Historia de Arequipa

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Arequipa es la capital y mayor ciudad de la provincia de Arequipa, es la sede del Tribunal Constitucional y la «Capital Jurídica del Perú»[1] y desempeñó en dos ocasiones la función de sede del gobierno peruano en 1835[2] y en 1886 como capital de la República.[3]

La ciudad fue fundada el 15 de agosto de 1540, bajo la denominación de «Villa Hermosa de Nuestra Señora de la Asunta» en nombre del marqués don Francisco Pizarro y el 22 de setiembre de 1541 el monarca Carlos V en Cédula Real ordena que se la llame «Ciudad de Arequipa».

En el periodo virreinal adquirió desde ya importancia, misma que fue reconocida por la Corona Española a través de los títulos que se le conceden[4] tales como «Muy Noble y Muy Leal» y el de «Fidelísima».[5]

En la historia republicana del Perú el protagonismo de la ciudad de Arequipa fue y es gravitante,[6] fue foco de rebeliones populares, cívicas y democráticas, y ha sido también cuna de muchas sobresalientes figuras intelectuales, políticas y religiosas del país.[7]

Época preincaica[editar]

Hasta poco antes del surgimiento del imperio incaico existían en lo que hoy es la ciudad de Arequipa algunos conglomerados nómadas que vivían dedicados a actividades tales como la caza, la pesca y la recolección de frutos autóctonos de la zona, desarrollando la domesticación de algunos animales principalmente auquenidos e iniciando incipientes prácticos de sedentarización y agricultura.

Con el tiempo, luego de procesos migratorios dentro de la región se establecieron los primeros asentamientos, muchos de ellos con conexiones hasta el mar dando origen a las primeras vías de comunicación con lo que se incrementó la accesibilidad del territorio.

El valle del río Chili, donde en sus márgenes posteriormente se asentaría la ciudad de Arequipa, estaba surcada por importantes canales de irrigación o acequias construidas en la época pre-inca e inca que permitieron cultivar los llanos y las andenerías desarrolladas en los flancos de las laderas del río.

Varias fueron las comunidades que se establecieron en el asentamiento actual de la ciudad de Arequipa como los Yarabayas, pueblo primitivo que se asentó en el "Tradicional Barrio de San Lázaro", otra comunidad fueron los Chimbas, que se asentaron en el margen izquierdo del río, que conjuntamente con comunidades Collaguas desarrollaron una economía agraria en medio del desierto.

Época incaica[editar]

Alrededor de 1170 el cuarto inca del curacazgo del Cuzco, de la dinastía Hurin Cuzco, Mayta Cápac, se detuvo con su ejército en un valle despoblado, pero amenísimo, al que llamó "Ari-quepay" (quedémonos aquí), dicho inca repartió terrenos entre tres mil familias, que fundaron los caseríos o pueblos de Yanahuara, Cayma, Tiabaya, Paucarpata, Socabaya, Characato, Chiguata y otros.

Época colonial[editar]

El 15 de agosto de 1540, día de la Virgen de la Asunción, es fundada la Villa de la Asunción de Nuestra Señora del Valle Hermoso de Arequipa por el teniente gobernador Garcí Manuel de Carbajal, en el margen izquierdo del río Chili.

Fundación española[editar]

El 15 de agosto de 1540, Don Garcí Manuel de Carbajal, Teniente de Gobernados y Gobernador, por mandato del Conquistador Don Francisco Pizarro, fundó la Villa Hermosa de Nuestra Señora de la Asunción, Arequipa en el sitio denominado La Chimba (San Lázaro) a la margen izquierda del río. Al hallarse entre los fundadores y vecinos, algunos nobles e hidalgos andaluces, extremeños y castellanos, la villa inmediatamente fue elevada a la categoría de ciudad el 22 de septiembre de 1541.

