Guerra de los Diez Días (Eslovenia)

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Guerra de los Diez Días
Guerras yugoslavas
Fecha 26 de junio-6 de julio de 1991
Lugar Eslovenia
Resultado Flag of Slovenia.svg Victoria eslovena
Beligerantes
Flag of Slovenia.svg Eslovenia Flag of SFR Yugoslavia.svg República Federal Socialista de Yugoslavia
Flag of SFR Yugoslavia.svg Ejército Popular Yugoslavo (JNA)
Comandantes
Flag of Slovenia.svg Milan Kučan
Flag of Slovenia.svg Janez Janša
Flag of Slovenia.svg Igor Bavčar
Flag of SFR Yugoslavia.svg Veljko Kadijević
Flag of SFR Yugoslavia.svg Konrad Kolšek
Flag of SFR Yugoslavia.svg Andrija Rašeta
Flag of SFR Yugoslavia.svg Aleksandar Vasiljević
Flag of SFR Yugoslavia.svg Milan Aksentijević
Fuerzas en combate
30.000-70.000 soldados y policías[1] 169.000 soldados y paramilitares[1]
Bajas
18 muertos
182 heridos
44 muertos
146 heridos
5.000 prisioneros (cálculos eslovenos)

La Guerra de los Diez Días o Guerra de Independencia Eslovena (esloveno: Slovenska osamosvojitvena vojna) fue un breve conflicto entre Eslovenia y Yugoslavia en 1991, inmediatamente después de la declaración de independencia de Eslovenia.

Preparación para la guerra[editar]

El 23 de diciembre de 1990, Eslovenia celebró un referéndum que obtuvo un 95% de respaldo a la independencia (con un 93,2% de participación). El gobierno esloveno sabía que las autoridades federales de Belgrado podían decantarse por el uso de la fuerza para acabar con sus aspiraciones independentistas y, en efecto, inmediatamente después del plebiscito, el Ejército Popular Yugoslavo (JNA) anunció que aplicaría a toda la federación yugoslava una nueva doctrina de defensa distinta de la de Tito, la cual estipulaba que cada república mantenía su propia fuerza de Defensa Territorial (Teritorialna Obramba o TO). Según la nueva doctrina, la TO sería en adelante sustituida por un sistema de defensa centralizado, de modo que las repúblicas perderían sus capacidades autónomas de defensa, y las respectivas defensas territoriales serían desarmadas y subordinadas al cuartel general del JNA, en Belgrado.

El gobierno esloveno se opuso a esas pretensiones, asegurándose de que en adelante la mayor parte del equipamiento de su TO no cayera en manos del JNA. Mediante mandato constitucional del 28 de septiembre de 1990, se establecía para sí el mando único directo de su TO, creando en secreto una estructura de mando alternativa, denominada "Estructura de Maniobra de Protección Nacional" (en esloveno: Manevrska Struktura Narodne Zaščite, o MSNZ). Así, el gobierno esloveno se garantizaba una estructura de mando paralelo para su propia TO y, cuando el JNA pretendió asumir su control, la estructura de mando fue simplemente reemplazada por la paralela MSNZ. Se estima que entre mayo y octubre de 1990 unos 21.000 miembros de la policía y de la TO eslovena fueron movilizados por la MSNZ, fuera del control de las autoridades federales yugoslavas.

Los eslovenos eran conscientes de que no podrían mantener una confrontación prolongada con el JNA, de manera que adoptaron una estrategia orientada a la guerra asimétrica. Las unidades de Defensa Territorial desarrollarían una campaña de guerrilla, valiéndose de sistemas antitanque y de misiles tierra-aire para emboscar a las unidades del JNA, aprovechando su conocimiento del terreno y el apoyo masivo de la población civil. Las columnas de tanques yugoslavas, por ejemplo, podían ser fácilmente paralizadas en los valles eslovenos, terreno favorable para las emboscadas. Con tal fin, el gobierno esloveno dotó en secreto a sus fuerzas armadas de avanzados sistemas de misiles ligeros de fabricación extranjera, como los sistemas antitanque Armbrust de fabricación alemana, o los tierra-aire SA-7 Grail.

El conflicto[editar]

Mapa de operaciones del JNA en la Guerra de los Diez Días, según los archivos de la CIA.

