Historia militar

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La Historia Militar es una disciplina de las humanidades enfocada al registro de los conflictos armados de la historia de la humanidad y su impacto en las sociedades, sus culturas, economías y cambios en las relaciones internacionales. No se limita al estudio de batallas y guerras, sino que se interesa también por la evolución de los materiales, del armamento, la táctica y la estrategia.

Se compone de todos aquellos eventos de la historia humana que pueden ser considerados como pertenecientes a la categoría de conflictos sociales generalizados. Esto puede ir desde las peleas entre dos tribus, hasta guerras entre dos fuerzas armadas organizadas, incluyendo en su máxima escala las guerras mundiales que afectan a la mayoría de la población humana.

Los historiadores profesionales normalmente se concentran en los hechos militares que han tenido un mayor impacto en las sociedades que se han visto envueltas en ellas, mientras que los historiadores aficionados prestan más atención a detalles de las batallas, equipamiento o uniforme. Los historiadores se encargan de narrar estos acontecimientos, mediante escritos o de otras formas.

La actividad militar ha sido un proceso constante durante miles de años, y las tácticas, estrategias y metas de las operaciones militares se han mantenido inmutables en lo básico a lo largo de los milenios. Por ejemplo, una notable maniobra militar aún estudiada hoy día es la doble pinza envolvente, usada por Aníbal Barca en la Batalla de Cannas el año 216 a. C. – hace por tanto unos 2.200 años. Esa misma maniobra ya fue descrita por el teórico militar chino Sun Tzu, que escribió aproximadamente al mismo tiempo que la fundación de Roma, aproximadamente hace 2.750 años, y 500 años antes de la batalla de Cannas.

Mediante el estudio de la historia relacionada con su profesión, los militares pretenden no repetir los mismos errores del pasado, y así mejorar su actuación al insuflar en sus comandantes la capacidad de percibir paralelismos históricos durante una batalla, y así poder maximizar las lecciones aprendidas de la misma. Las principales áreas de la historia militar incluyen la historia de las guerras, batallas y combates, la historia del arte militar y la historia de cada servicio militar específico.

Hay varias formas de categorizar la guerra. Una de ellas es la distinción entre guerra convencional y no convencional, donde convencional se refiere a fuerzas armadas bien identificadas luchando entre sí de forma relativamente abierta y directa, sin armas de destrucción masiva. La guerra no convencional se refiere a otros tipos de guerra, que incluyen las incursiones, la guerra de guerrillas, la insurgencia, y el terrorismo. Alternativamente puede incluir la guerra nuclear, la guerra química o la guerra biológica.

Todas estas categorías usualmente se integran dentro de otras dos de mayor orden: guerra de alta o baja intensidad. Se llama guerra de alta intensidad a aquella entre dos superpotencias o grandes naciones luchando por intereses políticos y/o económicos. La guerra de baja intensidad se refiere a la insurgencia respecto a un ejército dominante, la guerra de guerrillas, y tipos especiales de tropas que luchan contra una revolución.

Periodos[editar]

Un método de tratar un tema tan extenso como es la historia militar es dividirlo mediante períodos. Aunque útil, tiende a ser impreciso, y las diferencias en ubicación geográfica implican una falta de uniformidad. Por ejemplo, lo que puede describirse como Guerra en la edad antigua es una forma de conflicto que aún se practica en algunas partes del mundo. Otras eras, que son bien diferenciadas en la historia europea, pueden tener poca relevancia en Asia oriental. La parcialidad cultural es un riesgo a tener presente.

Guerra en la prehistoria[editar]

La primera aparición de guerras en la prehistoria es un tema en disputa por parte de antropólogos e historiadores. En las primeras sociedades, como en las de cazadores-recolectores, no había roles sociales o división del trabajo (con la excepción de diferencias de sexo y edad), por lo que cualquier persona capaz contribuía en cualquier incursión o en la defensa del territorio.

La introducción de la agricultura produjo grandes diferencias entre las viejas sociedades nómadas, basadas en la caza, y las nuevas sociedades sedentarias, basadas en la agricultura. Probablemente, sobre todo durante las épocas de hambruna, los nómadas empezaron a atacar los pueblos agrícolas, haciendo que estos organizaran grupos de personas especializadas en la defensa. En las sociedades agricultoras avanzadas la diferenciación de roles era posible, por lo que la figura del soldado profesional no tardó en aparecer.

Guerra en la antigüedad[editar]

El primer resto arqueológico que se tiene de una batalla prehistórica es de hace 12.000-14.000 años, en el Nilo sudanés, en un área conocida como cementerio 117. Un largo número de cuerpos, muchos con puntas de flecha incrustadas en sus esqueletos indica que podrían ser las bajas de una batalla. Mucho de lo que conocemos de la historia antigua es la de sus militares: sus conquistas, sus movimientos, y sus innovaciones tecnológicas. Hay muchas razones por lo que esto sea así. Reinos e imperios, las unidades centrales de control del mundo antiguo, las cuales solo podrían haberse mantenido con la fuerza militar. Debido a la limitada habilidad agricultora, solo había unas pocas áreas que pudiesen soportar grandes comunidades humanas, por lo que luchar por éstas era común.

