Guerra polaco-soviética en 1920

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La guerra polaco-soviética fue un conflicto armado entre la Rusia Soviética y la Segunda República Polaca. Iniciada en febrero de 1919 y culminada en marzo de 1921.

Desarrollo de la guerra en 1920[editar]

Fuerzas enfrentadas[editar]

A comienzos de 1920, las fuerzas soviéticas habían conseguido bastantes triunfos contra los ejércitos Blancos.[1] Derrotaron a Denikin y firmaron tratados de paz con Letonia y Estonia. El frente polaco se convirtió en su teatro de operaciones más importante y la mayoría de recursos y fuerzas soviéticas fueron desviados hacia él. En enero de 1920, el Ejército Rojo comenzó a concentrar una fuerza de 700.000 hombres cerca del río Berezina y en Bielorrusia.[2] En el transcurso de 1920, casi 800.000 hombres[3] fueron al frente Occidental y 355.000[3] a los ejércitos del frente Sudoeste en Galicia. Los soviéticos disponían de muchos depósitos militares, dejados por la retirada de los ejércitos alemanes en 1918-19, y moderno armamento francés capturado en grandes cantidades de los Rusos Blancos y las fuerzas expedicionarias Aliadas en la guerra civil rusa. Aun así, sufrían de escasez de armas; el Ejército Rojo y las fuerzas polacas estaban infraequipadas para los estándares occidentales.[4] Los comandantes bolcheviques de la inminente ofensiva del ejército rojo incluían a Mijaíl Tujachevsky (nuevo comandante del frente Occidental), León Trotsky, el futuro dictador soviético Joseph Stalin, y el futuro fundador de la policía secreta Cheka, Felix Edmundovich Dzerzhinsky.

El Ejército Polaco estaba compuesto de soldados que antiguamente habían servido en varios imperios particionados, apoyados por algunos voluntarios internacionales, como el Escuadrón Kościuszko.[5] Borís Sávinkov estaba a la cabeza de un ejército de 20.000 a 30.000 antiguos prisioneros de guerra rusos, y estaba acompañado por Dmitry Merezhkovsky y Zinaida Gippius. Las fuerzas polacas aumentaron desde aproximadamente 100.000 hombres en 1918 a más de 500.000 a comienzos de 1920.[6] El 20 de agosto de 1920, el ejército polaco había alcanzado un total de 737.000 hombres; contra 950.000 del lado soviético, con lo que había más o menos igualdad numérica entre ambos ejércitos.

La logística era muy mala,[4] basada en cualquier equipamiento dejado atrás en la Primera Guerra Mundial o que pudiese ser capturado. El Ejército Polaco empleó pistolas manufacturadas en cinco países, y fusiles hechos en seis, cada uno usando diferente munición.

El Alto Mando Soviético planeó una nueva ofensiva para finales de abril o mayo. Desde marzo de 1919, la inteligencia polaca estaba advertida de que los soviéticos se estaban preparando para una nueva ofensiva y el Alto Mando Polaco, se decidió a lanzar la suya propia antes que sus oponentes.[7] [2] El plan para la Ofensiva de Kiev era destrozar al Ejército Rojo en el flanco sur polaco e instalar un gobierno de Petlura amistoso para con los polacos en Ucrania.[7]

Cambian las tornas: La ofensiva de Kiev[editar]

La ofensiva polaca a Kiev en su máximo avance, junio de 1920
Breguet 14 polaco operando desde el aeródromo de Kiev

Hasta abril, las fuerzas polacas habían estado avanzando lenta pero constantemente hacia el este. El nuevo gobierno letón requirió y obtuvo auda polaca en la captura de Daugavpils. La ciudad cayó tras una dura lucha en enero y fue cedida a los letones, quienes vieron a los polacos como libertadores.[8] Para marzo, Las fuerzas polacas habían establecido una cuña entre las fuerzas soviéticas del norte (Bielorrusia) y el sur (Ucrania).

El 24 de abril Polonia comenzó su principal ofensiva, la Ofensiva de Kiev. Su objetivo era la creación de una Ucrania independiente[7] que pudises llegar a formar parte del proyecto de Piłsudski de una federación "Międzymorze". Las 65.000 tropas polacas fueron asistidas por 15.000 soldados ucranianos bajo el mando de Symon Petlura, representando la República Popular Ucraniana

