Historia de Alcalá de Henares

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Zonas ocupadas en distintas épocas.      Calcolítico (zona de La Esgaravita).      Edad del Bronce y Edad del Hierro (cerro del Ecce Homo).      Periodo romano hasta el siglo I (cerro de El Viso).      Periodo romano desde el siglo I (Complutum).      Periodo andalusí, siglo VIII al XII (Alcalá la Vieja).      Sobre el Campus Laudabilis del siglo V, se convierte en núcleo principal desde el siglo XII (Burgo de Santiuste o Alcalá de Henares).

La historia de Alcalá de Henares es el conjunto de hechos y procesos históricos testimoniado en los documentos, patrimonio artístico y vestigios producidos por las diferentes culturas que durante más de dos mil años han pasado por el territorio de la actual ciudad de Alcalá de Henares.

Índice

Edad Antigua [editar]

La zona del valle del Henares y los cerros de su margen izquierda fueron objeto de ocupación humana desde la prehistoria.[1] Hay vestigios del Calcolítico (pre-campaniforme, III-II milenio a. C.)[2] y las edades del Bronce y del Hierro. El yacimiento encontrado en la cumbre del cerro del Ecce Homo tiene particular importancia para la prehistoria peninsular por testimoniar la evolución entre las poblaciones de la fase del Bronce final denominada "Cogotas" y las de las fases iniciales del Hierro (siglos XII al IX a. C.)[3] Hacia el siglo II a. C. la zona se encontraba dentro de una amplia región definida por la presencia de los carpetanos, un pueblo del grupo celtibérico.[4]

Las primeras referencias históricas corresponden a la Hispania romana, que incluía entre sus enclaves urbanos el oppidum o castro prerromano existente en el cerro del Viso[5] (Iplacea -nombre emparentado con el ciclo troyano, con el que Ptolomeo y Plinio pretendían ennoblecer a los indígenas conquistados- o Ikesankom Kombouto -inscripción en alfabeto ibérico en una moneda de un tesorillo hallado en la cuesta de Zulema),[6] conquistado en el periodo que va desde la toma de Toletum (Toledo, 192 a. C.) a la de Numancia (133 a. C.) Tras más de un siglo de romanización, a principios del siglo I d. C. la población se trasladó al valle, al otro lado del río, en la confluencia del Henares con el Camarmilla (al suroeste de la actual Alcalá). La ciudad romana allí construida, denominada Complutum (palabra de etimología discutida), llegó a contar con 10.000 habitantes[cita requerida] y la categoría de municipium. Fuera de su recinto existieron estructuras como la villa de El Val, una villa dedicada a la cría de caballos (donde se halló el mosaico del Auriga),[7] y la casa de Hippolytus, que alojaba una institución para la educación de jóvenes.

Las reliquias de los Santos Niños se conservan en una urna de oro y plata (muy posterior -hermanos Zureno, 1702-) en la cripta de la actual Catedral, sobre la piedra donde se supone que fueron martirizados.[8]

De su temprana cristianización es testimonio que en el año 304 fueron martirizados en las afueras de Complutum los llamados "Santos Niños" (Justo y Pastor). La capilla martirial o martyrium[9] fundada en el Campus Laudabilis ("Campo Laudable") de su lugar de martirio (lo que actualmente es el espacio ocupado por la la Catedral-Magistral) fue impulsado por San Asturio (el primer obispo, proveniente de Toledo -año 412-) hasta convertirse en un importante centro de peregrinación, una prestigiosa ubicación para enterramientos y el nuevo núcleo de desarrollo urbano, que posiblemente incluiría una basílica paleocristiana y una zona de edificaciones dispersas en su torno.[10]

Los siglos de dominio visigodo, iniciados ya con la ciudad romana en decadencia, dejaron muy pocos vestigios.[11]

Edad Media [editar]

Restos de Alcalá la Vieja.
Placa de información turística que marca la situación de la antigua morería de Alcalá de Henares.
Arco de entrada a la capilla del Oidor de la antigua iglesia de Santa María. Se construyó a comienzos del siglo XV por mandato del "relator u oidor" Pedro Díaz de Toledo Sólo esa zona (con la pila bautismal) y la torre sobrevivieron a su destrucción al inicio de la guerra civil.[12]
Torreón de Tenorio.
Exhibición del cuerpo de San Diego de Alcalá.

Durante el dominio musulmán el núcleo urbano del valle había dejado de tener importancia significativa, en beneficio otra vez de un emplazamiento de mejores características defensivas: un cerro al otro lado del río, en este caso el Ecce Homo (Qalat abd al Salam, Alkal'a Nahar o Alcalá la Vieja -qalat es un habitual topónimo para designar a un castillo, como en los casos de Qalat Rabah, Calatrava, o Qalat Wadi Arya, Alcalá de Guadaira-). La convivencia entre cristianos y musulmanes sería la propia de la época. La zona protegida por las murallas (la medina) sería habitada preferentemente por la clase dirigente musulmana, mientras que los mozárabes (cristianos sometidos al dominio musulmán) habitarían fuera de las murallas (el arrabal), posiblemente en el antiguo Campus Laudabilis. En algún momento se extinguió la continuidad de la sede episcopal, o bien se trasladó a Guadalajara (localidad que llegó a ser confundida con la romana Complutum);[13] aunque no fue hasta el siglo XII que se suprimió por bula papal el obispado complutense de origen romano, revirtiéndolo en favor de la sede primada (Toledo).

