Guerras otomano-bizantinas

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Guerras otomano-bizantinas
Byzantine-Ottoman Wars-1-withborders.PNG
En sentido horario desde la imagen superior izquierda: Las murallas de Constantinopla, jenízaros Otomanos, la bandera bizantina, cañón de bronce otomano.
Fecha 1265 - 1453
Lugar Asia Menor
Consecuencias Decisiva victoria otomana.
Caída del Imperio bizantino.
Beligerantes
Flag of Palaeologus Emperor.svg Imperio bizantino Flag of the Ottoman Empire (1453-1517).svgImperio otomano
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Las guerras otomano-bizantinas fueron una serie de conflictos bélicos entre los turcos otomanos y los griegos bizantinos que condujeron a la destrucción final del Imperio bizantino y el ascenso del Imperio otomano.

Tras la caída de Constantinopla en 1204 a manos de los católicos occidentales durante la Cuarta Cruzada, el Imperio bizantino quedó dividido y en el caos, aprovechando la situación el sultanato de Rum comenzó a ocupar los territorios bizantinos de Asia Menor[1] (actualmente Turquía). El Imperio de Nicea, el más poderoso de los estados griegos sucesores del Imperio bizantino y radicada en la actual Turquía, pudo detener la invasión turca y finalmente, en 1261, reconquistar Constantinopla, restableciendo así el Imperio bizantino. Sin embargo la posición del Imperio bizantino en el continente europeo permanecía incierta debido a la presencia de los otros estados griegos sucesores del Imperio bizantino y que ahora se resistían a reintegrarse al restaurado Imperio bizantino, destacando por encima de todos el despotado de Epiro. El Imperio bizantino no sólo tuvo que hacer frente a la hostilidad del despotado de Epiro, sino también a los emergentes del Reino de Serbia y el Segundo Imperio búlgaro. Esto provocó que el Imperio bizantino centrara su atención en Europa y trasladara gran número de tropas desde el Asia Menor.

Por su parte, el sultanato de Rum, el principal rival del Imperio bizantino en Asia Menor, se debilitó progresivamente, pero este hecho, no significó ninguna noticia positiva por los bizantinos, antes al contrario, el sultanato se vio sacudido por islamistas Ghazi más fanáticos que los selyúcidas del sultanato de Rum. Uno de sus caudillos, Osmán I,[2] empezó a acosar a las fronteras orientales bizantinas. En 1299, Osmán I se proclamó sultán y a partir de entonces los territorios bajo su dominio fueron conocidos como Imperio otomano. Era el inicio de una serie de guerras entre turcos y griegos que finalizarían con la caída de Constantinopla en 1453.

Incursiones turcas bajo Miguel VIII (1261-1282)[editar]

El imperio bizantino bajo Miguel VIII en 1265.

Miguel VIII Paleologo busca reintegrar el despotado de Epiro en el imperio y evitar una nueva cruzada contra él, dejando a un lado Asia Menor a pesar de la desintegración del sultanato de Rum. Al contrario, hace la paz con el mongol Hulagu Khan contra eventuales ataques del sultanato de Rum,[3] así como con el musulmán Baybars (1260-1277. Los Seljúcidas, dirigidos desde 1265 par Pervane (1265-1277), el regente de Kay Khusraw III (1265-1284), ambicionan expulsar a los Mongoles de Anatolia y se alían secretamente con Baybars.[4] Los Mongoles son derrotados por Baybars en la batalla de Elbistan y los mongoles ejercen una pesada represión sobre los seljúcidas, culpables de haber huido en la batalla. A la muerte de Pervane en 1277, el sultanato de Rum apenas tiene poder. Kay Khusraw está sometido a los mongoles y las tribus turkmenas se despegan de la autoridad seljúcida infiltrándose por su cuenta en Anatolia. Es la época de los beylicatos, inaugurada por la batalla de Köse Dağ.

Entre esos principados, el de los Karamanidas se apodera de Konya el 12 de mayo de 1277.[5] Otros beilicatos importantes son el de los Germiyanidas, el de Saruhan, el de Aydin que se independizan a fines del s. XIII. La tribu Kayi, de la que nacerán los Otomanos, se establece en la frontera entre los territorios turcos y bizantinos. Söğüt, tomada a los bizantinos en 1265, se convierte en la primera capital del emirato otomano.[6]

Andrónico II fracasa en sus tentativas de preservar los territorios asiáticos del imperio bizantino.

Miguel VIII se concentra en la reconquista de Constantinopla en 1261 y la desaparición del imperio latino; para reducir gastos suprime los privilegios de los colonos que aseguraban la frontera asiática contra las incursione turcas. Los emiratos turcos lo aprovechan para multiplicar las incursiones en el valle del Meandro y en Caria. Ante el peligro Miguel envía a su hermano Juan Paleólogo que organiza la defensa y repele los raids turcos, que se reanudan con su partida y llegan a tomar Tralles<. Como reacción, Andrónico, hijo de Miguel, es enviado contra los turcos en 1281. Recupera Tralles, pero los turcos vuelven a tomarla e instalan allí un emirato que amenaza las posesiones asiáticas del imperio.[7] En realidad las posesiones bizantinas son progresivamente atravesadas por hordas turcas; y si las villas consiguen resistir a veces, no ocurre lo mismo con el.[8] Miguel VIII consigue sin embargo rechazar a los turcos de Bitinia con una campaña en 1281 y fortifica las orillas del río Sakarya.[9]

Aceleración del declive bizantino (1281-1304)[editar]

Osman I acompañado de guerreros ghazis.

A partir de 1290 Andrónico II comienza a construir fuertes e intenta reconstituir el sistema de des akritoi o colonos suprimido por Miguel VIII a lo largo de la frontera con los turcos, pero sin éxito.[10] A continuación, ordena al general Alexis Philanthropénos rechazar a los turcos mediante una campaña en el valle del Meandro y en Caria; el general, victorioso, intenta rebelarse, pero es vencido,[11] a pesar del apoyo de las poblaciones liberadas; lo que llevó al abandono de la campaña en diciembre de 1296. Juan Tarchaniotes, nuevo general de la región, consigue éxitos pero es obligado a renunciar por diferencias financieras con otras autoridades.[12] Por su parte, los emiratos de Sarukan, Kermian y Karaman ocupan las provincias marítimas y se extienden a expensas de los bizantinos.[13] En 1302, en la batalla de Bafea, el ejército bizantino dirigido por Miguel IX Paleólogo es vencido por las tropas otomanas de Osman I (1281-1326),[14] que capturan fuertes situados entre Nicea y Nicomedia. Dos años después, Progonos Sgouros, es vencido en la région de Kaitokia.[15] Las villas de Bitinia intentan resistir a los asaltos turcos. La defensa de Filadelfia es asumida por el obispo, Magnesia es dirigida de manera quasi independiente por Attaliotes, y Miguel IX consigue mantenerse en Pérgamo unos meses antes de replegarse a Constantinopla.[16]

Andrónico pide ayuda a Ghazan, el khan mongol de Persia, pero éste muere en 1304. Su sucesor en 1305 promete enviar 40000 hombres contra los turcos. Pero los otomanos toman una fortaleza bizantina lo que contribuye a suprimir las comunicaciones entre Nicea y Nicomedia.[17] Por otro lado, Andrónico II recibe el apoyo de una compañía de catalanes que se ponen al servicio del imperio contra los turcos.

