Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza

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Heinrich von Thyssen-Bornemisza
II Barón Thyssen-Bornemisza
" Baron Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza Statue @ The Thyssen-Bornemisza Museum in Madrid Spain " (6837335189).jpg
Estatua del barón Thyssen en el jardín de su museo de Madrid.
Información personal
Consorte
Descendencia
Nombre completo Hans Heinrich Àgost Gábor Tasso Freiherr von Thyssen-Bornemisza de Kászon et Impérfalva
Padre Heinrich Thyssen,
I Barón Thyssen-Bornemisza
Madre Baronesa Margit Bornemisza de Kászon et Impérfalva
Nacimiento 2 de abril de 1921
Scheveningen, La Haya,
Flag of the Netherlands.svg Países Bajos
Fallecimiento 26 de abril de 2002
(81 años)
San Feliu de Guíxols,
Flag of Spain.svg España
Entierro Castillo de Landsberg, Essen, Flag of Germany.svg Alemania

Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza, cuyo nombre completo era Hans Heinrich Àgost Gábor Tasso Freiherr von Thyssen-Bornemisza de Kászon et Impérfalva (Scheveningen, La Haya, Holanda, 13 de abril de 1921 - San Feliu de Guíxols, España, 26 de abril de 2002), fue un reconocido empresario y coleccionista de arte, miembro de la poderosa saga alemana Thyssen e impulsor del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid.

Nacido en Holanda, tuvo ciudadanía suiza, título nobiliario húngaro, residencia legal en Mónaco (por cuestiones de impuestos) y segunda residencia en Reino Unido, si bien durante su vejez vivió principalmente en España. Su quinta y última esposa, Carmen "Tita" Cervera, contribuyó con él decisivamente a la fundación del museo de Madrid y ha prolongado los afanes coleccionistas de la familia conformando su propio repertorio.

Antecedentes: la familia[editar]

El II barón Thyssen nació en Scheveningen, un barrio costero de La Haya, hijo de Heinrich Thyssen, I barón Thyssen-Bornemisza (1875-1947) y su primera esposa, la baronesa húngara Margaret Bornemisza de Kászon e Impérfalva (1887-1971).

La familia Thyssen fue una de las más poderosas del ámbito empresarial europeo en el siglo XX. Su fortuna había sido cimentada a finales de la centuria anterior por el abuelo de Hans Heinrich, August (1842-1926): tras unos modestos inicios al mando de una granja avícola abrió una pequeña fábrica de alambres y luego dio el salto a la producción de acero, mayormente para la industria armamentística; un sector que floreció en los años previos a la I Guerra Mundial. August Thyssen fue un empresario tan sagaz que levantó una red de empresas que cubrían todo el proceso productivo: desde la extracción de carbón para las fundiciones, hasta buques para el transporte del acero; e incluso se dotó de un banco propio. Era un hombre de costumbres austeras, aunque adquirió un castillo con amplios terrenos cerca de Essen. Allí están enterrados él y sus sucesores.

Fue igualmente el patriarca August quien introdujo a la familia Thyssen en el mundo del arte: si bien la pintura no le interesaba demasiado y apenas reunió unos pocos cuadros de modesta calidad, hacia 1906-11 tuvo el acierto de encargar siete estatuas de mármol a Rodin, de las que cuatro pertenecen ahora a Carmen Cervera y se exponen en el museo de Madrid.

Ya en su vejez August Thyssen vio cómo su familia se separaba en dos ramas: su primogénito Fritz permaneció en Alemania, trabajando en la industria pesada; mientras que su hijo menor Heinrich, luego I barón Thyssen-Bornemisza, se instaló en Hungría (y luego en Holanda y Suiza). Heinrich invirtió en actividades empresariales más variadas, y en su madurez se consagró a coleccionar pintura antigua. Tuvo cuatro hijos: Stephan, Margit, Gabrielle (Gaby) y Hans Heinrich, quien sería su sucesor tanto en los negocios como en el coleccionismo.