El 3 de mayo de 1118 el arzobispo de Toledo Bernardo de Sedirac conquistó la plaza de Alcalá en nombre del reino de Castilla (por entonces en una situación conflictiva entre Urraca I -reina titular de León y Castilla-, su segundo marido -Alfonso I el batallador, rey de Aragón- y el hijo primogénito del primer matrimonio de la reina -Alfonso Raimúndez, el futuro Alfonso VII-). En 1129, Alfonso VII, ya rey, otorgó Alcalá y su Tierra (constituidos como concejo y alfoz) al Arzobispado de Toledo en condición de señorío eclesiástico (siendo su primer titular Raimundo de Sauvetat). Los arzobispos fueron concediendo privilegios a la ciudad, entre ellos el Fuero Viejo (Rodrigo Jiménez de Rada, 1235)[14] y la celebración de ferias (desde 1184). El asentamiento principal volvió a ser el de la zona baja, en el Campus Laudabilis, denominación que fue dejando de utilizarse, sustituida por las formas Burgo de Santiuste, Alcalá de Santiuste, Alcalá de San Justo o Alcalá de Fenares (esta última aparece en el siglo XIV). La población se fue incrementando a medida que el burgo se convertía en un emergente centro de transacciones y mercado comarcal, ya alejada la inseguridad fronteriza (la última aceifa musulmana fue en 1197). No obstante, la construcción de las murallas,[15] iniciada en el siglo XIII, delimitó el núcleo urbano y seguía teniendo una importante función defensiva en las recurrentes guerras civiles.

La estricta división socio-religiosa se expresaba en la existencia de comunidades judía y musulmana separadas de la cristiana, e institucionalizadas en sendas aljamas: la judería[16] y la morería. Estarían entre las consideradas de tamaño medio. Al norte de la ciudad se encontraba la morería, entre el Palacio arzobispal, la actual calle de Santiago y la muralla (donde había un "postigo de la morería" -actual calle de Diego de Torres-). Aunque tras la expulsión de los moriscos (1609)[17] la práctica totalidad de la morería fue derribada para la construcción de complejos eclesiásticos (convento de las Bernardas, convento de la Madre de Dios, iglesia de Santiago -hoy desaparecida, se construyó sobre la mezquita-), se han conservado algunos topónimos vinculados a los talleres artesanos de oficios de la albañilería y la carpintería (almanxara) y el "rastro viejo". A comienzos del siglo XVI había censados un centenar de mudéjares en la ciudad (poco antes de la desaparición de ese concepto al imponerse el bautismo obligatorio con la pragmática de 1502). La judería se encontraba en torno a la calle Mayor, entre las calles de Santiago y Escritorios. A diferencia de lo ocurrido en la morería, en la zona de la judería se han conservado notables ejemplos de formas típicas del urbanismo medieval, como son los soportales y los adarves. Había sinagogas (la mayor en lo que sigue llamándose Corral de la Sinagoga), carnicerías judías, numerosas tiendas y talleres artesanos, y hasta un postigo propio en la muralla (actual calle del Tinte y plaza de Atilano Casado). Algunos estudios dan una cifra de 5.000 judíos,[cita requerida] aunque para 1474 se censan 111 familias judías (el máximo debió alcanzarse antes de la revuelta antijudía de 1391, y la comunidad como tal desapareció con la expulsión de 1492). Como el el resto de España, las conversiones originaron la existencia del nuevo grupo social de los cristianos nuevos.[18]

La separación de las comunidades no era absoluta: prueba de ello es la fundación del Hospital de Antezana en pleno centro del barrio judío, ante la sinagoga mayor (aunque tal cosa ocurrió en 1483, cuando la judería había decaído mucho). También habría comerciantes y artesanos cristianos en la calle mayor, cuyos establecimientos llegaban hasta el mercado principal, situado en el coso fuera del recinto urbano, en la actual plaza de Cervantes.[19]

El centro de poder en la ciudad era el palacio de los arzobispos, un complejo arquitectónico de envergadura, que desde 1209 (arzobispo Jiménez de Rada) ocupaba el extremo noroeste del recinto amurallado, reforzado en el siglo XIV por el arzobispo Pedro Tenorio (aún se conserva el denominado torreón de Tenorio).[20] No era utilizado solamente por los arzobispos de Toledo, sino por las importantes personalidades que éstos acogían, y en muchas ocasiones por los reyes y su corte itinerante (en ausencia de capital fija).

El día 19 de diciembre de 1308 fue rubricado en la ciudad el tratado de Alcalá de Henares, suscrito por el rey Fernando IV de Castilla y por los embajadores del rey Jaime II de Aragón.

Los arzobispos convocaron en Alcalá algunos sínodos provinciales (el de 11 de diciembre de 1325 tuvo lugar en el denominado a partir de entonces "salón del concilios" del palacio), e incluso dos concilios en los que se decidió la postura castellana ante el cisma de Occidente (1378 y 1399).[21]

En ocasiones se convocaron Cortes en Alcalá. Con motivo de las de 1348 se compuso la recopilación legislativa conocida como el Ordenamiento de Alcalá, de gran trascendencia en la legislación del Antiguo Régimen en España.

En 1390 murió en Alcalá el rey Juan I, como consecuencia de una caída del caballo cerca de la puerta de Burgos. El hecho fue ocultado un tiempo para permitir al arzobispo Tenorio gestionar la sucesión.

En el convento franciscano de Santa María de Jesús fundado por el arzobispo Carrillo (a las afueras de la ciudad, más allá del coso) pasó sus últimos años el que pasaría a ser conocido como San Diego de Alcalá (de 1456 a 1463).