Episodio catalán[editar]

Osman I, fundador del emirato otomano, conquistó tierras asiáticas del imperio bizantino.

Esta compañía, dirigida por Roger de Flor, es reclutada por Federico II de Sicilia para combatir a Carlos II de Anjou y queda libre con la paz entre ambos. Roger de Flor ofrece entonces sus servicios a Andrónico a cambio del título de megaduque, la mano de una princesa bizantina, y un sueldo para sus soldados dos veces superior al de otros mercenarios.[18] Enviados a Anatolia contra los turcos,en enero de 1304, los seis mil catalanes obligan a los turcos a levantar el sitio de Cízico.[19] En abril, aplastan a los turcos que asedian Filadelfia. Venciendo a las tropas turcas que se oponen a su avance, pronto Roger de Flor y sus hombres alcanzan los montes Tauro, donde vencen a un ejército turco en las Puertas de Hierro.[20] Pero esas conquistas son reducidas a nada por la antipatía creciente entre los catalanes y los habitantes de Anatolia. Así, en Magnesia, los habitantes saquean el botín acumulado por Roger de Flor y cuando éste regresa pone sitio a la ciudad.[21] Finalmente, no puede continuar su campaña contra los turcos pues Andrónico le reclama en Europa, donde está en guerra contra los búlgaros.[22]

Sin embargo las relaciones se degradan, y ante el riesgo de un motín en sus propias filas Andrónico no envía a los catalanes a batirse junto a los bizantinos contra los búlgaros. Los turcos asedian Filadelfia y Andrónico acuerda con Roger de Flor para que los combata con sus 3000 hombres[23] antes de ser asesinado por orden de Miguel IX (7 de abril de 1307).[24]

La reacción catalana no se hace esperar. Saquean inpunemente una gran parte de las tierras europeas cerca de dos años, arrastrando con ellos a soldados de diversas nacionalidades, incluidos turcos.[25] Finalmente, tras haberse dividido, los catalanes fundan el ducado de Neopatria. Los turcos se aprovechan de esos sucesos y, a excepción de Bitinia, toman casi todas las villas anatolias del imperio bizantino. Así, la ciudad de 'Éfeso es tomada por Sasa Bey, del beylicato de Menteşe, el 24 de octubre de 1304, tras tomar el control del valle del Caistro, y Magnesia cae en manos de los Saruhanidas en 1313; y otro tanto para numerosas ciudades bizantinas.

El imperio entre guerras civiles y asaltos turcos[editar]

Los beylicatos turcos de Anatolia hacia 1330.

Mientras los bizantinos pierden sus plazas fuertes asiáticas, los turcos inician sus incursiones en Europa. Comienzan en paralelo con el saqueo de Tracia por la Gran Compañía Catalana, sin que la partida de ésta para Atenas signifique la vuelta a la paz para la península de Galípoli y sus alrededores; numerosos turcos toman el relevo de los catalanes y saquean Tracia. Miguel IX es vencido por los turcos dirigidos por Halil en 1311. No es hasta 1314 que un ejército bizantino sostenido por los serbios consigue cercar y vencer a los mil ochocientos turcos presentes en la península de Gallipoli.[26] al mismo tiempo los otomanos toman el control de la isla de Imrali situada en el mar de Marmara gracias a la acción del almirante Emir Ali. Es la primera de las islas de este mar en ser ocupada por los turcos, que instalan una base naval que les permite cortar las comunicaciones entre Bursa y el resto del imperio.

El imperio bizantino al fin del reinado de Andrónico II.

Además, en 1321 comienza una guerra civil, desastrosa para los bizantinos, entre Andrónico II y su nieto Andrónico III que dura hasta 1328. La mayor plaza fuerte bizantina en Anatolia, Bursa cae, reducida por el hambre, el 6 de abril de 1326.[27] Los otomanos, uno de los emiratos, hacen de ella su capital a partir del reinado de Orkhan (1326-1360), el sucesor de Osman I. Sin embargo, Andrónico II consigue salvar de nuevo Filadelfia por medio del general Philanthropenos, que, a pesar de su ceguera y su edad avanzada, consigue rechazar a los turcos.[28]

El nuevo emperador Andrónico III (1328-1341), ante la imposibilidad de hacer frente a serbios, búlgaros y turcos, firma en 1329 un tratado con el emir Saruhan de Magnesia,[29] el más poderoso de los emires turcos que reside en Kütahya, y con Umur Bey, emir de Esmirna. Pero eso no impide a los otomanos proseguir sus incursiones. En 1328, ponen sitio a Nicea. Andrónico intenta levantarlo enviando un ejército de dos mil hombres que él dirige con Juan Cantacuzeno;[30] pero es batido el 10 de junio de 1329 en la batalla de Pelekanon.[31] ·.[32]

Tras esta derrota, el gobernador de Nicea comprende que no va a recibir socorros y rinde la villa a los turcos el 2 de marzo de 1331.[33] A continuación la ciudad de Nicomedia es tomada al asalto. En 1333, Andrónico III trata directamente con Orkhan a quien entrega doce mil hiperpirones de oro a cambio de salvaguardar las últimas tierras bizantinas de Asia.[34] Sin embargo, la ciudad de Nicomedia cae en 1337[35] y sólo villas como Filadelfia o Heraclea del Ponto son aún bizantinas en Asia.

