Historia del Ecuador

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La Historia del Ecuador es un conjunto de sucesos en el tiempo, en el cual los territorios que actualmente pertenecen a la República del Ecuador cambian en su aspecto físico y forma de gobierno. La historia de la República puede dividirse en cuatro etapas: etapa Prehispánica, etapa Hispánica (Conquista, Colonización y Colonia), Independencia y República.

La historia de Ecuador inicia con las etnias prehispánicas hasta la invasión Inca, luego en la Conquista Española para luego con las fundaciones de San Francisco de Quito, San Gregorio de Portoviejo y Santiago de Guayaquil, empieza la era político-administrativa española que duraría hasta la época de la independencia, cuando surge la nación colombiana de Simón Bolívar y luego al dividirse formaría lo que hoy se llama República del Ecuador.

Etapa Prehistórica.[editar]

Los primeros pobladores de lo que hoy es Ecuador fueron tribus nómadas de cazadores - recolectores llegados desde el norte. Las poblaciones del período preincaico vivían en clanes, que formaban colectividades exógamas. La cultura Valdivia se extendió desde Manabí hasta la provincia de Santa Elena convirtiéndose en la primera de América. Algunos de estos clanes constituyeron grandes tribus, y algunas tribus incluso se aliaron entre sí formando poderosas confederaciones y estas son:

  • Período Precerámico.
  • Período Formatívo.
  • Período de Desarrollo Regional.
  • Período de Integración

Período Precerámico o Paleoindio (10.000-4000 años a.C.)[editar]

En la Fase Precerámica, Las Vegas, Chobshi, El Punin, Cubilán y El Inga constituyen el génesis de este período, que se inició al final de la última glaciación y se extendió hasta el año 4200 a. C., y cuya presencia se refleja en los restos óseos y en una gran cantidad de puntas de flecha fabricadas generalmente de obsidiana y basalto; y en variados instrumentos cortadores y raspadores elaborados con los mismos materiales. En el Oriente, varias evidencias demuestran una presencia muy antigua del hombre. En Palanda (Zamora Chinchipe), arqueólogos descubrieron vestigios de una de las más antigua cultura de la región (5000 a. C.).[1]

Las Vegas es la estación pre-cerámica de la costa ecuatoriana que ha sido más estudiada por los investigadores. El hombre de Las Vegas utilizó la madera para la elaboración de implementos de caza como jabalinas y lanzas; con afiladas tiras de caña fabricó cuchillos, y elaboró implementos de labranza utilizando grandes caracolas marinas. Las muestras más importantes de esta cultura lo determina el entierro llamado "Los Amantes de Sumpa".

Período Formativo o Agroalfarero[editar]

La Cultura Valdivia ocupó extensos territorios de las provincias de Manabí, Esmeraldas y la provincia de Santa Elena.Es una de las candidatas a poseer la alfarería más antigua de América.

La Cultura Machalilla ocupó territorios de la actual provincia ecuatoriana de Manabí, y parte de las provincias vecinas de Santa Elena con importantes contactos con la región interandina. Tuvo vinculaciones muy cercanas con las culturas de Valdivia y Chorrera.

La Cultura Chorrera tuvo su núcleo en el sitio La Chorrera, ubicado en la ribera occidental del río Babahoyo; pero extendió su presencia hacia casi todas las regiones costaneras e inclusive a algunas de la sierra.

Periodos del formativo: Formativo temprano, formativo medio, formativo tardío.

Período de Desarrollo Regional o Agrominero[editar]

Muestra de la balsa común en las costas del Corregimiento de Guayaquil; siendo el medio de transporte usual que sobrevivió desde los indicios de la Cultura huancavilca hasta el siglo XIX. En la ilustración la realizada por Jorge Juan y Antonio de Ulloa en la Misión geodésica francesa.

El período de Desarrollo Regional determinó por primera vez las diferencias regionales o territoriales en la organización política y social de los pueblos que la conformaron. Entre los principales pueblos de este período estuvieron las culturas: Jambelí, Guangala, Bahía, Tejar-Daule, La Tolita, Jama-Coaque en la costa ecuatoriana, mientras en la serranía aparecían Cerro Narrío y Alausí; así también en la selva amazónica ecuatoriana se organizaron Los Tayos y Mayo-Chinchipe.

Figurilla de la Cultura Bahía (300a.C.- 500 d. C.).

La Chimba es el sitio cerámico más temprano de los Andes septentrionales, al norte de Quito, y es representativa del Período Formativo en su última etapa. Sus habitantes establecieron contacto con varios pueblos de la costa y de la sierra, manteniendo íntima cercanía con la cultura Cotocollao, localizada en la meseta de Quito y sus valles aledaños.