Eslovenia se declaró independiente el 25 de junio de 1991, aún cuando previamente había anunciado que lo haría el día 26. Este adelanto fue una acción sorpresiva estratégica para tener una cierta ventaja ante la expectativa de una confrontación inevitable con el gobierno central, la cual habría de comenzar en cuanto se declarase la independencia. Adelantando en 24 horas la declaración por sorpresa, el gobierno esloveno trastocaba la respuesta del gobierno federal de Belgrado, preparada para el 26 de junio.

Aunque la cúpula del JNA estaba de acuerdo en el uso de la fuerza para afrontar las pretensiones independentistas eslovenas, discrepaban en la manera de hacerlo. Mientras que el comandante en jefe del JNA, el general Blagoje Adžić, abogaba por una operación a gran escala dirigida a sustituir el gobierno esloveno por uno favorable a las autoridades centrales, su superior político, Veljko Kadijević, proponía una aproximación más cautelosa, abogando por una mera demostración de fuerza que persuadiese a los eslovenos de desistir de sus pretensiones independentistas. Este debate interno dentro del JNA se decantó por la postura de Kadijević.

Ahora bien, está en entredicho hasta qué punto el JNA decidió actuar al margen del resto de las autoridades civiles del estado federal yugoslavo. El propio presidente de turno de la Comisión Ejecutiva Federal de la presidencia yugoslava, el croata Ante Markovic, declaró posteriormente que el JNA no había informado al gobierno de la decisión de actuar.

Día 1, 26 de junio[editar]

Durante las primeras horas del 26 de junio de 1991, unidades del 13º Cuerpo del JNA salen de su acuartelamiento en Rijeka (Croacia) para dirigirse a los pasos fronterizos de Eslovenia con Italia. Este movimiento provoca la inmediata reacción de la población eslovena, que colabora levantando barricadas y mostrando su rechazo a la demostración de fuerza del JNA. En estos primeros momentos del conflicto, ambos bandos parecen seguir una política tácita de no ser los primeros en abrir fuego.

Al mismo tiempo, el gobierno esloveno había puesto en marcha su plan para tomar el control efectivo de la pequeña y nueva república, empezando por los abundantes puestos fronterizos y el Aeropuerto Internacional de Brnik, en las inmediaciones de Liubliana, la capital del país. La mayoría del personal de los puestos fronterizos eran eslovenos leales a su gobierno, de manera que estas acciones pudieron desarrollarse pacíficamente, simplemente cambiando los uniformes y la bandera. El control de los pasos fronterizos con Italia y Austria suponía en la práctica que hasta el 40% del intercambio comercial de entrada en Yugoslavia quedaba virtualmente en manos del gobierno independentista esloveno. Además, ante la expectativa de un ataque del JNA, la maniobra eslovena se había asegurado sin combatir unas excelentes posiciones defensivas: si quería recuperar los pasos fronterizos, el JNA se veía obligado a abrir las hostilidades, lo que permitiría a los eslovenos presentar el casus belli como una agresión de los militares yugoslavos.

Día 2, 27 de junio[editar]

En las primeras horas de este segundo día del conflicto se producen sucesivas maniobras de despliegue del JNA: una unidad del 306º Regimiento Antiaéreo, con base en la localidad croata de Karlovac, entra en Eslovenia vía Metlika; horas después, una columna de tanques y transportes de tropas armados de la 1ª Brigada Acorazada del JNA sale de su acuartelamiento en Vrhnica, cerca de Liubliana, dirigiéndose hacia el Aeropuerto de Brnik, que sería retomado por las fuerzas yugoslavas horas después. Al este, unidades del JNA salían de la ciudad eslovena de Maribor, llegando al puesto fronterizo de Šentilj y alcanzando la ciudad fronteriza de Dravograd, al oeste, poco después. Mientras, las fuerzas aéreas yugoslavas lanzaban en varias zonas de Eslovenia octavillas con el contradictorio mensaje de: "¡Les llamamos a la paz y por una cooperación amistosa!" y "¡Toda resistencia será aplastada!"

