Guerra de los Chuanes

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Guerra de los chuanes
DéfenseRochefort-en-terre2.jpg
Batalla de Rochefort-en-terre, 1793.
Fecha 17921804, 1815
Lugar Bretaña, Maine, Normandía
Resultado Victoria republicana
Beligerantes
Bandera de Francia República francesa Flag of Royalist France.svg Chuanes
Drapeau armée vendéenne 2.jpg Vandeanos
Flag of Royalist France.svg Emigrés (emigrados)
Union flag 1606 (Kings Colors).svg Reino de Gran Bretaña
Comandantes
Jean-Baptiste de Canclaux
Jean Antoine Rossignol
Jean-Baptiste Kléber
Lazare Hoche
Aubert du Bayet
Gabriel d'Hédouville
Guillaume Brune
Jean-Michel Beysser
Pierre Quantin
Jean Humbert
Louis Chérin
Louis Chabot
Olivier Harty
Claude Ursule Gency
Armand Tuffin de La Rouërie
Joseph de Puisaye
Georges Cadoudal
Marie Paul de Scépeaux
Louis de Frotté
Louis de Bourmont
Godet de Châtillon
Aimé Picquet du Boisguy
Sébastien de Silz
Vincent de Tinténiac
Louis d'Andigné
Pierre-Mathurin Mercier
Amateur de Boishardy
Comte Louis de Rosmorduc
Pierre Guillemot
Guillaume Le Gris-Duval
Jean Chouan
Fuerzas en combate
Ejército de las costas de Brest:

1794: 38 000 hombres

Ejército de las costas de Cherburgo:
1794: 22 000 hombres

Ejército del Oeste:
1794: 75 000 hombres
1795: 68 000 hombres
1799: 45 000 hombres


1800: 75 000 hombres
17951800: 55 000 hombres aprox.
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La guerra de los Chuanes (o Chuanería) fue un levantamiento contrarrevolucionario que afectó a las zonas rurales de algunas regiones del oeste de Francia, como Bretaña y el condado de Maine, durante la Primera República, a lo largo de tres fases, entre la primavera de 1794 y 1800.[1]

Orígenes[editar]

En marzo de 1793, el Oeste de Francia se vio afectado por múltiples revueltas campesinas, debido al malestar originado por las exigencias de la administración, y azuzadas por una parte de la iglesia, nobles, campesinos y burgueses, que pretendían desacreditar a los sacerdotes constitucionales, por los nuevos impuestos y por la leva obligatoria de tropas que decreta la Convención Nacional el 24 de febrero de 1793. Reprimidas por el ejército, estos disturbios fueron un claro precedente de la revuelta de los chuanes.[2]

A partir de 1791, el rechazo ante la constitución civil del clero llevó a los campesinos de los alrededores de Vannes a levantarse en armas en defensa del obispo contra los patriotas de Lorient, que pretendían obligarle a prestar juramento. Más tarde, cerca de Quimper, un juez de paz incitó a varias parroquias contra las administraciones locales en nombre del rey.[3]

Durante el verano de 1792, se produjeron incidentes en los distritos de Carhaix (Finistère), Lannion, Pontrieux (Côtes-d'Armor), Craon, Château-Gontier y Laval (Mayenne), donde los campesinos se oponían a la leva de voluntarios. En Saint-Ouen-des-Toits, en el distrito de Laval, Jean Cottereau, llamado Jean Chuan se puso a la cabeza de los insurrectos. Al verse perseguido por la justicia, trató de huir a Inglaterra en marzo de 1793 pero no lo consiguió. Fue reconocido por la administración junto a su hermano como cabecilla de la conspiración.[4]

En marzo de 1793, algunos jóvenes que rechazaban el sorteo militar se unieron a ellos. A partir del 9 de marzo, estallaron disturbios en Mayenne, Léon, Morbihan, Ille-et-Vilaine, Loire-Inférieure, Vandea y Maine-et-Loire. Entre el 11 y el 20 de marzo, dos tercios de las tierras del Oeste se vieron afectadas.[1] En ese momento no se trataba ya de una simple revuelta. Bandas de campesinos atacaban a los patriotas de sus localidades, desarmándolos y robándoles, invadiendo luego la capital del distrito para liberar posibles prisioneros y destruir las listas destinadas al sorteo de efectivos, produciéndose a veces auténticas masacres.

Contrariamente a lo que sucede en Vandea, en donde los iniciales éxitos de los rebeldes permiten que se constituya una zona rebelde y un ejército, el Ejército del Norte del Loira reprimió estas rebeliones. A partir del 25 de marzo, acudieron refuerzos desde Normandía e Île-de-France.

