Guerra de Independencia de Mozambique

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Guerra de Independencia de Mozambique
Guerra colonial portuguesa y Guerra Fría
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Helicóptero Alouette III del ejército portugués en Mozambique
Fecha 25 de septiembre de 1964-8 de septiembre de 1974 (alto al fuego)
Lugar Mozambique
Causas Auge de movimientos independentistas en colonias de la región y malestar de los mozambiqueños con el gobierno de la metrópoli.
Resultado Independencia de Mozambique (25 de junio de 1975)
Beligerantes
Flag of Mozambique.svg Frente de Liberación de Mozambique
Coremo (1960-1972)[1]
Flag of Portugal.svg Portugal
Comandantes
Flag of Mozambique.svg E. Modlane (1962-1969)
Flag of Mozambique.svg F. Magaia (1964-1966)
Flag of Mozambique.svg S. Machel (1969-1975)
P. Gumane (Coremo)[1]
Flag of Portugal.svg António dos Santos (1964-1969)
Flag of Portugal.svg Kaúlza de Arriaga (1969-1974)
Fuerzas en combate
Flag of Mozambique.svg 7.000-15.000 aprox. (1970)[2] [3] [4] Bandera de Portugal 50.000-60.000 (17 de mayo de 1970)[4] [5]
Bajas
Frelimo: 10.000 combatientes muertos[6]
Cíviles: ~50.000 muertos.[6]
Portugal: 3.500 soldados muertos.[6]

La Guerra de Independencia de Mozambique (conocida por la historiografía portuguesa como Luta Armada de Libertação Nacional) fue un conflicto armado entre las fuerzas guerrilleras del Frente de Liberación de Mozambique, conocido como Frelimo (Frente de Libertação de Moçambique en portugués), y Portugal. La guerra comenzó oficialmente el 25 de septiembre de 1964, y terminó con un alto el fuego el 8 de septiembre de 1974, del que resultó una independencia negociada en 1975 tras los acuerdos de Lusaka.

Las guerras que Portugal sostuvo contra guerrillas independentistas en sus territorios africanos empezaron en 1961 en Angola. En una serie de ataques sorpresa, los rebeldes mataron a granjeros portugueses y sus familias, incluyendo a las mujeres, niños y los trabajadores negros, en remotas plantaciones angoleñas.[7] En Mozambique, el conflicto estalló en 1964 y como resultado del malestar y la frustración existente entre gran parte de la población indígena de Mozambique, que percibía al gobierno colonial extranjero como un modo de explotación y maltrato que sólo servía a los intereses económicos portugueses en la región. También había una buena parte de la población mozambiqueña que estaba resentida contra las políticas portuguesas para con los nativos, que llevó a una discriminación, dificultando su tradicional estilo de vida y limitándoles el acceso al sistema educativo y a determinados puestos de trabajo cualificado. Tras la Segunda Guerra Mundial, se extendieron con éxito por toda África una serie de movimientos que defendían la autodeterminación. Muchos mozambiqueños se convirtieron progresivamente en independentistas, incrementándose su frustración debido a la continua sumisión frente a un gobierno extranjero. Por otro lado, muchos enculturados que se habían integrado completamente en la organización social portuguesa de la Mozambique portuguesa, en particular aquellos de los centros urbanos, reaccionaron frente a las peticiones de independencia con una mezcla de inquietud y desconfianza. Los portugueses, entre los que se encontraban la mayoría de los dirigentes, reaccionaron aumentando la presencia militar y con apresurados proyectos de desarrollo.

Un gran grupo de la intelligentsia política exiliada en países vecinos proporcionó refugios desde donde los mozambiqueños radicales pudieron planear acciones y fomentar el malestar político en su país de origen. La formación de la guerrilla mozambiqueña Frelimo y el apoyo de países comunistas como la Unión Soviética, China y Cuba mediante el envío de armas y apoyo logístico, desembocó en el estallido de violencia que se prolongó durante más de una década.[8]