Al mismo tiempo, el gobierno esloveno seguía atentamente los movimientos del JNA, y, en contacto telefónico directo, el líder del V Distrito Militar, que incluía a Eslovenia, comunicaba al presidente esloveno, Milan Kučan, que la operación se limitaba a retomar el aeropuerto y el control de los puestos fronterizos. Inmediatamente, una reunión de emergencia de la presidencia eslovena desembocaba en la decisión unánime del gobierno esloveno de oponer resistencia armada al JNA.

El gobierno esloveno recibió información de que el JNA usaría sus helicópteros para trasladar fuerzas especiales a puntos estratégicos de la República, por lo que se advirtió al mando del V Distrito Militar, con sede en Zagreb, que los helicópteros serían derribados si seguían siendo utilizados. La advertencia fue desoída por los mandos del JNA, que seguían creyendo que los eslovenos se rendirían sin oponer resistencia. Como resultado de este error de cálculo, al atardecer del 27 de junio la defensa territorial eslovena derribaba sendos helicópteros del JNA sobre Liubliana matando a todos sus ocupantes, uno de los cuales, irónicamente, era un piloto esloveno.

La defensa territorial eslovena tomó posiciones en torno a las instalaciones y depósitos de armas del JNA en diferentes puntos de la República, cercándolos en la práctica y lanzando una serie de ataques contra las fuerzas armadas yugoslavas a lo largo de toda Eslovenia. En el Aeropuerto Internacional de Brnik, una unidad de la defensa territorial atacaba a las fuerzas que habían ocupado la instalación. En Trzin, un intercambio de fuego terminaba con cuatro fallecidos entre las filas del ejército yugoslavo frente a una en el bando esloveno, y con la rendición del resto de la guarnición del JNA. Asimismo, la TO eslovena atacaba columnas de tanques en Pesnica, Ormož y Koseze, cerca de Ilirska Bistrica. Una columna de la 32ª brigada mecanizada del JNA, procedente de Varaždin, en Croacia, fue bloqueada en Ormoz y se mostró incapaz de superar por su cuenta las barricadas eslovenas.

A pesar de la confusión de las primeras horas de combate, el JNA había cumplido la mayor parte de sus objetivos militares, y, a medianoche del día 27, había capturado ya todos los puestos fronterizos con Italia, todos los pasos con Austria salvo tres, y buena parte de los nuevos puestos fronterizos establecidos en los límites con Croacia. No obstante, una parte importante de sus fuerzas estaban en una posición vulnerable a lo largo de toda Eslovenia.

Día 3, 28 de junio[editar]

Durante la noche del 27 al 28 de junio las fuerzas de la defensa territorial eslovena recibieron la orden de desencadenar una ofensiva general contra el JNA. Las órdenes del ministro esloveno de defensa fueron las siguientes:

En todos los lugares de la RS [República de Eslovenia] donde las fuerzas armadas tengan ventaja táctica serán llevadas a cabo acciones ofensivas contra unidades e instalaciones del enemigo. El enemigo será conminado a rendirse, de la manera más oportuna serán adoptadas las medidas necesarias para facilitar la rendición, haciendo uso de todo el armamento disponible. Durante las operaciones, se dispondrá lo necesario para la protección y evacuación de la población civil.

A lo largo de toda la jornada se sucedieron los combates. La columna de tanques que había sido atacada el día anterior en Pesnica fue bloqueada mediante barricadas espontáneas de los eslovenos compuestas por camiones en Strihovec, unos pocos kilómetros al sur de la frontera con Austria, y atacada por unidades de la policía y TO eslovena. Sendos ataques aéreos organizados para apoyar a la columna yugoslava emboscada en Strihovec acababan con la vida de cuatro camioneros. En Medvedjek, Eslovenia central, otra unidad de tanques del JNA fue bloqueada por barricadas de camiones, y la respuesta aérea mató a otros seis camioneros. Fuertes combates se desencadenaron también en la ciudad fronteriza de Nova Gorica, a escasos metros de la ciudad italiana de Gorizia, donde fuerzas especiales eslovenas destruyeron tres tanques T-55 del JNA y capturaron otros tres, cayendo cuatro soldados del JNA y rindiéndose cerca de 100.