Historia[editar]

En octubre de 1793, el Ejército Católico y Real procedente de Vandea cruza el Loira (hecho conocido como el giro de la Galerna) y reaviva la revuelta de los chuanes. Bandas formadas por centenares de campesinos se unen a los contrarrevolucionarios que se dirigen al norte.[5] Por su parte, Jean Chouan se une a ellos en Laval el 20 de octubre de 1793. Participó en el giro de la Galerna hasta la sangrienta batalla de Le Mans, el 13 de diciembre de 1793. Sus hombres forman un cuerpo separado y sólo reconocen la autoridad de Jean Chouan. En Le Mans las tropas de Chouan se ven diezmadas.

En noviembre y diciembre, los administradores de Fougères y Vitré utilizan un nuevo término para referirse a las bandas de insurrectos en sus informes: el término «chuan» va sustituyendo a «bandido».[1]

Tras el frustrado asedio de Granville, estos campesinos dejan el ejército realista y se y se refugian en los bosques;[1] Jean Chouan se retira al bosque de Misedon.[6]

Tras las matanzas de Le Mans y Savenay, los vandeanos se unen a ellos. Nobles que ya habían participado en marzo de 1793 o de regreso encabezan entonces esas bandas, es el caso del conde de Puisaye, antiguo jefe del Ejército Federalista de Normandía, refugiado en el bosque de Pertre, tras la Batalla de Brécourt, cerca de Pacy-sur-Eure, en julio, y que trata de imponerse como generalísimo de los rebeldes.[1]

Se desarrolla una nueva forma de revuelta, que justifica el cambio de vocabulario. Tras el fracaso del giro de la Galerna, las bandas de rebeldes, menos numerosas que en marzo de 1793, pero mejor armadas, no cruzan nunca los límites del cantón; atacan a patriotas aislados, a pequeños destacamentos militares o vehículos públicos, sobre todo de noche, obligando por el terror a los patriotas a dejar el campo, y a refugiarse en las ciudades.[1] Al norte del Loira, la Chuanería adopta la forma de una guerrilla muy dispersa, a menudo difícil de diferenciar del bandolerismo.

Hay que distinguir tres fases.

Primera fase[editar]

Desde la primavera de 1794 hasta la de 1795, algunas bandas, mandadas por plebeyos, con frecuencia de origen modesto, pelean de modo local, sembrando el terror entre la población por medio de asesinatos. En cambio, las ciudades quedan fuera de su alcance, y no tienen fuerza alguna ante los batallones del ejército. A partir de noviembre de 1794, la Convención desarrolla una política conciliadora, favoreciendo las negociaciones. Mientras Puisaye está en Londres, negociando un desembarco, Desoteux, llamado Cormatin, su lugarteniente, se auto-otorga plenos poderes y negocia en abril de 1795 el tratado de paz de la Mabilais, en lo que es seguido por unos pocos jefes locales.[1] Sólo 21 de los 121 jefes chuanes presentes firman dicho tratado.[7]

Emblema chuan.

Segunda fase[editar]

El desembarco de los emigrados en Quiberon, el 17 de junio de 1795, rompe toda esperanza de paz. La guerrilla se reanuda tras el fracaso de la expedición anglo-realista, nuevamente en un marco local. Esta dispersión permite a los generales republicanos Canclaux y Hoche reducir las diferentes zonas de resistencia. Scépeaux depone las armas en abril de 1796, seguido por Puisaye, Cadoudal y Guillemot. Esta derrota permite a los realistas moderados hacer prevalecer su estrategia: conquistar el poder mediante las elecciones.[1]

Tercera fase[editar]

El golpe de Estado del 18 de fructidor del año V (4 de septiembre de 1797) anula los resultados de las elecciones en 49 departamentos (especialmente en el Oeste), y se vuelve a perseguir a los clérigos refractarios. Se reanuda la chuanería, que ya se extiende también a Normandía, hasta Eure-et-Loir, antes de estabilizarse.[1] Bandas de falsos chuanes recorrerán entonces el Oeste del país.

En 1799, las derrotas militares de la República, que conducen a nuevas levas de efectivos y a la votación de ley de rehenes, incitan a los jefes chuanes a relanzar la revuelta. Bandas dirigidas por nobles se reagrupan en divisiones y ocupan durante un breve lapso las ciudades de Nantes, Le Mans, Saint-Brieuc, Redon y La Roche-Bernard: las puertas de las prisiones se abren y se destruyen documentos públicos antes de que los rebeldes se retiren en octubre.[1] Así, el conde de Bourmont se apodera de Le Mans, el 14 de octubre.

Tras el golpe de Estado del 18 de brumario, Bonaparte inicia una política pacificadora en la que aúna por una parte la libertad religiosa y la suspensión de las levas a cambio de la inmediata sumisión de los rebeldes, y por otra, la ejecución de los jefes más reclacitrantes.[1] El 12 de diciembre de 1799 se firma el tratado de Pouancé. A éste seguirá el 28 de diciembre una proclamación de los cónsules de la República a los habitantes del Oeste y que marca el final de la gran Chuanería.