El 26 de abril, en su "Llamamiento al pueblo de Ucrania", Piłsudski aseguró que "el ejército polaco sólo permanecerá el tiempo necesario hasta que un gobierno legal ucraniano tome control de su propio territorio".[9] A pesar de ello, muchos ucranianos eran tan antipolacos como antibolcheviques,[10] y obstaculizaron el avance polaco,[7] que muchos vieron como una nueva forma de ocupación[11] recordando previas derrotas en la Guerra Polaco-Ucraniana.[12] Aun así los ucranianos también lucharon activamente contra la invasión polaca en formaciones ucranianas del Ejército Rojo. Algunos estudiosos atribuyen a los efectos de la propaganda soviética "Los bolcheviques han anegado Ucrania, forzando a Ataman Semyon Petlura (un bibliotecario ucraniano convertido en héroe nacional) a firmar una alianza con Piłsudski, asegurando Leópolis para Polonia y la posibilidad de la federación visionada por Piłsudski. El 7 de mayo el ejército polaco liberó Kiev con la intención de darlo a Petlura en una Federación polaco-ucraniana. El 5 de junio los bolcheviques retornaban a Kiev. El principal problema que previó Piłsudski de asegurar Kiev y crear su federación fue la desconfianza de los habitantes de Ucrania, que rehusaron ayudar a Petlura y sus fuerzas nacionalistas ucranianas. La mayor parte de los ucranianos desconocían lo que era el bolchevismo y fueron fácilmente manipulados por los rusos. Así, muchos de los campesinos de Ucrania eran gente simple que aun mantenían memoria de servidumbre, que fue impuesta sobre ellos por la Szlachta (Nobleza) polaca. Creían a Piłsudski otro magnate polaco, como los del siglo XVIII. De este modo Petlura no pudo reunir más de 30.000 hombres.". Patryk Doyle, op cit.</ref> el negativo sentimiento que los ucranianos sentían hacia la operación polaca y la historia polaco-ucarnaiana en general.[7]

El Tercer Ejército Polaco ganó fácilmente escaramuzas fronterizas contra el Ejército Rojo en Ucrania, pero los Rojos se retiraron con perdidas mínimas. Las fuerzas combinadas polaco-ucranianas entraron en una Kiev evacuada el 7 de mayo, encontrando sólo resistencia aislada.[7]

El empuje militar polaco fue cortado por contraataques del Ejército Rojo el 29 de mayo.[13] Las fuerzas olacas en la zona, preparadas para una ofensiva hacia Žlobin, consiguieron hacer retroceder a los soviéticos, pero fueron incapaces de comenzar su planeada ofensiva. En el norte, las fuerzas polacas lo estaban llevando peor. El Primer Ejército Polaco fue derrotado y obligado a retirarse, perseguido por el 15º Ejército Ruso que retomó territorios entre los ríos Dvina Occidental y Berezina. Las fuerzas polacas intentaron tomar ventaja de los expuestos flancos de los atacantes pero las rodeadas fuerzas no pudieron detener el avance soviético. A finales de mayo, el frente se había establecido cerca del pequeño río Auta, y las fuerzas soviéticas comenzaron a prepararse para el siguiente empuje.

El 24 de mayo de 1920, las fuerzas polacas en el sur entablaron combate or primera vez con el famoso Primer Ejército de Caballería (Konarmia) de Semjon Budyonny. Los repetidos ataques de la caballería cosaca de Budionny rompió el frente polaco-ucraniano el 5 de junio.[13] Los soviéticos desplegaron entonces unidades móbiles de caballería para entorpecer la retaguardia polaca, centrándose en las comunicaciones y la logística. Para el 10 de junio, los ejércitos polacos se encontraban en retirada a lo largo de todo el frente. El 13 de junio, el ejército polaco, junto con las tropas ucranianas de Petlura, abandonaban Kiev al Ejército Rojo.

Cadena de victorias soviéticas[editar]

Cazas polacos del 7º Escuadrón Kościuszko
La ofensiva soviética tiene éxito. Principios de Agosto de 1920
Póster de propaganda polaca. El texto dice: "¡A las armas! ¡Salva la patria! Recuerda bien nuestro destino."

El comandante del Tercer Ejército Polaco en Ucrania, el general Edward Rydz-Śmigły, decidió atravesar la línea soviética hacia el noroeste. Las fuerzas polacas en Ucrania consiguieron retirarse relativamente indemnes, pero fueron incapaces de apoyar al frente norte y reforzar las defensas en el río Auta para la decisiva batalla que pronto tendría lugar allí.[14]

Debido a los insuficientes efectivos, el frente polaco de 200 millas de largo era defendido por una delgada línea de 120.000 hombres apoyados por unas 460 piezas de artillería sin reservas estratégicas. Estas circunstancias llevaron de usar de nuevo la p´ractica de la Gran Guerra de "establecer una línea de defensa fortificada". Había mostrado ser de alguna utilidad en un Frente Occidental saturado de tropas, ametralladoras y artilería. El frente oriental polaco, sin embargo, estaba débilmente establecido, apoyado por artillería inadecuada y casi sin fortificaciones.[14]