Las Armas y armaduras, diseñadas para ser robustas, tendían a durar más que otros artefactos, y por ello la gran mayoría de artefactos recuperados son de este tipo. Las armas y armaduras también fueron producidas a gran escala por lo que son más propensas a encontrarse en excavaciones arqueológicas. Sin embargo, las partes más perecederas como la madera de las lanzas, no suelen dejar restos. Estos objetos eran considerados signos de posteridad o virtud, y por ello se encuentran en tumbas y monumentos de nobles guerreros. Y la escritura, cuando esta fue inventada, fue usada por los reyes para escribir sus conquistas militares y victorias.

Los escritos de la gente común, también tendían a referirse a los éxitos y fracasos militares. Cuanto mayor fuese la batalla y la conquista, más posible era la escritura de un poema épico para recordarla, como los poemas de Homero referentes a la Guerra de Troya, o canciones u obras de arte. Con el crecimiento de las naciones e imperios, también aumentaron las necesidades de orden y eficiencia y por ello una mayor variedad de escritos, sobre todo logísticos, aparecieron.

Guerra medieval[editar]

Con la llegada de los estribos a los ejércitos de la Alta Edad Media, las fuerzas militares quedaron irreversiblemente cambiadas, permitiendo la entrada en los campos de batalla de la caballería pesada. Dicho invento, junto a los avances tecnológicos, culturales y sociales de la época, cambiaron el carácter de la guerra antigua, modificando sus tácticas y el rol de la caballería y de la artillería. La forma de guerra resultante existió también en otras partes del mundo: en China, alrededor del siglo V, los ejércitos cambiaron de una base de infantería a estar centrados en las fuerzas de caballería, copiando así la organización de los nómadas de las estepas. En Oriente Medio y el Norte de África se usaba una tecnología igual, o a veces superior, que la europea. En Japón, la guerra medieval se extendió hasta el siglo XIX. En el resto de África, junto al Sahel y el Sudán, estados como el Reino de Sennar y el Imperio Fulani emplearon tácticas medievales cuando estas ya no eran efectivas en Europa.

En el periodo medieval, el feudalismo estaba plenamente arraigado en la sociedad, por lo que existían muchos señores en Europa. Dichos señores feudales poseían castillos para defender su territorio, ya fuere de bandidos, de otros señores feudales, o hasta de otros reyes que los invadían .

El islam comenzó a expandirse, y bajo los Omeyas llegaron hasta España por el oeste y al Río Indo por el este. Los abasíes sucedieron a los omeyas, siendo derrotados por los selyúcidas y los mongoles. En la Batalla de Tours, los francos bajo el mando de Carlos Martel detuvieron la invasión musulmana.

En China, algunas dinastías como la Sui tomaron el poder, pero los mongoles, comandados por Gengis Kan y Kublai Kan invadieron y derrotaron a los chinos. El Imperio mongol se expandió rápidamente, pero tras la muerte de Kublai Kan se disolvió también rápidamente.

Primera Guerra Mundial[editar]

Trincheras en Francia

Durante la Primera Guerra Mundial, y especialmente en el Frente Occidental, se dio la guerra de trincheras. Esta se basaba en la construcción de trincheras, las cuales eran zanjas en la tierra, de hasta varios kilómetros para almacenar y proteger a la infantería, y a la vez detener los avances de vehículos blindados, como camiones o tanques, del bando enemigo.

Esta guerra de trincheras generalmente mantuvo estática la guerra ya que aunque pasaran dos años, ni los Aliados (Reino Unido, Francia, EE.UU) ni las Potencias Centrales ( Alemania, Austria, Imperio Otomano) lograban avanzar más de 10 kilómetros. Esto significo la muerte de varios cientos de miles de soldados y civiles que morían durante los combates y el fuego cruzado.

Segunda Guerra Mundial[editar]

Erwin Rommel, mariscal alemán que ganó muchas batallas gracias a la Blitzkrieg.

Durante la Segunda Guerra Mundial la guerra evolucionó de la guerra de trincheras a la guerra veloz o Blitzkrieg. Esta táctica de guerra, ampliamente utilizada por la Alemania Nazi, consistía en atacar con todo al ejército enemigo en el menor tiempo posible, para así garantizar la supremacía aérea del invasor frente al invadido. La Blitzkrieg logró que Alemania básicamente duplicara su territorio en 2 años y logro derrotar a enemigos numéricamente superiores, tal como podemos verlo en la Batalla de Francia.

Véase también[editar]

Entidades dedicadas al estudio de la historia militar[editar]

Enlaces externos[editar]