Himno de la Comunidad de Madrid

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El himno es, con la bandera, uno de los símbolos de la Comunidad de Madrid.

El Himno de la Comunidad de Madrid es un poema escrito por Agustín García Calvo, que cuenta con música del compositor Pablo Sorozábal Serrano. La composición es el himno oficial de la Comunidad de Madrid (España) desde el 24 de diciembre de 1983, fecha de su publicación en el Boletín Oficial de la región.

El himno fue compuesto a petición del Gobierno de la Comunidad de Madrid que llegó al poder en 1983, año de su constitución. Durante el proceso de organización territorial del Estado, se decidió que la provincia madrileña fuera una autonomía uniprovincial, para no provocar desequilibrios en las economías de otras regiones de Castilla. Madrid fue la última comunidad autónoma en constituirse y su presidente, Joaquín Leguina, encargó al filósofo Agustín García Calvo la composición del himno. Éste aceptó por el simbólico precio de una peseta.

La letra del himno es un poema que trata con ironía la organización territorial del Estado español y la propia existencia de la Comunidad de Madrid. A diferencia de otras autonomías que utilizan su himno, como Cataluña (Els Segadors) o Asturias (Asturias, patria querida), el himno madrileño apenas suena en actos oficiales, y la reproducción de su letra es testimonial.

[editar] Letra

1

Yo estaba en el medio:
giraban las otras en corro,
y yo era el centro.
Ya el corro se rompe,
ya se hacen Estado los pueblos,
Y aquí de vacío girando
sola me quedo.
Cada cual quiere ser cada una:
no voy a ser menos:
¡Madrid, uno, libre, redondo,
autónomo, entero!
Mire el sujeto
las vueltas que da el mundo
para estarse quieto

2

Yo tengo mi cuerpo:
un triángulo roto en el mapa
por ley o decreto
entre Ávila y Guadalajara,
Segovia y Toledo:
provincia de toda provincia,
flor del desierto.
Somosierra me guarda del Norte y
Guadarrama con Gredos;
Jarama y Henares al Tajo
se llevan el resto.
Y a costa de esto,
yo soy el Ente Autónomo último,
el puro y sincero.
¡Viva mi dueño!,
que, sólo por ser algo,
¡soy madrileño!

3

Y en medio del medio,
Capital de la esencia y potencia,
garajes, museos,
estadios, semáforos, bancos,
y vivan los muertos:
¡Madrid, Metrópoli, ideal
del Dios del Progreso!
Lo que pasa por ahí, todo pasa
en mí, y por eso
funcionarios en mí y proletarios
y números, almas y masas
caen por su peso;
y yo soy todos y nadie,
político ensueño.
Y ése es mi anhelo,
que por algo se dice:
De Madrid, al cielo

[editar] Véase también

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