Contra la línea polaca el Ejército Rojo agrupó su Frente Noroeste liderado por el joven general Mijaíl Tujachevsky. Disponía de más de 108.000 soldados de infantería y 11.000 de caballería, apoyados por 722 piezas de artillería y 2.913 ametralladoras. Los rusos aventajaban a los polacos en algunos puntos cruciales hasta en 4 a 1.[14]

Tujachevsky lanzó su ofensiva el 4 de julio, a lo largo del eje Smolensk-Brest-Litovsk, cruzando los ríos Auta y Berezina.[13] El Tercer Cuerpo de Cabballería situado al norte y liderado por Gayk Bzhishkyan (Gay Dmitrievich Gay, Gaj-Chan), cercó a las fuerzas polacas desde el norte, moviéndose cerca de la frontera lituana y prusiana (ambas pertenecientes a naciones hostiles a Polonia). Los 4º, 15º y Tercer ejércitos avanzaron decididamente hacia el oeste, apoyados desde el sur por el 16º Ejército y el Grupa Mozyrska. Por tres días el resultado de la batalla pendió de una balanza, pero la superioridas numérica rusa probó ser decisiva y para el 7 de julio las fuerzas polacas estaban en completa retirada a lo largo de todo el frente. Sin embargo, gracias a la decidida defensa de las unidades polacas, el plan de Tujachevsky de romper el frente y empujar a los defensores hasta los pantanos de Pinsk fracasó.[14]

La resistencia polaca se formó de nuevo en base a una línea de "trincheras alemanas", una línea ferreamente fortificada de fortificaciones de campo de la Primera Guerra Mundial, que presentaba una oportunidad de frenar la ofensiva rusa. Sin embargo, las tropas polacas eran numéricamente insuficientes. las fuerzas soviéticas eligieron una parte débilmente defendida del frente y penetraron por ella. Gej-Chan y las fuerzas lituanas capturarojn Vilna el 14 de julio, forzando a los polacos a retirarse de nuevo. En Galicia hacia el sur, la caballería del general Semyon Budyonny se introdujo profundamente en la retaguardia polaca, capturando Brodno y aproximándose a Leópolis y Zamość. A principios de Julio, les resultaba evidente a los polacos que los objetivos rusos no se limitaban a empujar la frontera al oeste. La independencia de Polonia estaba en juego.[15]

Las fuerzas rusas avanzaron a la destacable velocidad de 20 millas al día. Grodno en Bielorrusia cayó el 19 de julio; Brest-Litovsk lo hizo el 1 de agosto. Los polacos intentaron defender la línea del río Bug con unidades del 4º Ejército y el Grupa Poleska, pero sólo pudieron detener el acance del Ejército Rojo una semana. Tras cruzar el río Narew el 2 de agosto, el Frente Noroeste ruso estaba sólo a 60 millas de Varsovia.[13] La fortaleza de Brest-Litovsk que iba a ser el cuartel general de la planeada contraofensiva polaca cayó en manos del 16º Ejército al primer ataque. El Frente Suroeste ruso había desalojado a las fuerzas polacas de Ucrania y se acercaba a Zamość y Leópolis, la mayor ciudad del sureste de Polonia y un importante centro industrial, defendida por el 6º Ejército polaco. El camino a la capital polaca parecía abierto. Leópolis fue pronto asediada, y cinco ejñercitos rusos se acercaban a Varsovia. Los políticos polacos clamaban por asegurar una paz con Moscú bajo cualquier condición, pero los bolcheviques rehusaron.[16]

Las fuerzas polacas en Galitzia cerca de Leópolis lanzaron una exitosa contraofensiva para retrasar a los soviéticos que detuvo la retirada de las fuerzas polacas del frente sur. Sin embargo, la preocupante situación cerca de la capital polaca de Varsovia evitó que los polacos continuaran su contraofensiva en el sur y avanzasen al este. Tras la captura soviética de Brest, la ofensiva polaca en el sur fue detenida y todas las fuerzas disponibles desplazadas al norte para tomar parte en la inminente batalla por Varsovia.

Frente diplomático, parte 2: Los juegos políticos[editar]

Con la situación volviéndose contra Polonia, el poder político de Piłsudskise debilitó, mientras el de sus oponentes, incluyendo el de Roman Dmowski, crecía. Piłsudski trató de recuperar su influencia, especialmente sobre los militares, casi hasta el último momento mientras las fuerzas soviéticas se aproximaban a Varsovia. En la escena política polaca había comenzado a cundir el pánico, con el gobierno de Leopold Skulski dimitiendo a principios de junio.