Andrónico III y los emiratos turcos de Anatolia[editar]

Los otomanos, obligados a hacer frente a la resistencia bizantina, mantienen una gran combatividad, atrayendo tropas a veces indisciplinadas (los ghazis) que, instalados en las fronteras del imperio bizantino, pueden saquearlo.[36] Osman (sultán, hijo del sultán de los ghazis, ghazi, hijo de ghazis), consigue disciplinarlos para que su emirato no pierda.[37]

Los otros emiratos turcos son también peligrosos adversarios del imperio, especialmente los que disponen de una fuerza marítima importante; como las mandadas por Saruhan emir de Magnesia (que en 1333 saquea las costas de Tracia), Umur Bey, emir de Aidin en Esmirna y Khidr beg, emir de Éfeso.[38]

De las islas del mar Egeo unas están bajo dominio latino, otras son bizantinas y otras pertenecen a la orden de los Hospitalarios, lo que dificulta su defensa. Los Hospitalarios logran defender sus posesiones de los turcos, pero no consiguen detenerlos. Andrónico permite a Benedetto y Martino Zaccaria convertirse en señores de la isla de Quíos. Estimulado por sus victorias contra los corsarios turcos, Martino se aleja de la tutela bizantina y actúa como soberano; por lo que Andrónico envía un centenar de navíos que toman la isla en 1329.

A partir de 1332, Andrónico forma parte de la liga naval de potencias cristianas compuesta de bizantinos, venecianos, hospitalarios y francos de Chipre. Su objetivo es Esmirna de donde parten las expediciones de Umur bey, pero no atacan la ciudad y se contentan con algunas victorias sobre el emir de Karasi antes de que la muerte del papa Juan XXII, iniciador del movimiento, ponga fin a las actividades de la liga.[39]

Los Turcos comienzan a asaltar Europa; Andrónico, que tiene que dirigir una expedición para expulsar a los turcos de Rodosto,[40] debe rechazarlos una vez más en Tesalónica después cerca de Constantinopla.

Paradójicamente, es con la ayuda de Saruhan de Magnesia y de Umur bey que Andrónico puede retomar el control de la isla de Lesbos y de la villa de Focea a los italianos en 1335.[38] Saruhan le envía hombres y avitualla al ejército imperial en el sitio de Focea. Umur bey firma un tratado de alianza defensiva con Andrónico contra los otomanos y los italianos[41] y ve su estado reconocido por Andrónico, que le proporciona además una suma de cien mil hiperpirones.[42]

Primeros pasos de los otomanos en Europa (1341-1355)[editar]

A la muerte de Andrónico III en 1341 estalla una Guerra entre Juan Cantacuzeno, nombrado regente de Juan V Paleólogo (1341-1376) y Ana de Saboya, la mujer de Andrónico III, cuando ésta, bajo la influencia del patrairca Juan Calecas, depuso a Juan Cantacuzeno de todas sus funciones.[43] Como respuesta, éste se proclama emperador el 26 de octubre de 1341 sin por ello poner en entredicho el lugar sobre el trono de Juan V.[44] Para lograr sus fines, Juan Cantacuzeno apela a Umur bey pero este ejército fracasa en tomar Salónica[45] y debe regresar a Didimótico en noviembre de 1343,.[46] [47] Juan Cantacuceno se encuentra acorralado por las tropas serbias y búlgaras que apoyan a Ana de Saboya. Pero los sodados de Umur bey, que siguen presentes en Tracia, les rechazan. Umur bey debe hacer frente a la cruzada del Archipiélago instigada por el papa Clemente VI y compuesta por Venecia, Rodas y Chipre que consigue tomar Esmirna en 1343 o 1344 y, cuando trata de retomarla, Umur bey muere en 1348. Juan Cantacuzeno demanda la ayuda de Orkhan[48] a fines de 1344 y le da su hija Teodora en matrimonio.[49] A cambio, Orkhan le proporciona seis mil hombres que niega a Ana de Saboya.[50] Ésta obtiene de Saroukhan el envío de seis mil hombres para combatir a Juan Cantacuzeno, pero que prefieren saquear los alrededores de Constantinopla y atacar a Bulgaria más rica.[51] Finalmente, en 1347, Juan Cantacuzeno penetra en Constantinopla. En la misma época, los otomanos toman el control del beylicato de los Karesioğulları en el noroeste de Anatolia. En Europa, las tropas turcas que sostienen a Juan Cantacuzeno— coronado como Juan VI (1347-1354) — amenazan la integridad del imperio bizantino. Juan VI y Juan V Paleólogo, los dos emperadores son obligados a combatirlos en 1348 cuando se vuelven hacia Constantinopla.[52]

El imperio otomano en 1359
Vista de satélite de la península de Gallipoli el primer territorio europeo conquistado de forma duradera por los turcos en 1354.

Cuando Juan V, que posee el territorio de los Ródopes, y Mateo Cantacuzeno que ha debido cederlos en lugar del territorio alrededor de Adrianópolis entran en guerra, es Juan VI quien interviene con la ayuda de los otomanos dirigidos por Solimán, hijo de Orkhan para restablecer a Mateo en sus derechos. Pero los territorios de Mateo son sin embargo saqueados por los otomanos[53] que consiguen rechazar a un serbo-búlgaro llegado para apoyar a Juan V.[54] En 1350, cuando la rebelión zelote amenaza con separar Salónica del imperio bizantino, Juan VI obtiene la ayuda de 22 barcos piratas turcos, que le permiten mantener Salónica en el.[55] En 1350, Juan VI utilize navíos turcos que remontan el río para retomar Beroia, caída en manos de los serbios algunos años antes.[56] Cuando los serbios aliados de Juan V atacan el imperio bizantino, diez mil otomanos quienes llegan en apoyo de Juan VI y rechazan a los serbios en 1352. De nuevo, los territorios bizantinos son saqueados[57] y los turcos aprovechan para instalarse en Tracia y ocupar la fortaleza de Tzimpé cerca de la península de Galípoli.[58] El 2 de marzo de 1354 un temblor de tierra devasta la ciudad de Galípoli y los turcos aprovechan la situación para apoderarse de ella y hacer de ella una cabeza de puente para sus conquistas europeas.[59] Las gestiones de Juan VI a Orkhan para que abandone la ciudad son inútiles.[60] Desde entonces la alianza bizantino-otomana se rompe; la población considera que su alianza con los turcos es la fuente de los problemas del imperio[61] y teme que Constantinopla esté amenazada. A fines de 1355 Juan V se pone al frente del imperio y Juan VI se retira a un monasterio.[62]

Las incursiones turcas en Europa (1355-1389)[editar]

Conquista de la Tracia bizantina (1355-1370)[editar]

La península balcánica en vísperas de la invasión otomana.