Edad Moderna [editar]

Antigua escalera del Palacio arzobispal, de Alonso de Covarrubias (1535 -ampliación iniciada en de la época del arzobispo Alonso de Fonseca y concluida en la del cardenal Tavera-).[22]
Condideram Musis Franciscus grande lyceum... ("[yo], Francisco, que hice edificar, a las Musas, un colegio mayor...") Así comienza el epitafio de Juan de Vergara inscrito en el sepulcro de Cisneros (de Domenico Fancelli y Bartolomé Ordóñez, 1518-1521 -ambos murieron sin terminarlo-)[23] de la capilla de San Ildefonso.[24] Tras la desamortización, en 1856 se trasladó junto con otras obras principales (el sepulcro del arzobispo Carrillo,[25] y la imagen gótica de la virgen del convento franciscano, el sepulcro del canónigo Gregorio Fernández del convento de San Juan de la Penitencia, el retablo de las Santas Formas de la iglesia de los jesuitas y hasta veinte retablos procedentes de otros templos)[26] a la Magistral. Durante la reconstrucción posterior a la guerra civil, el sepulcro de Cisneros volvió a trasladarse, esta vez a su lugar de origen, mientras que el de Carrillo no (el convento franciscano ya no existía).[27]
Vista aérea del Colegio Mayor de San Ildefonso y los edificios anejos. La construcción inicial, en ladrillo (de Pedro Gumiel, 1498-1508),[28] fue enriquecida con una espectacular fachada (de Rodrigo Gil de Hontañón, 1541-1553)[29] y el patio llamado de Santo Tomás de Villanueva (de Juan Gómez de Mora, 1618). La inscripción EN LUTEAM OLIM CELEBRA MARMOREAM ("antes en barro, ahora en piedra" -o más bien "mármol"-)[30] compara estas mejoras con el embellecimiento de la Roma imperial.
Magistral (traza gótica de Antón y Enrique Egas -Pedro Gumiel, a quien se atribuía, sólo intervino como "veedor"-, entre 1479 y 1514 y torre de Rodrigo Gil de Hontañón y Antonio de Vergara, iniciada en 1527 y finalizada después de 1600).[31] Las rejas del coro son de Juan Francés. El retablo mayor, de León Picardo y Felipe Bigarny (1512-1513), destruido en la guerra civil, es la mejor obra que ay en este reyno, de suerte que yo me esforçe de haser muy perfecto lo que era a mi cargo por servir a V.R.S. (así lo encomiaba el propio Bigarny en carta a Cisneros).[32]
Portada del Vetus testamentum multiplici lingua nunc primu impressum ("Viejo Testamento, ahora impreso por primera vez en múltiples lenguas"), última parte de la Biblia políglota complutense, que no se terminó hasta pocos meses antes de la muerte de Cisneros (1517) y no se publicó hasta varios años después.

En el Palacio arzobispal se celebró el 20 de enero de 1486 una entrevista entre Cristóbal Colón e Isabel la Católica en la que se planteó la posibilidad de emprender su trascendental expedición (rememorada actualmente en la denominada Casa de la Entrevista, situada en las cercanías, pero que en realidad era en la época un caserón mudéjar que en 1508 se convirtió en el convento de San Juan de la Penitencia, destinado a hospital de mujeres, colegio de doncellas y retiro de monjas franciscanas).[33]

En Alcalá nacieron dos importantes miembros de la realeza europea del siglo XVI: la reina de Inglaterra Catalina de Aragón (hija de los Reyes Católicos) y el archiduque de Austria y emperador de Alemania Fernando I de Habsburgo (hijo de Juana la Loca y Felipe el Hermoso).

Alcalá figuró entre las ciudades que apoyaron la revuelta comunera (1520-1522), destacando particularmente entre los motivos para ello la oposición del claustro universitario al impopular arzobispo Guillermo de Croy, impuesto por Carlos I.

Con anterioridad había ocupado la sede arzobispal el más decisivo de los personajes vinculados a la historia de Alcalá: el cardenal Cisneros (natural de la cercana villa de Torrelaguna). Concedió el Fuero Nuevo (1509),[34] pero mucho más trascendente para la ciudad fue su decisión (en 1499) de impulsar los preexistentes Studia (fundados en 1293, y de los que pervivían cátedras de gramática y artes -desde 1459 en torno al convento franciscano- en las que posiblemente estudió el cardenal, que pertenecía a esa orden) para transformarlos en la Universidad de Alcalá, que se convirtió en uno de los centros culturales más importantes, a la altura de la Universidad de Salamanca y la de Valladolid.

La Biblia Políglota Complutense (1502-1522, elaborada por un equipo dirigido por Diego López de Zúñiga e impresa por Arnao Guillén de Brocar -con los primeros tipos de imprenta hebreos, griegos y caldeos, hasta entonces inéditos-) es muestra de la actividad intelectual puntera de la universidad cisneriana (muy vinculada inicialmente con el erasmismo); aunque la principal función de sus colegios fue ejercer de mecanismo de selección de las élites eclesiásticas y burocráticas de la Monarquía Hispánica. A lo largo de los siglos XVI y XVII, a la iniciativa del arzobispado siguió la de las principales órdenes religiosas, que (financiadas por las principales familias aristocráticas -los Mendoza, los Guzmán-) compitieron por marcar su presencia con destacados edificios (a cargo de arquitectos como Antón y Enrique Egas, Pedro Gumiel, Rodrigo Gil de Hontañón, Alonso de Covarrubias, Francisco de Mora, Fray Alberto de la Madre de Dios, Juan Gómez de Mora, Fray Lorenzo de San Nicolás, Melchor de Bueras o Ventura Rodríguez) en los estilos que se sucedieron desde el llamado estilo Cisneros hasta el final del Barroco, pasando por las distintas épocas del Renacimiento).