Mientras, la confianza de los líderes soviéticos aumentaba.[17] Esta podría ser la primera penetración de la Unión Soviética en Europa y propiamente el primer intento de exportar la Revolución bolchevique por la fuerza. En un telegrama, Lenin afirmaba: "Debemos dirigir toda nuestra atención a la preparación y el fortalecimiento del Frente Occidental. Una nueva consigna debe ser anunciada: 'Prepararse para la guerra contra Polonia'."[18] El teorizador comunista soviético Nicholas Bukharin, escritor del periódico Pravda, deseaba llevar los recursos de la campaña más allá de Varsovia "hasta Londres y París".[19] La orden del día del general Mijaíl Tujachevsky del 2 de julio de 1920 decía: "¡Hacia el Oeste! Sobre el cuerpo de la Polonia Blanca yace la carretera a la conflagración mundial. ¡Marchad sobre Vilna, Minsk, Varsovia!"[20] y "¡avanzad hacia Berlín sobre el cuerpo de Polonia!"[7]

Por orden del Partido Comunista Soviético, un gobierno títere polaco, el Comité Revolucionario Polaco Provisional (en polaco: Tymczasowy Komitet Rewolucyjny Polski, TKRP), se había formado el 28 de julio en Białystok para organizar la administración del los territorios polacos capturados por el Ejército Rojo.[7] El TKRPP tenía muy poco apoyo de la población polaca y reclutaba sus apoyos mayormente entre los Judíos.[21] Adicionalmente, las intrigas políticas entre los comandantes soviéticos crecieron de cara a su inminente victoria. Eventualmente la falta de cooperación entre los comandantes de alto mando les saldría caro en la decisiva batalla de Varsovia.

pilotos voluntarios americanos, Merian C. Cooper y Cedric Fauntleroy, lucharon en el Escuadrón Kościuszko de la Fuerza Aérea Polaca.
El general Józef Haller (tocando la bandera) y su Ejército Azul.

La opinión pública occidental era fuertemente pro-soviética. El Primer Ministro británico, David Lloyd George, quien quería negociar un tratado comercial favorable con los bolcheviques[7] presionó a Polonia para firmar la paz en los términos soviéticos y rehusó dar ninguna ayuda a Polonia que pudiese enajenar a los Blancos en la Guerra Civil Rusa. en julio de 1920, El Reino Unido anunció que mandaría una enorme cantidad de excedentes militares de la Primera Guerra Mundial a Polonia, pero una amenaza de huelga general por parte del Congreso de Sindicatos, quien se oponía al apoyo británico a la "Polonia blanca", aseguró que ninguna de las armas destinadas a Polonia abandonara los puertos británicos. David Lloyd George nuna se había mostrado partidario de apoyar a los polacos, y habái sido presionado por los miembros del ala más derechista de su gabinete como Lord Curzon y Winston Churchill para ofrecer los suministros. El 11 de julio de 1920, el gobierno del Reino Unido envió un de facto ultimátum a los soviéticos.[22] Se instaba a los soviéticos al cese de hostilidades con Polonia y el Ejñercito Ruso (el Ejército blanco en Rusia Meridional liderado por el Baron Wrangel), y aceptar lo que más tarde sería llamada la "línea Curzon como frontera temporal con Polonia, hasta que una frontera permanente pudiese ser establecida mediante negociaciones.[7] En caso de rechazo soviético, los británicos amenazaban con ayudar a Polonía de todas las formas posibles, las cuales, en realidad, estaban limitadas por la situación política interna del Reino Unido. El 17 de julio, los bolcheviques lo rehusaron[7] e hicieron una contraoferta para negociar un tratado de paz directamente con Polonia. Los británicos respondieron amenazando con cortar las negociaciones comerciales si los soviéticos lanzaban más ofensivas contra Polonia. Esas amenazas fueron ignoradas.

