Haptonomía

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La haptonomía estudia las relaciones afectivas entre los humanos desde la concepción hasta la muerte. Se basa en el contacto afectivo y tiene aplicaciones en la perinatalidad, las enfermedades psíquicas y la medicina en general, así como en fisioterapia y rehabilitación.[cita requerida]

Los profesionales formados en haptonomía son diplomados universitarios en Ciencias de la Salud Humana que ejercitan su profesión habitual añadiendo sus conocimientos en haptonomía para dar a su asistencia un enfoque humanitario basado en la fenomenalidad haptonómica y respetando una ética y deontología estrictas en total acuerdo con las normas deontológicas de sus profesiones.[cita requerida] No existen pues "haptónomos", ni "haptonomistas", sino profesionales formados en haptonomía. El CIRDH (Centre International de Recherche et Dévelopement de la Haptonomie) internacionalmente y la Fundación de la Haptonomía-CIRDH publican las listas de profesionales aptos para practicarla.

Concepto[editar]

Etimológicamente el término se deriva de las voces griegas 'hapsis' (tacto, sentido, afectividad) y nomos (ley, la norma), pudiendo traducirse como tacto afectivo.[1] En su aplicación perinatal, consiste en la aplicación por parte de ambos padres de una serie de contactos afectivos que el bebé percibe a través de la pared del vientre de su madre.[cita requerida]

Historia[editar]

Las bases teóricas de la haptonomía fueron desarrolladas por el médico holandés Frans Veldman, a partir de sus experiencias personales en la Segunda Guerra Mundial y en las atrocidades del Holocausto.[2] Veldman comenzó a estudiar la importancia de la dimensión afectiva en las relaciones humanas, y el efecto que ésta podría tener a través de la mediación del contacto físico en los campos de la educación y de la salud. Durante la década de los 80, ya durante su jubilación, en Francia, Veldman dedicó su tiempo a sistematizar sus ideas en diferentes publicaciones, conformando el cuerpo teórico básico de la haptonomía.

Aplicaciones[editar]

Acompañamiento perinatal de los padres y de su hijo/a. (Médicos, obstetras, ginecólogos, pedíatras, matronas,etc.). La haptonomía facilita una comunicación afectiva que no sólo concierne a la madre, sino también al padre y al bebé. Se inicia aproximadamente a los cuatro meses de gestación y tiene continuidad en las semanas posteriores al parto.[cita requerida] El objetivo último es, por una parte, lograr que el bebé sienta, ya desde el seno materno, el cariño y la ternura que le ofrecen sus padres desde antes del nacimiento; por otra parte se acompañar al bebé activamente en el parto, haciendo que éste sea menos doloroso y más natural.[cita requerida] Las sesiones se inician generalmente en cuanto el bebé comienza a moverse, alrededor de las 20 semanas y continúan hasta el año de vida extrauterina.

Derivan de ésta la Hapto-obstetricia para matronas y obstetras que atienden partos con la idea de facilitar éstos y de resolver los problemas que pueden surgir durante el embarazo, parto y postparto. Y la Haptopuericultura para pedíatras, enfermeras/os y puericultores/as que atienden a los niños en instituciones como guarderías y en hospitalización.

Haptopsicoterapia, (Psiquiatras, psicólogos y médicos de atención primaria que trabajan en el campo de la salud mental). Para ayudar a las personas que sufren un malestar existencial.

Haptosynesia, (Fisioterapeutas, médicos, rehabilitadores, etc.). Aplicación para los pacientes que sufren enfermedades o hándicaps físicos congénitos o sobrevenidos por enfermedad o accidente. Dentro de este campo se incluye la kinesionomía clínica como aplicación de la haptonomía a los cuidados de enfermería y el acompañamiento en el final de la vida para enfermos terminales o moribundos.

Implicaciones[editar]

Los defensores de esta práctica sostienen que favorece el establecimiento de lazos afectivos entre los futuros padres y el bebé y estimula la maduración psicológica, afectiva y psicomotora de los tres.[3] Asimismo abogan que la influencia positiva de la haptonomía dura toda la vida, favoreciendo el desarrollo de aspectos psicológicos como la independencia o la responsabilidad y fortaleciendo la salud física de los niños nacidos mediante este contacto afectivo-confirmante. Por último, afirman que la haptonomía, en cuanto a Ciencia de la Afectividad, puede aplicarse a otros muchos campos, como la psicología clínica o el tratamiento de pacientes hospitalizados o de la tercera edad.[cita requerida]

Formación[editar]

Solamente los profesionales en ciencias de la salud (diplomas universitarios) pueden acceder a la formación en haptonomía y ejercer su práctica. Un Seminario de Sensibilización o Tronco Común de un año de duración es imprescindible para acceder a las formaciones específicas que se cursan durante un período de dos a tres años. La formación es siempre presencial (nunca on line) e impartida por los miembros del Colegio Científico y Docente del CIRDH, profesionales de la salud humana que practican su profesión y con experiencia en acompañamientos haptonómicos durante varios años, que han superado un período pedagógico específico para poder enseñar.

Críticas a la haptonomía[editar]

La haptonomía (también conocida como ciencia de la afectividad) no se apoya en estudios científicos.[4] Aunque se trata por sus defensores como ciencia, no existen estudios objetivos que la avalen como tal. Más bien podría considerarse como una técnica o método que, con la intención de la transmisión de supuestas sensaciones al feto, busca la relajación y tranquilidad de los progenitores; sin embargo, tampoco se conocen investigaciones clínicas que demuestren sus efectos en ningún aspecto del embarazo o el posterior desarrollo del nacido. Está considerada como pseudociencia por la comunidad científica; como tal, se basa fundamentalmente en experiencias subjetivas y personales, sin apoyo en evidencias científicas.

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]