A los franciscanos (la orden de Cisneros, que marcaron simbólicamente su presencia con el gigantesco cordón que enmarca la fachada del Colegio Mayor de San Ildefonso)[40] siguieron los dominicos (que desde la Edad Media eran la principal de las órdenes dedicadas a la enseñanza universitaria). El colegio-convento de Santo Tomás de los Ángeles se fundó en 1529 por el deán Carlos de Mendoza (en 1601 se trasladó al edificio hoy englobado en el del Parador);[41] el colegio-convento de la Madre de Dios, en 1576, patrocinado por María de Mendoza y de la Cerda (el actual edificio, de 1675-1737, es la actual sede del Museo Arqueológico Regional).[42] El convento de la rama femenina (convento de dominicas de Santa Catalina de Siena) se había fundado por Juana de Mendoza y Zúñiga (1562 -el edificio fue remodelándose hasta 1737-).[43] En cuanto tuvieron oportunidad, los jesuitas demostraron su deseo de asentarse en la universidad donde había estudiado su fundador (San Ignacio de Loyola) con una destacada iglesia (Bartolomé de Bustamante, Francisco de Mora y Juan Gómez de Mora, 1567-1625)[44] y el Colegio Máximo de la Compañía de Jesús (el inicial, de 1546, se trasladó al actual de finales del siglo XVII, con traza de Melchor de Bueras -muy modificado tras la expulsión de los jesuitas en 1767, incluyendo una notable escalera de Ventura Rodríguez-).[45] La otra gran personalidad de la Contrarreforma española, Santa Teresa de Jesús, también pasó por Alcalá, en su caso como priora del convento de carmelitas descalzas de la Purísima Concepción, llamado "de la Imagen" (1567).[46] El de la rama masculina de su orden (colegio-convento de San Cirilo) contó como rector a San Juan de la Cruz.[47] En 1591 se construyó otro convento más de carmelitas, llamado "de afuera" o "del Corpus" (de Fray Alberto de la Madre de Dios).[48] Peculiar congregación inicial tuvo el convento de la Consolación, fundado en 1580 como casa de acogida de prostitutas (actividad muy difundida)[49] por Francisco del Niño Jesús con el patrocinio del cardenal Gaspar Quiroga, y que en 1688 se reconvirtió por Andrés de Villarán en convento de agustinas descalzas (con el nombre de Nuestra Señora de la Consolación o de la Magdalena). La iglesia, de 1672, fue trazada por Fray Lorenzo de San Nicolás a imitación del Real Monasterio de la Encarnación de Madrid.[50] Convento agustino masculino fue el de San Nicolás de Tolentino (hoy de San Juan de la Penitencia),[51] con colegio universitario (Real Colegio de San Agustín).[52] En 1613, el cardenal Bernardo de Sandoval y Rojas (de la familia del valido), fundó el convento de las Bernardas (cisterciense).[53] Hacia 1670, Catalina García Fernández, sobrina de la impresora María Fernández, fundó el Colegio de Doncellas Pobres de Santa Clara (asociado al beaterio o convento de las clarisas de San Diego, fundado en 1515, conocido por las almendras garrapiñadas) en el local que había sido taller de imprenta, muy cercano al convento franciscano de San Diego y al Colegio Mayor (las clarisas son la rama femenina de los franciscanos).[54] También hubo fundaciones de capuchinos, mínimos, carmelitas calzados, mercedarios, trinitarios, basilios, caracciolos, filipenses, ursulinas, etc. Los "doctrinos" de la Ermita del Cristo de los Doctrinos no son una orden religiosa, sino un "Seminario de niños de la Doctrina Cristiana" en el que según la tradición impartieron docencia San Ignacio de Loyola y San José de Calasanz.

Además de los ya citados, por las aulas de los distintos colegios universitarios de Alcalá pasaron personajes destacadísimos: Antonio de Nebrija, Santo Tomás de Villanueva, Juan Ginés de Sepúlveda, Juan y Agustín de Cazalla, Diego Laínez, Benito Arias Montano, Domingo de Soto, Juan de Mariana, Mateo Alemán, Lope de Vega, Francisco de Quevedo, Tirso de Molina o Calderón de la Barca. En medicina destacaron Francisco Enríquez de Villacorta, Francisco Díaz de Alcalá y Francisco Vallés "el Divino" (también pasó brevemente por Alcalá el novator Diego Mateo Zapata); mientras que cirujano del Hospitalillo de Antezana fue el padre de Cervantes (que alguna referencia a la ciudad y su entorno hace en sus obras).[55] En la ciudad se mantenía un ambiente literario y un teatro permanente (el llamado "corral de zapateros", 1601, transformado en coliseo neoclásico en 1769, en teatro romántico en 1831 y en cine en el siglo XX).

En el siglo XVIII se consintió excepcionalmente que una mujer, Isidra de Guzmán, estudiara en la Universidad de Alcalá (se la conoce como "la doctora de Alcalá"), aunque tal hecho no tuvo continuidad. Para entonces la Universidad, como todas, anquilosada en el escolasticismo, se consideraba intelectualmente inútil por los críticos ilustrados que en vano procuraron su reforma, como algunos de su más destacados alumnos: Pedro Rodríguez de Campomanes, Gaspar Melchor de Jovellanos o José de Cadalso.

Edad Contemporánea [editar]

Siglo XIX [editar]

Juan Martín "el Empecinado", busto de bronce del escultor Carlos Nícoli en 1880.[56]
Plaza de Cervantes, con el quiosco de música y los restos de la iglesia de Santa María. Detrás, el colegio de Málaga.
Cuartel del Príncipe.
La calle mayor en 1910.

Los sucesos del 2 de mayo de 1808 tuvieron una inmediata repercusión en Alcalá: llegadas las noticias tres horas después de iniciada la revuelta popular, el corregidor Agustín de Quadro Rodríguez emitió una proclama (comparable hasta cierto punto al mucho más trascendente bando de los alcaldes de Móstoles) en la que se convocaba a acudir armados a Madrid a las personas útiles de la ciudad y los lugares de su jurisdicción, a donde se enviaron emisarios. Al día siguiente llegó a Alcalá una carta del gobernador del Consejo de Castilla, Arias Mon y Velarde, quien, enterado de la iniciativa del corregidor, le reprendía su actitud y le ordenaba taxativamente evitar cualquier tipo de movilización, e incluso reprimirla con los medios militares a su alcance en el caso de que se produjera. Al mismo tiempo, llegó el bando de Murat que suponía el control de la situación por el ejército francés. El corregidor obedeció, dando contraorden en una breve carta fechada el 5 de mayo, donde avisaba de las posibles funestas consecuencias; y no se produjeron disturbios en Alcalá.[57] De hecho, la tranquilidad en la ciudad se mantuvo durante los primeros años de la Guerra de Independencia hasta 1811, cuando se constata la presencia en la zona de la guerrilla de El Empecinado.[58] El clásico texto de Esteban Azaña[59] sólo recoge del periodo anterior que todas las personas acomodadas abandonan la ciudad, la Universidad cierra sus aulas, muchos de cuyos estudiantes fueron a engrosar las filas de los guerrilleros, ciérranse los conventos de frailes y hasta las monjas, abandonando el claustro y algunas hasta mudando el hábito por el vestido seglar, huyen.[60] Algunos edificios sufrieron un notable deterioro, como la ermita de San Isidro, que fue utilizada como cuadra y vio destruido su retablo.[61]

La abolición de los señoríos (1811 y definitivamente en 1837), que extinguió la autoridad de los arzobispos de Toledo como señores de Alcalá, dio paso a la nueva división provincial, que incorporó Alcalá a la recién creada provincia de Madrid.