Una boda entre «hermanos»[editar]

Hans Heinrich ostentó el apellido compuesto Thyssen-Bornemisza y el título de barón gracias a la peculiar boda de sus padres. Su padre Heinrich, hijo segundón del patriarca August, había abandonado Alemania en su juventud para estudiar en el extranjero y se estableció en Hungría en 1905. En Budapest se casó con Margaret Bornemisza, la hija del barón Gábor (Gabriel) Bornemisza (1859-1915), quien era Ayudante de Cámara del rey húngaro (entonces, el emperador Francisco José). Gábor Bornemisza, al no tener hijos varones a quien transmitir su título, se lo legó a su yerno Heinrich Thyssen en 1907 tras recibir la aprobación del rey. Esto se formalizó mediante un singular trámite: el suegro acogió al yerno como hijo adoptivo; por lo cual jurídicamente la nueva pareja Thyssen-Bornemisza eran hermanos.

Este enlace aseguró la continuidad de la baronía húngara (si bien unida al apellido Thyssen) y también proporcionó a la baronesa Margaret una cómoda posición económica, que resultaría providencial en su exilio por la revolución comunista. Es de suponer que la boda fue concertada, tal como se estilaba en la alta sociedad: una alianza entre la aristocracia ya en declive y la alta burguesía enriquecida por la actividad industrial.

Los Bornemisza tenían lazos familiares con Estados Unidos: la madre de Margaret era Louise Price, una norteamericana que afirmaba descender de los colonos del Mayflower. Los Price tuvieron cierto parentesco con los antepasados del político John Kerry.

En Hungría[editar]

La nueva pareja Thyssen-Bornemisza adquirió como residencia un palacio que había pertenecido a los Batthyány ubicado en Rohoncz, en el extremo oeste de Hungría. Esta mansión de tamaño principesco (tenía 365 ventanas) dio nombre a la colección familiar en los primeros catálogos publicados (Sammlung Schloss Rohoncz) si bien nunca la albergó; en realidad el I barón empezó a coleccionar arte en Holanda, varios años después. Actualmente la localidad de Rohoncz se llama Rechnitz debido a que fue rebautizada tras pasar a ser territorio de Austria.

Fotografía antigua de la playa de Scheveningen, localidad natal del barón.

En Holanda y Suiza[editar]

En 1919, ante la revolución comunista encabezada por Béla Kun en Hungría, la familia Thyssen-Bornemisza optó por abandonar el país y se estableció en Holanda, donde estaban radicadas varias de sus empresas. En La Haya el I barón empezó a conformar su colección hacia 1928 y allí nació su último hijo Hans Heinrich. En 1932 adquirió a Leopoldo de Prusia una suntuosa mansión en Suiza, a orillas del Lago de Lugano: Villa Favorita, y construyó en su jardín una galería de 18 salas para exhibir su colección, que en apenas una década sumó muchas de sus mejores obras (Jan van Eyck, Durero, Vittore Carpaccio, Ghirlandaio, Holbein). Este museo particular abrió sus puertas al público en 1937, si bien brevemente pues tuvo que cerrarse por la Segunda Guerra Mundial. Sería reabierto por el II barón en la siguiente década.

Otra rama de los Thyssen, encabezada por Fritz, hermano mayor del I barón, continuó en Alemania y respaldó a Adolf Hitler en su despegue político, lo que provocaría controversia años después: de manera simplista se asoció el apellido Thyssen al nazismo, obviándose que existían dos familias Thyssen diferentes, distanciadas tanto en los negocios como en la relación personal. Mientras, los Bornemisza de Hungría huyeron a Costa Rica, tras ser perseguidos por Adolf Hitler durante la década de los 40.

Negocios, matrimonios y arte[editar]

Hans Heinrich, a quien sus allegados llamaban Heini, tuvo una infancia más bien solitaria en Holanda. Fue criado por una niñera a la que cogió mucho cariño (Adda Voltz, quien se suicidaría durante la invasión nazi) y a sus padres no los veía con frecuencia. Se divorciaron cuando él tenía seis años, pero no se lo dijeron hasta tres años después. Irónicamente, Heini empezó a convivir más tiempo con sus padres (por separado) una vez divorciados. Tuvo una buena relación con ambos, si bien el padre tenía un carácter más severo.