Otros pasos fronterizos que habían sido retomados por el JNA, como el de Holmec, cayeron durante el día en manos eslovenas. En Holmec el intercambio de fuego acabó con la vida de dos combatientes de la TO eslovena y tres yugoslavos, así como con la rendición del resto de la unidad del JNA, 91 soldados. El acuartelamiento del JNA en Bukovje, cerca de Dravograd, fue asaltado por las fuerzas eslovenas, mientras el depósito de armas de Borovnica caía a su vez en manos eslovenas, aumentando significativamente el suministro de armas para su defensa territorial.

La fuerza aérea yugoslava actuó a lo largo de todo el territorio esloveno durante toda la jornada, pero se dejó ver especialmente en los combates en torno al aeropuerto internacional de Brnik, donde los ataques mataban a dos periodistas austriacos y herían de gravedad a cuatro pilotos de Adria Airways. Asimismo, se atacaba desde el aire el cuartel general esloveno en Kočevska Reka y se lanzaban otros ataques menores contra repetidores de radio y televisión en Krim, Kum, Nanos y Trdinov vrh, tratando de silenciar la voz del gobierno esloveno.

Al finalizar esta jornada de combates, el ejército federal mantenía la mayoría de posiciones retomadas anteriormente, pero había comenzado a perder terreno rápidamente. Estaba empezando también a tener problemas con las deserciones masivas de los eslovenos adscritos al JNA, que sencillamente abandonaban las filas o se pasaban al enemigo. En este punto, tanto las tropas en el terreno como el mando central de Belgrado parecía vacilar, sin acertar cuál había de ser el siguiente paso.

Día 4, 29 de junio[editar]

El despuntar de los combates intensifica a su vez la búsqueda de una salida diplomática impulsada por la Unión Europea; no en vano, los combates se habían producido especialmente en zonas fronterizas con Austria e Italia, como en Nova Gorica, ciudad eslovena que literalmente forma un continuo urbano con la ciudad italiana de Gorizia. En este punto, una troica de ministros de asuntos exteriores de la Comunidad Europea se reúne con representantes yugoslavos y eslovenos en Zagreb durante la noche del 28 al 29 de junio, acordando un alto el fuego que no llegará a respetarse.

Durante la mañana del día 29 se encadenan una serie de victorias militares del bando esloveno: las tropas yugoslavas en el aeropuerto internacional de Brnik se rinden a las fuerzas eslovenas, que habían penetrado en las instalaciones a lo largo de la noche; al norte, varios tanques del JNA son capturados en Stihovec e inmediatamente reconvertidos en una compañía acorazada de la TO eslovena; fuerzas especiales yugoslavas, tratando de desembarcar en las inmediaciones de Hrvatini, son rechazadas por los eslovenos emboscados. El JNA pierde los pasos fronterizos de Vrtojba y Šentilj, y como viene sucediendo a lo largo de la jornada, su arsenal capturado no sirve para otra cosa que para potenciar las fuerzas armadas eslovenas.

El ejército yugoslavo envía un ultimátum a las autoridades eslovenas para que cesen el fuego a las nueve horas del día 30, ultimátum que la asamblea eslovena rechaza, llamando a una solución dialogada que no obvie la demanda independentista.

Día 5, 30 de junio[editar]

Diversas escaramuzas se suceden a lo largo de este último día de junio de 1991: las fuerzas eslovenas capturan el estratégico túnel de Karavanke, que atraviesa los Alpes en dirección a Austria; nueve tanques yugoslavos son capturados en Nova Gorica, así como toda la guarnición del JNA en Dravograd: nada más y nada menos que 16 oficiales y 400 soldados rasos. La rendición de estas y otras guarniciones, como las de Tolmin y Bovec, permite que todo el equipo militar capturado sea rápidamente redistribuido entre las fuerzas eslovenas.

Día 6, 1 de julio[editar]

Tienen lugar más escaramuzas con fuerzas eslovenas que capturan una instalación del JNA en Novi Vas, al sur de Liubliana. El polvorín de municiones del JNA en Črni Vrh se incendia y queda destruido en una explosión masiva, destruyendo buena parte de la localidad. Asimismo, los eslovenos capturan sendos almacenes en Pečovnik, Bukovžlak y Zaloška Gorica, apresando unos 70 camiones de munición y explosivos.

