Historia de Angola

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Los habitantes originales de la actual Angola fueron cazadores y recolectores y hablaban la lengua khoisan, poco numerosos y bastante dispersos. Con la expansión de los pueblos bantú, que alcanzaran al actual territorio de Angola a partir del año 1000, fueron absorbidos por estos o se dispersaron en dirección al sur. Algunos grupos reducidos aún se encuentran en el sur de Angola, otros al norte de Botsuana y de Namibia.

Los bantúes eran un pueblo de agricultores, recolectores y cazadores que probablemente comenzaran sus migraciones desde la selva húmeda, en lo que hoy es la frontera entre Nigeria y Camerún. Su expansión se dio en grupos pequeños, que se reubicaron en respuesta a circunstancias ecológicas, económicas o políticas. A través de los siglos XIV y XVII, establecieron en el espacio de la Angola contemporánea una serie de reinos, siendo el principal el Reino del Congo. Éste comprendió al noroeste de Angola actual, al oeste de la República Democrática del Congo y de la República del Congo, y el sur del actual Gabón. La franja que en la actualidad es frontera entre Angola y la República Democrática del Congo y su apogeo se dio durante los siglos XIII a XVIII.

En 1482 a la desembocadura del río Congo llegó una flota portuguesa, comandada por Diogo Cão. Ese fue el primer contacto con los antepasados de los actuales angoleños, concretamente con el Reino del Congo, y el preludio del proceso colonizador que a lo largo de cinco siglos pasó por períodos muy diferentes.

Desde la prehistoria hasta la colonización[editar]

El área ocupada por la actual Angola, ha estado habitada desde tiempos prehistóricos, como demuestran los restos encontrados en Luanda y en el desierto del Namib. Los primeros pobladores conocidos fueron los Khoisan, un pueblo nómada que vivía de la caza y recolección, de estatura similar a los pigmeos, de piel relativamente clara.

A comienzos del siglo VI, un conjunto de pueblos más avanzados, que conocían la tecnología del metal, comenzó una de las más importantes migraciones de la historia. Se trataba de los pueblos bantú, provenientes del norte, probablemente de algún lugar en la presente República de Camerún. Cuando llegaron a lo que hoy es Angola, se encontraron con los Khoisan y los dominaron con facilidad gracias a sus conocimientos de metalurgia, cerámica y agricultura. Los Khoisan fueran en parte absorbidos, en parte emigraron hacia el sur, en donde aún quedan algunos. El establecimiento de los bantúes llevó varios siglos, y dio lugar a la formación de agrupaciones con distintos rasgos étnicos. La primera entidad política de la zona, conocida como el Reino del Congo, apareció alrededor del siglo XIII y se extendió desde Gabón en el norte hasta el río Cuanza en el sur, y desde el Océano Atlántico en el oeste hasta el río Cuango en el este, teniendo su centro en el Noroeste de la Angola actual. La riqueza de este reino provenía de la agricultura y del comercio. El poder estaba en manos de los mani, una aristocracia que ocupaba los puestos claves y que sólo respondía ante el Rey del Congo. Mbanza Congo, la capital, tenía una población de unas 50.000 personas en el siglo XVI.

Periodo colonial[editar]

La reina Nzinga negociando con el gobernador luso en Luanda, 1622.

Portugal se estableció en el territorio en 1483, en el río Congo, donde existieron los estados del Kongo, Ndongo y Lunda. El estado del Kongo se extendía del actual Gabón en el norte, hasta el río Kwanza en el sur. Portugal estableció en 1575 una colonia portuguesa en Luanda, basada en la trata de esclavos. Los portugueses tomaron gradualmente el control de la franja costera a lo largo del siglo XVI a través de una serie de tratados y guerras y formaron la colonia de Angola.

Los holandeses ocuparon Luanda desde 1641-48, proporcionando a boost para los estados anti-portugueses. En 1648, Portugal retomó Luanda e inició un proceso de conquista militar de los estados de Kongo y Ndongo que terminó con la victoria portuguesa en 1671. El total control administrativo portugués del interior no ocurrió hasta comienzos del siglo XX.

Escudo de Armas (1951-1975).

La idea del colonialismo era realizar actividades de ingeniería social y los portugueses, que gobernaron el primero y el último de los imperios adoptaron la esclavitud, ya practicada por los africanos, la institucionalizaron y la integraron a su sistema administrativo.

«...El tráfico de esclavos, especialmente orientado hacia Brasil, fue el pilar de bóveda económico de estos dos territorios durante trescientos años. Los tratados que los portugueses firmaron con los jefes africanos se referían a la fuerza de trabajo, no a los productos (aunque en Mozambique los árabes actuaban como intermediarios). Los portugueses fueron los únicos productores primarios de esclavos en el conjunto de las potencias europeas. Defendieron desesperadamente este tráfico y se opusieron a su eliminación; de esta manera lo abolieron sólo cuando se vieron forzados por los británicos y lo reemplazaron por un sistema comercializado de trabajo forzado-Mantuvieron esta estructura hasta los años setenta, siempre con la cooperación de los jefees africanos,los mismos que en tiempos de esclavitud dirigían las cuadrillas de trabajo o shabalos...»