El acta de fundación de la “Villa de la Asunción de Nuestra Señora del Valle Hermoso de Arequipa” dice lo siguiente:

"E después de lo susodicho, en el valle de Arequipa, a quinze dias del mes de agosto de mill e quinientos e cuarenta años el muy magnífico señor Garcí Manuel de Carbajal teniente e capitan por el ilustre señor Marqués Don Francisco Pizarro governador en estas provincias por su magestad, en cumplimiento del mandamiento de dicho señor governador anduvo por el dicho valle de Arequipa, e se informó del asiento más conveniente e sano e de menos perjuicio de los naturales; e abiéndolo visto según dicho es, dixo que en nombre de su magestad e del dicho señor governador Don Francisco Pizarro e en su real nombre, fundaba e fundó la dicha Villa Hermosa en el Valle de Arequipa, en la parte de Collasuyo, donde su Señoria mandó, encima de la barranca del rio, del dicho valle; e su merced en la cruz en el sitio que viene señalado para iglesia, e ansi mismo puso la picota en la plaza de la dicha villa, lo que dixo que hacia e hizo en nombre de su majestad y del dicho señor govemador en su real nombre como dicho es e por posesión, e ansi fecho su merced mandó pregonar e fue pregonando que los vezinos e otras personas que tienen solares en la dicha villa hermosa los pueblen e edifiquen sus casas en ellos dentro de seis meses cumplidos primeros siguientes so las penas que el señor governador manda e ansi fue pregonado publicamente por vos Pedro Ires pregonero público e su merced lo firmó de su nombre siendo testigos Hernando de Silva e Hemando de Torres regidores e Juan de la Torre alcalde e Luis de León e el Padre Rodrigo Bravo e Fray Bartolomé de Ojeda e el Padre Fray Diego Manso e Diego de Hernandez e otras muchas personas que en el estaban e su merced lo firmó como dicho es--Garcí Manuel de Carbajal-- todo lo cual que dicho es pasó ante mi--Alfonso de Luque escribano público."

Acta de fundación de Arequipa

Una vez llevada a cabo la fundación de Arequipa, y luego de que se levantaran las primeras viviendas, se nombró como primer alcalde para dirigir el destino de la ciudad al mismo fundador, Juan de la Torre y Díaz Chacón, quien recibió dos fanegas de tierra para fabricar su casa y las caballerizas.

Posteriormente, el Virrey D. Francisco Álvarez de Toledo, quien se encontraba en la ciudad realizando una visita general al territorio de su jurisdicción, le concedió a la ciudad, mediante decreto de 20 de agosto de 1571, el título de «Muy noble y muy leal», en virtud de sus méritos y servicios a la causa real.

El título fue confirmado por Felipe II «con muchas más honras» en dos cédulas: una fechada en Badajoz el 20 de septiembre de 1580 y la otra en Madrid el 28 de enero de 1594, lo cual no parece muy exacto, toda vez que en esa como en otras cédulas se hacía únicamente referencia a ese título, que ya tenía Arequipa. La cédula de Badajoz contiene elogios para las matronas de esta ciudad por el valioso donativo que hicieron de sus joyas a fin de aliviar la situación del Tesoro Real.

Escudo de Armas[editar]

Al poco tiempo de fundada la Villa Hermosa de Arequipa la elevó Carlos V de España y I de España a la categoría de ciudad, por real cédula fechada en Fuensalida (Toledo), el 22 de septiembre de 1541. Fue por Real Cédula 7 de octubre de 1541, que el citado Emperador le concedió a la ciudad su Escudo de Armas:

...Y por la presente hacemos merced y queremos y mandamos que ahora y de aquí adelante la dicha Ciudad de Arequipa haya y tenga por sus armas conocidas un Escudo que en lo bajo de él esté un Río y sobre él un mogote del cual salgan unos humos a manera de volcán, y a los lados del cerro mogote, de la una parte, y de la otra; estén unos árboles verdes y encima de ellos dos leones de oro, de la una parte, y el otro de la otra; todo ello en campo colorado; y por orla ocho flores de lis y de oro en campo azul, y por timbre un yelmo cerrado; y por divisa un grifo con una bandera en las manos en la cual estará escrito las letras del nombre de Mi el Rey; con sus trascoles y dependencias y follajes de azul y oro según que aquí van figurados y pintados; las cuales dichas armas damos a la dicha Ciudad de Arequipa por sus Armas y Divisa...

Durante el virreinato del Perú[editar]

Hallándose en esta ciudad el Virrey D. Francisco de Toledo, con motivo de la visita general que hizo al territorio de su jurisdicción, a pedido del Cabildo y siendo procurador general Diego Hernández Hidalgo previa una información de nueve testigos de los más antiguos vecinos y fundadores de la ciudad, mandada actuar por el decreto de 20 de agosto de 1571 ante el Escribano Juan Ruiz de Gamarra, le concedió, con fecha de 7 de noviembre de 1575, el título de "muy noble y muy leal", en virtud de sus méritos y servicios a la causa real.