La columna del 306º regimiento de artillería ligera antiaérea del JNA se retiró de su posición en Medvedjek y se dirigió al bosque de Krakovski (Krakovski gozd) cerca de la frontera croata. Queda bloqueada cerca de la ciudad de Krško y es rodeada por las fuerzas eslovenas, pero se niega a rendirse, probablemente esperando refuerzos.

Mientras tanto, el mando del JNA buscaba permiso para cambiar el ritmo de sus operaciones. El Ministro de Defensa Veljko Kadijević informaba al gabinete yugoslavo que el plan inicial del JNA -una operación limitada para asegurar los pasos fronterizos de Eslovenia- había fracasado, y que era el momento de poner en marcha el plan alternativo: una invasión a gran escala y la imposición de un régimen militar en Eslovenia. Sin embargo, el gabinete federal - encabezado en aquel momento por el serbio Borislav Jović - rechaza autorizar tamaña operación. El jefe de personal del JNA, General Blagoje Adzic, estaba furioso y públicamente denunciaba a "los órganos federales [que] continuamente nos dificultan pidiendo negociaciones, mientras ellos [los eslovenos] nos están atacando con todo los medios." [2]

Día 7, 2 de julio[editar]

Los combates más fuertes del conflicto tuvieron lugar durante el 2 de julio, que fue un día desastroso para el JNA. La columna de tanques del JNA refugiada en el bosque Krakovski era atacada de forma sostenida por unidades de la TO eslovena, forzándola a rendirse. Unidades del 4º Cuerpo Blindado del JNA intentaban llegar desde Jastrebarsko en Croacia, pero eran vencidas cerca de la ciudad fronteriza de Bregana. Las unidades de TO eslovenas organizan exitosos ataques contra los pasos de frontera en Šentilj, Gornja Radgona, Fernetiči y Gorjansko, capturándolos y obligando a rendirse a las tropas del JNA. Una larga negociación entre el JNA y la defensa territorial eslovena tiene lugar durante la tarde y la noche en Dravograd, mientras las instalaciones del JNA a lo largo de la RS siguen cayendo en manos eslovenas.

A las nueve de la noche, la Presidencia eslovena anunciaba un alto el fuego unilateral. Sin embargo, era rechazado por el mando del JNA, que prometía "retomar el control" y aplastar la resistencia eslovena.

Día 8, 3 de julio[editar]

Un gran convoy blindado del JNA salía desde Belgrado a primera hora del 3 de julio, aparentemente en dirección a Eslovenia. Pero lo cierto es que nunca llegaría; según el oficial al cargo, fue a causa de averías mecánicas. No obstante, los observadores han sugerido que la razón real para este movimiento de tropas era posicionar el JNA para su ataque inminente a la región croata oriental de Eslavonia.

Las luchas continúan en Eslovenia, con una fuerza de relevo del JNA que se dirige al paso fronterizo de Gornja Radgona deteniéndose cerca de Radenci. Las fuerzas del JNA en el paso fronterizo de Kog, también son atacadas por unidades de la TO. Por la noche, el JNA aceptaba el alto el fuego y procedía a retirarse a sus acuartelamientos.

Días 9-10, 4-6 de julio[editar]

Con el alto el fuego ya en vigor, los dos bandos se retiran. Las fuerzas eslovenas tenían el control efectivo de todos los pasos fronterizos del país, y a las unidades del JNA se les permitía retirarse pacíficamente a los cuarteles y cruzar la frontera hacia Croacia.

Día 7 de julio y posteriores[editar]

La Guerra de los Diez Días estaba formalmente acabada con el acuerdo de Brioni, firmado en las croatas Islas Brioni. Los términos eran claramente favorables a Eslovenia; se aceptaba una moratoria de tres meses sobre la independencia eslovena - que en términos prácticos tenía poco impacto real - y la policía eslovena y nuevas fuerzas armadas eslovenas eran reconocidas como soberanas en su territorio.

Se aceptaba que todas las unidades militares yugoslavas saldrían de Eslovenia, fijando con el gobierno yugoslavo un plazo hasta finales de octubre para completar el proceso. El gobierno esloveno insistía en que la retirada tendría que continuar en sus términos; no se permitió al JNA retomar mucho de su armamento pesado y equipamiento, que más tarde fue desplegado localmente o vendido a otras repúblicas yugoslavas. La retirada empezó aproximadamente diez días más tarde y se completaba cerca del 26 de octubre.