Al advenimiento de Juan V, el imperio bizantino está arruinado y dividido: Mateo Cantacuzeno, coemperador con su padre a partir de 1352, posee Andrinópolis desde la llegada al poder de Juan V hasta 1357. En Morea, otro hijo de Juan VI, Manuel, es déspota de Mistra; casi independiente de Constantinopla, lucha contra los piratas turcos[63] . El emirato otomano en el noroeste de Anatolia no es el más poderoso de los estados turcos, pero la toma de Gallipoli le ofrece un trampolín para conquistas europeas. En 1352 Orkhan se hace dueño de Calcedonia en la orilla asiática del Bósforo frente a Constantinopla, lo que da a los venecianos la idea de tomar Constantinopla para impedir su caída en manos de los turcos[64] . Orkhan acusa a Juan V de ser culpable de la captura de su hijo por los piratas foceanos, obligándole a pagar un rescate y a reconocer la tutela otomana sobre las villas de Tracia de las que se ha apoderado Orkhan [65] .

Transfiriendo su capital a Adrianópolis Murad I se afirma en Europa.

De Gallipoli, los otomanos dirigidos por Solimán, hijo de Orkhan, después de haber apoyado si éxito a Mateo contra Juan V[66] , se presentan en 1359 ante Constantinopla pero no intentan tomarla[67] . En 1361, toman Didimótico[68] . Estas conquistas, así como una batalla ganada por los otomanos cerca de Lulle Burgas, abren a los otomanos el camino de Adrianópolis, de la que se apoderan en 1361[65] , pero que no lo es definitivamente hasta 1369[69] pues es tomada y perdida varias veces. Murad I (1360-1389), el sucesor de Orkhan continúa esa política de expansión europea obligando a Juan V a reconocer su soberanía sobre Tracia. Los otomanos, con el concurso de diferentes bandas turcas, toman Filipópolis en 1363[70] . Para reforzar su presencia los otomanos instalan en los territorios conquistados colonos turcos junto a las poblaciones indígenas transformadas en esclavas [71] .

Frente al peligro, Juan V intenta de los príncipes occidentales una cruzada contra los turcos para lo cual apela al papa Inocencio VI [72] . Resurge pues el proyecto de unión, frente al rechaza de su clero de aceptar la autoridad papal. La expedición del legado no consigue más que la toma transitoria de Lampsaco. En1366 Amadeo VI de Saboya, primo de Juan V, interviene cuando los búlgaros aprisionan a Juan V en viaje para demandar la ayuda de los estados cristianos. Amadeo VI consigue bloquear el avance de los turcos tomando al asalto Galípoli, lo que permite abrir el acceso marítimo a Constantinopla. Tras haber obligado a los búlgaros a liberar a Juan V, Amadeo expulsa a los turcos de varias fortalezas del Helesponto antes de volver a Savoya[73] . Esta expedición victoriosa es insuficiente para que los bizantinos recuperen Tracia aunque los otomanos de Europa estén aislados de Asia [74] . Además, Luis I de Hungría rechaza intervenir contra las posesiones europeas de los otomanos.

El imperio bizantino a la búsqueda de apoyo exterior (1370-1389)[editar]

En 1369, Juan viaja a occidente y se encuentra con Urbano V renunciando a todos los dogmas contrarios al rito católico [75] . Pero no lo hace el clero y no se produce ninguna cruzada. Sólo Venecia está interesada para impedir que Constantinopla sea turca. Juan V cede la isla de Tenedos pero el rechazo de su hijo Andrónico que asegura la regencia bloquea el acuerdo. Finalmente, Juan V obtiene un préstamo de 30000 ducados[76] . Esta intervención veneciana es tanto más urgente cuanto que Murad reanuda sus ofensivas europeas. Pronto, Iván Alejandro de Bulgaria se convierte en vasallo de los otomanos que alcanzan las orillas del Danubio; los Serbios son aplastados en la batalla de Maritza, y los bizantinos se aprovechan para retomar Serres[77] que los otomanos intentan tomar en 1372 sin éxito, como intentan apoderarse de Tesalónica [78] .

Así, desde 1372, Bulgaria y Serbia se convierten en vasallos del imperio otomano [79] . Con la esperanza de ayuda perdida, Juan V es obligado a firmar un tratado humillante con Murad I en 1374; Juan se convierte en vasallo del sultán[80] , y poco después deshereda a su hijo Andrónico de la sucesión en beneficio de su otro hijo Manuel. Es el comienzo de un nuevo enfrentamiento fratricida en beneficio de Murad. Andrónico intenta rebelarse y obtiene el apoyo de Saudj, hijo del sultán. Pero Saudj es cegado por su padre [81] . Obligado a hacer lo mismo con Andrónico, Juan V le deja tuerto. Eso no detiene a Andrónico que se aprovecha de la ayuda de Génova para evadirse y a continuación obtiene el apoyo de Murad a cambio de un pesado tributo [82] . En 1376, Andrónico consigue hacerse con el trono como Andrónico IV (1376-1379). Una de sus primeras mediadas es entregar Galípoli a los turcos. En 1379, son Juan V y Manuel quienes recuperan el poder gracias al apoyo de la marina veneciana y del ejército otomano, renovando su vasallaje ante Murad II[83] gracias a la promesa de un tributo mayor que el pagado por IV y un compromiso sobe la cesión de la villa de Filadelfia[84] .

El imperio otomano vasallo de Bayaceto I (1389-1402)[editar]

Mapa hacia 1389. El imperio bizantino (en marron) reducido a los alrededores de Constantinopla. Los otomanos (verde oscuro) se extienden sobre la península balcánica aventajando a los otros emiratos en Anatolia (en verde claro).

El aislamiento de Constantinopla (1389-1396)[editar]

La batalla de Kosovo Polje confirma la hegemonía turca sobre los estados cristianos balcánicos.

El imperio bizantino posee algunos territorios en los alrededores de Tesalónica, dirigidos por Manuel, hijo de Juan V. Tras haber tomado Serres en 1383, Hayr-ad-Din, un general otomano, asedia Tesalónica hasta 1387, en que la ciudad cae[85] . Los otomanos progresan también en Albania; en 1386,toman posesión de Sofia abriéndose paso al Danubio. No obstante, la pesada derrota de los otomanos en la batalla de Pločnik marca el comienzo de un periodo de sublevaciones de los príncipes búlgaros, serbios y válacos. Finalmente, tras haber sometido Bulgaria, Murad I perece en la batalla de Kosovo Polje en 1389 que termina con una victoria otomana y la sumisión definitiva de Serbia [86] .