Según Travada ese título fue confirmado por Felipe II "con muchas más honras" en dos cédulas, una fechada en Badajoz el 20 de septiembre de 1580 y la otra en Madrid el 28 de enero de 1594, lo cual no parece muy exacto, toda vez que en esa como en otras cédulas se hacía únicamente referencia a ese título, que ya tenía Arequipa. La de Badajoz contiene elogios para las matronas de esta ciudad por el valioso donativo que hicieron de sus joyas a fin de aliviar la situación del Tesoro Real, exhaustos por los fuertes gastos que ocasionaban las guerras contra los musulmanes y protestantes, y la de Madrid es también de agradecimiento por haber aceptado la nueva contribución de la Alcabala, que produjo una buena renta.

Durante el virreinato la ciudad destacó por ser el eje comercial del centro y sur de este, a través del puerto de Quilca e Islay. Esto influyó en el desarrollo de una pequeña burguesía en desmedro de los grandes terratenientes. Arequipa se mantuvo fiel a la causa real durante las guerras civiles de los conquistadores por lo que recibió el título de "Muy noble, leal y fidelísima". Sin embargo no estuvo ajena a los pensamientos e ideales libertarios que se manifestaron a través de la Academia Lauretana. Entre los próceres de la Independencia destaca el poeta Mariano Melgar quien fuera fusilado por los realistas después de la batalla de Humachiri.

El historiador Guillermo Zegarra Meneses en su obra "Arequipa en el paso de la Colonia a la República. La visita de Bolívar" precisa un aspecto que distingue a Arequipa de otras regiones del Perú y de Lima en especial; con ella se explicitaba la adhesión pública de la ciudad de Arequipa a la corona española y al seguimiento cerrado de las directries provenientes de los reyes de España, ello fue motivo para que 1805 recibiera el título de Fidelísima por la Cédula Real.

Fidelismo[editar]

Desde su fundación española y a lo largo de tres siglos, la ciudad estuvo habitada por población mayoritariamente de origen español, la cual se manifiesta y era reconocida como fiel seguidora de España, una razón que contribuyo a mantener y fortalecer el Fidelismo fue obviamente la estructura social y el predominio de españoles, sostenido por su alta sociedad y elementos representativos. Otro factor fue el geográfico, pues por su ubicación no fue proclive a recibir influencias de corrientes o movimientos libertarios, además de ellos la geografía influyó a desvincular a Arequipa de los grandes núcleos aborígenes.[8]

Esos afanes "autonomistas" y posteriormente "libertarios" se manifestaron durante el corto periodo de vigencia de la Constitución de Cádiz los años 1812 - 1814. En las primeras elecciones para elegir el ayuntamiento constitucional se manifestó este primer brote autonomista. Los arequipeños lograron exluir de las listas de electores a los peninsulares y a los adictos a aquellos, lo que determinaría la conformación de un cabildo contrario al Jefe Político e Intendente Moscoso. Del autonomismo a la libertad hubo poco trecho dada la Revolución del Cuzco que se expandiría hacia todo el sur del virreinato peruano, siendo partícipes de ella varios arequipeños como Mariano José de Arce, Mariano Melgar, José María Corbacho, así como en Puno participaría el arequipeño Benito Laso.

Respecto a su población durante los últimos años de la colonia, según el censo elaborado durante el gobierno del virrey Francisco Gil de Taboada (1790-1796) la población de la ciudad de Arequipa ascendía a 37,241 habitantes: 22,207 criollos y españoles; 4,980 mestizos; 5,929 aborígenes y 4,125 negros, mulatos, zambos, cuarterones, etc ya fueran esclavos o de "castas libres".[9]

Independencia[editar]

Según el historiador José Agustín de la Puente Candamo en Arequipa se vivió la independencia igual que todas las provincias de Perú, en guerra civil. Por su geografía y ubicación, tuvo circunstancias especiales; por ejemplo cuando la revolución de Pumacahua y las tropas rebeldes entraron a Arequipa por poco tiempo. Hubo un momento de euforia pero luego salieron, y se mantuvo el poder virreinal en Arequipa hasta la batalla de Ayacucho; no es que Arequipa estuviera en contra de la independencia, sino que libraba una guerra civil.

