Guerra sueco-danesa (1657-1658)

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Guerra sueco-danesa de 1657-1658
Svenskene ut pa isen maleri av Johan Philip Lemke.jpg
El ejército sueco cruza hacia Selandia, sobre el Gran Belt congelado. Pintura de Johan Philip Lemke.
Fecha 1657 - 1658
Lugar Dinamarca, Suecia
Causas Intento danés de recuperar los territorios perdidos ante Suecia en 1635.
Resultado Victoria sueca
Cambios territoriales Suecia se anexa Escania, Halland, Blekinge y Bornholm, así como Bohuslän y Trøndelag.
Beligerantes
Flag of Sweden.svg Suecia Flag of Denmark.svg Dinamarca-Noruega
Comandantes
Flag of Sweden.svg Carlos X Gustavo
Flag of Sweden.svg Carl Gustaf Wrangel
Flag of Sweden.svg Gustaf Otto Stenbock
Flag of Sweden.svg Per Brahe el joven
Flag of Denmark.svg Federico III
Flag of Denmark.svg Ulrik Frederik Gyldenløve
Flag of Denmark.svg Iver Krabbe
Flag of Denmark.svg Anders Bille

La Guerra sueco-danesa de 1657-1658, conocida en los países nórdicos como la Primera guerra danesa de Carlos Gustavo, fue una guerra entre Suecia y Dinamarca-Noruega, con Holstein como aliado de los suecos. Cuando la guerra estalló, en 1617, Suecia se encontraba en una guerra contra Polonia y al mismo tiempo en otra contra Rusia, y su debilidad motivó que fuera atacada por Dinamarca, un reino que buscaba recuperar sus territorios perdidos ante Suecia en 1645.

El estallido de la guerra contra Dinamarca le dio un motivo al rey Carlos X Gustavo de Suecia para abandonar la campaña polaca e invadir Dinamarca. El conflicto, que puso en peligro la misma independencia danesa, terminó con una contundente victoria sueca y con el Tratado de Roskilde, que le arrebató aún más territorios a Dinamarca y a Noruega.

Antecedentes[editar]

Antes de que se diera inicio a la guerra entre Dinamarca y Suecia, el rey Carlos X Gustavo de Suecia se encontraba ocupado en una guerra contra Polonia, que no había tenido los resultados esperados por los suecos. Además, Rusia le declaró la guerra a Suecia en 1656. Los Países Bajos, el Sacro Imperio Romano Germánico y España alentaron al rey Federico III de Dinamarca a atacar Suecia. En gran medida, el pueblo danés se oponía a la guerra pero Federico III esperaba que con una guerra exitosa se incrementaría su poder frente al Consejo danés. Federico planeaba arrebatarle Bremen y Halland a Suecia, además de acabar con la exención de impuestos que los suecos tenían en el Oresund.

El ejeŕcito danés estaba debilitado en ese tiempo, mal entrenado y no bien armado, por lo que rápidamente se hizo un reclutamiento y en 1657 fue posible movilizar un gran ejército. La armada danesa era considerablemente más fuerte y disponía de 40 barcos. Los preparativos de la guerra fueron advertidos por los espías suecos, y para hacer frente a la amenaza, en Suecia se incrementó el reclutamiento de soldados.

La guerra[editar]

El 5 de junio de 1657 llegó la declaración de guerra danesa a Halmstad, y Per Brahe, drost de Suecia, reunió enseguida a todas las fuerzas militares del sur de Suecia en Markaryd. El comandante danés en Escania, Christian Ulrik Gyldenløve, no aprovechó el tiempo para realizar un ataque rápido. En vez de ello, el primer evento de la guerra ocurrió en el sur de Dinamarca. El 16 de junio, 9.000 daneses bajo el mando del veterano Anders Bille entraron en el Bremen sueco y ocuparon el área. Mientras tanto, Per Brahe había reunido 3.700 hombres en Markaryd y con ellos penetró en Escania y el 18 de junio ganó la batalla de Ängelholm. Después de ese encuentro, Brahe regresó a territorio sueco mientras los daneses se retiraban a Helsingborg.

Federico III calculaba que el rey Carlos X Gustavo regresaría a Suecia con su ejército desde Polonia a través del mar, y para cerrarle el paso dispuso gran parte de su flota en Bornholm. El rey sueco, sin embargo, decidió seguir el mismo plan que Lennart Torstenson utilizó en la guerra de 1643 y atacó Dinamarca desde el sur. En muy corto tiempo, el rey marchó desde Polonia hasta la Pomerania Sueca con su ejército de 6 000 hombres, una fuerza realmente no grande, pero que consistía en gran parte de soldados experimentados. En Pomerania reunió más tropas y desde ahí marchó hasta Hamburgo. Desde esta ciudad, el rey envió a rl Gustaf Wrangel con 1 800 hombres hacia Bremen. A pesar de su inferioridad numérica, el ejército sueco logró dominar en poco tiempo la mayor parte de la región y los daneses registraron grandes pérdidas.