La Cultura Bahía ocupó los territorios que se extienden desde las estribaciones de la cordillera de los Andes hasta el Océano Pacífico; y desde Bahía de Caraquez, hasta el sur de Manabí.

La Cultura Jama-Coaque habitó las zonas comprendidas entre cabo de San Francisco, en Esmeraldas; hasta Bahía de Caráquez, en Manabí, en una zona de colinas boscosas y extensas playas que facilitaron a sus inmigrantes la recolección de recursos tanto de la selva como del mar.

Período de Integración o Señoríos Étnicos[editar]

La Provincia de Quito según Jorge Juan y Antonio de Ulloa durante la Misión geodésica francesa.

Durante este periodo surgen importantes Señoríos, Confederaciones, Estados y Ciudades, siendo las áreas más importantes las de la costa y sierra.

Los Manteños constituyen la última cultura precolombina en la región litoral del Ecuador, y fueron quienes, desde sus poblados, contemplaron las naves españolas por primera vez surcando las aguas ecuatoriales del Mar del Sur. De acuerdo a la evidencia arqueológica y las crónicas de los españoles, se extendía desde la actual Bahía de Caraquez en la provincia de Manabí, pasando por el Cerro de Hojas y extendiéndose hasta el sur de la provincia.

Los mantas desarrollaron delicadas técnicas para el trabajo en oro y plata, y dedicaron gran parte de sus actividades a los aspectos religiosos. Unos de sus artefactos más conocidos son sus sillas o tronos, que se encontraban en el Cerro de Hojas de Manabí, los cuales tenían fines religiosos y políticos. Acostumbraban a hacer sacrificios humanos, y adoraban a la serpiente, el jaguar o puma, y a la diosa Umiña, representada por una gran esmeralda. El centro de esta cultura, la actual Manta, se llama así en honor a esta cultura.

La cronología determinada para la cultura se extiende desde el año 600 de nuestra era hasta 1534, año en que Francisco Pacheco fundó la villa de Puerto Viejo.

Esta civilización levantó ciudades tales como Tacames, Qanque, Jocay, etc., sin embargo la ciudad más importante de esta civilización fue Cancebí, ciudad que albergó a más de 50.000 habitantes.

Los Huancavilcas constituyen la cultura preocolombina más importante del Guayas. Fueron conocidos en las crónicas sobre todo por sus características físicas, que impresionaron a los primeros españoles. Se relata que eran una raza guerrera, y se deformaban el cráneo y se trasquilaban dejándose una corona a "manera de fraile". Además tenían la costumbre de extraerse los dientes incisos a temprana edad, como un ritual en señal de sacrificio a sus dioses.

De la cultura huancavilca viene la leyenda de Guayas y Quil, la cual le da el nombre a la ciudad de Guayaquil.

En la sierra ecuatoriana se pueden distinguir siete grandes culturas, estas son: los Caranquis, Yumbos, Kitus, Panzaleos, Puruháes, Cañaris y Paltas.

Los Caranquis-Cayambes fueron una de las culturas más interesantes del Ecuador, fueron un Estado diárquico, con capitales en Caranqui y Cayambe. Esta diarquía corresponde a una dualidad muy típica en el mundo andino.

Hicieron ciudades y centros administrativos que estaban conformados por pirámides escalonadas y truncadas; la función de estas sería ceremonial, astronómica y vivencial, además de las pirámides hicieron tolas o montículos de tierra artificiales, que tuvieron funciones ceremoniales, vivenciales y funerarias. Finalmente cabe destacar que esta cultura tenía la tradición de deformarse el cráneo de una manera muy parecida a los egipcios. Unos ejemplos de estos sitios son: Zuleta, Cochasquí, Socapamba, Perugachi y Pinsaqui.

Los Yumbos al igual que los Caranquis tenían la costumbre de hacer tolas, aunque estos muchas veces las solían hacer con doble rampa en lados opuestos y de formas geométricas diferentes. La importancia de esta cultura destaca en el sitio de Tulipe, en este gran centro ceremonial existen un conjunto de 7 piscinas hechas con piedra de las cuales se dice que servirían para la observación astronómica.

Los Quitus Panchitos o Kitus, fueron una cultura que se desarrolló en la actual provincia de Pichincha, a diferencia de sus vecinos del norte (Caranquis y Yumbos) estos solían entrerrar a sus muertos en la tierra cabando profundos pozos circulares. En cuanto a la arquitectura esta cultura utilizó la técnica del bahareque para sus construcciones, además sitios arqueológicos como Rumipamba muestran que utilizaban la piedra para edificar complejos ceremoniales, aunque sin embargo estos no eran muy complejos.

Los Panzaleos no dejaron grandes vestigios arqueológicos, pero en cambio dejaron una profunda huella cultural en la cerámica, su trabajo en la alfarería fue famoso en el mundo andino ecuatoriano.