Las autoridades virreinales se mostraron flexibles frente a la inquietud libre pensadora de los arequipeños. El 10 de diciembre de 1821 se fundó en la ciudad de Arequipa la Academia Lauretana Ciencias y Artes, bajo dirección de Evaristo Gómez Sánchez, que tuve a su vez la primera imprenta del departamento. Apenas construida la Academia, sus principales integrantes Francisco Xavier de Luna Pizarro, Aparicio Gómez Sánchez, Francisco de Paula González Vigil, Gualberto Valdivia, Manuel Amat y León y Juan de Dios Salazar, tomaron partido a favor de la emancipación.

El historiador de la Puente afirma que existe duda en cuanto a que si se firmó primero en Supe o en Ica, la primera acta de independencia pero gran mayoría afirma que fue el cabildo de Supe el primero en hacerlo en todo Perú en abril de 1820.[9]

Mientras las armas decidían la independencia en el norte del país, en donde se declaró la independencia sin una batalla, un hecho contradictorio es que cuando ocurre la batalla de Ayacucho, Arequipa todavía estaba ocupada por los realistas, como todo el sur, y el historiador comenta este hecho contradictorio.

"Ese es un fenómeno curioso, en el sur comenzaron las revoluciones precursoras con Túpac Amaru, pero el sur quedó en poder del rey hasta más tarde. En cambio el norte, donde hubo menos movimientos revolucionarios previos, se independizó antes; un fenómeno histórico."

José Agustín de la Puente.

Un hecho interesante es que el obispo de Arequipa José Sebastián de Goyeneche, fue obispo de Arequipa en el virreinato, durante la independencia y entrada la república, y murió en los años 60 del siglo XIX, como arzobispo de Lima. Goyeneche era obispo de Arequipa en el tiempo del virrey Pezuela, siguió como obispo en el tiempo de San Martín y de Bolívar, lo que prueba que Perú era el que se independizaba, y no las intendencias las que lo hacían o lo hicieron, que había una continuidad en el cambio. Continuaron las mismas personas, las mismas costumbres, el cambio fue progresivo, lento.

Época republicana[editar]

Vista del Portal del Regocijo, conocido en la actualidad como Portal de Flores, ubicado en la zona este de la Plaza de Armas de Arequipa en una fotografía tomada en el año de 1880.

El territorio correspondiente a la Intendencia de Arequipa fue designado como departamento mediante decreto del 26 de mayo de 1822. Los primeros contingente militares patriotas que llegaron a la región estuvieron comandados por el coronel Guillermo Miller, que ocupó Camaná el 26 de diciembre de 1822 y logró la adhesión entusiasta de sus pobladores.

Las Constituyentes de 1822 - 1823, 1827 - 1828 y 1833 - 1834 tuvieron como presidente al arequipeño y "lauretano" Javier de Luna Pizarro. Durante el gobierno de Bolívar, después de la victoria de Ayacucho, la ciudad fue un activo centro contrario a la propagación de los poderes dictatoriales del Libertador. Los letrados Manuel Cuadros, Evaristo Gómez Sánchez, Gualberto Valvivia, Andrés Martínez y el comerciante Mariano Llosa Benavides se opusieron de forma pública y tajante a la constitución vitalicia bolivariana. Por esa razón, Cuadros, Gómez Sánchez y Luna Pizarro, representantes por Arequipa en el Congreso de 1826, fueron reelegidos casi por aclamación para el Congreso Constituyente de 1827 - 1828. Fruto de la actividad de la Academia Lauretana fue la fundación del Colegio Nacional de la Independencia Americana (el 4 de marzo de 1827, dirigido por Gaulberto Valdivia), y de la Universidad Nacional de San Agustín (creada por decreto del general Antonio Gutiérrez de la Fuente el 2 de junio de 1827 e instalada el 11 de noviembre de 1828), cuyo primer rector fue José Fernández Dávila.

Entre 1833 y 1834, visitó Arequipa en busca de su familia paterna la escritora francesa Flora Tristán, hija del diplomático peruano Mariano Tristán y Moscoso. En 1838, publicó en París los recuerdos de su viaje bajo el título Peregrinaciones de una paria, libro en el que describe con lujo de detalles la realidad arequipeña de esa época.