Estudió en uno de los mejores colegios de La Haya, el Deutsche Realgymnasium, y su primera experiencia laboral fue en Róterdam, en un banco; empezó a trabajar desconociendo que la entidad era propiedad de su familia. Tenía 18 años cuando el ejército alemán invadió Holanda; abandonó el país y se reunió con su madre en Berna (Suiza). Su padre residía sin apenas vida social en la mansión de Lugano; casado dos veces más, se había vuelto un tanto huraño y su principal motivación era mantener y enriquecer la colección de arte. El trato entre padre e hijo se fue estrechando de tal modo que Hans Heinrich terminó siendo el elegido para tomar las riendas del emporio familiar. El primogénito Stephan tenía mala salud y los negocios no le interesaban, y las dos hermanas quedaron en un segundo plano, en parte por el machismo de la época.

El futuro II barón Thyssen completó su formación con economía y leyes en Friburgo y Berna. En su juventud el arte no parecía llamarle la atención; prefería la natación y el fútbol.

Primer matrimonio[editar]

Antes de heredar el título paterno, Hans Heinrich se casó en primeras nupcias el 1 de agosto de 1946, a los 25 años de edad, con una aristócrata alemana nacida en Viena: la princesa Teresa de Lippe (1925-2008). La boda se celebró sin la presencia de su padre el I barón, quien estaba en contra: opinaba que Heini era demasiado joven y además Teresa le parecía inadecuada para él.

La nueva pareja tuvo un único hijo, Georg Heinrich (nacido en 1950), en quien el II barón delegaría el control de sus empresas. Una cláusula impuesta por Teresa obligaba a Hans Heinrich a dejar en herencia a su primogénito un 25% más de bienes que al siguiente heredero que pudiera surgir. Al imponer esta condición Teresa demostró ser muy previsora: su enlace con Heini duró pocos años, y él a lo largo de su vida sumó cuatro esposas más y otros tantos hijos.

Tras ocho años de matrimonio, Hans Heinrich y Teresa se divorciaron el 14 de mayo de 1954. Ella se casaría en 1960 con el príncipe Friedrich Maximilian de Fürstenberg (1926-1969), con quien tuvo tres hijos más.

Magnate a los 23 años[editar]

La actividad empresarial de Hans Heinrich fue meritoria: con apenas 23 años de edad tuvo que tomar la gestión efectiva del emporio familiar, ya que su padre tenía problemas de salud y en 1944 firmó un poder notarial cediéndole todo el control. Varias de las empresas habían sufrido graves pérdidas en la Segunda Guerra Mundial: sus bienes en diversos países fueron requisados, y en el Puerto de Róterdam había resultado hundida su flota de doce barcos.

Al fallecer el I barón en 1947, el joven Hans Heinrich heredó el título. Hay que matizar que la legalidad o vigencia de tal baronía suscita debate: ni Alemania ni Hungría reconocen actualmente los viejos títulos nobiliarios, sobre lo cual ironizó el mismo Hans Heinrich en alguna ocasión. Dotado de un gran sentido del humor, el barón explicó además que el apellido Bornemisza tenía un significado que no cuadraba con él: «Bornemisza significa que no bebe vino, y yo más bien debería decir que no bebo agua».

Siguiendo los pasos de su padre, que había relegado la industria pesada para invertir en la banca y en el sector naval (en Róterdam y en los astilleros Bremer Vulcan), Hans Heinrich diversificó todavía más sus inversiones: distribución de gas y petróleo, leasing de contenedores para el transporte marítimo, telecomunicaciones, fábricas de vidrio, de plástico y de elementos de automoción... También se introdujo en el mercado inmobiliario de Estados Unidos; y llegó a invertir en la cría de ovejas en Australia además de poseer alguna granja avícola, el negocio inicial de su abuelo. Pero al contrario de lo que se cree, el barón no fue propietario de la firma Thyssen fabricante de ascensores; ésta pertenecía a la rama alemana de la saga, la liderada por su tío Fritz Thyssen, con la que apenas mantuvo relación.