Su hijo Bayezid I le sucede (1389-1403). Su política se orienta en tres direcciones: fortalecerse sobre sus vasallos europeos, tomar Constantinola y someter los otros emiratos turcos. Bayezid ayuda a Juan VII Paleólogo, hijo de Andrónico IV a tomar el trono que conserva algunos meses (abril 1390-septiembre 1390). Cuando es depuesto por Manuel II y Juan VII, obtiene del sultán el territorio de Selymbria. Ese mismo año se produce la caída de Filadelfia la última posesión bizantina en el oeste de Asia Menor 1390[87] a manos de Bayezid sostenido en la empresa por un pequeño contingente bizantino enviado por Manuel II y Juan V. Éste es enseguida conminado a destruir una fortaleza que acaba de construir cerca del Cuerno de Oro[88] . Su muerte en 1391 lleva a que su sucesor Manuel (1391-1425) se escape de Brusa para ceñir la corona imperial, lo que disgusta a Bayezid, que reacciona con el Sitio de Constantinopla (1391-1392) que finalmente abandona en 1392[89] .

Tras el rechazo de Manuel II de pagar tributo al sultán, Constantinopla sufre a partir de 1394 un bloqueo otomano de ocho años (1394-1402). Durante ese tiempo uno de los últimos territorios bizantinos, el Despotado de Morea (en el Peloponeso), es obligado a aceptar guarniciones turcas en varias fortalezas [90] . Teodoro Paleólogo, el déspota de Morea, intenta obtener asistencia veneciana, sin resultado, y Bayezid se contenta con una expedición punitiva que vence al ejército del despotado cerca de Corinto y toma posesión de las fortalezas de Leontation y Akova (comienzos de 1395)[91] . Durante ese tiempo, Bayezid reduce la resistencia de los otros emires turcos, especialmente los emires marítimos (Saruhanidas, Aydinidas, etc.) y el emir Karamanida en 1392[92] . En Europa, Bayezid acaba conquistando la península balcánica: Bosnia y Valaquia.

De Nicopolis a Ankara[editar]

La victoria otomana de Nicopolis. Miniatura de Jean Colombe estraída de los Passages d'outremer, hacia 1474. BNF Fr.5594 f.263v.

La situación desesperada de Constantinopla provoca la formación de una nueva cruzada para levantar el bloqueo de la ciudad. Está dirigida por Segismundo de Hungría, y comprende un contingente de 10000 soldados franceses, alemanes, válacos, caballeros teutónicos y búlgaros del reino de Ivan Stratzimir. A pesar de esa movilización, los cruzados son vencidos en la batalla de Nicopolis. Bayezid se vuelve entonces contra Constantinopla y toma la villa de Selymbria, una de las últimas posesiones bizantinas[93] . También Morea sufre un raid que la saquea; Argos ve su población de 30000 habitantes deportada a Asia Menor[94] , y el ejército del despotado es vencido el 21 de junio de 1397 cerca de Leontarion, mientras Atenas es temporalmente ocupada. El ejército otomano se retira después a Tesalia[95] . Durante ese tiempo el bloqueo de Constantinopla se refuerza hasta ser un asedio en regla. Uno de los embajadores enviados por Manuel II a Occidente consigue obtener de Carlos VI de Francia el envío de 1200 hombres dirigidos por el mariscal Boucicaut[96] . Éste procede a dar golpes de mano contra los turcos[97] , que son expulsados de las orillas del Bósforo y del mar de Mármara, y desembarca en Constantinopla, que ve roto su bloqueo. Manuel se une entonces a Boucicaut cuando éste vuelvae a Francia con el objeto de levantar una nueva cruzada, mientras un pequeño cuerpo de franceses queda en Constantinopla. El viaje del emperador apenas obtiene resultados. Si embargo, cuando Manuel vuelve a Constantinopla en 1403, conoce ya la pesada derrota de Bayezid en la batalla de Ankara en 1402 contra las fuerzas mongolas de Tamerlán. Esa derrota provoca la dislocación del imperio otomano y una oportunidad inesperada de supervivencia para Constantinopla.

El imperio otomano, entre destrucción et renacimiento (1403-1425)[editar]

Una paz precaria (1403-1422)[editar]

Murad II intenta sin éxito apoderarse de Constantinopla en 1422.
El imperio bizantino en 1403.

La derrota de 1402 tiene graves consecuencias para el imperio otomano [98] que parece completamente destruido. Los emires turcos y los vasallos europeos retoman su independencia, y los hijos de Bayezid (muerto en 1403) se disputan su sucesión. Manuel se aprovecha de este acontecimiento inesperado para recuperar territorios de los otomanos: Tesalónica, una parte de la actual costa búlgara y algunos territorios cercanos a Constantinopla [99] ·[100] . Además, Suleyman, al frente de la parte europea del imperio otomano, se transforma en vasallo del imperio bizantino[101] . La guerra civil otomana opone sobre todo a Suleyman y a su hermano Musa. Tras ocho años de guerra, Suleyman muere durante una batalla en 1411, y el imperio otomano queda dividido entre una parte europea dirigida por Musa y una parte asiática dirigida por Mehmed. Musa intenta una demostración de fuerza ante Constantinopla en agosto de 1411, antes de intentar sin éxito recuperar Selymbria y Tesalónica[102] . Poco después, es Mehmed (1413-1421) quien impide a Musa asediar Constantinopla [103] .

Finalmente, en julio de 1413, Musa muere durante una batalla que le opone a Mehmed, lo que hace de éste el último superviviente de los hijos de Bayezid. En los años siguientes, los emires de Anatolia son de nuevo sometidos a la autoridad de Mehmed. Manuel aprovecha sus relaciones pacíficas con el nuevo sultán [104] para confirmar la soberanía bizantina sobre los territorios cedidos por Suleyman[105] . Consigue especialmente reafirmar la soberanía bizantina sobre el conjunto del Peloponeso que se convierte en una provincia bizantina, a donde el joven Juan VIII, hijo de Manuel es enviado para sostener al déspota Teodoro II[106] .

Los restos del Hexamilion, varias veces destruido por los otomanos y varias veces reconstruido por los bizantinos.

Durante ese tiempo, los otomanos reafirman su hegemonía sobre los Balcanes. La oposición entre la república de Venecia]] y reino de Hungría arruinan la esperanza de una cruzada, aunque Manuel consigue calmar las relaciones entre los dos estados [107] . Venecia, tras la victoria sobre la marina otomana en 1419, tiene razones para oponerse al Sultán. Pese a sus buenas relaciones con el sultán, el emperador bizantino no duda en consolidar las defensas de sus territorios, como el Hexamilion que protege el istmo de Corinto, en 1415[108] . Manuel II intenta sostener a Mustafá, un pretendido hijo de Bayezid, que quiere derribar a Mehmed. Fracasado Mustafá en 1416 Manuel II se niega a entregarlo a Mehmed y acepta guardarlo prisionero si Mehmed paga su pensión[109] . A la muerte del sultán en 1421, las relaciones entre los dos imperios son pacíficas.