En 1835, apenas constituida la Confederación Perú-Boliviana, el general Orbegoso trasladó su gobierno de Lima a Arequipa, y solicitó apoyo del entonces presidente boliviano Andrés de Santa Cruz contra las pretensiones de Gamarra y Salaverry. Las batallas decisivas entre las tropas de Salaverry y las de la Confederación se dieron en Uchumayo, en las inmediaciones de la ciudad de Arequipa, el 4 de febrero de 1836, donde vence Salaverry; y en Socabaya, tres días después, el 7 de febrero, donde vence Santa Cruz. Salaverry y sus principales colaboradores fueron fusilados en la plaza de Armas de Arequipa el 19 de febrero de 1836.

Luego de expresar su rechazo a la Confederación, Chile envió al mando del general Ventura Blanco Encalada una expedición militar que llegó a territorio arequipeño el 12 de octubre de 1837. Antes de entrar en batalla hubo negociaciones que permitieron firma un tratado de paz en Paucarpata, distrito aledaño a la ciudad, el 17 de noviembre, entre el jefe militar chileno y el general Quiroz, de la Confederación. Chile no refrendo el tratado y envió una segunda expedición al mando del general Bulnes, al año siguiente, en apoyo de Ramón Castilla y otros militares caudillos peruanos contrarios a Santa Cruz.

En los años siguientes la ciudad de Arequipa fue sede de sucesivos pronunciamientos militares insurreccionales. El 20 de febrero de 1843 se proclamó ahí como supremo director de la República el general Manuel Ignacio de Vivanco, cuyas ambiciones concluyeron con la batalla de Carmen Alto el 22 de julio de 1844. El 14 de abril de 1854 insirió desde Arequipa como presidente provisorio el general Ramón Castilla, quien logro hacerse del poder. Contra este gobierno de facto, el 1 de noviembre de 1856 se alzó en arma nuevamente en Arequipa, el general Vivanco. Tras fracasar sus expediciones militares a Lima y Trujillo, tuvo que regresar a Arequipa a fines de 1857 para organizar su defensa. Las fuerzas comandadas por Miguel de San Román se enfrentaron a Vivanco en el combate de Yumina el 29 de junio de 1857, tras ocho meses de asedio la ciudad fue asaltada por el ejército de Castilla, tras la Toma de Arequipa finalizó la Guerra Civil Peruana de 1856-1858.

Política[editar]

A partir de la segunda década del siglo XIX hasta finales de la misma década se forjó una sociedad de transición en el Perú, etapa durante la cual Arequipa adquiere un incremento poblacional creciente, y por otro lado una particiiación política destacada consolidándose en este periodo como la segunda ciudad del país, y como una ciudad en continuo desafío frente a Lima.[10]

Desde inicios del siglo XX el espíritu reblede arequipeño

A lo largo del último siglo hasta 1930, Arequipa se convirtió en un centro económico basado en la manufactura de la lana y en el Ferrocarril del Sur, alrededor de 1930 estos pilares económicos comienzan a decaer y por esta y otras razones, Arequipa comienza a producir una serie de líderes políticos conformado por una creciente clase media de profesionales, intelectuales y tecnócratas, quienes tendrán participación en la defensa de la legalidad y la estabilidad económica. Dos de estos líderes, Víctor Andrés Belaunde y José Luis Bustamante y Rivero, dejando su huella como constitucionalistas de carácter fuerte a principios de 1930, y de 1945 a 1948 José Luis Bustamante y Rivero quien sirvió como presidente del Perú.[11]

En 1950 el abogado Francisco Mostajo (prominente liberal arequipeño desde 1901) encabeza una revolución en Arequipa contra Odría, en 1956 el arequipeño Fernando Belaunde Terry logra obtener un gran bloque de la votación de la clase media y en 1962 y 1963 Acción Popular de Belaunde Terry con el apoyo de otro partido originario de Arequipa, Democracia Cristiana, tuvo un apoyo tan fuerte que fue suficiente para obtener la presidencia del Perú.

Con un tercio del electorado se alió con el APRA, el vestíbulo de Arequipa y sus partidarios en Lima y en otras partes del país se tornaron invencibles en 1945; tiempo después al diferir claramente las ideologías de estos demócratas de centro-derecha con el APRA, la alianza rápida y permanentemente se vino abajo.

