Ficus carica

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Higuera
58571 Ficus carica L.jpg
Ficus carica en C.J.Trew Plantae selectae quarum imagines ad exemplaria naturalia Londini, in hortis curiosorum nutrit, vol. 8: t. 73,1771
Estado de conservación
Preocupación menor (LC)
Preocupación menor (UICN 3.1)[1]
Clasificación científica
Reino: Plantae
Subreino: Tracheobionta
División: Magnoliophyta
Clase: Magnoliopsida
Orden: Urticales
Familia: Moraceae
Tribu: Ficeae
Género: Ficus
Subgénero: Ficus
Especie: Ficus carica
Distribución
Producción
Producción
Higos, secos
DriedFigs1.JPG
Valor nutricional por cada 100 g
Energía 250 kcal 1040 kJ
Carbohidratos 63.87 g
 • Azúcares 47.92 g
 • Fibra alimentaria 9.8 g
Grasas 0.93 g
Proteínas 3.3 g
Tiamina (vit. B1) 0.085 mg (7%)
Riboflavina (vit. B2) 0.082 mg (5%)
Niacina (vit. B3) 0.619 mg (4%)
Ácido pantoténico (vit. B5) 0.434 mg (9%)
Vitamina B6 0.106 mg (8%)
Vitamina C 1.2 mg (2%)
Vitamina K 15.6 μg (15%)
Calcio 162 mg (16%)
Hierro 2.03 mg (16%)
Magnesio 68 mg (18%)
Manganeso 0.51 mg (26%)
Fósforo 67 mg (10%)
Potasio 680 mg (14%)
Sodio 10 mg (1%)
Zinc 0.55 mg (6%)
% CDR diaria para adultos.
Fuente: Higos, secos en la base de datos de nutrientes de USDA.
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Higos maduros in situ
"Schiocca" de higos secos calabresos

Ficus carica o higuera es un árbol de pequeño porte o un arbusto de la familia de las moráceas (Moraceae), una de las numerosísimas especies del género Ficus. Originario de Asia sudoccidental, crece ahora espontáneamente en torno al Mediterráneo y en otras regiones del mundo.

Características[editar]

Ficus carica Panascè.jpg

De porte bajo, más semejante al de un arbusto que al de un árbol (entre 3-10 m), sobre todo cuando emite rodrigones que sostienen sus ramas. Poco exigente en cuanto a las cualidades del terreno, su crecimiento es lento en terrenos secos. No es raro ver retoños o pies bastante desarrollados creciendo en farallones rocosos o viejos muros.

La corteza es lisa y de color grisáceo. Las hojas son caducas, de 12 a 25 cm de largo y 10 a 18 de ancho, profundamente lobuladas, formadas por 3 ó 5 lóbulos.

Produce frutos compuestos de un tipo especial, el sicono, a los que se conoce como higos (sicono etimológicamente significa higo).

Las higueras crecen espontáneamente en terrenos rocosos e incluso en muros, donde pocas plantas encuentran oportunidad. El desarrollo de sus raíces es temido por mover los suelos donde están situadas. La higuera produce un látex irritante.

Algunas higueras, llamadas breveras, bíferas o reflorecientes, producen dos cosechas al año; en junio las brevas, mayores que los higos, y los higos a entre finales de agosto y principios de septiembre.

Existen tanto variedades dioicas (que producen flores de un único sexo en cada individuo) como monoicas (producen flores masculinas y femeninas en el mismo árbol). A los ejemplares masculinos de las variedades dioicas se les conoce comúnmente como cabrahigos,.[2] Estas higueras suelen utilizarse para fecundar a las higueras femeninas de la variedad esmirna, cultivadas en el Norte de África y Oriente Medio y conocidas en California (EE.UU.) con el nombre de calymirna.[3]

Las higueras cultivadas se reproducen mediante esquejes. Son muy resistentes a las condiciones adversas y se cultivan principalmente como árboles frutales de segunda categoría.[4] Además, la higuera es una de las especies aptas para cultivar como bonsái.[5]