El primer europeo con jet propio[editar]

Durante varias décadas el barón Thyssen-Bornemisza fue uno de los empresarios europeos más poderosos y viajeros, con numerosos contactos en el mundo empresarial y también en el mercado artístico. Amigo de otros grandes como Henry Ford II y Gianni Agnelli, era directivo de Heineken y ostentaba un puesto honorario en la firma de subastas Sotheby's. Poseía mansiones repartidas por medio mundo (Lugano, París, Londres, Jamaica, Marbella...) y un yate: el Hanse. Se codeaba con la aristocracia británica y compró una mansión campestre con cuadra de caballos en Inglaterra (Daylesford).

Hans Heinrich fue el primer magnate europeo que contó con un avión jet propio y a finales de la década de 1990 su emporio multinacional Thyssen-Bornemisza Group (TBG) sumaba 234 empresas en 26 países, con 14.000 empleados, y facturaba unos 3.000 millones de dólares al año. Pero él no se hizo famoso por su faceta empresarial, sino por su ajetreada vida matrimonial y por sus afanes coleccionistas.

«Salvador» de la colección paterna[editar]

Madonna de la humildad de Fra Angelico, uno de los cuadros que el barón recompró a sus hermanos para rehacer la colección paterna.

Como mecenas, su primera tarea fue reunificar el núcleo de la pinacoteca familiar de 525 piezas, repartida entre él y sus tres hermanos. Estos últimos habían impugnado el testamento paterno, que planteaba crear una fundación para asegurar la continuidad del museo de Lugano; preferían disponer libremente de las obras y -presumiblemente- venderlas. Por el contrario, para Hans Heinrich la colección tenía un gran valor sentimental ya que él -al contrario que sus hermanos- había convivido con su padre en Villa Favorita; una etapa que le permitió conocer en profundidad los tesoros familiares y asumir el deber de preservarlos juntos. En el reparto de la herencia Hans Heinrich percibió la porción mayor de bienes (cinco octavos del total) pero en lo tocante a los cuadros no se dio por satisfecho: se propuso recuperar los restantes para recomponer la colección.

El afán de cumplir el sueño de su padre, una pinacoteca accesible al público y llamada Thyssen-Bornemisza, fue -según Hans Heinrich confesó después- lo que le llevó a sumergirse en el coleccionismo. Fue recomprando a sus hermanos las mejores pinturas que habían recibido (como las obras maestras de Holbein y Caravaggio) y a partir de 1956 unió a ellas muchas otras, no solo antiguas sino también modernas: expandió el repertorio hasta el Impresionismo y las vanguardias del siglo XX, una etapa del arte que su padre -de gustos más tradicionales- había ignorado. Así, alternó compras de Duccio, El Greco, Rubens y Goya con Van Gogh, Kandinsky, Georges Braque, Mondrian, Lucio Fontana... Gracias a sus estancias en Daylesford, trabó cierta amistad con Lucian Freud, quien vivía cerca, y le encargó dos retratos. Uno se conserva ahora en el museo de Madrid.

A medida que fue delegando las tareas empresariales en su hijo mayor, el barón pudo dedicar más tiempo a coleccionar. Y contaba para ello con formidables recursos: según publicó la prensa británica en 1988, Heini Thyssen percibía anualmente de sus empresas una cifra equivalente a 10.000 millones de pesetas de entonces (al cambio, 60 millones de euros) y destinaba a arte más de la mitad. Esta capacidad de gasto es notable vista ahora, pero resulta asombrosa si tenemos en cuenta que tales cifras de dinero son de los años 80, cuando su poder adquisitivo era muy superior.

Más matrimonios breves[editar]

La segunda boda de Hans Heinrich Thyssen se celebró el 23 de junio de 1954, en Colombo: se casó con la modelo anglo-india Nina Sheila Dyer (1930-1965). Fue una relación comentada en la prensa debido a las costumbres extravagantes de ella, que se paseaba con una pantera y un leopardo comprados en Ceilán; aunque estaban amaestrados, causaban múltiples molestias y destrozaban las tapicerías de los hoteles. La pareja no tuvo hijos y se divorciaron el 4 de julio de 1956, tras apenas dos años de matrimonio. Ella tuvo una vida bastante tormentosa: se casó más tarde con el Príncipe Sadruddhin Aga Khan, se divorció de él y terminó suicidándose en 1965.