Tendencia política[editar]

Según Leslie Bethell el punto de partido del camino político seguido por Arequipa está marcado por la nueva burguesía nacional, que aparece para desafiar a la élite burguesa ya existente en el Perú; en donde existía un estrato importante y creciente de personas en Perú con intereses profesionales, administrativas y comerciales.

Estos nuevos intereses toman estructura política con mayor claridad en en el interior del país cuya estructura política más fuerte era la ciudad de Arequipa, y sus puntos fuertes de este potencial electoral a nivel nacional se vio reflejada por fortaleza en la candidatura de Fernando Belaunde Terry en las elecciones presidenciales de 1956.

La región sur, dominada por la ciudad de Arequipa tiene una larga historia de separatismo con la República del Perú, y la clase alta arequipeña del siglo XX ha conservado una distintiva identidad regional.

La oposición arequipeña a la centralización política y económica del país condujo de forma natural a una posición constitucionalista en la década de 1930 y la subsecuente adopción de ideologías Demócrata-Cristianas en las décadas de 1940 y 1950. Los abogados y la iglesia proyectaron una fuerte influencia en la política arequipeña, así como también la clase media que obtuvo mayor participación al declinada la prosperidad económica en el sur del país.

Levantamientos[editar]

Revolución de 1856, desde su destierro en Chile Vivanco conspiró epistolarmente contra el segundo gobierno de Castilla, y, proclamado jefe supremo por una revolución iniciada en Arequipa (1 de noviembre de 1856), retornó para ponerse al frente. Fue el inicio de una larga guerra civil, quizás la más grave que ha sufrido la República Peruana.

A lo largo de la historia política de Arequipa se han suscitado múltiples levantamientos que le valieron a la ciudad el adjetivo de «El León del Sur».[12] Según Leslie Bethell de la Universidad de Cambridge «si Arequipa fue la capital del liberalismo las otras regiones del Perú solo promovieron sus propios intereses a través de sus ideologías».[11] otros autores concluyen que las revoluciones no fueron desarrolladas bajo intereses personales, ni los políticos que los incentivaban, sino por pasión por el derecho y la Justicia, por su fe religiosa y por su honor.[12]

Leslie Bethell destaca la importancia de las revoluciones de Arequipa afirmando:

None of the numerous aprista insurrections in the three decades, including that in Trujillo in 1932, secured as much politicial leverage as these three Arequipa-based movements.
Ninguno de las numerosas inserrucciones apristas en las tres décadas, incluyendo la de Trujillo en 1932, han garantizado una gran influencia política como estos tres movimientos surgidos en Arequipa.
en The Cambridge History of Latin America: Latin America since 1930 - Leslie Bethell (Cambridge University)

Esta fama revolucionaria conocida todavía entre los peruanos se la ganó a través de numerosas rebeldías contra el poder central; los arequipeños tomaron las armas en las siguientes revoluciones:[13]

Bastará saber que la casi totalidad de estas revoluciones, algunas con impacto nacional, se armaron para defender la autonomía local, frente a una capital más y más centralizadora.[13]

Siglo XX[editar]

La llegada del primer ferrocarril de Arequipa en el años de 1871.

Llegado el siglo XX, la ciudad de Arequipa fue escenario de pronunciamientos militares el 22 de agosto de 1930, cuando el comandante Luis Sánchez Cerro se proclamó jefe supremo y obligó a renunciar al presidente Augusto B. Leguía, y el 27 de octubre de 1948, cuando del general Manuel A. Odría formó una junta de gobierno y depuso al presidente José Luis Bustamante y Rivero.

La ciudad también fue escenario de valientes protestas cívicas contra la arbitrariedad.[14] Las dos más importantes se dieron contra el gobierno de Odría, una de ellas el 17 de junio de 1950, protagonizadas por los estudiantes del colegio de la Independencia Americana; y la segunda durante nueve días de diciembre de 1955. Siendo habituales los movimientos sísmicos en el departamento tuvieron especial significación los terremotos ocurridos en 1868, 1878 y 1913, por los severos daños materiales y personales que ocasionaron.

