Himno Nacional de Hungría

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Himnusz
Español: Himno
Himnusz.jpg
Partitura original de Himnusz.
Información general
Himno de Flag of Hungary.svg Hungría
Nombre alternativo Isten, áldd meg a magyart
Español: Dios, bendice a los húngaros
A magyar nép zivataros századaiból
Español: De los siglos tormentosos del pueblo húngaro
Letra Ferenc Kölcsey, 1823
Música Ferenc Erkel
Adoptado 1844
Multimedia
Versión instrumental

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Himnusz, también conocido por su primer verso, "Isten, áldd meg a magyart" (en español: Dios, bendice a los húngaros) es el himno nacional de Hungría desde 1844, y como tal aparece mencionado en la Constitución de Hungría. La letra fue escrita por Ferenc Kölcsey, y la música fue compuesta por Ferenc Erkel. El poema Szózat, de Mihály Vörösmarty, goza de un estatus similar a Himnusz, de tal manera que ésta suele tocarse al principio de los actos oficiales, y aquélla al final.

Letra[editar]

Húngaro Traducción al español
Himnusz
A magyar nép zivataros századaiból


Isten, áldd meg a magyart
Jó kedvvel, bőséggel,
Nyújts feléje védő kart,
Ha küzd ellenséggel;
Bal sors akit régen tép,
Hozz rá víg esztendőt,
Megbűnhődte már e nép
A múltat s jövendőt!


Őseinket felhozád
Kárpát szent bércére,
Általad nyert szép hazát
Bendegúznak vére.
S merre zúgnak habjai
Tiszának, Dunának,
Arpád hős magzatjai
Felvirágozának.


Értünk Kunság mezein
Ért kalászt lengettél,
Tokaj szőlővesszein
Nektárt csepegtettél.
Zászlónk gyakran plántálád
Vad török sáncára,
S nyögte Mátyás bús hadát
Bécsnek büszke vára.


Hajh, de bűneink miatt
Gyúlt harag kebledben,
S elsújtád villámidat
Dörgő fellegedben,
Most rabló mongol nyilát
Zúgattad felettünk,
Majd töröktől rabigát
Vállainkra vettünk.


Hányszor zengett ajkain
Ozman vad népének
Vert hadunk csonthalmain
Győzedelmi ének!
Hányszor támadt tenfiad
Szép hazám, kebledre,
S lettél magzatod miatt
Magzatod hamvvedre!


Bújt az üldözött, s felé
Kard nyúlt barlangjában,
Szerte nézett s nem lelé
Honját e hazában,
Bércre hág és völgybe száll,
Bú s kétség mellette,
Vérözön lábainál,
S lángtenger fölette.


Vár állott, most kőhalom,
Kedv s öröm röpkedtek,
Halálhörgés, siralom
Zajlik már helyettek.
S ah, szabadság nem virul
A holtnak véréből,
Kínzó rabság könnye hull
Árvák hő szeméből!


Szánd meg Isten a magyart
Kit vészek hányának,
Nyújts feléje védő kart
Tengerén kínjának.
Bal sors akit régen tép,
Hozz rá víg esztendőt,
Megbűnhődte már e nép
A múltat s jövendőt!
Himno
De los siglos tormentosos del pueblo húngaro


Dios, bendice al húngaro
Con abundacia y buen ánimo,
Bríndale tu brazo protector,
Si se enfrenta al enemigo;
A quien la mala suerte carcome,
Tráele un año alegre
Ha sufrido este pueblo bastante
¡El pasado y el porvenir!


A nuestros ancestros trajiste
Al santo monte de los Cárpatos,
Por ti obtuvo una bella patria
La sangre de Bendegúz.
Y donde murmuraba la espuma
Del Danubio y del Tisza
La heroica progenie de Árpád
Florecía.


Por nosotros, en los campos de Kunság
Agitaste espina madura,
En los viñedos de Tokaj
Instilaste néctar.
A menudo plantaste nuestra bandera
En fortín de salvajes turcos,
Y vertió las tristes tropas de Matías
El castillo orgulloso de Viena.


Ay, pero por nuestros pecados
Se inflamó la ira en tu pecho,
Y esparcías tus rayos,
En tu cielo atronador,
Ahora la flecha del mongol ladrón
Hiciste silbar sobre nosotros,
Luego el yugo turco
Nos pusimos a los hombros.


¡Cuántas veces resonaba en los labios
Del salvaje pueblo otomano,
En los osarios de nuestras vencidas tropas
El canto de la victoria!
Cuántas veces te atacó tu propio hijo
En tu seno, mi bella patria,
Y por tu retoño te convertiste
En su urna funeraria.


Se escondía el perseguido, y hacia él
Una espada se extendía en su cueva,
Miraba a todas partes no hallando
Su patria en su tierra,
Sube al monte, baja al valle,
A su lado hay dudas y tristeza,
Mar de sangre ante sus pies,
Y de llamas sobre su cabeza.


Castillo fue, ahora un montón de piedras,
Buen humor y alegría reinaban,
Ahora agonía y lamento
Hay en su lugar.
Y ah, la libertad no goza
De la sangre de los muertos
Caen lágrimas de prisión atroz
De los ardientes ojos de los huérfanos.


Compadécete, Señor, del húngaro.
Al que catástrofes arrojaban,
Bríndale tu brazo protector
Para el mar de sus torturas.
A quien la mala suerte carcome
Tráele un año alegre
Ha sufrido este pueblo bastante
¡El pasado y el porvenir!

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