Bajas[editar]

A causa de la corta duración y baja intensidad de la guerra, las víctimas fueron pocas. Según estimaciones eslovenas, el JNA sufrió 44 bajas y 146 heridos, mientras que los eslovenos tuvieron 18 fallecidos y 182 heridos. Doce extranjeros murieron en el conflicto, principalmente periodistas y camioneros de Bulgaria que se habían cruzado en la línea de fuego. 4.692 soldados del JNA y 252 policías federales eran capturados por los eslovenos. Según evaluaciones de posguerra del JNA, sus pérdidas materiales equivalían a 31 tanques, 22 transportes blindados de personal, 6 helicópteros, 6.787 armas de infantería, 87 piezas de artillería y 124 armas de defensa aéreas estropeadas, destruidas o confiscadas. El daño material era bastante ligero a causa de la corta duración de la guerra.

Acusaciones de crímenes de guerra[editar]

El incidente Holmec[editar]

El paso fronterizo de Holmec fue escenario de un presunto crimen de guerra cometido por fuerzas de la TO eslovena, filmado por la emisora de radiodifusión pública austríaca ORF. Las secuencias de vídeo muestran soldados del JNA que están de pie y caminan lentamente con las manos alzadas, sosteniendo una sábana blanca en un intento aparente de rendirse en grupo. Momentos más tarde, se oyen disparos y los soldados caen al suelo. Ni el origen del fuego ni su efecto exacto resultan claramente visibles en la secuencia de vídeo. Los oficiales eslovenos mantienen que los soldados del JNA saltaron para cubrirse y no fueron tocados, y que la cuestión se había investigado minuciosamente hace años. Sin embargo, el incidente hizo estallar un debate público renovado después de que las secuencias se mostraran en la emisora de TV serbia B92 en 2006, con muchos afirmando que se disparaba y mataba a los soldados por parte de las tropas TO y que los eslovenos estaban intentando tapar el asunto. [3] [4] [5] El destino de los soldados del Ejército Federal Yugoslavo identificados en las imágenes fue seguido, y se informó que todos estaban vivos 15 años después del conflicto.

Aspectos estratégicos de la guerra[editar]

Las acciones de las fuerzas eslovenas eran, en gran parte, mandadas por una estrategia militar ideada algunos meses antes y estaban estrechamente integradas con un plan de gestión de medios de comunicación igualmente detallado. Un centro de medios de comunicación internacional se estableció antes del brote del conflicto, con Jelko Kacin designado para actuar como ministro de información e imagen pública eslovena. El gobierno esloveno, con grandes resultados, presentaba el conflicto como un caso de "David contra Goliat", una lucha entre una democracia emergente y un estado comunista autoritario, y las columnas de tanques yugoslavos inevitablemente traían el recuerdo de las protestas de la Plaza de Tian'anmen de 1989 sólo dos años antes. Se ganaba una solidaridad internacional considerable y una cobertura de medios de comunicación favorable a la causa eslovena.

Los eslovenos tenían la ventaja de una moral superior, comparada con sus adversarios en el ejército yugoslavo. Parece que muchos de los soldados no se daban cuenta de que estaban participando en un enfrentamiento real, más que en un ejercicio, hasta que eran atacados en una operación militar real. El cuerpo de oficiales del ejército yugoslavo estaba dominado por serbios y montenegrinos, en muchos casos ideológicamente comprometidos con la unión yugoslava, pero los soldados rasos eran reclutas, que no tenían ningún interés en la lucha en Eslovenia. En 1990, de los soldados del 5º Distrito Militar destinado en Eslovenia, un 30% eran kosovares (étnicamente albaneses), un 20% croatas, un 10% bosnios musulmanes, de un 15 a un 20% de serbios y montenegrinos y un 8% eslovenos.[6] La estrategia eslovena dependía de un cierto número de jugadas arriesgadas. Sabían que no podría haber resistido al JNA mucho tiempo si el ejército federal hubiera llevado la acción, pero sus líderes habían desanimado al mando del JNA de arriesgarse a tener muchas víctimas civiles. En el campo diplomático, el gobierno esloveno había apostado a que la comunidad internacional intervendría para presionar a Yugoslavia a desistir, una suposición en la cual acertaron. Los eslovenos eran también muy conscientes de que el gobierno serbio de Slobodan Milošević no se preocupaba por la independencia eslovena, dada la ausencia de una minoría serbia significativa en el país. El 30 de junio el Ministro de Defensa General Kadijevi sugería un ataque masivo contra Eslovenia a la presidencia federal yugoslava, para descomponer la inesperadamente fuerte resistencia eslovena. Pero el representante serbio, Borisav Jović, impresionó al establecimiento militar declarando que Serbia no apoyaría más acciones militares contra Eslovenia.[7] Serbia estaba en este punto más preocupada por la situación en Croacia. Incluso antes de que la guerra con Eslovenia hubiera acabado, las tropas del JNA ya se estaban recolocando para la inminente Guerra Croata de Independencia.