Paul Johnson, Tiempos Modernos página 643.[1]
Luanda, 1949.

En 1951, la colonia fue nombrada provincia de ultramar, llamada también África Occidental Portuguesa. En esta época los portugueses suministraban anualmente cien mil trabajadores angolanos principalmente a la Unión Sudafricana.[2]

La independencia del Congo Belga, en junio de 1960, no podía de dejar sus reflejos en Angola, cuyo norte estaba constituido por la antigua provincia del Congo Portugués, habitada por razas comunes al resto de la cuenca del río Zaire. Las fronteras trazadas en 1885 entre las antiguas posesiones portuguesas (en el reinado de Manuel I ya teníamos relaciones ininterrumpidas con el Manicongo) y las novísmas colonias belda y francesa de la cuenca del Zaire. No es de extrañar pues que en el Congo Portugués los nativos siguiesen con exaltación lo que estaba sucediendo en el Congo Belga y el 4 de febrero de 1961 se produce el asalto a la prisión de Luanda, una revuelta precipitada que pasa inadvertida hasta el 15 de marzo cuando:

«...Con una violencia brutal, se levantaron en todo el Congo Portugués por sorpresa los insurrectos, matando a troche y moche, a veces con destellos de perversidad, a los blancos que vivían en las numerosas haciendas de café dispersas por la región y a los negros que les permanecían fieles-Mas de mil quinientas personas perecieron salvajemente en aquellos días trágicos. Con la confiada displicencia que nos caracteriza y alguna negligencia de los altos mandos, no teníamos en Angola fuerzas de seguridad dignas de tal nombre, y la guarnición militar. Fieles observantes de los convenios que regulaban el régiman de la cuenca internacional del Zaire, estaba estrictamente condicionada por las autoridades la posesión individual de armas de fuego y de pólvora, que únicamente en las épocas de caza salían del depósito existente en Luanda. Incluso así, los colonos que pudieron sobrevivir...»

Marcelo Caetano, página 29.[3]

Descolonización[editar]

El 27 de noviembre de 1968 el presidente Marcelo Caetano se dirige a la Asamblea Nacional y, refiriéndose a la defensa de Ultramar, plantea la posición del gobierno ante la embestida salvaje de que habían sido víctimas los colonos del norte de Angola, comentando la posibilidad de conceder la independencia dejando el gobierno en manos de los colonos.[4]

«...En aquellos momentos, eso sería fatalmente entregar la mayoría nativa a la desconfianza y al resentimiento de las minoría blanca, con todos sus inconvenientes, comprometiendo casi con certeza la política de fratrenidad racial siempre preconizada por nosotros y llevando a los nuevos Estados a aproximarse a África del Sur y quién sabe si también a su polítice de apartheid. Por lo demás, ya por entonces las Naciones Unidas y los medios internacionales influyentes condenaban tales gobiernos, llamados de minoría...»

Marcelo Caetano, Testimonio.
Emblema de la UPA.

El gobierno de la metrópoli descarta abandonar Angola entregándola al recién aparecido movimiento que acaudillaba Holden Roberto y por rehusar al proceso de descolonización, surgen tres movimientos de independencia:

Luanda, 1972.

Pese a la presión internacional los acontecimientos no habían pasado del Congo, el resto de la provincia estaba en calma, en plena labor, y en ella residían, agrupados en magníficas ciudades o dispersos en florecientes haciendas, ya con excelentes infraestructuras y un parque industrial, algunos centenares de miles de blancos a los que continuaba fiel la gran mayoría de la población nativa. El doctor Salazar decidió, seguro de interpretar el sentimiento de la gran masa del pueblo portugués, que permanecieran en Angola:

«...¿Cómo entregar, luego al primer empujón dedo por unas docenas de aventureros, toda esa gente; y la obra por nosotros realizada, a los caprichos de un grupo de tiranos, que, como en casi todos los recientes estados africanos ya se había visto, carecía de preparación capaz de conducir una nación moderna y no conseguía despojarse de la aversión la blanco, construida sobre cimientos seculares? ¿O no sería mero y frágil biombo del neocolonialismo en beneficio de los Estados Unidos...»

Marcelo Caetano, Testimonio, página 31.

Guerra[editar]

En Angola las guerrillas seguían actuando en la meseta del Congo, apoyados por los países vecinos, y pertenecían a dos movimientos: El Frente Nacional de Liberación de Angola (FNLA), que procedía de la Unión de los Pueblos de Angola (UPA), responsable de las matanzas del Congo, con su Gobierno Revolucionario de Angola en el exilio (GRAE), que mantenía el Ejército de Liberación Nacional de Angola (ELNA); y el Movimiento Popular de Liberación de Angola (MPLA), fundado por el mestizo Agostinho Neto, en disidencia del anterior y con carácter menos racista.