Los bastiones bizantinos en peligro (1422-1425)[editar]

El nuevo sultán Murad II (1421-1451) propone renovar la paz entre su padre y Manuel II e incluso ceder Gallipoli al imperio bizantino[110] . El hijo de Manuel, Juan VIII (1425-1448), prefiere sostener a Mustafá, preso de los bizantinos y deseoso de ser sultán otomano. Manuel pacta con Mustafá que le asegura amistad y la entrega de Gallipoli, toda la costa del mar Negro hasta la frontera válaca y otras ciudades de Tracia [111] . Mustafá liberado asedia Gallipoli conjuntamente con el ejército bizantino. Cuando Gallipoli cae, Mustafá impide la entrada a los bizantinos, en contra del acuerdo[112] . Mustafá, víctima de la defección de una parte de sus tropas, es capturado y muerto por Murad[113] .

Murad decide castigar a los bizantinos por haber apoyado a Mustafá y asedia Constantinopla; pero debe levantar el sitio en agosto de 1422[114] . Además Murad debe hacer frente a una nueva rebelión, la de Küçük Mustafa, animada por los bizantinos. Acabada la revuelta, los otomanos saquean Morea, tras haber destruido el Hexamilion reconstruido por Manuel, para castigar a los bizantinos[115] , sin tomar Mistra ; parten dejando al príncipe de Acaya en guerra con el déspota de Morea. El nuevo objetivo otomano es la ciudad de Tesalónica, asediada en 1422, y en 1423; los bizantinos prefieren ceder la ciudad y sus alrededores a los venecianos, pero los turcos no ceden hasta su toma en 1430. Murad prefiere consolidar sus posiciones en Asia Menor, especialmente contra los Karamanidas y contra el emir de Kastamuni, que el somete hacia 1425[116] . El mes de junio del mismo año, Manuel II abandona su título de emperador para convertirse en monje y morir dos meses más tarde. Su hijo Juan VIII Paleólogo le sucede.

Constantino XI y la caída de Constantinopla (1448-1453)[editar]

Constantino XI, último emperador bizantino de Constantinopla.
Los turcos bajo las murallas de Constantinopla
Manuscrito francés del asedio.

Al llegar al poder (1448) Constantino XI (anteriormente déspota de Morea) firma un acuerdo con Murad II [117] . Murad no duda en apoyar a Demetrios cuando éste lucha con Tomás Paleólogo por la soberanía de Morea[118] . Constantino XI consigue un acuerdo entre los dos hermanos, que reanudan la lucha en 1451 con los turcos apoyando de nuevo a Demetrios que obtiene un cambio de territorios [119] . Por su parte los turcos se encuentran con la resistencia de Scanderbeg en Albania (1443-1468).

Muerto Murad II en 1451 susucesor Mehmed II asegura la paz a los bizantinos y acepta pagar la pensión de Orkhan (nieto de Suleyman) detenido en Constantinopla [120] . Así mismo asegura su apoyo a Demetrios como lo había hecho Murad[121] . Firma también una tregua con Juan Hunyade[122] . en Asia debe hacer frente a una revuelta de los Karamanidas[123] , que se someten antes de la llegada del sultán[124] . Pese a una fuerte oposición, Constantino XI envía embajadores a Roma acordando la unión religiosa con la iglesia católica. El 12 de diciembre de 1452 se proclama la unión en la basílica de Santa Sofía[125] ·[126] . Mehmed II, tras someter a los Karamanidas prepara la conquista de Constantinopla aislándola diplomáticamente mediante tratados con Venecia y con Juan Hunyade. Morea es saqueada por un raid turco y Scanderberg, pese a sus nuevos éxitos, no puede asistir a Constantinopla[127] . Para impedir el socorro marítimo a Constantinopla se construye sobre el Bósforo la fortaleza de Rumeli Hisarı [128] ·[129] . Las relaciones entre los dos estados se degradan cuando los bizantinos reprochan a Mehmed el no pagar la pensión acordada de Orkhan y amenazan con liberarlo[130] . La masacre de campesinos de los alrededores de Constantinopla hace que Constantino XI manifieste su desaprobación, y en respuesta, Mehmed II declara la guerra a los bizantinos [131] . Constantino pide una vez más el apoyo de los Estados occidentales, pero sin éxito. Sólo el genovés Giovanni Giustiniani llega a Constantinopla con setecientos hombres[132] . A principios de 1453 los otomanos toman las últimas ciudades bizantinas cercanas a Constantinopla como Epibatai cerca del mar de Mármara o Anchialos y Mesembria junto al mar Negro[133] y el 5 de abril comienza el sitio. Los efectivos bizantinos son muy débiles. Phrantzes habla de 4973 hombres sostenidos por cerca de 2000 ó 3000 extranjeros[134] . Menos de una decena de navíos defienden el Cuerno de Oro cerrado por una cadena tendida por constantino el dos de abril. Enfrente, los otomanos disponen de efectivos variables según las fuentes. 200 000 hombres según Phrantzes [135] pero sólo unos 80 000 son verdaderos soldados [136] . Nicolò Barboro habla de 160 000[137] . Esta superioridad numérica se repite en la flota y en la artillería; uno de sus cañones, fabricado por el húngaro Orban, puede lanzar balas de 1,86 m de circunferencia (aunque termina explotando). A pesar de esa superioridad los asaltos turcos son rechazados. Mehmed II, usando una vieja técnica rusa, transporta navíos sobre rodillos al Cuerno de Oro. Cuatro navíos cristianos consiguen forzar el bloqueo y Constantinopla[138] . El 29 de mayo, día del segundo asalto general, las tropas turcas consiguen penetrar en la ciudad por una pequeña poterna y los resistentes se enteran de la herida y partida de Giustiniani[139] . El mismo Constantino XI muere en el curso de los últimos combates. Es el fin de una guerra de cuatro siglos y la caída final de lo que quedaba del Imperio romano en oriente.