A continuación, el Concordato de 1801 y el regreso de los clérigos refractarios permiten distanciar a la población, harta de la guerra, de los realistas hasta 1815.[1]

Los jefes chuanes[editar]

Los principales cabecillas de la rebelión fueron Georges Cadoudal y su hermano Julien, Jean Cottereau, llamado Jean Chuan, Pierre Guillemot, llamado el rey de Bignan, Joseph de Puisaye, Louis-Charles de Sol de Grisolles, Auguste y Sébastien de La Haye de Silz, Jean-Louis Treton, llamado Jambe d'Argent, Tristan-Lhermitte, Taillefer, Coquereau, Aimé du Boisguy, Boishardy, el conde Louis de Rosmorduc, Pierre-Mathurin Mercier la Vendée, Bonfils de Saint Loup.

En Bretaña, los chuanes están comandados por nobles (el caballero de Boishardy, el conde Louis de Rosmorduc, los hermanos Picquet de Boisguy) o plebeyos (los hermanos Cadoudal). En la Baja Normandía, el conde Louis de Frotté desempeña un papel preponderante, y uno de sus lugartenientes en el Bas-Maine es Guillaume Le Métayer llamado Rochambeau.

Pero la nobleza no desempeña un papel tan importante como en la revuelta de la Vandea al menos en lo relativo al mando militar. Además, no hay ejército, sino pequeñas bandas casi imposibles de dominar. Los cabecillas chuanes son sobre todo campesinos.

A diferencia de lo que sucedía en la Guerra de la Vandea, la chuanería no contaba con un territorio, las ciudades y algunos pueblos habían quedado en manos de los republicanos, mientras en algunos se daba paso a una revuelta abierta o larvada. A pesar de esto, hubo una «pequeña Vandea» en el Bas Maine en 1793, controlada por el príncipe de Talmont. La chuanería resultó difícil de reducir, al no diezmarse sus efectivos en grandes batallas como en la Guerra de la Vandea, al ser sus jefes numerosos y sus efectivos débiles y dispersos.

Causas[editar]

Chuan bretón.

En 1791, el Oeste, con la Vandea y Bretaña, constituye una zona de resistencia a la constitución civil del clero y al juramento, con un clero muy ampliamente refractario. Más que por motivos religiosos, el origen de esta resistencia está en la sociología y en la mentalidad colectiva de la población, cuyas tradicionales solidaridades se ven comprometidas por la Revolución.[8]

La insurrección de la primavera de 1793, en el conjunto del Oeste (en Bretaña y la Vandea), se explica, por su parte, por el rechazo ante los sorteos de efectivos en las poblaciones, tanto más cuanto que los patriotas influyentes están exentos o pueden pagar un sustituto. El rechazo es generalizado en el conjunto de la región.[9]

Más allá de la cuestión religiosa y de la hostilidad del pueblo ante las levas militares, los cambios y la puesta en cuestión de los principios propios de las comunidades campesinas justifican estas tensiones, tanto más cuanto que las relaciones entre los campesinos y las élites, noble y burguesa, donde la oposición era mayor o menor, pero permanente a finales del siglo XVIII entre ciudades y campo. Ya presente en los tiempos de la Liga Católica, la fractura entre las zonas favorables a los Blancos (realistas) y a los Azules (republicanos) seguirá vigente en el mapa electoral hasta finales del siglo XX. Hay que añadir también que en Bretaña intervienen las transformaciones institucionales que eliminaban los privilegios provinciales. La consigna de los chuanes en Bretaña fue «Doue ha mem bro» («Dios y mi país») y no «Dieu et mon roy» («Dios y mi rey») como entre los rebeldes de la Vandea.

Ante la simultaneidad de los alzamientos y la similitud de los comportamientos en el Oeste, los contemporáneos creyeron ver la evidencia de una conspiración, y veían la mano del marqués de la Rouërie con la Asociación bretona. Sin embargo, ese sincronismo se puede explicar por la decisión de la Convención de imponer un calendario de operaciones de leva.[1]

Asociación bretona[editar]

En 1791, el marqués de la Rouërie, crea, con el apoyo del conde de Artois, una organización clandestina, la Asociación bretona, que reúne por diócesis a los seguidores de «la autoridad legítima del Rey y de la conservación de las propiedades». Su objetivo es ganar los cuarteles, destacamentos y Guardia Nacional en las principales ciudades de Bretaña.[10]

Sin embargo, las reuniones de nobles en el castillo de La Rouërie y la falta de discreción de los agentes reclutadores alertan a las autoridades. El 31 de mayo de 1792, el directorio del departamento de Ille-et-Vilaine envía un destacamento de dragones a registrar el castillo y los alrededores, y el 6 de julio, emite contra el marqués ys sus cómplices una orden de detención. Se producen arrestos en Lorient, La Roche-Bernard y Rennes.