La amenaza de huelga general fue una excusa conveniente para Lloyd George para retractarse. El 6 de agosto de 1920, el Partido Laborista británico publicó un panfleto afirmando que los trabajadores británicos nunca tomarían parte en la guerra como aliados de Polonia, y los sindicatos bloquearon los suministros a la fuerza expedicionaria británica que ayudaba a los Rusos Blancos en Arcángel. Los socialistas franceses, en su periódico L'Humanité, afirmaron: "ni un hombre, ni un ¿¿sou??, ni una bala para la reaccionaria y capitalista Polonia. ¡Larga vida a la Revolución rusa! ¡Larga vida a la Internacional de los trabajadores!" Polonia también sufrió reveses debido al sabotaje y retrasos en la entrega de suministros de guerra, cuando trabajadores en Austria, Checoslovaquia y Alemania rehusaron a permitir el paso de esos materiales a Polonia.[7]

La postura de Lituania era mayormente anti-polaca y el país se había unido al bando soviético en julio de 1919. La decisión fue dictada por el deseo de incorporar la ciudad de Vilna (en lituano, Vilnius) y las áreas cercanas en Lituania y, en menor grado, por la presión diplomática soviética, soportada por la amenaza del Ejército Rojo estacionado en las fronteras lituanas.[14]

Los aliados polacos eran escasos. Francia, continuando su política de contrarrestar el bolchevismo ahora que los Blancos en la propia Rusia habían sido derrotados casi por completo, envió 400 consejeros militares para apoyar a Polonia en 1919. Estaba compuesta mayormente de oficiales franceses, aunque también incluía unos pocos consejeros británicos liderados por el teniente general Sir Adrian Carton De Wiart. El esfuerzo francés era vital para mejorar la organización y logística del Ejército Polaco, el cual, hasta 1919, había usado diversos manuales, estructuras organizativas, y equipamiento mayormente tomado de los ejércitos de los antiguos particionistas de Polonia. Los oficiales franceses incluían al futuro Presidente de Francia, Charles de Gaulle; durante la guerra ganó la más alta condecoració militar polaca, la Virtuti Militari. Adicionalmente a los consejeros Aliados, Fancia también facilitó el tránsito a Polonia desde Francia del "Ejército Azul" e 1919: tropas mayoritariamente de origen polaco, junto a algunos voluntarios internacionales, antiguamente bajo mando francés en la Primera Guerra Mundial. El ejército estaba comandado por el general polaco Józef Haller. Hungría se ofreció a enviar u cuerpo de caballería de 30.000 hombres como ayuda a Polonia, pero el gobierno checoslovaco se negó a permitirles el paso; algunos trenes con suministros militares de Hungría llegaron, sin embargo, a Polonia.

A mediados de 1920, la Misión Aliada aumentó con algunos consejeros (convirtiéndose en la Misión Interaliada a Polonia). Estos incluían: el diplomático francés Jean Jules Jusserand; Maxime Weygand, jefede estado mayor del mariscal Ferdinand Foch, Comandante Supremo de la victoriosa Entente; y el diplomático británico Lord Edgar Vincent D'Abernon. Los nuevos miembros de la misión sirvieron de poco, de hecho, la crucial Batalla de Varsovia se luchó y ganó por parte polaca ants de que la misión pudiese retornar y hacer su informe. Sin embargo durante muchos años, persistió el mito de que fue la oportuna llegada de las fuerzas Aliadas las que salvaron a Polonia, un mito en el que Weygand ocupaba el papel central.[7] [23] No obstante la cooperación polaco-francesa continuó. Eventualmente, el 21 de febrero de 1921, Francia y Polonia formaron una alianza militar formal,[24] que llegaría a ser un factor importante durante las subsiguientes negociacions soviético-polacas.

Cambian las tornas: Milagro en el Vístula[editar]

Defensas polacas en Miłosna, cerca de Varsovia, agosto de 1920.
Soldados polacos mostrando banderas de batalla soviéticas capturadas tras la Batalla de Varsovia.

El 10 de agosto de 1920, las unidades cosacas rusas bajo el mando de Gay Dimitrievich Gay cruzaron el río Vístula, planeando tomar Varsovia desde el oeste mientras el ataque principal venía del este. El 13 de agosto, un primer ataque ruso fue rechazado. El Primer Ejército Polaco resistió un asalto sobre Varsovia a la vez que detenía el asalto a Radzymin.[13]