El barón se casó por tercera ocasión el 17 de septiembre de 1956, en esta ocasión con la modelo Fiona Frances Elaine Campbell-Walter (nacida en 1932), hija del Subalmirante Keith McNeil Walter (Campbell-Walter posteriormente) y su esposa, Frances Henriette Campbell. Tuvieron dos hijos: Francesca (nacida en 1958 y casada posteriormente con Carlos de Habsburgo-Lorena, archiduque de Austria) y Lorne (nacido en 1963). Francesca ha ganado notoriedad en los últimos años por fomentar el arte contemporáneo. La pareja se divorció el 20 de enero de 1965, y Fiona pasó a tener una relación con el armador griego Alexander Onassis, único hijo varón de Aristóteles Onassis y Athina Mary Livanos que fallecería prematuramente.

Las cuartas nupcias del barón fueron el 13 de diciembre de 1967 con Liane Denise Shorto (nacida en 1942), hija de un banquero brasileño. Tuvieron un hijo, Alexander (nacido en 1974), y se divorciaron el 29 de noviembre de 1984 tras un largo pleito que hizo correr ríos de tinta en la prensa británica y del que ella obtuvo importantes ganancias (se habló de unos 15.000 millones de pesetas, unos 90 millones de euros actuales).

Castillo de los Thyssen en Landsberg, cerca de Essen. Adquirido por el patriarca August Thyssen, cuenta con una cripta donde yacen los miembros de la familia, incluido el barón Hans Heinrich.

Última esposa: Tita Cervera[editar]

Hans Heinrich Thyssen se casó, por quinta y última vez, el 16 de agosto de 1985, con María del Carmen Rosario Soledad Cervera y Fernández de la Guerra, popularmente conocida como Carmen "Tita" Cervera (nacida en 1943), que había sido Miss España 1961. Se habían conocido durante un crucero en Cerdeña en 1981, pero mantuvieron su relación discretamente durante cuatro años ya que él litigaba con su anterior esposa.

El enlace se formalizó en un juzgado inglés, cerca de su mansión de Daylesford, y se celebró con una fiesta que fue ampliamente cubierta por la prensa rosa española. Entre VIPs de varios países, la nueva baronesa Carmen Thyssen lució el famoso diamante Estrella de la Paz, de 169 kilates.

Tras la boda, el barón adoptó al hijo de Carmen, Borja Alejandro (nacido en 1980), de padre entonces no revelado públicamente. Ella había estado casada anteriormente en dos ocasiones: con Lex Barker (1919-1973), actor estadounidense de cine conocido por su papel de Tarzán, y con el productor venezolano de cine Espartaco Santoni.

Coleccionismo[editar]

Habitualmente se atribuye la grandeza de la colección Thyssen-Bornemisza al primer barón porque en apenas una década (1928-38) obtuvo pinturas antiguas de máxima calidad y muy raras. El contexto le fue propicio: el mercado del arte conoció gran auge por el crack del 29 y las turbulencias económicas de entreguerras, que deshicieron numerosas colecciones de la nobleza europea y de la burguesía de Estados Unidos. Tales circunstancias coincidieron con el éxito industrial de los Thyssen, que pudieron invertir ingentes sumas de dinero en obras de Jan van Eyck, Durero, Caravaggio y múltiples primitivos italianos que en poco tiempo se agotarían casi totalmente. Pero en realidad fue el segundo barón, Hans Heinrich, el artífice de la colección tal como ahora se conoce: la reunificó y consolidó reabriendo el museo familiar de Lugano, cerrado por la guerra, y a partir de 1960 la expandió al Impresionismo y el arte del siglo XX, dándole un perfil enciclopédico que la hizo única dentro del coleccionismo privado.

Maestros antiguos y modernos[editar]

Hans Heinrich siempre reconoció que su afición por el arte se manifestó tardíamente, espoleada en un principio por el deseo de recomponer la colección paterna. Sus hermanos habían impugnado con éxito la disposición testamentaria que fijaba la continuidad del museo de Lugano, y él hubo de recomprarles varios cuadros importantes. Esta tarea la prosiguió hasta 1986-88, cuando recuperó La Madonna de la humildad de Fra Angelico y La ninfa de la fuente de Cranach. No pudo reunirlos todos: una Virgen con el Niño de Durero se había vendido a la National Gallery de Washington, y Cupido haciendo pompas de jabón de Rembrandt (que heredó su hermana Gabrielle) se subastó en 1995 y pasó al Museo Liechtenstein de Viena.