Los Puruháes o Puruwáes fueron un conjunto de cacicazgos, fueron grandes ceramistas y por desgracia actualmente los vestigios arqueológicos de esta cultura no existen debido a que ellos hacían sus construcciones en adobe. Los vestigios arquitectónicos en esta cultura corresponderían a los Incas sin embargo la ciudad de Riobamba (la primera) fue destruida en un terremoto en 1797, mientras que el poblado de Cacha sufrió el mismo destino tiempo antes, por eso en la actualidad no existe algún otro complejo arquitectónico en territorio de Puruhá.

Los Cañaris, estos fueron otra de las grandes culturas del Ecuador, fueron grandes alfareros y orfebres, siendo que su trabajo ha sido encontrado hasta en Bolivia, también fueron grandes comerciantes, llegando a comerciar con culturas en la costa del Ecuador y la Mochica en la costa central de Perú.

Los Cañaris habrían tenido un gobierno diárquico, al igual que los Caranquis-Cayambes, con capitales en Hatun Cañar y Shabalula (Sígsig). Hicieron grandes poblaciones y centros administrativos en lo que hoy son las provincias de Azuay y Cañar, uno de los más importantes que existen hoy en día es Shabalula.

En Shabalula, a mediados del siglo XIX se encontró una gran necrópolis de caciques cañaris, estas tumbas estuvieron adornadas con mucho oro, plata y cerámica. Lamentablemente la falta de interés del estado ecuatoriano y la falta de arqueólogos provocó que los huaqueros se llevaran todo ese patrimonio sin dejar nada. Muchas de las piezas fueron a dar en museos de Estados Unidos, Europa y en Colecciones Privadas. Marshall Saville, explorador estadounidense, recopiló varios de los objetos que pudo comprar y los llevó al museo del Indio Americano en USA y además publicó un libro llamado "The Gold Treasure of Sigsig, Ecuador."

Shabalula fue un gran complejo que tenía funciones políticas, administrativas y religiosas, así pues en este sitio encontramos grandes complejos como el Castillo de Duma, el adoratorio, las ruinas de un templo cercanos a un lago de totora, un observatorio, y cerca de 100 casas de piedra destinadas a ser viviendas de la aristocracia Cañari.

La influencia Inca en esta cultura fue más fuerte que en cualquier otra del Ecuador, así pues casi todos los sitios arqueológicos Cañaris tienen fuerte presencia Inca, la razón se debe a que los Incas fundaron Tomebamba (Tumipampa), la capital norteña del imperio, y otros centros administrativos como Molleturo, Cañaribamba e Ingapirca en este territorio, además desde territorio Cañari se reforzaron para conquistar a los grupos étnicos de la costa y sierra centro-norte del Ecuador.

Los Paltas, fueron un gran conjunto de tribus que abarcaron lo que hoy es la provincia de Loja y parte de la provincia de Morona Santiago y Zamora-Chinchipe. Fue la primera cultura del Ecuador en ser conquistada por los Incas. De la misma etnía, los Bracamoros nunca fueron dominados por los incas y ocupaban un territorio que se extendió entre Loja, Zamora-Chinchipe, Pastaza y Morona-Santiao. Son conocidos hoy como Shuars. También fue descubierto recientemente los vestigios de una batalla entre Bracamoros e Incas en un poblado del cantón Palanda (Zamora-Ch.).

La conquista Inca[editar]

Ruinas del castillo inca de Ingapirca.

Luego de invadir y conquistar a los Paltas, los Incas empezaron a avanzar sobre los Cañaris. Fue aún más difícil para ejércitos incaicos, pues los rechazaron luchando con bravura, obligándolos a replegarse hacia tierras de lo que hoy es Saraguro, donde debieron esperar la llegada de refuerzos para poder reiniciar la campaña. Esta vez, considerando la inmensa superioridad numérica de los incas, los Cañaris prefirieron pactar y someterse a las condiciones impuestas. Después de esto Túpac Yupanqui fundó la ciudad de Tomebamba, actual ciudad de Cuenca, donde nacería Huayna Cápac quien, a su vez, tuvo varios hijos, de los cuales dos destacaron, sobre todo por su protagonismo en los sucesivos acontecimientos: Huáscar y Atahualpa. Después de la muerte de su progenitor ambos acumularon poder político y militar a la vez que articularon pueblos y nacionalidades en torno a sus respectivos proyectos políticos para el llamado Tahuantinsuyo. Todo desembocó en una serie continua de acontecimientos bélicos (dos mil kilómetros a pie, trece batallas, medio millón de hombres de guerra en pie) cuyo increíble final fue el de la derrota de las huestes oficiales incas de Huáscar, quien fue hecho prisionero y ejecutado. A la par, intervenía un agente inesperado para terciar por el poder y quien finalmente se impuso por un período que duraría trescientos años: los españoles. Tanto las relaciones bélicas, como la intervención española en el escenario histórico han sido estudiadas por el historiador ecuatoriano Luis Andrade Reimers, quien ha logrado aportar un punto de vista objetivo sobre tales acontecimientos.