El comandante en jefe soviético, Mijaíl Tujachevsky, estaba seguro de que todo estaba yendo de acuerdo a su plan. Sin embargo, la inteligencia militar polaca había descifrado los mensajes de radio del Ejército Rojo,[25] [26] [27] y Tujachevsky estaba yendo hacia una trampa tendida por Piłsudski y su jefe de estado mayor Tadeusz Rozwadowski.[7] El avance ruso a través del río Vístula en el norte se estaba moviendo entre un vacío operacional, al no haber fuerzas polacas de consideración en el área. Por otra parte, al sur de Varsovia, donde el destino de la guerra se estaba decidiendo, Tujachevsky había dejado sólo fuerzas simbólicas para guarnecer el vínculo vital entre los frentes rusos noroeste y suroeste. Otro factor que influyó en el resultado de la guerra fue la neutralización efectiva del Primer Ejército de Caballería de Budionny, temido por Piłsudski y otros comandantes polacos, en las batallas alrededor de Leópolis. El alto mando soviético, ante la insistencia de Tujachevsky, había ordenado al Primer ejército de Caballería avanzar al norte hacia Varsovia y Lublín, pero Budionny desobedeció la orden debido a un resentimiento entre Tujachevsky y Yegorov, comandante del frente sudoeste. Adicionalmente, los juegos políticos de Joseph Stalin, comisario político jefe del frente sudoeste, influenciaron la desobediencia de Yegorov y Budionny.[28] Stalin, buscando un triunfo personal, se concentró en capturar Leópolis—lejos al sudeste de Varsovia—que estaba siendo sitiada por fuerzas bolcheviques pero aun resistía sus asaltos.[14]

El 5º Ejército Polaco bajo el mando del general Władysław Sikorski contraatacó el 14 de agosto desde el área de la fortaleza de Modlin, cruzando el río Wkra. Se enfrentó a las fuerzas combinadas de los numérica y materialmente superiores Tercer y 15º Ejércitos Soviéticos. En un día el avance soviético hacia Varsovia y Modlin había sido frenado y pronto se convirtió en una retirada. El 5º Ejército de Sikorski empujó a las exhaustas formaciones soviéticas lejos de Varsovia en una operación relámpago. Las fuerzas polacas avanzaron a una velocidad de 30 kilómetros al día, destruyendo inmediatamente cualquier esperanza soviética de completar su maniobra envolvente en el norte. Para el 16 de agosto, la contraofensiva polaca se había montado completamente con la unión del "Ejército de Reserva" del mariscal Piłsudski. Ejecutando precisamente su plan, la fuerza polaca, avanzando desde el sur, encontró un hueco entre los frentes rusos y explotó la debilidad del "Grupo Mozyr" soviético que se suponía debía proteger el frágil vínculo entre los frentes soviéticos. Los polacos continuaron su ofensiva hacia el norte con dos ejércitos siguiendo y destruyendo al sorprendido enemigo. Alcanzaron la retaguardia de las fuerzas de Tujachevsky, la mayoría de las cuales estaban cercadas para el 18 de agosto. Sólo ese mismo día Tujachevsky, en su cuartel general en Minsk 300 millas al este de Varsovia, se dio cuenta de las proporciones de la derrota soviética y ordenó a los restos de sus fuerzas retirarse y reagruparse. Esperaba reforzar su línea de frente, frenando el ataque polaco, y recuperando la iniciativa, pero sus órdenes llegaban demasiado tarde o simplemente no llegaban.[14]

Los ejércitos soviéticos en el centro del frente cayeron en el caos. Tujachevsky ordenó una retirada general hacia el río Bug, pero para entonces había perdido contacto con la mayor parte de sus fuerzas cerca de Varsovia, y todos los planes bolcheviques se habían ido a pique debido a fallos de comunicación.[14]

Los ejércitos bolcheviques se retiraron en una completa desorganización; divisiones enteras presas del pánico y desintegrándose. La derrota del Ejército Rojo fue tan grande e inesperada que, a instigación de los detractores de Piłsudski, la Batalla de Varsovia es a menudo denominada el "Milagro en el Vístula". Investigaciones actuales en Polonia han concluido que el "Milagro en el Vístula" fue causado por una gran red de espías polacos en el Ejército rojo. Piłsudski supo de todos los movimientos del Ejército Rojo mientras los soviéticos se quedaban en la oscuridad.

El avance del Primer Ejército de Caballería de Budyonny hacia Leópolis fue detenido, primero en la batalla de Brody (29 de julio - 2 de agosto),[13] y posteriormente el 17 de agosto en la Batalla de Zadwórze,[13] donde una pequeña fuerza polaca se sacrificó para evitar que la caballería soviética sitiara Leópolis y evitase que los vitales refuerzos polacos se desplazasen hacia Varsovia. Moviéndose a través de áreas débilmente defendidas, la caballería de Budyonny alcanzó la ciudad de Zamość el 29 de agosto e intentó tomarla en la batalla de Zamość;[13] sin embargo, pronto se vio frente a un incesante número de unidades polacas desviadas de la exitosa contraofensiva de Varsovia. El 31 de agosto, la caballería de Budyonny levantó finalmente su sitio a Leópolis e intentó acudir en ayuda de la fuerzas rusas en retirada de Varsovia. Las fuerzas rusas fueron interceptadas y destruidas por la caballería polaca en la Batalla de Komarów cerca de Zamość, la mayor batalla de caballería desde 1813 y una de las últimas de la historia. Aunque el ejército de Budionny consiguió evitar el cerco, sufrió fuertes bajas y su moral se hundió.[13] Los restos del Primer Ejército de Caballería de Budionny se retiraron hacia Volodymyr-Volynskyi el 6 de septiembre[13] y fueron derrotadas poco después en la Batalla de Hrubieszów.

