Guerra de la Liga de Cognac

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Guerra de la Liga de Cognac
las guerras Italianas
Emperor charles v.png
Carlos I y V, Rey de España y Sacro Emperador Romano, vencedor de la contienda.
Fecha 15271530
Lugar Italia
Resultado Victoria decisiva de los Habsburgo
Beligerantes
Pavillon royal de la France.svg Reino de Francia
Flag of Most Serene Republic of Venice.svg República de Venecia
Flag of England.svg Reino de Inglaterra
CoA Pontifical States 02.svg Estados Pontificios
Flag of the Duchy of Milan (1450).svg Ducado de Milán
Coat of arms of Medici.svg República de Florencia
Comandantes
Carlos III de Borbón †,
Georg Frundsberg,
Filiberto de Chalon †
Odet de Cominges,
Francesco Ferruccio †,
Giovanni de Médicis †,
Francisco de Borbón,
Malatesta Baglioni
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La Guerra de la Liga de Cognac (15261530) se libró entre los dominios Habsburgos de Carlos V —principalmente España y el Sacro Imperio Romano Germánico— y la Liga de Cognac, una alianza que incluía Francia, el Papa Clemente VII, la República de Venecia, Inglaterra, el Ducado de Milán y Florencia.

Preludio[editar]

El Papa Clemente VII.

Alarmado por el poder alcanzado por el emperador Carlos V en Italia tras derrotar a los franceses en la Guerra Italiana de 1521-1526, se constituyó en mayo de 1526[1] una liga antiimperial, la Liga de Cognac, con el fin de restaurar el equilibrio de poder en Italia contrarrestando el poder del emperador.[2] Formaban parte de la Liga de Cognac el papado, Venecia, Florencia, Milán, y el rey francés, quien denunció el tratado de Madrid de 1526. Enrique VIII de Inglaterra, frustrado en su deseo de tener un tratado firmado en Inglaterra, rechazó unirse.[3]

Movimientos iniciales (1526)[editar]

La guerra se hizo inminente y un mes después de constituirse, las tropas de la Liga entraban en Lodi.[4] Pero las tropas imperiales marcharon hacia Lombardía y pronto forzaron al duque de Milán a capitular y a abandonar Milán en julio de 1526.[5] [6] Mientras tanto, la familia Colonna, con ayuda del virrey de Nápoles, organizó un ataque en Roma, derrotando a las fuerzas papales y tomando brevemente el control de la ciudad, saqueando el palacio papal y algunas casas de cardenales[7] [8]

Saco de Roma (1527)[editar]

El Saco de Roma, por Martin van Heemskerck (1527).

Las vacilaciones del Papa[5] inutilizaron el progreso de la Liga, ya que el cauteloso ejército papal y veneciano esperaba a las tropas francesas, lo que permitió nuevos refuerzos imperiales, aunque Francisco I logró atraer a Enrique VIII de Inglaterra en el Tratado de Westminster en abril de 1527.

Carlos V reunió una fuerza de lansquenetes bajo el mando de Georg Frundsberg y un ejército española las órdenes de Carlos de Borbón. Las dos fuerzas se unieron en Piacenza y avanzaron hacia Roma. Ante la ausencia de dinero y equipamiento, el condestable de Borbón dirigió al ejército imperial a Roma; Francesco Guicciardini, al mando del ejército papal, no pudo resistirles,[9] y el 6 de mayo de 1527, cuando murió el condestable de Borbón, su ejército mal pagado atacó y saqueó la ciudad, manteniendo al Papa cautivo.

Aprovechando la situación del Papa, los florentinos expulsaron a los Médici y restauraron la república.

Nápoles y Génova (1527–1528)[editar]

El saqueo de Roma, y la consiguiente eliminación de Clemente VII de cualquier papel real en la guerra, provocó una acción frenética en los franceses. Enrique VIII y Francisco pactaron en agosto en Amiens la liberación del Papa.

Un ejército francés entró en Italia en agosto hacia Lombardía, al mando de Odet de Foix y de Pedro Navarro a Génova —donde Andrea Doria se unió rápidamente a los franceses y se hizo con la mayoría de la flota genovesa— yendo hacia Nápoles para llevar a cabo un asedio.[10] Así que, a pesar del éxito alcanzado, dejó inconclusa la situación en Lombardía y se dirigió a Roma contando con el apoyo del marqués de Mantua, el de la nueva república de Florencia, así como del duque de Ferrara, quien recuperó los territorios de Módena y Reggio.[11] [12] El Papa escapó de su cautiverio en diciembre de 1527 ante la proximidad de las tropas francesas.