La conquista Española[editar]

Paisaje que recrea la fauna y la flora doméstica del Corregimiento de Quito; publicado en la Obra Relación Histórica del Viaje a la América Meridional, de Jorge Juan y Antonio de Ulloa durante la realización de la Misión Geodésica Francesa en la Real Audiencia de Quito en 1735.
Dibujo del Camino Real desde la Ciudad de Guayaquil hasta la de Quito, llamada también Ruta Colonial de Caminos Vecinales donde se articulaba la costa y la sierra de la Audiencia de Quito. En el invierno (mediados diciembre- mediados de mayo) era casi imposible acudirlo por lo que que se buscaban caminos alternos y en el verano (abril - términos de noviembre) se aprovechaba la estabilidad de la tierra para el trajín de toda clase de abastos y el proceso de las diligencias burócráticas.

Cuando llegaron los españoles el imperio estaba sumergido en una guerra civil entre dos hijos del fallecido Huayna Cápac ya que su sucesor Ninan Cuyochi también había fallecido, sin haber un sucesor para el trono Huáscar y Atahualpa pelearon por el control del imperio. La guerra la ganó Atahualpa y mientras bajaba desde Quito hasta el Cuzco para proclamarse Inca, decidió entrevistarse en Cajamarca con unos hombres de raras ropas que habían llegado desde un lugar desconocido. En Cajamarca Francisco Pizarro atrajo a Atahualpa a una emboscada y lo hizo prisionero; a pesar de que el monarca indígena pagó un crecido rescate en plata y oro, fue llanamente asesinado-tal como está en la Pág.59 de "Gran Historia del Perú" de El Comercio de Lima-.

El sector correspondiente al Ecuador fue ocupado en forma efectiva por Sebastián de Benalcázar, en 1534 fue fundada por Diego de Almagro la ciudad de San Pedro de Riobamba la primera ciudad fundada en el actual Ecuador. A Sebastián de Benalcázar se le debe la fundación de San Francisco de Quito también en 1534. El conquistador Francisco Pacheco bajo las órdenes de Diego de Almagro, por su parte, fundó San Gregorio de Puerto Viejo en 1535 convirtiéndola a ésta en la primera ciudad asentada en la actual costa ecuatoriana.

Autorizado por Pizarro remontó el Guayas, y la asentó en un lugar cercano a la boca del río Yaguachi sobre el río Amay (Babahoyo), y se la conoció como Santiago de Amay (1535). Asaltada e incendiada por los bravíos Chonos se mudó a la culata del río con el nombre de Santiago de la Culata (1536). Nuevamente asolada, esta vez por la alianza de Chonos y Punáes, escapó a otro lugar y fue reconocida como Santiago de la Nueva Castilla (1537). En recurrencia trágica se refugió entre los huancavilcas “que eran gente de paz” (1542), pero nuevamente debieron huir, esta vez a la vera de un pueblo indígena llamado “Guayaquile” (1543). Temiendo retaliaciones construyeron grandes balsas, y, encabezados por los capitanes Olmos, Rodrigo Vargas de Guzmán y Toribio de Castro, 140 personas con su menaje cruzaron el río Amay. Y, el 25 de julio de 1547, día del apóstol Santiago, patrono de la ciudad, atracaron en Las Peñas y asentaron la ciudad en la unión cimera de los cerros que hoy se conocen como Santa Ana y del Carmen. Desde entonces es Santiago de Guayaquil.

La ciudad de Cuenca fue fundada en 1557 sobre las ruinas de la ciudad Inca de Tomebamba, esto fue llevado a cabo por Don Gil Ramírez Dávalos, bajo órdenes del Virrey del Perú.

Una expedición, al mando de Francisco de Orellana, descubrió en 1542 el río Amazonas. Algunos años después tuvo lugar la fundación de la Presidencia y Real Audiencia de Quito (1563), la cual estuvo subordinada al Virreinato del Perú (excepto durante el breve período de 1717 a 1723) hasta 1740, fecha en que fue puesta bajo el Virreinato de Nueva Granada. El sistema colonial impuesto por el rey de España originó tensiones que se tradujeron en disturbios contra los impuestos, o contra ciertos obstáculos comerciales (alcabalas: 1592-93; estancos: 1765).

Independencia[editar]

Mapa de la Gran Colombia y sus depertamentos.