Desde un punto de vista militar, el ejército regular portugués mantuvo ventaja durante todo el conflicto contra las fuerzas de la guerrilla independentista. A pesar de su posición desfavorable, los insurgentes del Frelimo lograron la victoria, tras un golpe militar de la izquierda en Lisboa y un profundo cambio político en Portugal. Mozambique logró la independencia el 25 de junio de 1975, después del golpe de estado en Portugal conocido como Revolución de los Claveles, poniendo fin a 470 años de dominio colonial portugués en la región de África oriental. Según los historiadores de la Revolución, el golpe de militar en la metrópoli estuvo animado en parte por las protestas en contra del trato que daban las tropas portuguesas a la población local de Mozambique.[9] [10] Sin embargo, el papel de la creciente influencia comunista sobre el grupo de militares portugueses insurgentes que lideraron en Lisboa el golpe de estado y, por otra parte, la presión de la comunidad internacional sobre el devenir de la Guerra colonial portuguesa en general, fueron las principales causas del resultado final.[11]

Contexto histórico[editar]

Colonia portuguesa[editar]

Los primeros habitantes de Mozambique fueron los san, antepasados de los joisán, quienes se dedicaban a la caza y recolección. A éstos les siguieron pueblos bantues en los siglos I y IV, que llegaron del otro lado del río Zambeze. En 1498, los exploradores portugueses llegaron a la costa de Mozambique.[12] La influencia portuguesa en el este de África se incrementó en el siglo XVI, estableciendo una serie de colonias conocidas como África Oriental portuguesa. Los europeos empezaron a sacar provecho del comercio de esclavos y de oro, aunque sin embargo, la influencia portuguesa venía individualmente dada por colonos y no por una administración central, al mismo tiempo que Portugal centraba su atención en sus colonias en Brasil y la India.[13]

El colonialismo europeo en África experimentó su máximo apogeo en el siglo XIX. Tras perder el control de Brasil, Portugal empezó centrarse en expandir sus colonias en África, lo que le llevó a un enfrentamiento directo el Reino Unido.[12] Desde que David Livingstone regresó a la zona en 1858 para promover rutas comerciales, los intereses británicos en Mozambique se incrementaron alarmando al gobierno portugués. Durante el siglo XIX, la mayor parte del África Oriental había pasado a manos británicas, y para facilitar su control, el Reino Unido requería algunas concesiones de parte de la colonia portuguesa.[8] Como resultado, Portugal ajustó los límites de su colonia para evitar un enfrentamiento con la Marina Real Británica, quedando establecidos los límites actuales de Mozambique en mayo de 1881.[12] El control sobre Mozambique pasó a varias organizaciones como la Compañía de Mozambique, la Compañía del Zambeze y la Compañía de Niassia que fueron financiadas y lograron trabajadores gracias al Imperio Británico para trabajar en las minas y construir ferrocarriles.[12] Estas compañías penetraron desde la costa hacia el interior del continente, estableciendo plantaciones e imponiendo impuestos a la población que hasta entonces había logrado resistir a la colonización.

En 1895 fue derrotado el Imperio Gaza, que agrupaba a tribus que habitaban zonas de Mozambique y Zimbabue, y el resto de tribus fueron derrotadas finalmente en 1902.[8] Portugal estableció la capital en Lourenço Marques, la actual Maputo, ese mismo año.[14] En 1926, la crisis política y económica que sufrió Portugal desembocaron en la constitución de la Segunda República, conocida más tarde como Estado Novo, y un resurgimiento del interés en las colonias africanas. Tras la Segunda Guerra Mundial surgieron algunas tímidas voces pidiendo la autodeterminación de Mozambique, debido a que otras colonias lograron la independencia en una ola de descolonización.[2] [13]

Nacimiento del Frelimo[editar]

Portugal designó a Mozambique como territorio de ultramar en 1951, recibiendo el nombre de Provincia Ultramarina de Mozambique (Província Ultramarina de Moçambique), para mostrar que la colonia tenía gran autonomía, aunque Portugal continuó manteniendo un fuerte control sobre la colonia. El incremento de nuevos estados independientes en África tras la Segunda Guerra Mundial, unido al sentimiento mozambiqueño de un trato vejatorio por parte de la metrópoli, hizo crecer el sentimiento nacionalista en Mozambique.[2] [12]

Panfleto propagandístico portugués distribuido desde aviones: "¡El Frelimo mintió! Ustedes sufren."