En 1836, las instalaciones universitarias fueron cerradas, con la indicación de que la Universidad «apenas tenía estudiantes» y la institución se trasladó a Madrid, donde comenzó a funcionar con el nombre de Universidad Central (posteriormente denominada Universidad Complutense de Madrid).

Alcalá perdió la mitad de la población (de 25.000 a 10.000 habitantes).[cita requerida] La decadencia no se revirtió hasta bien entrado el siglo XX.

La Sociedad de Condueños («Sociedad de Condueños de los Edificios que fueron Universidad», una iniciativa de los ciudadanos alcalaínos de 1836 que, viendo como los edificios principales de la ciudad iban a ser subastados, decidieron salvar el patrimonio de la ciudad aportando su dinero y creando una sociedad cuya única finalidad era comprar los edificios emblemáticos de la Universidad para evitar su expolio) fue la primera sociedad particular y privada que se creó en España para salvar y conservar filantrópicamente un patrimonio artístico. Los edificios de la Sociedad de Condueños acogen actualmente el rectorado y varias facultades de la Universidad refundada en el siglo XX.

En 1859, Alcalá se convirtió una de las primeras ciudades españolas en contar con estación de ferrocarril.

La situación estratégica de Alcalá en las comunicaciones de Madrid con el Noreste, y la gran disponibilidad de espacios utilizables, la hicieron un lugar idóneo para instalaciones militares. El convento franciscano (que ya en 1813 había alojado un hospital militar, y se econtraba en muy mal estado) se transformó en un importante cuartel (de caballería de San Diego o "del Príncipe", 1864). En los solares anejos donde se habían levantado los colegios de San Bernardo y Santa Balbina, se construyó el Cuartel de Lepanto, que ocupó la Escuela de Herradores del Ejército.[62]

El restaurador, constructor y pintor Manuel José Laredo y Ordoño (que llegó a alcalde de la ciudad a finales de siglo) levantó en el Paseo de la Estación su suntuosa residencia familiar (el llamado Palacete Laredo), en parte con materiales procedentes de expolios arqueológicos. También construyó el quiosco de música y el Círculo de Contribuyentes, ambos en la Plaza de Cervantes.

En 1885, la diócesis de Toledo se dividió para crear el Arzobispado de Madrid-Alcalá, del que Alcalá era sede sufragánea.

Siglo XX [editar]

Manuel Azaña pasa revista a las tropas acuarteladas en Alcalá el 17 de noviembre de 1937.
Colegio de los jesuitas.
Universidad Laboral de Alcalá de Henares, actual Instituto de Enseñanza Secundaria Antonio Machado.
Escudo de la Universidad de Alcalá.

Importantes personajes del primer tercio del siglo XX habían nacido en Alcalá: Atilano Casado, Andrés Saborit y Manuel Azaña.

La Guerra Civil Española (1936-1939) tuvo en Alcalá algunos hechos significativos; entre ellos, probablemente, la ejecución de Andreu Nin en las instalaciones militares de la zona del aeródromo (junto a la actual BRIPAC) en junio de 1937, durante los enfrentamientos internos del bando republicano.[63] En los primeros días de la guerra se produjeron enfrentamientos entre militares partidarios y opuestos al golpe militar. En ese contexto, y en el de los disturbios anticlericales, la Magistral fue asaltada y destruida el 21 de julio de 1936.[64] También se destruyó la iglesia de Santa María (de la que sólo queda en pie la torre y la Capilla del Oidor). A lo largo de los tres años de guerra, que para Alcalá transcurrieron en zona republicana, se produjeron unos setenta muertos por los bombardeos de la aviación del bando sublevado y una importante destrucción, que también afectó al patrimonio artístico. El Patio Trilingüe fue destruido por uno de esos bombardeos en 1937.[65]

En la posguerra se mantuvo una fuerte presencia militar en la ciudad, y continuó la destrucción del patrimonio (incendio fortuito del Palacio Episcopal, 12 de agosto de 1939). También fue muy espectacular la explosión del polvorín de la cuesta de Zulema (1947).[66]

Alcalá seguía siendo una ciudad agrícola, militar y de conventos (en el colegio de los jesuitas,[67] de nueva construcción, realizó su tercera probación Jorge Bergoglio, futuro papa Francisco);[68] pero se inició ya en los años cuarenta un proceso de industrialización, protagonizado inicialmente por la industria cerámica y Forjas de Alcalá (la que más obreros empleaba -entre 400 y 750 en esa década-, dedicada al material ferroviario, y que construyó una singular nave de cubierta parabólica -Eugenio Gutiérrez Santos, 1954-).[69]

En los años sesenta y setenta se produce un notable incremento de la población y la industria.

En 1968 el casco histórico fue declarado Conjunto Histórico Artístico, contando con nueve Monumentos Nacionales.

En 1966 se instaló en Alcalá una de las universidades laborales impulsadas por el movimiento sindical franquista. Tras frustrarse la posibilidad, en 1969, de que la Universidad Autónoma de Madrid se hubiera edificado en Alcalá (como solicitó entre otros Salvador de Madariaga),[70] en 1977 se fundó una nueva universidad en la ciudad con el nombre de Universidad de Alcalá de Henares, lo que ha supuesto un renacimiento cultural en la ciudad y una recuperación del patrimonio artístico. En 1996 adoptó su nombre definitivo: Universidad de Alcalá (la Universidad de Madrid conservó la denominación de Universidad Complutense).