A comienzos del siglo XIX las insurrecciones acogieron las prédicas de Eugenio Espejo de la década anterior. Los primeros movimientos empezaron en 1809 con la rebelión de los criollos contra el gobierno español de naturaleza napoleónica. Los sublevados formaron una Junta de Gobierno provisional el 10 de agosto de 1809 en Quito, pero los participantes fueron vencidos por tropas enviadas desde el Virreinato del Perú y el Virreinato de Nueva Granada. En esa fecha los sublevados no propugnaban la independencia, sino cambiar las autoridades "afrancesadas" en Quito, manteniendo fidelidad al cautivo rey Fernando VII. Como indica el acta, el presidente de esta Junta "Prestará juramento solemne de obediencia y fidelidad al Rey...Sostendrá la pureza de la religión, los derechos del Rey, y los de la patria y hará guerra mortal a todos sus enemigos, principalmente franceses".[2] A pesar de que en realidad esta junta no promovió la independencia del país, pues esta llegó realmente el 11 de octubre de 1811 con la creación del Estado de Quito,[3] según unos, y el 9 de octubre de 1820 con la Provincia Libre de Guayaquil,[4] según otros, en Ecuador se conoce este suceso como el Primer Grito de Independencia Hispanoamericana. Muchos de los comprometidos perecieron durante la matanza del 2 de agosto de 1810.

Una segunda Junta iniciada con la llegada de Carlos de Montúfar, designado Comisionado de Regencia por las Cortes de Cádiz, se instaló el 22 de septiembre de 1810 en el Palacio Real de Quito.[3] Varios eventos desencadenaron la declaración de desobediencia al Virreinato de Nueva Granada el 9 de octubre de 1811, y el 11 del mismo mes se produce la primera declaración de independencia de un territorio en los territorios del actual Ecuador, el Estado de Quito.[3] Esta fugaz nación contó con su propia Constitución, aprobada el 15 de febrero de 1812,[5] [6] en la que más que una Monarquía Constitucional, la forma de gobierno que implanta el documento es la de un Estado Soberano que reconoce al Rey de España como su Señor simbólico, en un modelo en gran medida similar al implantado en la Commonwealth británica, integrada por Estados independientes, que reconocen al Monarca como representación meramente simbólica de Jefe del Estado, pero sin ninguna competencia política real.[7] El Quito independiente tuvo corta vida, pues duró poco más de un año al ser repelido continuamente por fuerzas de Guayaquil, Lima y Bogotá, que le propinaron sendos fracasos militares que terminaron desintegrando el Estado tras la Batalla de Ibarra, el 1 de diciembre de 1812.[3] [8]

Batalla de Camino Real. Después de su independencia, el gobierno de la provincia guayaquileña formó un ejército de 1.500 hombres para liberar al resto de la Real Audiencia, se llamó División Protectora de Quito.

Un segundo movimiento independentista inició el 9 de octubre de 1820, cuando los criollos e individuos de la guarnición de Guayaquil dirigidos por José Joaquín de Olmedo se rebelaron y expulsaron a las autoridades fieles al rey, creando una nueva nación llamada Provincia Libre de Guayaquil. La junta revolucionaria que se formó en seguida pidió ayuda a Simón Bolívar, quien envió a Antonio José de Sucre y algunos centenares de soldados; la campaña sobre la Sierra avanzó trabajosamente hasta que Sucre se impuso en la batalla de Pichincha, juntos con las fuerzas peruana, al mando del coronel Jose de Santacruz, librada sobre las estribaciones de este volcán, hacia la parte occidental de Quito, el 24 de mayo de 1822, fecha que es reconocida por los ecuatorianos como la de su independencia de España. Poco después la antigua Audiencia se unió a la Gran Colombia, dirigida por Bolívar, al cabo de un tiempo también Guayaquil, pero cuando fracasó el vasto proyecto del Libertador un grupo de notables reunido en Quito decidió organizar el nuevo país como Estado independiente (13 de mayo de 1830) y entregó el poder al general venezolano Juan José Flores.

República[editar]

Establecimiento de Gobierno[editar]