Historia[editar]

Pequeño árbol de higo

Los frutos de la higuera son diversos, distinguiéndose muchas variedades y distintas fructificaciones estacionales, designándose con términos como higos blancos, higos reina, higos negros y brevas. Fue una de las primeras plantas cultivadas por el hombre. Un artículo en la revista Science constataba el hallazgo de nueve higos fosilizados fechados alrededor de 9400-9200 a. C. en el poblado neolítico Gilgal I, en el Valle del Jordán. Debido a que las higueras son del tipo partenocárpico, constituyen una de las especies domesticadas. Este hallazgo antecede la domesticación del trigo, la cebada y las legumbres, por lo que puede ser el primer caso conocido de agricultura. A medida que la migración humana transportó el árbol fuera de su ámbito natural se han desarrollado o aparecido miles de cultivares, la mayoría sin nombre y durante miles de años ha constituido un importante cultivo alimenticio.

En el libro del Génesis (3:7), Adán y Eva se cubren la desnudez con hojas de higuera, tras ser sorprendidos en pecado. En la Roma antigua lo consideraban árbol sagrado, porque en su mito fundacional, Rómulo y Remo fueron amamantados por la loba Luperca bajo una higuera.

Higuera creciendo sobre un tronco de olmo del Cáucaso (Zelkova carpinifolia).
Detalle de las hojas

Cultivo y usos[editar]

Además de como fruto fresco de temporada, los higos se han consumido tradicionalmente tras someterse a la técnica del secado, esta ha sido la manera más común de conservar la fruta. La fruta "seca" o "pasada", y en especial los higos, era un alimento especialmente valorado. El proceso permitía dilatar su consumo en el tiempo y cubrir momentos en los cuales la escasez de alimento era notoria. Sus hojas han sido usadas en la alimentación animal.

En la sierra peruana, de los frutos, llamados higos, se prepara un dulce con bastante azúcar.

Variedades[editar]

Hay básicamente tres variedades de higueras cultivadas:[6]

  • Higueras de Esmirna que requieren polinización por la avispa del higo y cabrahigos para desarrollar las cosechas.
  • Persistente (o común) no necesitan polinización; el fruto se desarrolla por medios partenocárpicos.
  • Intermedio (o San Pedro) no necesitan polinización de cultivos para establecer la breva, pero sí la necesitan, al menos en algunas regiones, para el cultivo principal.

Propiedades[editar]

Su latex («leche de higo») se usó antiguamente para combatir caries dentales y verrugas de la piel. También se empleó para cuajar la leche.[7] Se describen también muchas «virtudes» en farmacopea popular que podrían no tener más interés que el puramente folclórico.[8]

Historia

A finales del siglo XVII Gregorio López señala:

"la leche de higuera aplicada con harina de trigo mundifica sarna, empeynes, quemaduras de sol, manchas de rostro y llagas manancias de la cabeza. Instilada útil a mordeduras de perro rabioso y de cualquier animal ponzoñoso, metida con un poco de lana en el diente oradado le quita el dolor, deseca verrugas aplicada con grasa alrededor de ellas. Los higos, si son quemados e incorporados con simiente de mostaza y molidos, en los oydos sana zumbidos, resuelve lobanillos y diviesos, durezas e hinchazones, purga humores de pecho, útil a tose enfermedad de pulmones. Gargarizada es útil a agallas y garganta inflamada. El cocimiento en clister a dolor de tripas. Engendran sangre gruesa, confortan y engordan flacos y como emplasto se aplican a hidrópicos".

A inicios del siglo XVIII, Juan de Esteyneffer la usa en cocimiento para curar la campanilla caída, contra las lombrices, la tos, el asma, el dolor de costado, la obstrucción de hígado y la nefritis.