Existían grandes diferencias entre la rica clase colonial portuguesa y la mayoría de la población indígena, que no tenía acceso a la educación, oportunidades de puestos de trabajo y cargos en la administración y el gobierno. Muchos nativos veían como la cultura y tradiciones portuguesas se superponían a las suyas propias.[13] Los disidentes políticos que se oponían al gobierno extranjero fueron forzados a exiliarse. El gobierno portugués estableció que los agricultores mozambiqueños debían cultivar arroz y algodón para la exportación, recibieron mínimas compensaciones para su subsistencia. Muchos trabajadores –más de 250.000 en 1960 - fueron enviados a las minas de oro y diamantes.[2] [12] [13] [15] En 1950, tan sólo 4.353 mozambiqueños de un total de 5.733.000 tenían derecho a voto.[13] El distanciamiento entre los colonos portugueses y los mozambiqueños se podía observar en el pequeño número de mestizos, contándose 31.465 entre una población de 8 o 10 millones según el censo de 1950.[2]

El 25 de junio de 1962, se creó en Dar es Salaam, la principal ciudad de la vecina Tanzania, el Frente de Liberación Marxista-Leninista de Mozambique, conocido como Frelimo (Frente de Libertação de Moçambique). El Frelimo fue creado durante una conferencia por un grupo de figuras políticas que habían sido obligadas a exiliarse, al fusionarse varios grupos nacionalistas existentes que incluían la Unión Nacional Africana Mozambiqueña, la Unión Nacional Africana de Mozambique Independiente y la Unión Nacional Democrática de Mozambique, que había sido formada dos años antes.[16] Estos grupos políticos sólo podían desarrollarse en el exilio debido a la fuerte presión de Portugal sobre los activistas disidentes de Mozambique.[13] Un año más tarde, en 1963, el Frelimo estableció su sede en Dar es Salaam bajo el liderazgo del sociólogo Eduardo Mondlane, y pasó a pedir la independencia de Portugal.[17] Tras dos años organizando maniobras políticas para buscar la independencia de forma pacífica que acabaron en el fracaso, en 1964 Mondlane comenzó una campaña de guerra de guerrillas para lograr la independencia de la colonia.

Inicialmente, los Estados Unidos ofrecieron apoyo a los grupos nacionalistas en África. Este apoyo se basaba en los principios wilsonianos, que abogaban por la autodeterminación e independencia de las naciones colonizadas. El apoyo estadounidense fue también una estrategia en la Guerra Fría con el propósito de contrarrestar el apoyo recibido los movimientos nacionalistas por parte de los soviéticos.[18] [19] Como el Frelimo logró un claro éxito internacionalmente, los Estados Unidos redujeron su apoyo, dejando a los movimientos anticomunistas en Mozambique, como la Resistencia Nacional Mozambiqueña (RENAMO), dependiendo del apoyo recibido desde Rodesia y Sudáfrica.[18] Las Naciones Unidas presionaron a Portugal para que accediera a la descolonización.[20] Sin embargo, Portugal logró poner fin a estas presiones y ayudas gracias a su pertenencia a la OTAN, lo que obligó a los grupos nacionalistas de Mozambique a pedir ayuda al bloque comunista.[2]

Apoyo de la Unión Soviética[editar]

Durante la Guerra Fría, y en particular a finales de la década de los años 1950, la Unión Soviética y la República Popular China adoptaron una estrategia para desestabilizar a las potencias occidentales mediante el apoyo a sus colonias africanas.[21] Nikita Jrushchov en particular, vio a los países del tercer mundo como una forma de debilitar a Occidente. Para los soviéticos, África representaba la oportunidad crear desavenencias entre las potencias occidentales y sus posesiones coloniales, y crear en África estados pro-comunistas para promover futuras relaciones.[19]

Antes de la formación del Frelimo, la posición de la Unión Soviética frente a los movimientos nacionalistas era confusa, ya que existían múltiples movimientos independentistas y no había seguridad cual iba a imponerse. Los grupos nacionalistas de Mozambique, al igual que en el resto de África durante ese periodo, recibieron entrenamiento y equipo de parte de la Unión Soviética.[22]