Hasta 1956 Hans Heinrich no empezó a sumar piezas ajenas a su familia, pero a partir de entonces lo hizo con entusiasmo a lo largo de cuatro décadas. Ese mismo año compró seis de las esculturas de Rodin que habían pertenecido a su abuelo August, y fue enriqueciendo el conjunto con más maestros antiguos: Duccio, Lorenzo Monaco, Antonello da Messina, Robert Campin, Petrus Christus, Palma el Viejo, Bronzino, Tintoretto, Boucher, Fragonard, Canaletto, Goya... Pero no solo eso: expandió el arco temporal de la colección hasta el arte impresionista, moderno y contemporáneo. Su primera compra en este campo fue una acuarela de Emil Nolde, y llegó a reunir un nutrido repertorio del expresionismo alemán, estilo por el cual confesó sentir especial simpatía porque había sido tachado de «arte degenerado» por el régimen nazi.

Luego sumó ejemplos de otros movimientos artísticos que su padre había despreciado: Impresionismo (Renoir, Monet, Degas, Pissarro), postimpresionismo (Van Gogh, Toulouse-Lautrec, Paul Gauguin), los inicios de la pintura abstracta con Kandinsky, Cubismo (Pablo Picasso, Braque, Juan Gris), Constructivismo ruso (Liubov Popova), Surrealismo (Dalí, Magritte, Yves Tanguy)... Llegó a cubrir el arte más reciente, hasta la década de 1980, pues también se interesó por la figuración europea de posguerra (Balthus, Francis Bacon, Lucian Freud), el arte abstracto estadounidense (Jackson Pollock, Mark Rothko), el pop art (Tom Wesselmann, David Hockney) y el hiperrealismo (Richard Estes). En resumen, todas las obras de la colección a partir del realismo del siglo XIX fueron adquiridas por él.

De Lugano a España[editar]

Retrato de Enrique VIII de Inglaterra, obra maestra de Holbein y una de las joyas de la colección. Al igual que Jan van Eyck y Ghirlandaio, Holbein carecía de presencia en los museos españoles y sus obras ya no salen a la venta. El acuerdo Thyssen fue la única (y última) opción para que el Estado español enriqueciera las colecciones públicas con estos y otros grandes maestros.

Preocupado por el riesgo de que sus herederos volviesen a desmembrar la colección, en la década de 1980 el barón emprendió el proyecto de ampliar la galería familiar de Villa Favorita en Lugano y blindarla jurídicamente mediante una fundación. Pero las dudas sobre su viabilidad económica, y la tibia reacción de las autoridades locales, llevaron al barón a desechar tal idea y buscar una nueva sede fuera de Suiza.

La noticia de que el barón barajaba «donar» su fabulosa pinacoteca causó sensación tanto en Europa como en América, despertando el interés de diversos países. A ello estaba contribuyendo una intensa agenda de exposiciones, que en apenas cinco años dio a conocer la colección en Londres, París, Florencia, Madrid y nueve ciudades de Estados Unidos. El barón llegó a intercambiar exposiciones con la Unión Soviética en los albores de la Perestroika.

Las ofertas para albergar la colección no tardaron en llegar: París ofrecía el Petit Palais, el príncipe Carlos de Inglaterra voló a Lugano, Margaret Tatcher recibió al barón en su residencia oficial de Downing Street e incluso el parque Disneyworld de Orlando expresó su interés. La oferta más generosa partió de la Fundación Getty de California: se habló de 300.000 millones de pesetas, pero al barón no le gustaba el edificio propuesto, y además quería que su colección perviviese como ente propio, manteniendo su denominación Thyssen-Bornemisza.

