Henry Wickham

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Sir Henry Alexander Wickham (29 de mayo de 184627 de septiembre de 1928) fue un explorador británico que poseía tierras en la Amazonia brasileña. Es famoso por haber robado 70.000 semillas del árbol del caucho Hevea brasiliensis, cuya salida de Brasil estaba penada por la ley, en la región de Santarém en 1876. Las semillas fueron llevadas de contrabando hasta el Jardín Botánico Real de Kew, en Londres, desde donde fueron despachadas a Malasia, África, Batavia en la Indonesia holandesa, y otras regiones tropicales, arruinando el monopolio brasileño en el boom del cultivo del caucho.[1]

Nacido en Hampstead, Inglaterra, el padre de Wickham, un jurista, murió cuando el joven Wickham tenía solamente cuatro años. A los veinte años viajó a Nicaragua, en el que sería el primero de muchos viajes a América latina. Al regresar a Inglaterra se casó con Violet Carter, cuyo padre publicaría los escritos de Wickham. Su primer libro, Crónicas ligeras de un viaje a lo salvaje, desde Trinidad hasta Pará, en Brasil, a través de las grandes cataratas del Orinoco, el Atabapo, y el Río Negro, fue publicado por W.H.J. Carter en 1872. Wickham se mudaría a Santarém, Brasil, con toda su familia en 1876.

Las plantaciones de caucho que los ingleses instalaron en Asia a partir del robo de las semillas perpetrado por Wickham, eran mucho más eficientes en cuanto a la producción, comparadas con las de Brasil. Las plantaciones de caucho inglesas estaban bien organizadas y preparadas para la producción a una escala comercial, mientras que en las de Brasil el proceso para extraer el látex de los árboles silvestres resultaba dificultoso: los seringueiros explotaban los bosque de caucho naturales del sur de la Amazonia, donde la cantidad de árboles de caucho era casi siempre baja como consecuencia de la biodiversidad de la selva. Los experimentos brasileños para llevar a cabo el cultivo artificial de caucho en la Amazonia resultaron vulnerables al hongo tizón de las hojas.

A pesar de las décadas de investigaciones para desarrollar árboles del caucho altamente productivos y resistentes a las enfermedades, muchas de las actuales plantaciones de caucho desperdigadas por el mundo son descendientes de las semillas que Wickham le llevó a Joseph Dalton Hooker en 1876. En Brasil, a Wickham se le suele dar el mote de "bio-pirata" por haber robado ilegalmente las semillas, arruinando la economía brasileña.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Eduardo Galeano. Las venas abiertas de América latina
* I. Katime "Química Física Macromoleular". Editorial de la Universidad del País Vasco, Bilbao 1994