La Asamblea Constituyente de Riobamba, entre agosto y septiembre de 1830, expidió la Primera Carta Magna del Ecuador, que estableció la forma de Estado unitaria, la forma de Gobierno democrática y la separación de poderes (legislativo, ejecutivo y judicial), así como el voto censitario y la concesión de la nacionalidad a quienes hubieren formado parte de los ejércitos emancipadores. A Flores se le confirmó como presidente constitucional, pero su errada política económica, los privilegios que otorgó a los militares (muchos de ellos nacidos fuera del Ecuador) y la virtual supresión de las libertades públicas le enajenaron simpatías, organizándose la oposición alrededor de la sociedad El Quiteño Libre, el cual era un periódico famoso en esa época. Dispersado el grupo, surgió como rival peligroso Vicente Rocafuerte, hasta el momento en que pactó con Flores y le sustituyó en el mando. Rocafuerte impulsó el desarrollo cultural. Le reemplazó el propio Flores (1839-43), quien trató de seguir en la presidencia, pero en 1845 tuvo que aceptar el destierro a consecuencia de la Revolución Marcista, que estalló en Guayaquil. Desde ese año hasta 1860 la figura más importante fue la del general José María Urbina, quien libertó a los esclavos negros, pero permitió que el ejército acumulara privilegios excesivos. La crisis de 1858-60 acabó con su influjo; debió refugiarse en el Perú, dejando paso a Gabriel García Moreno. Este mandatario trató de organizar el país sobre bases católicas; desatando una dura represión en contra de sus adversarios, ejecutando al mismo tiempo básicas obras viales y de educación y mejorando la hacienda pública. En el año de 1861 se expidió la séptima constitución de la República, misma que eliminó el sufragio censitario. Posteriormente García Moreno fue sucedido por Jerónimo Carrión y Xavier Espinoza. Luego de ello García Moreno asumió un segundo mandato desde 1869 a 1875, fecha en que ganó un tercer período que no pudo ejercer al ser asesinado en 1875. Le sucedió Antonio Borrero, y a éste el general Ignacio de Veintimilla, quien se distinguió por su autoritarismo personalista, siendo desalojado del poder gracias a la campaña de la Restauración, que unió a conservadores, liberales y progresistas. Fueron estos últimos quienes se hicieron en definitiva con el mando.

Alfarismo, Velazquismo y Dictaduras[editar]

Durante las presidencias de José María Plácido Caamaño, Antonio Flores Jijón y Luis Cordero Crespo se adelantaron las obras viales, progresó la cultura y se corrigieron algunos defectos hacendarios. Sin embargo, el «progresismo» no gozó jamás de un caudaloso respaldo popular, y el escándalo llamado de «la venta de la bandera» bastó para derribarlo. Le sustituyó en el gobierno el liberalismo, bajo la dirección de Eloy Alfaro. Con este caudillo, que encabezaba fundamentalmente a sectores campesinos de la costa, se procuró establecer el laicismo. Alfaro terminó la construcción del ferrocarril Guayaquil-Quito, que en su tiempo fue una obra de dimensiones faraónicas para el país. Lamentablemente Alfaro también tendió a la anulación de las libertades políticas y se enfrentó con una tendencia disidente dentro de su propio partido, dirigida por su general Leonidas Plaza y constituida por la alta burguesía guayaquileña. El enfrentamiento acabó con la muerte de Alfaro y una etapa de acusado liberalismo económico (1912-25), que permitió a los bancos adquirir el dominio casi completo del país. El descontento popular ante la inflación facilitó el golpe de Estado de los militares jóvenes (julio de 1925), que se proponían acometer reformas sustanciales, ejecutadas luego parcialmente durante la presidencia de Isidro Ayora (1926-31), al reordenar la economía, establecer el Banco Central como el único autorizado para emitir moneda y crear un nuevo sistema de presupuesto y de aduanas.

A partir de los años treinta la vida política del Ecuador estuvo dominada por la figura caudillista de José María Velasco Ibarra, quien inició su primer mandato presidencial en 1934, y posteriormente ocupó la presidencia otras cuatro veces, aunque sólo pudo completar el período en la segunda ocasión (1952-56). En 1941 el Perú invadió con sus tropas territorio ecuatoriano en lo que desencadenaría Guerra peruano-ecuatoriana. En ese tiempo el Ecuador estaba inmerso en luchas políticas internas, por lo cual no se preparó bien la defensa de su territorio. El Ecuador tuvo que firmar prácticamente a la fuerza el Protocolo de Río de Janeiro, llamado "Tratado de Paz, Amistad y Límites", el cual declararía nulo, hasta la firma de paz definitiva en 1998 en Itamaraty, Brasil (Ver Conflicto Perú-Ecuador). Pese a sus deficiencias como administrador y su vinculación a los grupos de oligarquía, impulsó ambiciosas obras viales y educacionales y mantuvo una política exterior de independencia. Luego de la caída de Velasco en 1961, le reemplazó su vicepresidente Carlos Julio Arosemena Monroy, quien a su vez fue derrocado en julio de 1963 por una Junta Militar presidida por Ramón Castro Jijón. El fracaso económico y el estallido de una revuelta popular determinaron el nombramiento, ocurrido en marzo de 1966, de un mandatario provisional, Clemente Yerovi. Ocho meses más tarde la nueva Asamblea Constituyente encargó la dirección del país a Otto Arosemena. Por entonces se descubrieron ricos yacimientos de petróleo en zonas del nororiente. Los comicios de 1968 devolvieron una vez más al poder a Velasco Ibarra, que se declaró dictador en 1970 y disolvió el congreso. Velasco Ibarra fue una vez más destituido por un golpe militar en febrero de 1972. Asumió entonces la jefatura suprema el general Guillermo Rodríguez Lara, depuesto a su vez en 1976 por un triunvirato militar encabezado por el vicealmirante Alfredo Poveda Burbano.[9]

