Hans Kundt

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Hans Kundt
Hans Kundt.jpg
Hans Kundt ca. 1915.
Lealtad Bandera de Imperio alemán Imperio alemán
Bandera de Bolivia Bolivia
Servicio/rama Ejército de Bolivia
Participó en Primera Guerra Mundial
Guerra del Chaco

Nacimiento 28 de febrero de 1869
Bandera de Alemania Neustrelitz, Alemania
Fallecimiento 30 de agosto de 1939
Flag of Switzerland (Pantone).svg Lugano, Suiza
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Hans Kundt (* 28 de febrero de 1869 en Neustrelitz, Mecklemburgo; † 30 de agosto de 1939 en Lugano, Suiza) fue un oficial alemán proveniente de una familia de oficiales. Fue la figura militar principal en Bolivia durante las dos décadas antes de la Guerra del Chaco.

Inicios y Primera Guerra Mundial[editar]

Kundt nació en 1869 en Mecklemburgo, Alemania. Sirvió en 1902 como Capitán del Estado Mayor General. Llegó a Bolivia en 1908 en calidad de jefe de la misión alemana de adiestramiento. Gozaba de una excelente relación con los bolivianos y adquirió una reputación de gran administrador y entrenador de tropas. En 1911 inició la reorganización del ejército de Bolivia según el modelo prusiano. Al estallar la Primera Guerra Mundial, Kundt regresó a Alemania. En 1914 comandó un regimiento en el frente oriental y fue ascendido a Generalleutnant (equivalente a general de división). Kundt prestó servicio en el frente occidental como jefe de Estado Mayor del cuerpo y como comandante de brigada. Después de la Primera Guerra Mundial, Kundt se retiró con el rango de coronel siendo ascendido al rango de general de división al retirarse.

En Bolivia[editar]

En 1921, al finalizar la Primera Guerra Mundial, volvió a Bolivia donde le ofrecieron los puestos de jefe de estado mayor del ejército y de ministro de guerra con el rango de general. Kundt adoptó la nacionalidad boliviana y continuó la reorganización que había empezado en 1911. Se hizo muy popular, pues, al contrario de la mayor parte del cuerpo de oficiales boliviano, y siguiendo las pautas prusianas, se preocupaba por el bienestar de los soldados. En 1923 fue nombrado Ministro de Guerra. En 1930, tras el golpe de estado contra el presidente Siles, se tuvo que exiliar del país por haber intentado influir en los oficiales bolivianos para que apoyaran la reelección de ese presidente.

Guerra del Chaco[editar]

Debido al fracaso de las operaciones militares bolivianas en los primeros tres meses de combate, a la popularidad que tenía en Bolivia y la tarea de estructuración del ejército que había realizado, el presidente Salamanca le ofreció el cargo de Comandante en Jefe pensando además que con esta medida podía controlar a los díscolos oficiales del Alto Mando boliviano y disponer de un "chivo emisario" en el supuesto de que las cosas no salieran bien. Sin embargo, la ventaja que le proporcionaba la superioridad en hombres y armamento del ejército boliviano por sobre su par paraguayo no dio los resultados esperados por las características del teatro de operaciones chaqueño, y porque los oficiales bajo su mando no tenían la capacidad para realizar los complejos ataques frontales típicos de la Primera Guerra Mundial. Limitado por su concepción estratégica de ocupar el territorio para llegar al río Paraguay, trató de desalojar al ejército paraguayo de todos los puntos intermedios a ese objetivo estratégico. Luego de nueve meses de fracasos, debido no solo a la resistencia paraguaya sino a la acción de la camarilla de oficiales bolivianos que sabotearon su accionar de diferentes maneras, y ya en la etapa defensiva, se aferró innecesariamente al terreno conquistado dejándose envolver por el enemigo subvaluando su capacidad ofensiva y sin la suficiente autoridad como para ordenar el repliegue aún en contra de las opiniones de sus oficiales y el gobierno boliviano. Kundt fue destituido de su cargo por Daniel Salamanca, debido a la derrota de Alihuata-Campo Vía, dejando el país al año de terminar la guerra rumbo a Alemania.

Evaluación[editar]

Kundt gozaba de excelentes cualidades como administrador e instructor y era conocido por la inquietud por el bienestar de sus soldados, una característica poco común en la tradición militar boliviana. Aplicó las tácticas que se habían utilizado con éxito en la Primera Guerra Mundial, los ataques frontales masivos con coordinado y poderoso apoyo de artillería a los que se sumaron, a fines de esa guerra, los aviones y tanques. Carecía de conocimientos de Estado Mayor (esto lo diferenciaba nítidamente de su adversario, el general Estigarribia). Confió excesivamente en la superioridad de los recursos de Bolivia frente al Paraguay lo que le permitiría contar permanentemente con un ejército superior en hombres y armamentos. Creyó que esta fuerza superior era suficiente para vencer las dificultades propias del teatro de operaciones, los problemas de logística, la poca capacidad profesional de sus oficiales, la injerencia externa e interna del internismo político que afectaban a Bolivia y la heterogeneidad cultural del pueblo boliviano. Su error fue considerar que su adversario tenía los mismos problemas y carecería de su ventaja principal.

Tanto el gobierno como el ejército y el pueblo (este último engañado por una propaganda nacionalista impulsada por aquellos) creían que la guerra contra el Paraguay por la posesión del Chaco sería un paseo militar, en el supuesto caso que aquel país se animara a ir a la guerra.

El general Kundt nunca contó, ni antes ni durante la guerra, con el apoyo incondicional de los oficiales a su cargo. Estos lo veían como la prueba patente de su propia incapacidad y Kundt, a quien le sobraban ejemplos, no perdía oportunidad en resaltarlo. Por esta razón, a los seis meses de comandar el ejército ya pensaba en renunciar al cargo.

"Al general Kundt, únicamente a él solo, se ha tratado de inculpar por el desastre de Alihuatá-Campo Vía. El destino de este ilustre militar estuvo marcado por el hado concupiscente de una indisciplina inficionada y el corrupto sabotaje de camarillas militares tenebrosas […] sin respetar la memoria de tantos hombres [que cayeron en la conflagración]".

General boliviano Raúl Tovar Villa veterano de la Guerra del Chaco (en Brockmann, 2007, pág. 397)

Está pendiente de análisis por parte de los historiadores militares si la conducción del general Kundt en 1933 no fue superior a la del general Peñaranda que lo sucedió hasta el final de la guerra.

Notas[editar]

Bibliografía[editar]

  • Brockmann, Roberto: El general y sus presidentes: vida y tiempos de Hans Kundt, Ernst Röhm y siete presidentes en la historia de Bolivia, 1911-1939. Plural, 2007. ISBN 9995411156, 9789995411152