El desarrollo económico de la ciudad se vio favorecido por la construcción del ferrocarril Arequipa-Camaná construido por Henry Meiggs. Esta ferrovía se enlazó con la que unía Arequipa, Cuzco y Juliaca. El primer sistema de telégrafo de la región, que comunicaba Mollendo, Arequipa y Vitor, se estableció en 1908. La ciudad de Arequipa se precia de tener uno de los mejores sistemas de agua potable del Perú, debido al acueducto que conduce las aguas minerales de Yumina, inaugurado en 1914. Las carreteras Arequipa-Yura y Arequipa-Puno fueron construidas en 1931. En el Chili a 78 km de la ciudad y a 4300 msnm se construyó la represa de El Fraile, para irrigar 3000 ha en las pampas de La Joya. Esta esforzada obra de ingeniería fue terminada en 1938. La ley 15923 del 10 de enero de 1966, autorizó la creación del parque industrial de Arequipa, importante mediada dinamizadora de la manufactura regional. Se dieron inicio en 1968 a las obras de irrigación de Majes y Sihuas y en 1979 se emprendieron los proyectos de la central hidroenergética de Charcani. La ley 25020 del 14 de abril de 1989, como parte del proceso de descentralización y creación de gobiernos regionales dispuesto por la constitución de 1979, creó la Región Arequipa, coincidente con la demarcación departamental.

A inicios del siglo XX la ciudad de Arequipa sufre un proceso de expansión hacia la zona este de lo que hoy es denominado centro histórico, se trazaron nuevas avenidas como el boulevard Parra y la avenida Siglo XX, se crea el barrio arborizado de El Vallecito y la ciudad se extiende hacia el distrito de Yanahuara, la gente de escasos recursos ocupa barrios populares como Miraflores, Barrio Obrero, Jacinto Ibáñez.

La arquitectura urbana se amplía con nuevas construcciones; así se traslada el mercado de la ciudad, ubicado en la Plaza de Armas, al parque Duhamel y posteriormente a su actual ubicación en el Convento de la Orden de los Padres Agonizantes de San Camilo (hoy conocido como mercado San Camilo), entre los años 1905 y 1910 se construye el Hospital Goyeneche, también se construye puentes que unen el centro de la ciudad con el distrito de Yanahuara como el puente Real (hoy puente Bolognesi), el Puente Grau y el Puente Bolívar; se inauguran algunas fábricas, la más importante fue la fábrica Pedro P. Díaz y se modernizan los servicios urbanos tales como el alumbrado público (1905), agua y desagüe (1920) y tranvía eléctrico (1913).

Llegado el año de 1940, se plantea un proyecto de expansión y equipamiento urbano promovido por el alcalde Julio E. Portugal y por el ingeniero e ideólogo urbano Alberto de Rivero; y se diseña el primer plan moderno de expansión urbana de la ciudad. Este plan contemplaba la creación de un anillo de viviendas mayor al existente y se consolida un plan de crecimiento radial en cuanto a vías y concéntrico en cuanto a usos de suelo; se habilitaron los barrios de Cuarto Centenario y Selva Alegre.[15]

También se le da un gran impulso al equipamiento urbano con la construcción del Teatro Municipal, el Hotel de Turistas, la Biblioteca Municipal, el teatro Ateneo, el Colegio Independencia Americana, la Universidad Nacional de San Agustín, etc.

Hasta finales de los años 50, son dos los factores que modifican substancialmente las tendencias de crecimiento urbano, los terremotos ocurridos en los años de 1958 y 1960 y la sequía altiplánica, que aceleran un crecimiento periférico que perdura hasta la actualidad.

En la década de los 60 y 70, la Junta de Rehabilitación y Desarrollo de la Ciudad de Arequipa propició un mayor impulso al sector industrial con la creación de Parques Industriales y se mejora la articulación vial lo que contriibuye a consolidar el rol hegemónico que en la región tiene la ciudad de Arequipa.

Modernidad[editar]

El proceso de modernización de la ciudad comenzó llegado el año de 1940, se plantea un proyecto de expansión de la ciudad así como también uno de equipamiento urbano promovido por el alcalde Julio E. Portugal y por el ingeniero e ideólogo urbano Alberto de Rivero. También se diseña el primer plan moderno de expansión urbana de la ciudad, el cual contemplaba la creación de un anillo de viviendas mayor a la existente y se consolida un plan de crecimiento radial en cuanto a vías y concéntrico en cuanto a usos de suelo; se habilitaron los barrios de Cuarto Centenario y Selva Alegre.[16]

También se le da un gran impulso al equipamiento urbano con la construcción del Teatro Municipal, el Hotel de Turistas, la Biblioteca Municipal, el Teatro Ateneo, el Colegio Independencia Americana, la Universidad Nacional de San Agustín, etc.