El 2 de septiembre de 1792, Valentin Chevetel llamado Latouche se rinde en París, a la vez que denuncia la conspiración a Danton. Tras la muerte del marqués de la Rouërie en el castillo de la Guyomarais, el 30 de enero de 1793, Cheftel se hace con las listas de seguidores y cotizantes, lo que permite la detención de muchos de los cómplices. En su informe del 4 de octubre de 1793 ante la Convención, Basire atribuye a esta conspiración el levantamiento del Oeste en marzo de 1793. De hecho, la Asociación bretona no se apoyaba en absoluto en los campesinos, sino que contaba con la adhesión de los regimientos de las ciudades y de la Guardia nacional. Por esta razón no puede ser considerada artífice de la Chuanería, a pesar de ser parcialmente precursora de ésta.[10]

Bibliografía[editar]

  • Abbé Jean-François Paulouin, La Chouannerie du Maine et Pays adjacents. 1793-1799-1815-1832. Avec la Biographie de plus de 120 Officiers., Monnoyer, Le Mans, 1875.
  • Jean Morvan', Les Chouans de la Mayenne. 1792–1796, Lévy, París, 1900.
  • Abbé Almire Belin (dir.), La Révolution dans le Maine. Revue bimestrielle, Imprimerie Benderitter puis M. Vilaire, Le Mans, 1925–1937.
  • Marc Valin, Chouans de la Mayenne, Éditions Siloé, Laval, 1985.
  • Jean Barreau, La chouannerie mayennaise sous la Convention et le Directoire, Imp. Martin, Le Mans, 1988.
  • Anne Bernet, Les Grandes Heures de la chouannerie, Perrin, 1993.
  • Roger Dupuy, Les Chouans, Hachette Littérature, 1997.
  • Anne Bernet, Histoire générale de la chouannerie, Perrin, 2000.
  • Jean Lepart, « Histoire de la Chouannerie dans la Sarthe », en Revue Historique et Archéologique du Maine, Le Mans, tomo CLIII, pp. 13-64, 2002 y tomo CLV, pp. 65-120, 2004.
  • Hubert La Marle, Dictionnaire des Chouans de la Mayenne, Éditions régionales de l'Ouest, Mayenne, 2005.

Obras de ficción[editar]

Notas y referencias[editar]

  1. a b c d e f g h i j k l m Albert Soboul (dir.), Dictionnaire historique de la Révolution française, Quadrige/PUF, 1989, p. 217 y ss., voz «Chouans/Chouannerie», por Roger Dupuy.
  2. Ibídem, p. 217.
  3. Ibídem, p. 218.
  4. «Están encabezados», escribe el procurador síndico de Ernée, el 28 de abril de 1793, «por dos hombres de nombre Cottereau, llamado Chuan. Hemos prometido recompensa a quien los detenga, pero hay que ser precavidos ya que estos dos individuos son muy bravos y resueltos. Si por vuestra parte pudierais actuar, prestarías un gran servicio a la cosa pública».
  5. Soboul, op. cit., p. 218.
  6. Un golpe de mano para liberar a Antoine-Philippe de La Trémoïlle, príncipe de Talmont, en el camino entre Vitré y Laval, fracasa debido a que nadie es capaz de leer el oficio en el que se da cuenta de que el itinerario de la escolta variaba. Pero el avituallamiento es difícil en una zona infestada de tropas republicanas. Se une a Jambe d'Argent y Moulins para atacar los puestos que rodean el bosque de Misedon, empezando por el de Saint-Ouen-des-Toits, que cae el 20 de abril de 1794. Jean Chuan muere el 28 de julio de 1794.
  7. Véase «Algunas fechas de la historia en Francia, en Bretaña, en Finisterre y en Roscoff» y la introducción de Reynald Secher al cómic Chouannerie, 1789-1815, Fleurus, 1989. Cadoudal, fugado de Brest, rechaza este tratado de paz.
  8. Michel Vovelle, La Chute de la monarchie, 1787-1792, tomo 1 de la Nouvelle histoire de la France contemporaine, Le Seuil, colección Points, 1972, reed. 1999, pp. 270–273.
  9. Roger Dupuy, La République jacobine. Terreur, guerre et gouvernement révolutionnaire, 1792-1794, tomo 2 de la Nouvelle histoire de la France contemporaine, Le Seuil, colección Points, 2005, pp. 106–112.
  10. a b Albert Soboul (dir.), Dictionnaire historique de la Révolution française, Quadrige/PUF, 1989, voz «La Rouërie, Armand Charles Tuffin, marquis de», por Roger Dupuy, pp. 649–650.

Enlaces externos[editar]