Salve, oh patria

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Himno Nacional de Ecuador
Información general
Himno Nacional de Flag of Ecuador.svg Ecuador
Nombre alternativo


Español: 'Texto en negrita'

Letra Juan León Mera, 1865
Música Antonio Neumane, 1866
Adoptado 10 de agosto de 1870
Hasta presente
Multimedia
Salve, oh patria (Instrumental)

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¡Himno Nacional del #Ecuador! es el Himno Nacional de la República del Ecuador. Consta de 6 estrofas y un coro, de las cuales únicamente se cantan la segunda estrofa y el coro. Su letra fue escrita por Juan León Mera y su música fue compuesta por el compositor francés Antonio Neumane, quien se inspiró en la del Himno a Pío IX de Gaetano Magazzari. El himno tuvo algunos proyectos de reforma hasta alcanzar su fijación definitiva e intangibilidad en 1948, desde que fue oficialmente estrenado el 10 de agosto de 1870.

Es la composición musical patriótica que representa al país y que, junto con la bandera y el escudo, tiene la categoría de símbolo patrio.[1]

Autores[editar]

El poeta ambateño Juan León Mera Martínez (nacido el 28 de junio de 1832) escribió la letra del Himno Nacional del Ecuador. Luego la envió al francés Antonio Neumane Marno (nacido el 13 de junio de 1818) para que le pusiera música.

himno nacional

CORO


­Salve oh Patria, ¡mil veces!

Oh Patria! Gloria a ti! Gloria a ti!

Ya tu pecho, tu pecho rebosa.

Gozo y paz, ya tu pecho rebosa;

y tu frente, tu frente radiosa,

mas que el sol contemplamos lucir.

Y tu frente, tu frente radiosa,

mas que el sol contemplamos lucir.

­
ESTROFAS
I
Indignados tus hijos del yugo
que te impuso la ibérica audacia,
de la injusta y horrenda desgracia
que pesaba fatal sobre ti,
santa voz a los cielos alzaron,
voz de noble y sin par juramento,
de vengarte del monstruo sangriento,
de romper ese yugo servil.
II
Los primeros los hijos del suelo
que, soberbio; el Pichincha decora
te aclamaron por siempre señora
y vertieron su sangre por ti.
Dios miró y aceptó el holocausto,
y esa sangre fue germen fecundo
de otros héroes que, atónito, el mundo
vio en tu torno a millares surgir.
III
De estos héroes al brazo de hierro
nada tuvo invencible la tierra,
y del valle a la altísima sierra
se escuchaba el fragor de la lid;
tras la lid la victoria volaba,
libertad tras el triunfo venía,
y al león destrozado se oía
de impotencia y despecho rugir.
IV
Cedió al fin la fiereza española,
y hoy, oh Patria, tu libre existencia
es la noble y magnífica herencia
que nos dio, el heroísmo feliz;
de las manos paternas la hubimos,
nadie intente arrancárnosla ahora,
ni nuestra ira excitar vengadora
quiera, necio o audaz, contra sí.
V
Nadie, oh Patria, lo intente. Las sombras
de tus héroes gloriosos nos miran,
y el valor y el orgullo que inspiran
son augurios de triunfos por ti.
Venga el hierro y el plomo fulmíneo,
que a la idea de guerra y venganza
se despierta la heroica pujanza
que hizo al fiero español sucumbir.
VI
Y si nuevas cadenas prepara
la injusticia de bárbara suerte,
­gran Pichincha! prevén tú la muerte
de la Patria y sus hijos al fin;
Hunde al punto en tus hondas entrañas
cuanto existe en tu tierra el tirano
huelle solo cenizas y en vano
busque rastro de ser junto a ti.


CORO:

¡Salve oh Patria, mil veces!

¡Oh Patria! ¡gloria a ti! ¡gloria a ti!

Ya tu pecho, tu pecho rebosa,

Gozo y paz, ya tu pecho rebosa;

y tu frente, tu frente radiosa,

más que el sol contemplamos lucir.(bis)


II ESTROFA:

Los primeros los hijos del suelo,

que soberbio el Pichincha decora

te aclamaron por siempre señora

y vertieron su sangre por ti.

Dios miró y aceptó el holocausto,

y esa sangre fue germen fecundo

de otros héroes, que atónito el mundo,

vio en tu torno a millares surgir.(bis)


CORO

¡Salve oh Patria, mil veces!

¡Oh Patria! ¡gloria a ti! ¡gloria a ti!

Ya tu pecho, tu pecho rebosa.

Gozo y paz, ya tu pecho rebosa;

y tu frente, tu frente radiosa,

más que el sol contemplamos lucir.

Análisis de la letra[editar]

Ecuador es gobernado por el presidente Gabriel García Moreno. A pesar de sus coqueteos neocoloniales con Francia, el país al que pidió que aceptara al Ecuador como protectorado, García Moreno, una vez en el poder, se preocupó de fortalecer al Estado ecuatoriano, centralizando en Quito al Gobierno gfdas como hecho fundacional del Ecuador.