Pacificación[editar]

En 1973 quitando una u otra operación en el Congo y algún otro incidente en Cabinda puede decirse que Angola vivía en paz. A ello contribuían el auge del progreso económico y las disidencias entre los movimientos terroristas que, a pesar de todos los esfuerzos de reconciliación hechos por la Organización de la Unidad Africana, no se entendían.[5]

Después de una guerra de guerrillas independentista de 14 años, iniciada el 4 de febrero de 1961, Angola se hizo independiente en 1975. En diciembre de 1975, protegidas por una escolta naval soviética, desembarcan las primeras tropas cubanas. Es la Operación Carlota.

Periodo autónomo[editar]

Los portugueses pasaron el poder a la MPLA, de inspiración marxista, la cual recibió el apoyo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Poco tiempo después, una guerra civil estalló entre la MPLA, UNITA y el FNLA; pero también tomarían parte Sudáfrica, que deseaba evitar la pérdida de Namibia, y SWAPO que deseaba conseguirla y había cambiado sus principales bases de operaciones a este país.

Los comienzos resultaron muy duros para el MPLA que fue hostigado por todos los demás grupos y los sudafricanos penetraron con su ejército unos 330 kilómetros tras la frontera llegando a tener la capital del país dentro del alcanza de sus piezas de artillería. De esta forma Angola entraba en la Guerra de la frontera de Sudáfrica.

Pero el presidente de Cuba, Fidel Castro, decide enviar refuerzos al régimen de Luanda y puso en marcha la Operación Carlota. Gracias a la llegada de los efectivos cubanos el régimen de Neto pudo sobrevivir y tomar fuerza para permitir la llegada de más tropas isleñas, hasta un total de 50.000 hombres al año, incluyedo infantería tanquistas, radaristas, controladores aéreos, más casi 1.000 carros de combate, incluidos los potentes T-62, y decenas de cazas, incluyendo los MiG-23 que terminarían controlando el cielo hacia el final del conflicto.

En 1976, la FNLA decidió no continuar la lucha, dejando a la marxista MPLA, con el apoyo de Cuba y Etiopía, contra la UNITA y Sudáfrica, ambas respaldadas por Occidente.

En 1989 los combatientes estaban extenuados, la URSS comenzaba a presentar los síntomas económicos de lo que sería su futura disolución y Fidel Castro quería la paz. Tras la Batalla de Cuito Cuanavale, la más importante del África Subsahariana, que terminó en tablas, Castro decide penetrar en Namibia para castigar al ejército sudafricano que ya estaba negociando la paz. Finalmente Pretoria retiró sus tropas de Angola, celebró elecciones libres en Namibia y aceptó la pérdida del territorio.

En 1991, ambos grupos acordaron convertir a Angola en un estado multipartidista, pero después de que José Eduardo dos Santos del MPLA ganara las elecciones presidenciales supervisadas, UNITA reclamó que hubo fraude y volvieron las hostilidades.

Un acuerdo de paz de 1994 (Protocolo de Lusaka) entre el gobierno y la UNITA, fue proporcionado para la integración de ex insurgentes de la UNITA en el gobierno. Un gobierno de unidad nacional se instaló en 1997, pero las serias luchas continuaron en 1998, dejando a cientos de miles de personas sin hogar. El presidente José Eduardo dos Santos suspendió el funcionamiento regular de las instancias democráticas debido al conflicto.

El 22 de febrero de 2002, Jonás Savimbi, el líder de la UNITA, fue muerto a tiros y se alcanzó un cese al fuego entre las dos facciones. UNITA dejó su brazo armado y asumió el papel de partido de mayor oposición. Aunque la situación política del país parece estar normalizándose, el presidente dos Santos aún no ha permitido que se lleven a cabo procesos regulares democráticos.

Entre los principales problemas de Angola están: una seria crisis humanitaria (resultado de la guerra prolongada), la abundancia de campos minados, y las acciones de los movimientos guerrilleros que luchan por la independencia del enclave norteño de Cabinda (Frente para a Libertação do Enclave de Cabinda), si bien las fuertes inversiones que ha realizado el gobierno actual en la provincia, así como el escaso apoyo de las autoridades congoleñas actuales hacia este grupo guerrillero (producto de la intervención angoleña en el Congo en su favor), han reducido bastante su actividad.

Angola, como muchas naciones subsaharianas, está sujeta a epidemias periódicas de enfermedades infecciosas. Desde abril de 2005, Angola está en medio de una epidemia del virus Marburg, el cual se está convirtiendo en la peor epidemia de fiebre hemorrágica registrada en la historia, con más de 237 muertes registradas de los 261 casos reportados, y se ha esparcido a 7 de las 18 provincias.

Referencias[editar]

  1. Cum Laude Homolegens, Madrid 2007, ISBN-84-935556-4-1
  2. Paul Johnson, Tiempos Modernos página 644.
  3. Testimonio, Rio de Janeiro 1974 Paraninfo, ISBN-84-283-0667-2
  4. Marcelo Caetano, página 30
  5. Marcelo Caetano, página 169

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]