Consecuencias[editar]

La caída de Morea[editar]

El despotado de Morea persiste pese a la caída de Constantinopla; pero en situación inestable tras la invasión turca de 1452, y la población busca deshacerse de los déspotas de la familia Paleólogo[140] . Un levantamiento albanés provoca la intervención del general turco Umur Pasha en diciembre de 1453. En 1454, Tomás et Demetrio piden la intervención de Turahan Beg, padre de Umur Pasha, para restablecer el orden[140] . Los dos déspotas, vasallos del sultán, se aprovechan de la benevolencia de Mehmed II para conservar sus territorios. Sin embargo, buscan también suscitar una cruzada en Occidente, lo que provoca la intervención del sultán en 1458[141] , mientras que Atenas había caído en manos de los otomanos dos años antest[142] .

Mehmed II parte de Edirne y deja una parte de su ejército asediando Corinto mientras saquea el territorio de Morea, e incluso la ciudadela de Patrás es obligada a capitular[141] . En agosto de 1458, Corinto cede y la parte noroeste de Morea se convierte en otomana [141] . Tomás y Demetrio son obligados a repartirse el resto del territorio y a pagar un tributo anual al sultán. Los dos déspotas se pelean tras la partida de Mehmed II ; Tomás busca el apoyo del papa, mientras Demetrio espera la ayuda otomana. La situación en Morea decide a Mehmed II a conquistarla. En abril de 1460, parte de Edirne y obtiene el 29 de mayo la sumisión de Demetrio y de Mistra[143] . Tomás huye a Italia, y sus tierras son invadidas por los otomanos [142] . Sólo un cierto Constantino Graitzas consigue mantener en jaque a las tropas turcas hasta que en julio de 1461 la fortaleza de Salmenikon, cerca de Patrás, acaba por rendirse[144] .

Fin del imperio de Trebisonda[editar]

El imperio de Trebisonda hacia 1400.

El imperio de Trebisonda, que vive apartado del imperio bizantino desde 1204, sufre en el curso del siglo XIV problemas políticos frecuentes que minan su posición. Suscita deseos de los turcos, pero también de genoveses y venecianos, por la posición comercial ventajosa de la ciudad de Trebisonda. En 1456, el gobernador otomano de Amasya intenta tomar la ciudad, pero se contenta con prisioneros y un pesado tributo [145] . El emperador Juan IV de Trebisonda intenta atraer a Uzun Hasan contra los otomanos, pero muere en 1458. Su sucesor David II Comneno contribuye a la caída de su imperio provocando la ira del sultán al pedir la anulación del tributo que paga e intentar suscitar una cruzada en Occidente[146] . Mehmed II ve en la destrucción del imperio de Trebisonda la ocasión para poner fin definitivamente al imperio bizantino [147] . En junio de 1461, Mehmed II se pone a la cabeza de un ejército de 60.000 jinetes y 80.000 infantes apoyado por una flota importante[148] . El emir de Sinope y Uzun Hasan, los dos aliados de David, no osan intervenir ante la potencia otomana. Durante cerca de un mes, Trebisonda resiste al ejército otomano, pero cuando llega Mehmed II demanda la rendición de la villa. David acepta y la ciudad capitula el 15 de agosto de 1461[149] .

Consecuencias para los otomanos[editar]

Mehmed II hace de Constantinopla su nueva capital atribuyéndose de facto la herencia del imperio bizantino [150] . A partir de 1453 y de la toma de las últimas plazas bizantinas, los otomanos pueden dedicarse a proseguir su expansión, hasta el fracaso del sitio de Viena en 1529.

Consecuencias para el mundo crsitiano[editar]

El papa Pío II intenta una nueva cruzada en 1464, pero se queda en intento. La caída de Constantinople, en 1453, es una fecha que simboliza el paso de la Edad Media al Renacimiento, al que contribuyen los eruditos bizantinos que se refugian en Italia. El zar Ivan III de Rusia, esposo de Sofía Paleóloga, la hija de Tomás Paleólogo, intenta retomar la antigua herencia haciendo de Moscú, nuevo centro de la ortodoxia, la tercera Roma[151] .

La expansión del imperio otomano cierra al comercio la vía mediterránea entre Europa y Asia[152] .

Referencias[editar]

  • Grant, R. G. (2005). Battle: A Visual Journey Through 5,000 Years of Combat, Dorling Kindersley Publishers Ltd.
  • Madden, Thomas F. (2005). Crusades the Illustrated History. Ann Arbor: University of Michigan Press.
  • Mango, Cyril (2002). The Oxford History of Byzantium. Nueva York: Oxford UP.
  • Parker, Geoffrey (2005). Compact History of the World. Londres: Times Books, 4.ª edición.
  • Sherrard, Philip. Great Ages of Man Byzantium. Time-Life Books.

Notas[editar]