Otro aspecto influenció también la redacción de la letra del Himno Nacional. Ecuador, al igual que otros países de la región, se encontraba oficialmente en guerra con España, pues la antigua metrópoli había enviado una flota para atacar a Chile y Perú, en el marco de la Guerra hispano-sudamericana y se temía que la expedición de castigo de Madrid tuviera el afán de reconquistar a los países del litoral pacífico.

El coro del Himno describe a la Patria ecuatoriana y sus atributos. Empieza con un saludo a la manera romana: "Salve oh patria, mil veces, oh patria, gloria a ti", para luego describirla como una tierra de paz y felicidad: "ya tu pecho reboza, gozo y paz" al tiempo que alude al sol equinoccional y las antiguas creencias prehispánicas de adoración del sol, cuando afirma: "y tu frente radiosa, más que el sol contemplamos lucir".

El marcado tono antiespañol empieza en la primera estrofa, que al referirse a los tiempos coloniales, dice: "la injusta y horrenda desgracia, que pesaba fatal sobre ti". Varias estrofas están escritas con este acento antiespañol, pero no hay en el Himno ninguna alusión directa a las culturas prehispánicas, sino exclusivamente a las guerras de la Independencia. Así mismo, el Himno reitera el carácter pacifista del Ecuador, pues la guerra a la que invoca es exclusivamente en defensa de su libertad y soberanía, nunca de agresión o conquista.

La primera estrofa recuerda también "el yugo que te impuso la ibérica audacia", al que los hijos de la Patria (en este caso, los próceres del Diez de Agosto) se comprometen con la "venganza del monstruo sangriento" y la ruptura "del yugo servil".

En la segunda estrofa, se alude nuevamente a los próceres del Diez de Agosto, quienes son identificados como "los primeros, los hijos del suelo que soberbio el Pichincha decora". Se hace también una alusión al 2 de agosto de 1810, cuando los españoles masacraron al pueblo sublevado de Quito: "y vertieron su sangre por ti./ Dios miró y aceptó el holocausto/ y esa sangre fue germen fecundo/". La alusión se extiende luego a los ecuatorianos de otras ciudades, como Guayaquil y Cuenca, que se sumaron posteriormente al proceso de la Independencia: "de otros héroes que, atónito el mundo/ vio en tu torno a millares surgir."

La tercera estrofa describe poéticamente la Batalla del Pichincha, en donde ecuatorianos de todas las regiones y americanos de varios países derrotaron finalmente a los españoles y pusieron fin a la Real Audiencia de Quito. La batalla, que tuvo lugar en las faldas del volcán Pichincha, es rememorada con estos versos "De esos héroes al brazo de hierro/ nada tuvo invencible la tierra/ y del valle (alude a la Costa) a la altísima sierra, se escuchaba el fragor de la lid".

El carácter libertario de la Batalla se recuerda de esta forma: "tras la lid la victoria volaba/ libertad tras el triunfo venía/ y al león (que representa a España) destrozado se oía / de impotencia y despecho rugir".

La cuarta estrofa recuerda el legado de libertad de la independencia, y, frente a la nueva agresión hispana, advierte sobre la disposición de los ecuatorianos de defender, entonces y por siempre, su soberanía: "hoy, ¡oh Patria!, tu libre existencia/es la noble y magnífica herencia /que nos dio el heroísmo feliz / nadie intente arrancárnosla ahora / ni nuestra ira excitar vengadora / quiera, necio o audaz, contra sí.

La quinta estrofa reitera la desafiante postura del Ecuador frente al intento español de reconquista: "Venga el hierro y el plomo fulmíneo /que a la idea de guerra y venganza/se despierta la heroica pujanza /que hizo al fiero español sucumbir".

Finalmente, la sexta estrofa presenta una invocación a las volcanes ecuatorianos, representados por el Pichincha, para que, en caso de una invasión extranjera, destruyan el país para que el invasor no pueda apropiarse de él. "Y si nuevas cadenas prepara / la injusticia de bárbara suerte/¡gran Pichincha! prevén tú la muerte/de la Patria y sus hijos al fin;/ hunde al punto en tus hondas entrañas/cuanto existe en tu tierra, el tirano/huelle solo cenizas y en vano/busque rastro de ser junto a ti".

En esta estrofa, podría encontrarse también una alusión a la resistencia de los indígenas a los conquistadores españoles, pues en 1534 el volcán Tungurahua hizo erupción, mientras Rumiñahui incendiaba la ciudad de Quito para no dejarla a las tropas de Sebastián de Benalcázar.

Uso[editar]

El Himno Nacional del Ecuador se interpreta en ocasiones solemnes, en eventos públicos oficiales y ceremonias de menor importancia, como partidos de fútbol o eventos escolares. Se ejecuta al instalarse las sesiones de la Asamblea Nacional, en los actos solemnes en el Palacio de Carondelet y en las ceremonias civiles y militares y en ceremonias normales

Una versión corta se utiliza como parte de los honores al Presidente del Ecuador y se ejecuta luego del toque de corneta.

Se transmite también al inicio y al final de las transmisiones de la televisión y radio públicos y privados.

Referencias[editar]

  1. «Símbolos Patrios». Presidencia de la República del Ecuador. Consultado el 5 de julio de 2011.

Enlaces externos[editar]