El ejército imperial acantonado en Roma emprendió camino al sur seguido por el francés, que puso sitio a Nápoles. Doria, que ocupaba la bahía de Nápoles, sin embargo, pronto abandonó a los franceses en favor de Carlos. El asedio se desplomó porque la peste estalló en el bando francés, matando la mayoría del ejército junto con Foix y Navarro. La capitulación del ejército francés se produjo en agosto de 1528 en Aversa.[13]

La ofensiva de Andrea Doria en Génova (donde pronto rompió el bloqueo de la ciudad y forzó la rendición de los franceses en Savona), junto con la derrota decisiva de una fuerza de ayuda francesa bajo el Duque de Saint Pol en la Batalla de Landriano,[5] en junio de 1529 del segundo ejército francés en campaña en Lombardía puso fin a las esperanzas de Francisco I de recuperar su posición en Italia.[14] [15]

Paz de Cambrai (1529)[editar]

Luisa de Saboya.

La paz ahora era buscada por ambos bandos,[16] Carlos V, con problemas financieros, la extensión de la Reforma en Alemania y la amenaza turca sobre Hungría y Austria, pactó el 29 junio de 1529 el tratado de Barcelona[17] sacando al Papa de la liga de Cognac, comprometiendo la restauración de Sforza en Milán y Médici en Florencia, restitución de Rávena, Cervia, Módena y Reggio al Papa, así como la investidura del reino de Napóles y la coronación imperial de Carlos.

Después de la derrota de sus ejércitos, Francisco I buscó la paz con Carlos V. Las negociaciones comenzaron en julio de 1529 en la ciudad fronteriza de Cambrai; fueron llevadas principalmente entre la madre de Francisco, Luisa de Saboya, por los franceses y su cuñada, Margarita de Austria por su sobrino el Emperador (conociéndose como la Paix des Dames). La paz con Francia llegó el 3 de agosto de 1529 en Cambrai. Los términos finales reflejaban en gran parte los del tratado de Madrid de hacía tres años; Francisco I renunciaba a sus derechos sobre Artois, Flandes y Tournai, y fue obligado a pagar un rescate de dos millones de escudos de oro para que fueran liberados sus hijos.[18] Francisco I también renunciaba a sus reclamaciones en Italia y abandonaba a sus aliados italianos:[19] Venecia, Florencia, Alfonso de Este y Francisco Sforza.[20]

Notas[editar]

  1. Erasmus, Desiderius; Dalzell, Alexander (2003). The Correspondence of Erasmus: Letters 1658 to 1801. University of Toronto Press. p.385. ISBN 9780802048318.
  2. Brucker, Gene A. (1969). Renaissance Florence. University of California Press. p.276. ISBN 9780520046955.
  3. Guicciardini, Storia d'Italia, 369.
  4. Knecht, R.J. (1996). Renaissance Warrior and Patron: The Reign of Francis I. Cambridge University Press. p.256. ISBN 9780521578851.
  5. a b c Knecht, R.J. (1984). Francis I. Cambridge University Press, p.211. ISBN 9780521278874.
  6. Blockmans, Emperor Charles V, 60.
  7. [1]
  8. Guicciardini, Storia d'Italia, 372–375.
  9. Guicciardini, Storia d'Italia, 376.
  10. Blockmans, Emperor Charles V, 61.
  11. Connell, William J. (2002). Society and individual in Renaissance Florence. University of California Press. p.420. ISBN 9780520232549.
  12. Knecht, R.J. (1996). Renaissance Warrior and Patron: The Reign of Francis I. Cambridge University Press. p.274. ISBN 9780521578851.
  13. Gallenga, Antonio Carlo Napoleone (1855). History of Piedmont 2. Chapman and Hall. p. 303. 
  14. Hassall, Arthur (2009). France Mediaeval and Modern a History. BiblioLife. p.105. ISBN 9781113198198.
  15. Blockmans, Emperor Charles V, 63.
  16. Gebhardt, Victor (1863). Historia general de España y de sus Indias:.... 5. Librería espanola, p.82.
  17. Prothero, G.W. et al. (1903). Cambridge modern history. 13. Cambridge University Press. p.25.
  18. Blockmans, Emperor Charles V, 68; Hackett, Francis the First, 356.
  19. de Cadenas y Vicent, Vicente (1985). Doble coronación de Carlos V en Bolonia, 22-24/II/1530. Ediciones Hidalguía. p.57. ISBN 9788400060497.
  20. Knecht, R.J. (1984). Francis I. Cambridge University Press, p.219. ISBN 9780521278874.