Finalmente el barón llegó a un acuerdo con el Gobierno español en 1988 para depositar la colección en Madrid, en régimen de alquiler. Fruto de ello es el Museo Thyssen-Bornemisza inaugurado en octubre de 1992, que muestra más de 700 obras, entre ellas el «core» o núcleo que el barón deseaba mantener unido: 451 pinturas de gran calidad y rareza. La fórmula de préstamo fue una solución transitoria, y tras apenas un año de funcionamiento del museo, el barón y sus herederos accedieron a vender la colección al Estado por 350 millones de dólares; una cifra considerable, pero muy inferior al valor estimado. En esas fechas se presentó en el Monasterio de Pedralbes de Barcelona una selección de 60 obras, desde Fra Angelico hasta Canaletto, prestada por el museo madrileño; la cual sería trasladada al MNAC de Barcelona una década después.

En 1988, como agradecimiento a su contribución cultural, Juan Carlos I de España le concedió la Gran Cruz de la Orden de Carlos III, y su esposa, Carmen Cervera recibió asimismo la Banda de Dama de Isabel la Católica.

Fallecimiento[editar]

De salud un tanto precaria desde mediados de la década de los 90 por complicaciones cardiovasculares, el barón perdió la movilidad de un brazo y tuvo que restringir sus apariciones públicas en sus últimos años. Su situación anímica se vio afectada por un pleito familiar, por cuestiones de herencia, que sólo llegó a solucionar con un acuerdo suscrito poco antes de morir.

Murió en San Feliu de Guíxols, España. Fue enterrado en el panteón familiar en el castillo de Landsberg en la cuenca del Ruhr cerca de Essen, Alemania.

Libro de memorias[editar]

Tras varios aplazamientos, en octubre de 2014 se publicó un libro de memorias del barón (Yo, el barón Thyssen) a cargo de la editorial Planeta. Perfilado por el periodista José Antonio Olivar, quien conocía al barón desde 1985, cuenta con la supervisión de Carmen Cervera y se basa en grabaciones magnetofónicas efectuadas por Hans Heinrich, complementadas con documentación y fotografías de la familia.

25 años antes, en 1989, el escritor José Luis de Vilallonga había sido contratado por los Thyssen para la redacción de una biografía del barón, pero el proyecto se malogró y desembocó en un agrio desacuerdo entre las partes.

Ancestros[editar]

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
16. Nikolaus Thyssen
 
 
 
 
 
 
 
8. Johann Friedrich Thyssen
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
17. Christine Nellessen
 
 
 
 
 
 
 
4. August Thyssen
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
18. Isaak Thyssen
 
 
 
 
 
 
 
9. Katharina Thyssen
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
19. Margaretha Kluck
 
 
 
 
 
 
 
2. Heinrich, I Barón Thyssen-Bornemisza de Kászon
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
20. Heinrich Pelzer
 
 
 
 
 
 
 
10. Johann-Heinrich Pelzer
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
21. Katharina Endemann
 
 
 
 
 
 
 
5. Hedwig Pelzer
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
22. Ferdinand Troost
 
 
 
 
 
 
 
11. Hedwig Troost
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
23. Anna Verhaes
 
 
 
 
 
 
 
1. Hans Heinrich, II Barón Thyssen-Bornemisza de Kászon
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
24. Barón Pál Bornemisza de Kászon et Impérfalva
 
 
 
 
 
 
 
12. Barón Albert Bornemisza de Kászon et Impérfalva
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
25. Condesa Klára Mikes de Zabola
 
 
 
 
 
 
 
6. Barón Gábor Bornemisza de Kászon et Impérfalva
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
26. Conde Gábor Kornis de Göncz-Ruszka
 
 
 
 
 
 
 
13. Condesa Gabrielle Kornis de Göncz-Ruszka
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
27. Condesa Zsófia Kuún de Osdola
 
 
 
 
 
 
 
3. Baronesa Margit Bornemisza de Kászon et Impérfalva
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
28. Joseph Price
 
 
 
 
 
 
 
14. James Price
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
29. Matilda Louise Anderson
 
 
 
 
 
 
 
7. Mathilde Louise Price
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
30. Samuel Harlan
 
 
 
 
 
 
 
15. Sarah Harlan
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
31. Susan Fairlamb
 
 
 
 
 
 


Predecesor:
Heinrich Thyssen-Bornemisza
(I Barón)
Barón Thyssen-Bornemisza de Kászon
26 de junio de 1947 - 2 de abril de 2002
Sucesor:
Georg Heinrich Thyssen-Bornemisza
(III Barón)

Véase también[editar]