En el siglo XX, Maximino Martínez la reporta como útil para: curar apostemas, enfermedades del bazo "emoliente", "frío parasismal", "gastralgia" y heridas. Luis Cabrera de Córdoba, cita los usos siguientes: contra amigdalitis, como antiséptico, carminativo, catártico; contra la dispepsia, la enterocolitis, como eupéptico, contra fiebre tifoidea y paratifoidea.

Los árabes emplean las hojas cocidas contra el dolor de muelas, las cuales también han demostrado ser capaces de reducir los niveles de grasas sanguíneas (triglicéridos). El consumo diario de este cocimiento, media hoja grande y moilda por litro de agua, regula el azúcar en sangre, siendo ideal para tratar casos de diabétes.

Las hojas frescas, después de machacadas son utilizadas como cataplasma para hacer madurar los abscesos y forúnculos. En estudios recientes se ha demostrado el poder inhibitorio de las hojas de higuera sobre el crecimiento de ciertos tipos de células cancerosas.

Química

Las hojas de F. carica contienen un aceite esencial en el que se han identificado los monoterpenos beta farneseno, limoneno, linalol, mirceno, beta-ocimeno, alfa y beta-pineno y sabineno; y los sesquiterpenos cariofileno, alfa-farneseno y germacreno D. Además, las hojas contienen las cumarinas bergapteno, marmesín, psoberán, psoralén, el 4'-5'-dihidro-compuesto, umbeliferona, xantotoxín y xantotoxol; los triterpenos beta-amirina, acetato de calotropenol, 24-meti-lene-cicloartenol, acetato de lupeol, ácido oleanólico, taraxasterol, baurenol; los flavonoides, rutín, schaftósido y el iso-componente; los alcaloides N.N-dimetil-antranilato y Ficus carica piridilos I, II, III, IVy V; la sapogenina ficosugenín; y elcomponente fenílico, glucofuranósido del ácido fico-cumárico.

En el fruto se han detectado los flavonoides antocianina, astragalín, rutinósido de quercetín, rutín, schaflósido; la cumarina glucósido de psoralén, el carotenoide beta-caroteno; y el componente azufrado 2-etil-l-2-dehidro-tiofeno. En la madera del tallo se han identificado los componentes fenílicos ácidos paracumárico y vanílico; el flavonoide ácido siríngico; y la cumarina umbeliferona. En la planta completa se han identificado las cumarinas bergapteno, psoralen, escopoletín y umbeliferona.[9]

Taxonomía[editar]

Ficus carica fue descrita por Carlos Linneo y publicado en Species Plantarum, vol. 2, p. 1059 en 1753[1].[10]

Etimología

Ficus, del latín ficus que designaba tanto la higuera como su "fruto", el higo.

carica, otro vocablo latín para el higo; originario de la Caria (Καρία en griego antiguo), una región histórica situada al sudoeste de la actual Turquía.

Taxones infraespecíficos

Solo tiene uno acceptado: Ficus carica subsp. rupestris (Hausskn. ex Boiss.) Browicz

Sinonimia
  • Caprificus insectifera Gasp.
  • Caprificus leucocarpa Gasp.
  • Caprificus oblongata Gasp.
  • Caprificus pedunculata (Miq.) Gasp.
  • Caprificus rugosa (Miq.) Gasp.
  • Caprificus sphaerocarpa Gasp.
  • Ficus albescens Miq.
  • Ficus burdigalensis Poit. & Turpin
  • Ficus caprificus Risso
  • Ficus colchica Grossh.
  • Ficus colombra Gasp.
  • Ficus communis Lam.
  • Ficus deliciosa Gasp.
  • Ficus dottata Gasp.
  • Ficus globosa Miq.
  • Ficus hypoleuca Gasp.
  • Ficus hyrcana Grossh.
  • Ficus kopetdagensis Pachom.
  • Ficus latifolia Salisb.
  • Ficus leucocarpa Gasp.
  • Ficus macrocarpa Gasp.
  • Ficus neapolitana Miq.
  • Ficus pachycarpa Gasp.
  • Ficus pedunculata Miq.
  • Ficus polymorpha Gasp.
  • Ficus praecox Gasp.
  • Ficus regina Miq.
  • Ficus rugosa Miq.
  • Ficus silvestris Risso
  • Ficus rupestris (Hausskn. ex Boiss.) Azizian[11]