A principios de los años ochenta, en pleno proceso de creación de la Comunidad Autónoma de Madrid, se planteó y desechó la posibilidad de establecer la capitalidad en Alcalá de Henares.

En 1991 se dividió la sede episcopal madrileña, reinstaurando la Dioecesis Complutensis de origen romano como diócesis de Alcalá de Henares. Como templo catedralicio se escogió el edificio gótico hasta entonces denominado Iglesia Magistral (por ser en el Antiguo Régimen colegiata de una ciudad universitaria sin sede episcopal propia, y estar su cabildo formado por magister o profesores de la universidad -condición única en el mundo junto con la de San Pedro de Lovaina-); la nueva denominación es la de "Catedral-Magistral de los Santos Niños Justo y Pastor".

El casco histórico de la ciudad de Alcalá de Henares y su universidad fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (Kioto, 2 de diciembre de 1998), por el cumplimento de tres criterios: Alcalá de Henares es la primera ciudad diseñada y construida especialmente como sede de una universidad, y este diseño serviría como modelo a otros centros de enseñanza en Europa y América. (...) El concepto de ciudad ideal, la Ciudad de Dios (Civitas Dei), se materializó por primera vez en Alcalá de Henares, desde donde se irradió al mundo entero. (...) La contribución de Alcalá de Henares al desarrollo intelectual de la humanidad se muestra en la materialización de la Civitas Dei, en los avances lingüísticos que tuvieron lugar en la ciudad, especialmente en lo relativo a la Lengua Española, y a través del trabajo de su hijo más ilustre, Miguel de Cervantes Saavedra, y su obra maestra D. Quijote.[71]

Siglo XXI [editar]

Monumento a las víctimas del 11-M frente a la estación de tren.
Monumento a Don Quijote (escultura de Enrique Carbajal).

Los atentados del 11 de marzo de 2004 se realizaron contra trenes que pasaron por o partieron de la estación de Alcalá de Henares; un buen número de los heridos y de los dos centenares de víctimas mortales eran residentes en la ciudad.

En 2005 se celebró el IV Centenario de la publicación de El Quijote.

La Ley de Modernización de las Administraciones Locales o «Ley de Grandes Ciudades» prevé la consideración de "gran ciudad" para Alcalá, lo que otorgará más competencias y autogobierno al ayuntamiento.[cita requerida] Una de las consecuencias visibles es la reducción de los 9 distritos (delegaciones municipales) a las 5 Juntas de Distrito: Centro, Norte, Sur, Este, Oeste.

Bibliografía [editar]

Notas [editar]

