado el 09/02/2008.
  4. Estonia Independence. Encyclopædia Britannica. Consultado el 09/02/2008.
  5. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas BrittLEt
  6. Estonia removes SS monument. BBC News. Consultado el 09/02/2008.
  7. EN PAISES BALTICOS LOS EX MIEMBROS DE LA SS GOZAN DE VENERACION. Embajada de la Federación Rusa en la República de Chile. Consultado el 09/02/2008.
  8. a b Estonia. Museum of Tolerance Multimedia Learning Center. Consultado el 09/02/2008.
  9. Estonia opens first new synagogue. BBC News. Consultado el 09/02/2008.
  10. Fernando Díaz Villanueva, "Estonia bajo el Terror Rojo". La Ilustración Liberal, Madrid, 2008. Consultado el 26/98/2008.

Enlaces externos[editar]