Tujachevsky consiguió reorganizar a sus fuerzas en retirada hacia el este y en septiembre estableció una nueva línea defensiva desde la frontera polaco-lituana en el norte al área de Polesie, con el punto central en la ciudad de Grodno en Bielorrusia. Para romper su línea, el Ejército Polaco tuvo que luchar la Batalla del Río Niemen. Fuerzas polacas cruzaron en Río Niemen y flanquearon las fuerzas bolcheviques, que fueron forzadas a retirarse de nuevo.[13] Las fuerzas polacas continuaron avanzando hacia el este en todos los frentes,[13] repitiendo sus éxitos del año anterior. Después de la Batalla del Río Szczara de principios de octubre, el ejército polaco alcanzó la línea Ternopil-Dubno-Minsk-Drisa.

En el sur, las fuerzas ucranianas de Petliura derrotaron al 14º Ejército bolchevique y el 18 de septiembre tomaron posesión de la orilla izquierda del río Zbruch. Durante el siguiente mes se movieron hacia el este a la línea Yaruha en el Dniéster-Sharharod-Bar-Lityn.[29]

Conclusión[editar]

Inmediatamente después de la Batalla de Varsovia los bolcheviques solicitaron una paz. Los polacos, exhaustos, constantemente presionados por los gobiernos occidentales y la Sociedad de Naciones, y con su ejército controlando la mayoría de los territorios en disputa, eran favorables a negociar. Los soviéticos hicieron dos ofertas: una el 21 y otra el 28 de septiembre. La delegación polaca hizo una contraoferta el 2 de octubre. El día 5, los soviéticos propusieron correcciones a la oferta polaca que Polonia aceptó. El armisticio entre Polonia por una parte y la Ucrania Soviética y la Rusia Soviética por otra fue firmado el 12 de octubre y se hizo efectivo el 18.[13] A continuación siguieron unas largas n egociaciones para un tratado de paz.

Mientras tanto, las fuerzas ucranianas de Petliura de unos 23.000 soldados, planeaban una ofensiva dentro de Ucrania para el 11 de noviembre pero fueron atacados por los bolcheviques el 10. El 21 de noviembre, después de varias batallas, fueron expulsados a territorio controlado por los polacos.[29]

Referencias[editar]