Retorno al sistema constitucional[editar]

El triunvirato militar, presionado por el consenso público interno y externo, implementó un proceso de retorno al sistema constitucional. El momento era visto por las clases y sectores dominantes como el idóneo para legitimar su égida asegurándose los tradicionales procedimientos de control del poder. Sin embargo, cierto sector de las Fuerzas Armadas, no quería ver que temas relativos a las nacionalizaciones (petroleras y mineras, comercialización de productos de la canasta familiar, electrificación, comunicaciones, etcétera), corrieran los peligros de las privatizaciones para recaer en las manos de las clases hasta ahora dominantes. Así que ese sector, cuya cabeza política visible era el entonces coronel Richelieu Levoyer (junto a René Vargas y otros), logró entusiasmar a la población ecuatoriana a que aceptase un proceso de retorno a la Constitución que incluyera a sectores tradicionalmente excluidos en el juego por el poder: indígenas, centrales sindicales, partidos políticos de izquierdas, etcétera. De ese modo y mediante un referéndum fue aprobada una nueva Constitución en enero de (1978). En las elecciones de 1978-79 triunfó el candidato del partido Concentración de Fuerzas Populares, Ab. Jaime Roldós Aguilera, frente al conservador y socialcristiano Arq. Sixto Durán Ballén, que contaba con el apoyo oficialista. Tras la muerte de Roldós en un accidente de aviación el 24 de mayo de 1981, le sucedió el vicepresidente democratacristiano Osvaldo Hurtado Larrea. Poco después, el congreso nombró vicepresidente al hermano de Jaime Roldós Aguilera, León Roldós Aguilera.

En las presidenciales de 1984 venció León Febres-Cordero, candidato del derechista Frente de Reconstrucción Nacional al candidato de la Izquierda Democrática Rodrigo Borja Cevallos. Durante su mandato, Febres-Cordero sufrió varios intentos de golpe de Estado e incluso un breve secuestro. El gobierno fue duramente cuestionado por la represión hacia un grupo subversivo llamado "Alfaro Vive Carajo", por observadores de derechos humanos.

En las presidenciales de 1988 venció el socialdemócrata Rodrigo Borja Cevallos frente al candidato populista del Partido Roldosista Ecuatoriano Abdalá Bucaram. En su gestión hubo un grave levantamiento indígena, el cual dio fuerza política a las agrupaciones indias.

En 1992 Sixto Durán Ballén, de Unidad Republicana triunfó sobre el candidato del Partido Social Cristiano (derecha) Jaime Nebot Saadi. En enero de 1995 se produjo la famosa Guerra del Cenepa en la cordillera del Cóndor, derivadas de las incursiones del ejército peruano. Después de varias escaramuzas, Perú y Ecuador firmaron una doble declaración de paz en Brasilia (17 de febrero) y Montevideo (28 de febrero).

Abdalá Bucaram, del Partido Roldosista Ecuatoriano (populista) venció en las elecciones presidenciales de 1996. Triunfó sobre el candidato del Partido Social Cristiano (derecha) Jaime Nebot Saadi, pero su desastrosa gestión económica y sus frecuentes escándalos provocó protestas populares masivas y una huelga general. El Congreso optó por destituirlo por «incapacidad mental» en febrero de 1997. Asumió la vicepresidente Rosalía Arteaga, pero no pudo sostenerse en el cargo y dos días más tarde cedió bajo presiones el poder a Fabián Alarcón, que hasta entonces presidía el poder legislativo. Esta situación perduraría hasta que se celebraran las nuevas presidenciales anticipadas de 1998.

En su reemplazo, el Congreso designó como Presidente Interino a Fabián Alarcón Rivera, hasta ese momento Presidente del Congreso Nacional (pese a que constitucionalmente le correspondía asumir la presidencia a la vicepresidenta Rosalía Arteaga, quien se posesionó simbólicamente por unas horas). Tras una Asamblea Nacional Constituyente en 1998, la cual tuvo el mandato de revisar y modificar la Constitución de 1978, se realizaron elecciones generales en las que fue elegido presidente Jamil Mahuad Witt, del Partido Democracia Popular (hoy Unión Demócrata Cristiana).

Ese año también se logró un acuerdo fronterizo con Perú el 26 de octubre. En el año 1999 se decretó un feriado bancario, en el cual la mitad del sistema financiero ecuatoriano colapsó, y miles de ahorristas perdieron su dinero. La pésima administración económica causó una recesión que obligó a cientos de miles de personas buscar trabajo en el extranjero. En el año 2000 la situación era insostenible por los altos niveles de inflación. En un intento para controlar la economía el presidente Mahuad adoptó la dolarización el 9 de enero del 2000, en la cual el país renunciaba a su política económica, y adoptaba el dólar estadounidense como moneda oficial para todo tipo de transacciones. Pero aun así se produjeron nuevos levantamientos de la CONAIE (Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador) y respaldados por un grupo de coroneles liderados por Lucio Gutiérrez.