El 10 de agosto los suecos asaltaron y tomaron la fortaleza de Itzehoe, en Holstein, tras cuatro días de asedio, y los daneses se retiraron a la fortaleza de Frederiksodde, en Jutlandia. Esta fortificación, una de las mejores de Dinamarca, contaba para su defensa con 8 700 hombres, más que todo el ejeŕcito de Carlos X Gustavo en Dinamarca. Los suecos pudieron controlar rápidamente la península de Jutlandia y los accesos por tierra a la fortaleza, pero los daneses continuaron con el control de las rutas marítimas.

La flota sueca, de modesta capacidad, contribuyó poco a la guerra. En las cercanías de la isla de Møn, los buques suecos y daneses se enfrascaron en una batalla que pretendía ser decisiva en la guerra, pero la batalla no resultó en victoria para ningún bando y los suecos fracasaron en su propósito de controlar los estrechos daneses.

Mientras Carlos X Gustavo de Suecia sometía Jutlandia, los daneses volvieron a atacar en la península escandinava. En Hjärtum, en la frontera entre Noruega y Suecia, los daneses se alzaron con una victoria el 27 de septiembre, y el 3 de octubre, Federico III venció sobre Gustav Otto Stenbock en Kattarp, en la provincia de Escania. Tras esta batalla, los suecos se retiraron de Halland.

El 24 de octubre cayó Frederiksodde, la última resistencia danesa en Jutlandia, tras dos meses de asedio. El comandante en jefe de los ejércitos daneses, Anders Bille, fue hecho prisionero y murió días después. La toma de la fortaleza parecía abrir el camino para la invasión de las islas de Fionia y Selandia, pero en diciembre, el frío provocó el congelamiento del Pequeño Belt (el estrecho entre Jutandia y Fionia), lo que hizo imposible un traslado de las tropas suecas por mar. El invierno resultó ser inusualmente frío, y el grosor de los hielos le hizo pensar a Carlos Gustavo en la posibilidad de atravesar el mar caminando. Después de estudiar bien la situación y tras días de reconocimiento, los ingenieros suecos, liderados por Erik Dahlbergh, evaluaron que la capa de hielo soportaría el paso de la caballería y la artillería. El 30 de mayo, Carlos Gustavo inició la marcha sobre el Pequeño Belt, en lo que sería una arriesgada pero exitosa campaña sin precedentes.

Al llegar a Fionia, los suecos encontraron resistencia de unos 2 000 caballeros y 1 500 campesinos daneses comandados por Hannibal Sehested. La batalla resultó en la retirada danesa. Dos escuadrones suecos se hundieron bajo el hielo durante el cruce. La isla fue rápidamente ocupada en el término de 2 días, y la ciudad de Assens fue asaltada y destruida. Dahlberg sugirió que la mejor ruta para cruzar a Selandia era a través del camino largo, a través de Lolland y Falster, donde el Gran Belt tiene su parte más estrecha. La noche del 5 de febrero inició el cruce, y el día 8, todos los suecos estaban a salvo en Selandia. A marchas forzadas, el 15 de febrero avistaron Copenhague. La inesperada llegada de los suecos causó pánico en la capital danesa y Federico III se apresuró a negociar la paz.

En las negociaciones intervinieron diplomáticos franceses e ingleses, Carlos Gustavo abandonó sus planes de conquista, y se alcanzó un acuerdo preliminar en las cercanías de Copenhague, el Tratado de Taastrup, firmado el 18 de febrero de 1658, y finalmente el Tratado de Roskilde, celebrado el 26 de febrero del mismo año. Las consecuencias fueron muy duras para Dinamarca y Noruega, que no sólo no lograron recuperar sus territorios perdidos en 1645, sino fueron cercenadas con mayores pérdidas. Noruega perdió Bohuslän y fue dividida en dos al cederle a Suecia la provincia de Trondheim. A Dinamarca se le arrebató Bornholm y toda la región de Escania, uno de sus territorios históricos originales, quedando el país excluido de la península escandinava. Bornholm y Trondheim serían recuperados por Federico III en 1660.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  • Englund, Peter. 2003. Den oövervinnerlige (El insuperable). Atlantis Förlag, Estocolmo. ISBN 91-7486-720-2.
  • Isacson, Claes Göran. 2002. Karl X Gustavs krig (Las guerras de Carlos X Gustavo). Historiska media, Estocolmo. ISBN 91-89442-57-1.