Galería[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Participants of the FFI/IUCN SSC Central Asian regional tree Red Listing workshop, Bishkek, Kyrgyzstan (11-13 July 2006) (2007). «Ficus carica». Lista Roja de especies amenazadas de la UICN 2010.4. Consultado el 20 de noviembre de 2010.
  2. http://articulos.infojardin.com/Frutales/fichas/higos-higo-2.htm
  3. http://www.profesorenlinea.cl/flora/Higuera.htm
  4. http://www.profesorenlinea.cl/flora/Higuera.htm
  5. http://bonsaimania.com/bonsai_fichas/ficus_carica.htm
  6. North American Fruit Explorers: Figs.
  7. Ficus carica en Flora Ibérica
  8. Pío Font Quer, Plantas Medicinales-El Dioscórides Renovado, Editorial labor SA, Barcelona 1980, p. 121 y sig.
  9. En Medicina tradicional mexicana
  10. «Ficus carica». Tropicos.org. Missouri Botanical Garden. Consultado el 4 de febrero de 2013.
  11. Ficus carica en PlantList

Bibliografía[editar]

  1. Perdomo Molina, Antonio C. (2007). «Sobre paseros, pasiles, secaderos, tendales, tinglados y hornos: la cultura material de los higos pasados en Canarias». Rincones del Atlántico (4). ISSN 1698-8957. http://www.rinconesdelatlantico.com/num4/l_paseros.html. 
  2. AFPD. 2008. African Flowering Plants Database - Base de Donnees des Plantes a Fleurs D'Afrique.
  3. Balick, M. J., M. H. Nee & D.E. Atha. 2000. Checklist of the vascular plants of Belize. Mem. New York Bot. Gard. 85: i–ix, 1–246.
  4. Berendsohn, W.G., A. K. Gruber & J. A. Monterrosa Salomón. 2012. Nova Silva Cuscatlanica. Árboles nativos e introducidos de El Salvador. Parte 2: Angiospermae – Familias M a P y Pteridophyta. Englera 29(2): 1–300.
  5. Breedlove, D.E. 1986. Flora de Chiapas. Listados Floríst. México 4: i–v, 1–246.
  6. Correa A., M.D., C. Galdames & M. Stapf. 2004. Cat. Pl. Vasc. Panamá 1–599. Smithsonian Tropical Research Institute, Panama.
  7. Davidse, G., M. Sousa Sánchez, S. Knapp & F. Chiang Cabrera. 2014. Saururaceae a Zygophyllaceae. 2(3): ined. In G. Davidse, M. Sousa Sánchez, S. Knapp & F. Chiang Cabrera (eds.) Fl. Mesoamer.. Universidad Nacional Autónoma de México, México.
  8. Flora of North America Editorial Committee, e. 1997. Magnoliidae and Hamamelidae. Fl. N. Amer. 3: i–xxiii, 1–590.
  9. Hickman, J. C. 1993. The Jepson Manual: Higher Plants of California 1–1400. University of California Press, Berkeley.
  10. Holdridge, L. R. & L. J. Poveda Álvarez. 1975. Árboles Costa Rica 1: i–xiii, 1–546.
  11. Idárraga-Piedrahita, A., R. D. C. Ortiz, R. Callejas Posada & M. Merello. (eds.) 2011. Fl. Antioquia: Cat. 2: 9–939. Universidad de Antioquia, Medellín.
  12. Jørgensen, P. M. & S. León-Yánez. (eds.) 1999. Cat. Vasc. Pl. Ecuador, Monogr. Syst. Bot. Miss. Bot. Gard. 75: i–viii, 1–1181. Missouri Botanical Garden, St. Louis.

Enlaces externos[editar]