Gustave Moynier

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Gustave Moynier.

Gustave Moynier (21 de septiembre de 1826 - 21 de agosto de 1910) en Ginebra, era un jurista suizo.

El fue presidente del Comité Internacional de la Cruz Roja, que había fundado con Henry Dunant, el general Dufour y los doctores Louis Appia y Théodore Maunoir. En 1873, fundó (con Gustave Rolin-Jaequemyns) el Instituto de Derecho Internacional (que vio el día en Gante).

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En materia de la formación de la idea de una Jurisdicción Internacional Penal: En 1872 de mano de Gustave Moynier nace el primer proyecto de establecer juicio permanente como "summa potestas" el poder supremo de dictar la ley y hacerla cumplir sobre un territorio"

En 1870 Moynier publica sus comentarios al "Convenio de Ginebra para el mejoramiento de la suerte de los militares heridos en los ejércitos en campaña"(1864) donde Moynier aportaba: "la única garantía racional consistiría en la creación de una jurisdicción internacional con poderes necesarios para imponer sus decisiones, puesto que el Convenio de Ginebra sufre, en este aspecto, de la imperfección inherente a todos los tratados internacionales". En el mismo texto afirma, también, que la presión de la opinión pública sería suficiente para garantizar el respeto al Convenio de Ginebra

Moynier defendió un Derecho Internacional Penal porque pensaba que los tribunales de los Estados beligerantes no tendrían imparciabilidad necesaria para juzgar a los acusados de violación del Convenio de Ginebra debido a la presión interna que sufrirían. Un órgano internacional no padecería ese problema y podrá dictar sus fallos con más libertad. Las soberanías de los Estados implicados no estaría afectada porque los Gobiernos ya no serían los "reos". La aplicación de las penas estaría, sin embargo, aún bajo la responsabilidad de los países.

Su idea de una jurisdicción internacional penal surgió como es planteada en la actualidad: "juzgar los crímenes más graves de trascendencia par la comunidad internacional en su conjunto"

Con el fin de suplir las deficencias de aplicación del Convenio de Ginebra de 1864 y para desestimular los conflictos armados, incluso desde un punto de vista económico, Gustave Moynier, en tan sólo 10 artículos estableció las reglas de una propuesta de Tribunal Internacional, formando un órgano que sería competente para juzgar los crímenes de guerra entre dos o más potencias. Llegó incluso a prever "la indemnización de las víctimas".

Este proyecto de Moynier recibió numerosas críticas de muchos juristas y fue rechazado por todos los Gobiernos, excepto por la Confederación Suiza. La concepción de una jurisdicción internacional penal permanente era un proyecto demasiado progresista para la época. Un siglo después, finalmente se ha hecho realidad. DGS