  1. Los más antiguos, de muy difícil datación (cuevas de los cerros y La Alvega -la península rodeada por el meandro más cerrado del Henares-), podrían adscribirse genéricamente al Neolítico:
    • Cuevas de los cerros en Lista Roja del Patrimonio Complutense: Quizá la cueva más popular sea la denominada de los Gigantones, también del Champiñón, por haberse dedicado a este cultivo. De ella dice Dimas Fernández-Galiano en su Carta Arqueológica que se trata de “una cueva de grandes dimensiones, cuyo umbral sobrepasa los cinco metros de altura y cuya longitud supera los 100 metros. Dicha cueva es citada por Menéndez Pidal como perteneciente a la Cultura de las cuevas, durante el neoeneolítico, encuadrado en el núcleo de la Meseta castellana”. Fernández-Galiano señala haber localizado en su interior ‘cerámicas toscas sin decoración y lascas de sílex’, lo que le lleva a suponer que el yacimiento sea anterior. Durante la pasada Guerra Civil, la mayoría de estas cuevas fueron ocupadas por pobladores que huían de los bombardeos sobre la ciudad. Se contabilizan del orden de 600 ó 700 familias en el entorno de la Cueva de los Gigantones (García Lledó).
    • Yacimiento de la Alvega en Lista Roja del Patrimonio Complutense: Escribe Dimas Fernández en su Carta arqueológica que “aproximadamente a 40 metros al sur de la casa de la Albega (sic), y a unos 100 metros de la margen izquierda del río, hay pozos y desmontes con cerámica tosca hecha a mano sin decoración, lascas de sílex, cuarcita y huesos de animales”. También indica que 100 m. al norte de la misma casa se hallaron en 1957, por Raddatz, igualmente varios pozos con cerámica tosca sin decorar, lascas de sílex y huesos. Al otro lado de una cañada poco profunda, lascas de sílex. Apunta para esta zona una tercera ubicación, a unos 350 m. al norte de la casa, donde se encontraron fragmentos de cerámica, de pasta negra, y lascas de sílex. ... la riqueza que, en restos datados en el Neolítico, alberga la península de La Alvega. (cita a Klaus Raddatz, arqueólogo alemán, 1914–2002)
  2. Los más importantes, en la zona del antiguo molino de la Esgaravita (Molino de la Esgaravita, en Ecologistas en Acción - Alcalá). Yacimiento calcolítico de la Esgaravita en Lista Roja del Patrimonio Complutense. El Ayuntamiento de Alcalá de Henares destruye un yacimiento arqueológico del calcolítico en madrilonia.org
  3. Yacimiento del cerro del Ecce Homo en Lista Roja del Patrimonio Complutense
  4. La Carpetania prerromana en parquelinieal.es
  5. Yacimiento arqueológico del cerro de San Juan del Viso/Zulema en Lista Roja del Patrimonio Complutense
  6. La Alcalá prerromana y sus cultos olvidados: Se desconoce la ubicación exacta de este hallazgo, efectuado en los años 30 del siglo XX por obreros que estaban extrayendo arcilla para una fábrica de cerámica. Será cuando el Museo Arqueológico Nacional, el día 3 de julio de 1935, dé un lote de 51 denarios de plata de los cuales 24 eran ibéricos originarios de la ceca de Bolscan (Osca, Huesca) y 27 pertenecían a la República romana, cuando ya se tenga una constancia fechada oficialmente del hallazgo. Siguiendo la teoría de Gómez Moreno, una de las monedas, un denario del peso de un as, se le dio como lectura al anverso y reverso de la moneda como "Ikesankom Kombouto" llegando incluso a interpretarse erróneamente la palabra "Kombouto" con el latín "Complutum", dándose así el nombre de Ikesankom Kombouto al castro encontrado en el cerro del Viso. Véase en la fuente citada las imágenes de anverso y reverso de la moneda: A/ Cabeza viril con inscripción ibérica KOMBOUTO y R/ Jinete lancero, inscripción ibérica IKESANKOM. Es muy similar a estas, procedentes de otras localidades también del entorno celtibérico:
  7. Iglesia Magistral de los Santos Justo y Pastor en CVC
  8. Eduard Syndicus; Early Christian Art, Burns & Oates, London, 1962. Fuente citada en en:Martyrium (architecture)
  9. Campo Laudable en alcalavirtual.es
    • Resumen de libro: Gisela Ripoll, Acerca de «Los visigodos en Alcalá de Henares», en Espacio. Tiempo y Forma, S. I, Prehist. y Arqueol., t. 2, 1989, págs. 453-471: Muy recientemente ha sido publicado un magnifico volumen titulado Los visigodos en Alcalá de Henares realizado por Antonio Méndez Madariaga y Sebastián Rascón Marqués. Esta obra es el resultado de varios años de excavaciones y prospecciones en la región de Alcalá de Henares y la misma antigua Complutum, llevadas a cabo por la Escuela Taller de Arqueología y Rehabilitación de Alcalá de Henares. Se inaugura así una —esperemos— larga y fructífera serie de publicaciones integradas en los llamados «Cuadernos del Juncal».
    • Presentación escolar: Los visigodos en Alcalá de Henares, IES Isidra de Guzmán.
  10. Capilla del Oidor
  11. El último obispo, que realizó el traslado de la sede, habría sido Paschasio ... desterrado de su diocesi. Salazar de Mendoza, Vida del cardenal Mendoza, citado en Annales complutenses: sucesión de tiempos desde los primeros fundadores griegos hasta estos nuestros que corren, Instituto de Estudios Complutenses, 1990 pg. 116.
  12. Fuero Viejo de Alcalá en alcalavirtual.es
  13. Llegaron a tener siete puertas: la de Madrid, por la que se accedía a la ciudad desde el Oeste; la de Santa Ana o del Postigo, muy cerca de la actual plaza de la Victoria; la del Vado, en la actual calle del Empecinado; la de Fernán Falcón, emplazada al final de la calle de Santa Úrsula; la de Guadalajara, al final de la calle Mayor, esquina con la plaza de Cervantes, llamado en aquel tiempo del Mercado, extramuros entonces; la de la Judería, a la altura de lo que hoy es el Teatro Salón Cervantes; y por último, la de Burgos, ubicada frente al paseo de los Pinos del parque O’Donnell y la única que actualmente se mantiene en pie (Pedro Hinojos, Sabías que... la muralla de Alcalá llego a tener siete puertas, en Diario de Alcalá, 5 de mayo de 2013. La muralla y la puerta de Burgos, piedra a piedra, en arqueologiamedieval.com Muralla de Alcalá de Henares. S.XII - XIII. Recinto de la muralla.
  14. Calle Mayor o antigua judería; I y II recorrido fotográfico por la judería de Alcalá de Henares; Juderías de Sefarad, Alcalá de Henares I y II.
  15. Alcalá fue una de las localidades (sólo 32 en toda Castilla la Nueva) donde tuvieron que nombrarse "fieles" para la gestión de los bienes de los moriscos expulsados. Javier Moreno, Geografía de la expulsión morisca, Universidad de Granada, 2005.
  16. El Burgo de Santiuste. Siglos XII-XV. - Centro de interpretación en alcalavirtual.es
  17. Palacio Arzobispal en CVC. Marcas de cantero - Torreón de Tenorio