Siglo XXI[editar]

Dolarizacion[editar]

A fuerza obtuvo la mayoría de votos necesaria para convertirse en nuevo jefe de Estado, se realizó una segunda vuelta electoral el 26 de noviembre entre los dos candidatos más votados: el magnate de derecha Alvaro Noboa y el economista de centroizquierda Rafael Correa. Rafael Correa recibió 56.67 % de los votos válidos, frente al 43.33% de Alvaro Noboa, convirtiéndose así en el presidente electo para el período 2007-2011.

En febrero de 2007, la mayoría de oposición del Congreso Nacional, sustituyó al presidente del Tribunal Supremo Electoral Jorge Acosta. El Tribunal Supremo Electoral analizó la sanción, destituyó y retiró los derechos políticos de 57 diputados de los partidos UDC, PSC, PSP, PRIAN.

El 15 de abril de 2007, en una consulta popular fue aprobado con más del 81% de los votos, el llamado para una Asamblea Constituyente de plenos poderes convocada por el presidente de la república.

El 30 de septiembre de 2007 en elecciones para la Asamblea Nacional Constituyente, el oficialismo obtuvo más del 70% de los escaños. La Asamblea Constituyente empezó sus labores a finales de noviembre.

En la madrugada del 1 de marzo de 2008 en una operación que fuera denominada Operación Fénix, fuerzas de élite del ejército colombiano, incursionaron en territorio ecuatoriano luego de un bombardeo aéreo que según peritos militares hicieron uso de bombas inteligentes (smart bombs) dieron muerte al miembro del politburo de las Farc Raúl Reyes entre otros, lo que fue considerado por el gobierno ecuatoriano como una grave violación de la soberanía del estado, lo que desató una crisis diplomática con Colombia. El bombardeo ocurrió en el sector denominado Angostura, en la provincia de Sucumbíos; unos 1500 metros dentro de la línea de frontera. Cerca de 25 personas resultaron muertas y varios heridos sobrevivieron las acciones de los militares colombianos. El campamento clandestino quedó totalmente destruido. El gobierno colombiano declaro haber recuperado tres computadores, varios módulos de memoria y discos externos que se presume eran utilizados por los miembros de las FARC. Estos equipos fueron entregados por al gobierno colombiano a la INTERPOL para que fueran evaluados. En noviembre de 2009, Ecuador se enfrentó a una crisis de energía que llevó a racionamiento de energía en todo el país.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. El descubrimiento de una cultura arqueológica en la ceja de selva ecuatoriano-peruana, cuya antigüedad se ubica entre 3000-2000 años a.C., obliga a repensar los orígenes y el accionar de la civilización Andina. Proyecto Zamora - Chinchipe
  2. Diputados de Quito (1809). «Acta del 10 de agosto de 1809». Consultado el 2007.
  3. a b c d Mena Villamar, Claudio (1997). El Quito rebelde: 1809-1812. Quito: Editorial Aya-Yala. ISBN 9978-04-334-9. 
  4. [Libre de Guayaquil] (1820). «Hoy 10 de Agosto NO tenemos motivo para celebrar ninguna independencia». Consultado el 10 de Agosto del 2010.
  5. Asamblea Nacional del Ecuador (15 de febrero de 1812). «Constitución Quiteña de 1812» (en español). Consultado el 26 de febrero de 2013.
  6. Corral B., Fabián (09/08/2012). «La Constitución quiteña de 1812». Diario El Comercio (Ecuador). Columnas de Opinión. http://www.elcomercio.com/fabian_corral/Constitucion-quitena_0_751725013.html. Consultado el 18/02/2013. 
  7. Ponce Leiva, Pilar (10 de agosto de 2009). «La Revolución de Quito, 1809-1812: luces y sombras en su Bicentenario» (en español). Revista AFESE. Consultado el 19 de febrero de 2013.
  8. Soasti, Guadalupe; Noboa, Elena (2009). «El retorno al proyecto de la corona» (en español). Propuesta de innovación de la exposición permanente “De Quito al Ecuador”.
  9. Santander, María del Carmen. educar.ec (ed.): «Historia de Ecuador» (en español). Educar para el Buen Vivir Democrático.

Enlaces externos[editar]

Bibliografía[editar]

  • Pease G. Franklin Y., (director): "Gran historia del Perú". 1998. Edición Libris S.A. Impresión: Empresa Editora El Comercio S.A. Lima, auspicio del Grupo Carsa.