Guerras Fernandinas

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Las llamadas Guerras Fernandinas enfrentaron a Fernando I de Portugal y los reyes castellanos de la casa de Trastamara por el trono de Castilla, tras el asesinato de Pedro I el Cruel a manos de su hermano Enrique II.

Primera guerra (1369-1370)[editar]

El inicio del reinado de Fernando I estuvo marcado por el conflicto. Cuando en 1369 muere el rey de Castilla Pedro I el Cruel sin dejar herederos directos, Fernando, como bisnieto de Sancho IV por parte materna se autoproclama heredero del trono de Castilla. Sus contendientes, Pedro IV de Aragón, Carlos II de Navarra y Juan de Gante, duque de Lancaster, no obstante, también pretendían el derecho, éste último al estar casado desde 1370 con la hija mayor del difunto rey Pedro I, Constanza. Pero fue, Enrique de Trastámara, un hermano bastardo de Pedro I, el que, entretanto, asumió la corona y fue declarado rey. La cuestión sucesoria llevó a los contendientes a dos campañas militares con resultados poco claros y finalmente sería el Papa Gregorio XI quien mediara poniendo de acuerdo a todas las partes.

Varios nobles Castellanos apoyan inicialmente al monarca portugués; entre otros Men Rodríguez de Sanabria, quien al inicio de la campaña aporta ochenta escuderos. La Primera guerra Fernandina acaba con la batalla del Puerto de los Bueyes, cerca de Lugo en marzo de 1371; la derrota de Fernando de Castro supone la caída del último reducto petrista en el reino de Castilla, derrota a la que sigue la firma del Tratado de Alcoutim.

Las condiciones del Tratado de Alcoutim de 1371 por el que se restableció la cuestión sucesoria de Pedro I el Cruel incluyeron el matrimonio entre Fernando y Leonor de Castilla, hija de Enrique. Pero antes de que la unión se celebrase, Fernando se enamoró apasionadamente de Leonor Téllez de Meneses, la esposa de uno de sus propios cortesanos, y consiguiendo la anulación del primer matrimonio de Leonor, no dudó en hacerla su reina. Aunque internamente provocó una insurrección, la afrenta no tuvo gran efecto sobre las relaciones con Enrique, quien rápidamente prometió su hija al rey Carlos III de Navarra.

Segunda guerra (1372-1373)[editar]

Pero la paz acordada pronto volvió a ser puesta en peligro debido a las intrigas del duque de Lancaster, quien convenció a Fernando para que participase en un acuerdo secreto por el que ambos pretendía expulsar a Enrique de su trono.

Nobles castellanos "Petristas" que tras la primera guerra Fernandina se habían refugiado en Portugal, como Fernán Alfonso de Zamora y Men Rodríguez de Sanabria, invaden Galicia desde el norte de Portugal con el objeto de atacar al monarca castellano por el noroeste de su reino. De nuevo, las plazas fronterizas volvieron a ponerse del lado de los legitimistas y Men Rodríguez de Sanabria, junto con Juan Alfonso de Zamora, consiguieron el control temporal de la tierra de Valdeorras y Verín, así como del valle del río Támega, en el límite entre Portugal, León y Galicia, cerrando así los accesos que desde Castilla había hacia el sur de Galicia. Sin embargo, la superioridad de Enrique es incontestable y los petristas vuelven a ser vencidos: Enrique invade de nuevo Portugal en diciembre de 1372 y, a las puertas de Lisboa, impone la firma del Tratado de Santarem en la primavera del año siguiente (1373) .

El mencionado Tratado de Santarem supone el final del petrismo y de la resistencia legitimista en Portugal. El rey castellano, Enrique, impone al soberano portugués, además de la expulsión de los petristas de Portugal, un sistema de alianzas matrimoniales entre las dos familias. Ello supone una auténtica diáspora de los exiliados castellanos, lo que supondría su final como grupo de presión con aspiraciones a apartar al bastardo Enrique del trono de Castilla.

El papel de la reina Leonor se hizo cada vez más influyente y su intervención en las relaciones políticas exteriores la hicieron cada vez más impopular. Aparentemente, Fernando se mostraba incapaz de mantener un gobierno fuerte y el ambiente político interno se resentía con constantes intrigas cortesanas.

Tercera guerra (1381-1382)[editar]

Al morir Enrique en 1379, el duque de Lancaster reclamó una vez más sus derechos; y de nuevo encontró un aliado en Fernando. Pero según algunos historiadores el inglés se mostró tan ofensivo con Fernando como con sus enemigos y finalmente Fernando pactó la paz con Castilla en el Tratado de Badajoz 1382. En las condiciones de la paz se estipuló que Beatriz, la heredera de Fernando I de Portugal, casara con el rey Juan I de Castilla. Esta unión significaba de facto la anexión de Portugal por la corona de Castilla y no fue bien recibida por la nobleza portuguesa.

Enlaces externos[editar]