  18. Alcalá en la Edad Media en Portal Local. Concilio de Alcalá de Henares (15 enero 1257). Diccionario portatil de los concilios: que contiene una suma de todos
  19. Palacio Arzobispal
  20. Juana Hidalgo, Sepulcro del cardenal Cisneros
  21. Capilla de San Ildefonso en CVC
  22. Juana Hidalgo, Sepulcro del Arzobispo Don Alonso Carrillo (Sebastián de Toledo, entre 1482 y 1489).El Sepulcro del Arzobispo Carrillo en la web oficial de la Catedral.
  23. El siglo XIX / La Magistral en el siglo XIX
  24. Aurea de la Morena, op. cit.
  25. Universidad cisneriana (Colegio Mayor de San Ildefonso) en CVC
  26. Ficha en Artehistoria
  27. La traducción y datos en Visitas UAH
  28. Aurea de la Morena, Historia general / La Catedral-Magistral
  29. El Cardenal Cisneros
  30. Casa de la Entrevista y Colegio Cardenal Cisneros. Casa de la Entrevista en CVC
  31. Fuero Nuevo de Alcalá
  32. Colegio Menor de San Pedro y San Pablo en CVC
  33. Aparece también como "maestro" en la iglesia de Yunquera (1571). Noticias de los arquitectos y arquitectura de España, vol. 2, pg. 400.
  34. Patio de Filósofos en Portal local
  35. Colegio Menor de San Jerónimo o Trilingüe (Hostería del Estudiante) en CVC Pedro de la Cotera en Artehistoria
  36. Félix Nève, Mémoire historique et littéraire sur Le Collége (sic) des Trois-Langues à l'Université de Louvain, M. Hayez, Brussels, 1856. Henry de Vocht, History of the foundation and the rise of the Collegium Trilingue Lovaniense, 1517-1550, in Humanistica Lovaniensia, n° 10-13, 1951-1955. Henry de Vocht, Les Débuts du Collège Trilingue de Louvain, 1517-1550, Uytspruyt, Louvain, 1958. Fuentes citadas en en:Collegium Trilingue
  37. Universidad cisneriana (Colegio Mayor de San Ildefonso) en CVC
  38. Colegio convento de Santo Tomás de los Ángeles
  39. Colegio convento de Dominicos de la Madre de Dios en CVC
  40. Convento de Dominicas de Santa Catalina de Siena
  41. Iglesia de la Compañía (Parroquia de Santa María la Mayor)
  42. Colegio Máximo de la Compañía de Jesús
  43. Convento de Carmelitas de la Imagen de Alcalá de Henares
  44. Colegio convento de Carmelitas Descalzos de San Cirilo
  45. Convento de Carmelitas de Afuera o del Corpus Christi
  46. Son abundantes los refranes que vinculan a Alcalá (como a Salamanca, otra ciudad poblada de estudiantes) con prostitutas: A Alcalá, putas, que llega San Lucas (todavía se celebra San Lucas -en torno al 18 de octubre- en entornos universitarios, como patrón de las facultades de medicina-), ... Por San Lucas, en Salamanca y Alcalá, feria de putas, Alcalá de Henares, pozo de maldades, ... Alcalaínas, borrachas finas ... Abarcando a los pueblos vecinos, el más ingenioso: En Alcalá de Henares, putas a pares; en Villalbilla, en cuadrilla; en Torrejón, todas lo son. Citados en Eduardo Tejero, Literatura popular en la Comunidad de Madrid - Refranero - Dictados tópicos - Cancionero, sección Alcalá de Henares. Más tardíos han de ser los que añaden la presencia militar: Alcalá de Henares, no sé qué tienes dentro. Entre curas, putas y militares un regimiento ... o los que, poco piadosamente, sustituyen a las "putas" por las "monjas": Alcalá de Henares, curas, monjas y militares.
  47. Convento de Agustinas Descalzas de Ntra. Sra. de la Consolación o de la Magdalena en CVC
  48. Convento de San Juan de la Penitencia (antiguo Colegio convento de Agustinos de San Nicolás de Tolentino) en CVC
  49. Real Colegio de San Agustín en CVC
  50. Monasterio de San Bernardo en CVC
  51. Convento de las Clarisas de San Diego en CVC
  52. La vinculación de Cervantes con Alcalá se ha constatado en la abundantísima investigación cervantista, que ha convertido a su familia en la más estudiada de la España del siglo XVI, fuera de la familia real (Arsenio López Huerta Los Cervantes de Alcalá, Centro de Estudios Cervantinos, 1998). Véase también Vicente Sánchez, Alcalá en tiempos de Cervantes
  53. Manuel Peinado, Homenaje a Juan Martín, el Empecinado, Diario de Alcalá, 22 de mayo de 2002
    • Monumento al Empecinado (calle del Empecinado) en Alcalá de Henares foto a foto: En 1813, el 22 de mayo, ayudó en la defensa de la ciudad de Alcalá de Henares (Madrid), y en el puente de Zulema, sobre el río Henares venció a un grupo de franceses que le doblaban en número. Más tarde, Fernando VII daría su consentimiento para que la ciudad de Alcalá levantara una pirámide conmemorativa de esta victoria. Pero en 1823, este mismo rey ordenó su destrucción por ser símbolo de un "liberal". Sin embargo en 1879 los alcalaínos volvieron a levantar otro monumento al Empecinado, al que percibían como su liberador, obra de Francisco Graciani, pero que hubo que retirar por las críticas de los alcalaínos por considerarlo de gusto afrancesado. Rápidamente se encargó otro busto a Carlos Nicoli (escultor italiano que también realizó la estatua de Cervantes que preside la Plaza del mismo nombre) que se inauguró en 1882.
  54. Pedro Pérez Hinojos, Alcalá tampoco quiso ser francesa, Diario de Alcalá, 2 de Mayo de 2013. Aunque no cita fuentes, indica que en el Archivo Municipal alcalaíno se guarda la proclama del corregidor.
  55. La principal acción militar fue La heroica ‘batallita’ del Zulema (22 de mayo de 1813)
  56. Esteban Azaña Catarinéu (¿? - Alcalá de Henares, 1890). De familia estrechamente vinculada a Alcalá, su hijo (Manuel) fue el presidente de la II República, su padre (Gregorio) participó en la revolución de 1868 y su abuelo (también llamado Esteban) en la proclamación del primer ayuntamiento constitucional en 1820.
  57. Historia de Alcalá de Henares, edición fascímil, Universidad de Alcalá, 1986, pg. 808. (edición original de 1882-1883).
  58. El retablo fingido de la ermita de San Isidro
  59. Cuarteles del Príncipe y Lepanto (Alcalá de Henares)
  60. Hallada en Alcalá una fosa común con cinco fusilados dentro de los terrenos de la Bripac (se relaciona con la muerte de Andreu Nin en junio de 1937)
  61. 75 aniversario del incendio de la Iglesia Magistral de Alcalá de Henares en obispadoalcala.org
  62. Noches Valxeritenses
  63. Polvorín militar de la cuesta de Zulema
  64. Colegio San Ignacio de Loyola (Alcalá de Henares) en jesuitascastilla.es Colegio San Ignacio de Loyola (Alcalá de Henares) en educacionjesuitas.es
  65. Pedro Hinojos, El otoño alcalaíno de Francisco I, en Diario de Alcalá, 30 de marzo de 2013.
  66. Nave de 'Forjas de Alcalá' en Lista Roja del Patrimonio Complutense.
  67. Las lápidas dedicadas a visitantes ilustres de Alcalá
  68. Ciudad Patrimonio de la Humanidad en la web oficial del Ayuntamiento.

Enlaces externos [editar]