  1. Parker, David. W. W. Norton & Company. ed. The Tragedy of Great Power Politics. pp. 194. ISBN 0-393-02025-8. 
  2. a b Davies, Norman. Columbia University Press. ed. God's Playground. Vol. 2: 1795 to the Present (2005 edición). pp. 292. ISBN 0-231-12819-3. 
  3. a b Davies, Norman, White Eagle, Red Star: the Polish-Soviet War, 1919–20, Pimlico, 2003, ISBN 0-7126-0694-7. (Primera Edición: Nueva York, St. Martin's Press, inc., 1972.) Página 142
  4. a b Davies, Norman, White Eagle, Red Star: the Polish-Soviet War, 1919–20, Pimlico, 2003, ISBN 0-7126-0694-7. (Primera edición: Nueva York, St. Martin's Press, inc., 1972.) Página 85
  5. Janusz Cisek, Kosciuszko, We Are Here: American Pilots of the Kosciuszko Squadron in Defense of Poland, 1919-1921, McFarland & Company, 2002, ISBN 0-7864-1240-2, Google Print
  6. Davies, Norman, White Eagle, Red Star: the Polish-Soviet War, 1919–20, Pimlico, 2003, ISBN 0-7126-0694-7. (First edition: New York, St. Martin's Press, inc., 1972.) Page 83
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  8. Daniel Kochan, Łotewski sojusznik
  9. (en polaco), Włodzimierz Bączkowski, Włodzimierz Bączkowski - Czy prometeizm jest fikcją i fantazją?, Ośrodek Myśli Politycznej (cita del texto completo de "odezwa Józefa Piłsudskiego do mieszkańców Ukrainy"). Ultimo acceso el 25 de octubre de 2006.
  10. Ronald Grigor Suny, The Soviet Experiment: Russia, the USSR, and the Successor States, Oxford University Press, ISBN 0-19-508105-6, Google Print, p.106
  11. Tadeusz Machalski, entonces un capitán, (el futuro agregado militar en Ankara) escribió en su diario: "los ucranianos, quienes veían en su capital un general extranjero con el ejército polaco, en lugar de a Petlura liderando su propio ejército, no lo vieron como un acto de liberación sino como una nueva variedad de ocupación. Así pues, los ucranianos, en lugar de entusiasmo y regocijo, mostraron silencio y en lugar de correr a las armas para defender la libertad permanecieron como espectadores pasivos".
    Oleksa Pidlutskyi, ibid
  12. "In practice, [Piłsudski] was engaged in a process of conquest that was bitterly resisted by Lithuanians and Ukrainians (except the latter's defeat by the Bolsheviks left them with no one else to turn but Piłsudski)."
    Roshwald, Aviel (2001). Ethnic Nationalism and the Fall of Empires: Central Europe, the Middle East and Russia, 1914-1923. Routledge (UK). ISBN 0-415-24229-0. http://books.google.com/books?id=qPyer6Pks0oC&pg=PA164&lpg=PA164&sig=O-9FXzZz2mDsX8Gm9U7QwcCYO2s. 
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  14. a b c d e f g h Battle Of Warsaw 1920 by Witold Lawrynowicz; A detailed write-up, with bibliography. Last accessed on 5 November 2006.
  15. Jerzy Lukowski, Hubert Zawadzki, A Concise History of Poland, Cambridge University Press, ISBN 0-521-55917-0, Google Print, p.203
  16. Error en la cita: Etiqueta <ref> inválida; no se ha definido el contenido de las referencias llamadas Pidluts
  17. En una reunión a puerta cerrada del Noveno Congreso del Partido Comunista Ruso el 22 de septiembre de 1920 Lenin dijo: "Afrontemos la cuestión: si [...] aprovechamos la ventaja del entusiasmo en nuestro ejército y la ventaja de que gozamos al sovietizar Polonia... la guerra defensiva contra el imperialismo habrá acabado, la habremos ganado... Podríamos y deberíamos tomar ventaja de la msituación militar para comenzar una guerra ofensiva... deberíamos presionar con las bayonetas para ver si la revolución socialista del proletariado no ha madurado en Polonia... que en algún lugar cerca de Varsovia yace no [solo] el centro del gobierno burgues polaco y la república del capital, sino también el centro de todo el sistema contemporaneo del imperialismo internacional, y que las circunstancias nos permiten agitar ese sistema, y conducir políticas no sólo en Polonia, sino en Alemania e Inglaterra. De este modo, en Alemania e Inglaterra creamos una xona completamente nueva de revolución proletaria contra el imperialismo global... Con la destrucción del ejército polaco estamos destruyendo el Tratado de Versalles en el que está basado hoy en día todo el sistema de relaciones internacionales... Si Polonia se convierte en Soviética... el Tratado de Versalles... y con él todo el sistema internacional emergente de las victorias sobre Alemania, podría ser destruido."
    Traducción al español de la cita inglesa de Richard Pipes, RUSSIA UNDER THE BOLSHEVIK REGIME, Nueva york, 1993, páginas 181-182, con algunas modificaciones de estilo en el párrafo 3, línea 3, por A. M. Cienciala. Este documento fue inicialmente publicado en un periódico histórico ruso, Istoricheskii Arkhiv, vol. I, no. 1., Moscú, 1992 y es citado a través de THE REBIRTH OF POLAND. University of Kansas, lecture notes by professor Anna M. Cienciala, 2004. Last accessed on 2 June 2006.
  18. Lincoln, W. Bruce, Red Victory: a History of the Russian Civil War, Da Capo Press, 1999, ISBN 0-306-80909-5, p.405
  19. Stephen F. Cohen, Bukharin and the Bolshevik Revolution: A Political Biography, 1888-1938, Oxford University Press, 1980. ISBN 0-19-502697-7, Google Print, p. 101
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  22. The Military History of the Soviet Union, Palgrave, 2002, ISBN 0-312-29398-4, Google Print, p.41
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  26. (en polaco) Paweł Wroński, "Sensacyjne odkrycie: Nie było cudu nad Wisłą" ("Un remarcable descubrimiento: No hubo milagro en el Vístula), Gazeta Wyborcza, online.
  27. Jan Bury, POLISH CODEBREAKING DURING THE RUSSO-POLISH WAR OF 1919-1920, online
  28. Stalin: The Man and His Era, Beacon Press, 1987, ISBN 0-8070-7005-X, Google Print, p.189
  29. a b Kubijovic, V. (1963). Ukraine: A Consice Encyclopedia. Toronto: University of Toronto Press. 

Véase también[editar]