Hasta finales de los años 1950, son dos los factores que modifican substancialmente las tendencias de crecimiento urbano de la ciudad son los terremotos ocurridos en los años de 1958, 1960 y la sequía altiplánica, que aceleran un crecimiento periférico de la ciudad, crecimiento que perdura hasta la actualidad.

En la década de 1960 y 1970, la Junta de Rehabilitación y Desarrollo de la Ciudad de Arequipa propició un mayor impulso al sector industrial con la creación de Parques Industriales y se mejora la articulación víal lo que contribuye a consolidar el rol hegemónico que en la región tiene la ciudad de Arequipa.

Evidentemente estos cambios hacia la modernización de la ciudad, cobran mayor intensidad en el área central, donde el desarrollo de la actividad comercial modifica las características horizontales de su proceso de crecimiento de su edilicia. Este proceso de tercerización del centro de la ciudad origina el desplazamiento de algunas instituciones como la Universidad (1962) y de los sectores residenciales hacia la periferia consolidando al centro de la ciudad como una dinámica zona céntrica comercial.

Siglo XXI[editar]

Museo de Arte Contemporáneo de Arequipa, ubicado en el "Barrio Inglés" abrió sus puertas en el mes de junio del año 2003.

En los primeros años del siglo ocurren hechos importantes para la ciudad de Arequipa, como la declaración de Patrimonio Cultural de la Humanidad. Otro hecho importante que marca la historia en los primeros años de este siglo es la ocurrencia de un terremoto de grandes magnitudes el 23 de junio de 2001, que tuvo una magnitud de 8.4 siendo uno de los mayores terremotos ocurridos en el mundo desde 1900, para ser más exacto el número 15 del ranking «Magnitude 8 and Greater Earthquakes Since 1900» de la «U.S. Geological Survey»[17] y el de mayor magnitud en la historia del Perú; a causa de este terremoto muchos de los edificios históricos en Arequipa fueron dañados o destruidos.[18]

El área metropolitana de Arequipa fue consolida con el Plan Director de Arequipa Metropolitana (PDAM), aprobado por Ordenanza Municipal N°160 del 14 de noviembre del 2002, sustituyendo al plan director de 1980, luego de haber sido presentado en sesión de consejo el 14 de agosto de 2002 y sometido a consulta pública del 19 de agosto al 25 de octubre de 2002.

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. Diario Oficial El Peruano (2010). Sistema de Información Jurídica. p. 96. http://spij.minjus.gob.pe/Normas/textos/230110T.pdf. 
  2. Congreso de la República del Perú (ed.). Mensaje del Presidente Provisorio del Perú Luis Orbegoso. p. 2. «...fijad una detenida mirada sobre el gobierno legítimo constituido en Arequipa...» 
  3. Fundación M.J.Bustamante, ed. (1990). Historia General de Arequipa. p. 532. 
  4. Linares Málaga, Eloy (1990). Pre historia de Arequipa, Volumen 2. s.n.,. p. 115. 
  5. Barriga, Víctor M. (1940). Arequipa y sus blasones. Editorial La Colmena, s.a. pp. 133 p. 
  6. UNESCO (30 de noviembre). Historical Centre of the City of Arequipa, Compendio Normativo. http://www.docstoc.com/docs/26398742/AREQUIPA-PATRIMONIO-CULTURAL-DE-LA-HUMANIDAD-COMPENDIO-NORMATIVO#. Consultado el 4 de agosto. 
  7. Declaratoria oficial en el «Museo Gráfico "El Peruano"» (2007). «Declaratoria en la que Arequipa figura como Capital del Perú». Consultado el 1 de agosto de 2009.
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  15. http://200.60.49.130/chistorico/DIAGNOSTICO.pdf Plan Maestro del Centro Hisotrico de Arequipa - Historia de Arequipa
  16. Plan Maestro del Centro Histórico de Arequipa - Historia de Arequipa
  17. Los terremotos de mayor magnitud desde el año 1900
  18. Cuantificación del Tamaño del Terremoto de Arequipa del 23 de junio de 2001

Bibliografía[editar]

  • Garayar, Carlos. Atlas Regional: Arequipa.Ediciones Peisa S.A.C., 2004. ISBN 9972-40-315-7