Consecuencias de la guerra[editar]

La Guerra de los Diez Días tuvo consecuencias importantes para todos sus participantes.

Para Eslovenia, la guerra marcó la ruptura decisiva con Yugoslavia, pues fue oficialmente reconocida por todos los estados miembros de la Comunidad Europea el 15 de enero de 1992, y se incorporó a las Naciones Unidas el 22 de mayo, junto con otros estados de la ex Yugoslavia. Con Croacia como escudo ante Serbia, el país pudo mantener su independencia y seguir siendo el más estable y próspero de las repúblicas ex yugoslavas, llegando a adherirse a la Unión Europea el 1 de mayo de 2004.

La guerra condujo a una serie de cambios esenciales en el lado yugoslavo. El JNA rápidamente perdió a todo su personal esloveno y croata, convirtiéndose, casi totalmente, en serbio y montenegrino. Su pobre actuación en Eslovenia y más tarde en Croacia desacreditó a Kadijević, quien fue reubicado como ministro de defensa en enero de 1992, y a Adžić, quien fue forzado a una jubilación médica. La idea de conservar una Yugoslavia unida se abandonó y se reemplazó por la concepción de Milosevic, que propugnaba la idea de "todos los serbios en un estado" (generalmente conocida como la "Gran Serbia").

Aunque Croacia no estuvo directamente implicada en la guerra, su territorio sirvió como base para las incursiones del JNA en Eslovenia. El papel del gobierno croata resultó controvertido, pues muchos eslovenos consideraban que debería haber intentado por lo menos obstruir el esfuerzo de guerra serbio. Su expresión pública de neutralidad en el conflicto [cita requerida] decepcionó a muchos eslovenos, pues consideraron que se trató de una traición, lo cual dejó un grado de recelo entre los dos países que contribuiría a unas relaciones tensas entre sus gobiernos ya independientes.[cita requerida]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. a b Uppsala conflict data expansion. Non-state actor information. Codebook pp. 320.
  2. Citado en Campos de batalla Balcánicos, pág. 64
  3. "Oficial serbio acusa tropas eslovenas de crímenes de guerra", 4-8-2006 Informe de Prensa Asociado
  4. "Eslovenia niega las reclamaciones serbias de crímenes de guerra" 4-6-2006 Informe Slovenian News Agency STA
  5. "Jansa Protests en Kostunica sobre Declaraciones en Holmec" 4-6-2006 Informe de Agencia de Noticias BETA
  6. Meier, Viktor. Yugoslavia - Una Historia de su defunción. Routledge, Londres, 1999
  7. Vasi, Milos. "El ejército yugoslavo y los ejércitos postyugoslavos" en Yugoslavia y después - Un estudio de la fragmentación, desaparición y renacimiento, ed. David A. Dyker & Ivan Vejvoda. Longman, Londres, 1996

Fuentes[editar]

  • Allcock, John B. et al. 'Conflicto en la antigua Yugoslavia. ABC-CLIO, Denver, 1998.
  • Gow, James & Carmichael, Cathie. Eslovenia y los eslovenos. C. Hurst, Londres, 1999.
  • Gow, James. El Proyecto Serbio y sus Adversarios. C. Hurst, Londres 2003.
  • Las guerras en Croacia y Bosnia-Herzegovina, 1991-1995, ed. Branka Magas i Ivo Žanić. Frank Cass, Londres 2001.
  • Svajncer, Brigadier Janez J. "Guerra en Eslovenia 1991", Slovenska vojska, mayo de 2001.