  1. Compact History, pp. 70-71
  2. Grant, R.G. (2005). Battle a Visual Journey Through 5000 Years of Combat. London: Dorling Kindersley. p. 122. 
  3. Ostrogorsy, Histoire de l'État byzantin, éditions Payort, p.483
  4. René Grousset, L'empire des steppes, p.466
  5. Cahen, Les Turcomans de Roum au moment de l'invasion mongole, p.131-139
  6. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p.333
  7. Cambridge Medieval History, p.656
  8. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p.514
  9. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.109
  10. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.147
  11. Georges Pachymères, Histoire, II, p.220
  12. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.148
  13. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, p.353
  14. Según Bartusis en su libro The Last Byzantine Army,el ejército bizantino cuenta 2000 hombres, la mitad Alanos opuestos a cerca de 5000 otomanos.
  15. Robert Mantran, Histoire de l'Empire ottoman, éditions Fayard, p.20
  16. Georges Pachymères, Histoire, p.390-392
  17. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.163
  18. Schlumberger, Expéditions des Almugavares ou Catalans en Orient, p.36-41
  19. Cronica catalana, Ramon Muntaner, p.203
  20. Ramon Muntaner, Cronica catalana, p.207
  21. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p.515
  22. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p.342
  23. Ramon Muntaner, Cronica catalana, p. 211
  24. Roger de Flor va voluntariamente a saludar a Miguel IX del que conoce su enemistad y cuando cena con él es asesinado.
  25. Schlumberger, Expéditions des Almugavares ou Catalans en Orient, pp. 248-251
  26. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p. 346
  27. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p. 523
  28. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 182
  29. Jean Cantacuzène, Histoire en 4 livres, II, p. 5
  30. Bartusis, The Last Byzantine Army, p. 91}}
  31. Grant, R G. Battle a Visual Journey Through 5000 Years of Combat. Londres, Dorling Kindersley, 2005 122
  32. Cantacuzène, Histoire en 4 livres, II, p. 32-36
  33. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p. 528
  34. Cantacuzène, Histoire en 4 livres, I, p. 446-448
  35. Cantacuzène, Histoire en 4 livres, II, p. 24}}
  36. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 170
  37. Steven Runciman, La Chute de Constantinople, éditions Texto, p. 70.
  38. a b Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p.353
  39. Donald MacGillivray Nicol (trad. Hugues Defrance), « Le suicide de Byzance, le règne d’Andronic III», p. 197-198
  40. Cantacuzène, Histoire en 4 livres, II, p. 22
  41. Donald MacGillivray Nicol, Le Règne d’Adronic III, Plantilla:P.
  42. Enveri, Destãn d'Umur Pasha, pp. 83-85
  43. Charles Diehl, Figures byzantines, II, 1906, p. 254-256
  44. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p.356
  45. Cantacuzène, Histoire en 4 livres, III, p. 64
  46. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p.539
  47. Cantacuzène, Histoire en 4 livres, III, p.66
  48. Donald MacGillivray Nicol, « La seconde guerre civile.», p.226
  49. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p.541
  50. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.227
  51. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 229
  52. Nicéphore Grégoras, L'histoire romaine VI, p.7
  53. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p.551
  54. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.265
  55. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 252
  56. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 253
  57. Cantacuzène, IV, 4
  58. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p.552
  59. Charanis, An Important Short Chronicle of the Fourteenth Century, Byzantion, 13, 1938, p.347
  60. J.J. Norwich, Byzantium: the Decline and Fall, Penguin, Londres, 1996, p.320
  61. Ostrogorsky, Histoire de l'état byzantin, p.374
  62. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot, p.553
  63. Zakythinos, Le Despotat grec de Morée, éditions les Belles lettres, 1953, p. 98-105
  64. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, p. 379
  65. a b Cambridge Medieval History, IV, p. 667
  66. Oxford History, p.268
  67. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p. 558
  68. Robert Mantran, Histoire de l'Empire ottoman, p. 38
  69. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.298
  70. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 286
  71. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot, p.559
  72. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p. 370
  73. Halecki, Un empereur de Byzance à Rome, 1355-1375, Varsovie (1930), p. 147-149
  74. Robert Mantran, Histoire de l'Empire ottoman, p.39
  75. Robert Mantran, Histoire de l'Empire ottoman, p.41
  76. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.296-297
  77. Halecki, Un empereur de Byzance à Rome, p.247
  78. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.299
  79. Jiretchek, Geschichte des Serben, éditions Gotha, 1911, I, p.437
  80. Oxford History, p.264
  81. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p.375
  82. Oxford History, p271
  83. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p.564
  84. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.305
  85. Phrantzès, Chronicus majus, I, p.11
  86. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot, 1996, p. 567
  87. Chalkokondylès, I, p.58
  88. Oxford History, p.273
  89. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, Plantilla:P.
  90. Phrantzès, Chronicon majus, I, p.15
  91. Zakythinos, Le Despotat grec de Morée, I, Plantilla:P. et suite
  92. Von Hammer, Histoire de l'Empire ottoman, p. 300-302
  93. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p. 385
  94. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.329
  95. zakythinos, Le despotat grec de Morée, p.156-157
  96. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p.386
  97. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p.577
  98. Iorga, Geschichte des osmanischen Reiches, I, p. 325 et suite
  99. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p.342
  100. Doukas, Histoire, XVIII, p.157
  101. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p.390
  102. Cambridge Medieval History, IV, p. 686
  103. Iorga, GEschichte des osmanischen Reiches, I, p.356-359
  104. Georg Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, p. 579-580
  105. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 350
  106. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, Plantilla:P.
  107. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p. 393
  108. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p. 392
  109. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 352
  110. Nicolae Iorga, Geschichte des osmanischen Reiches, I, p. 379
  111. Joseph Hammer-Purgstall, Histoire de l'Empire ottoman, p. 22
  112. Phrantzès, Chronicon majus, I, p. 40
  113. Nicolae Iorga, I, Geschichte des osmanischen Reiches, p. 379-380
  114. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p. 396
  115. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Albin Michel, p. 581
  116. Iorga, obra citada, I, p. 385
  117. Phrantzès, Chronicon Majus, III
  118. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, p. 58, Payot, 1996
  119. Zakythinos, Le Despotat grec de Morée, p. 242-245
  120. Joseph von Hammer-Purgstall, Histoire de l'Empire ottoman, II, p. 367
  121. Chalcondylès, Histoire des Turcs et de la chute de l'empire grec de 1298 à 1462, VII
  122. Iorga, Geschichte des osmanischen Reiches, II, p. 6
  123. R. Mantran, Histoire de l'Empire ottoman, éditions Fayard, p. 83
  124. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p. 419
  125. Iorga, Geschichte des osmanischen Reiches, II, p. 1
  126. Schlumberger, Le Siège, la Prise et le Sac de Constantinople par les Turcs en 1453, p. 8
  127. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, p. 419
  128. John Julius Norwich, A Short History of Byzantium, New York, Vintage Books, 1997, p. 373.
  129. Iorga, Geschichte des osmanischen Reiches, II, p. 9-12
  130. Joseph von Hammer-Purgstall, Histoire de l'Empire ottoman, II, p. 370
  131. Schlumberger, Le siège, la prise et le sac de Constantinople par les Turcs en 1453, p. 27
  132. Runciman, The fall of Constantinople, 1965, p. 83-84
  133. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 403
  134. Phrantzès, Chronicon majus, III, p. 838
  135. Georges Phrantzès, Chronicon majus, tomo IX, Roma 1837, p. 1–10
  136. Louis Bréhier, Vie et mort de Byzance, éditions Albin Michel, p. 422
  137. Nicolò Barboro, Giornale dell'Assedio di Costantinopoli, 1453
  138. John Julius Norwich, A Short History of Byzantium, New York, Vintage Books, 1997, p. 376.
  139. La prise de Constantinople, Jean Claude Cheynet
  140. a b Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions texto, p. 419
  141. a b c Donald M. Nicol, Les Derniers siècles de Byzance, éditions Texto, p. 420
  142. a b Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot 1996, p. 593
  143. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 421
  144. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 422
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  146. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 430-431
  147. Miller, Trebizond: The Last Greek Empire, p. 97-100
  148. Donald M. Nicol, Les Derniers Siècles de Byzance, éditions Texto, p. 431
  149. Miller, Trebizond: The Last Greek Empire, p. 100-105
  150. Steven Runciman, La Chute de Constantinople, éditions Texto, p. 224
  151. Ostrogorsky, Histoire de l'État byzantin, éditions Payot, p. 594
  152. Davis, Ralph. The Rise of the Atlantic Économies Ithaca, New York, Cornell UP, 1973. 9-10.