Samora Machel, futuro presidente de Mozambique y sucesor de Eduardo Mondlane, reconoció la asistencia de ambos países, la Unión Soviética y la República Popular China, describiéndolos como "los únicos que realmente nos ayudarán. …Ellos han luchado con armas, y todo lo que ellos han aprendido es relevante para se usado por Mozambique."[23] Las guerrillas recibieron instrucción en artes militares subversivas y políticas, así como asistencia militar, concretamente cargamentos de cohetes de artillería de 122 mm en 1972, con asesores provenientes de Cuba, la Unión Soviética y la RDA.[19] [24] La Unión Soviética continuó apoyando el nuevo gobierno del Frelimo contra la contrarrevolución en los años posteriores a 1975. En 1981, había 230 militares soviéticos y 800 consejeros cubanos en el país.[19] Cuba se implicó en Mozambique como parte de un esfuerzo continuo por exportar la ideología antiimperialista de la Revolución Cubana y la búsqueda de nuevos aliados. Cuba proporcionó apoyo a movimientos de liberación y gobiernos de izquierda en numerosos países africanos, como Angola, Etiopía, Guinea-Bissau y la República del Congo.[25]

El Conflicto[editar]

Insurgencia con Mondlane (1964-1969)[editar]

Al comienzo de la guerra, el Frelimo tenía pocas esperanzas de lograr una victoria militar convencional con apenas 7000 combatientes contra un ejército portugués mucho más numeroso. Sus tropas se apoyaron en el deseo de la población local de apoyar a la insurgencia para forzar una independencia negociada con desde Lisboa.[2] Portugal tuvo que hacer frente a una guerra demasiado larga, y el gobierno portugués envión un numeroso ejército para sofocar la rebelión, con un número de tropas que aumentó de 8.000 a 24.000 entre 1964 y 1967.[26] El número de soldados locales reclutados para la causa portuguesa ascendió a 23.000 en el mismo periodo. En 1969 también fueron entrenados 860 soldados de las Fuerzas Especiales en centros de instrucción de Comandos.

El brazo militar del Frelimo estaba comandado por Filipe Samuel Magaia, cuyas fuerzas recibieron entrenamiento de Argelia.[27] Las guerrillas del Frelimo estaban armadas con una gran variedad de armas, muchas provenientes de la Unión Soviética y China. Las armas comunes incluían el fusil de cerrojo Mosin-Nagant, la carabina semiautomática SKS y el fusil de asalto AK-47, así como el subfusil PPSh-41. Las ametralladoras como la ametralladora ligera Degtyarov fueron ampliamente usadas, así como la DShK y la SG-43 Gorunov. El Frelimo estuvo apoyado por morteros, cañones sin retroceso, lanzacohetes RPG-2 y RPG-7, armamento antiaéreo como el ZPU-4 y desde 1974 el Strela 2.[28] En las fases finales del conflicto, el Frelimo contó con un número limitado de lanzamisiles antiaéreos chinos SA-7 MANPAD. Sin embargo, no lograron derribar ningún avión portugués. Durante todo el conflicto, Portugal tan sólo perdió un avión en combate, cuando el G.91R-4 del teniente Emilio Lourenço fue destruido por una detonación prematura ordenada por sus superiores.[27]

Las tropas portuguesas tuvieron que luchar en un terreno donde su superioridad armamentística se veía reducida.

Las fuerzas portuguesas estaban bajo el mando del general António Augusto dos Santos, un hombre con una fuerte creencia en las nuevas teorías para hacer frente a la insurgencia. Augusto dos Santos contó con la colaboración de Rodesia para crear unidades de exploradores africanos y otros grupos de fuerzas especiales, con las fuerzas de Rodesia operando bajo su propio mando independiente durante todo el conflicto. Debido a la política de mantener el equipo moderno en la metrópoli mientras que a las colonias se enviaba el equipo obsoleto, los soldados portugueses contaron en las fases iniciales del conflicto con radios de la época de la Segunda Guerra Mundial y con los viejos fusiles Mauser. Conforme fue avanzando el conflicto, la necesidad de contar con equipo más moderno fue rápidamente reconocida, y los fusiles Heckler & Koch G3 y FN FAL fueron adoptados como armas estándar para el combate, mientras que el AR-10 fue adoptado por los paracaidistas. La ametralladora MG42 y en 1968 la HK21 fueron empleadas por los portugueses. La infantería era apoyada con morteros de 60, 81 y 120 milímetros, obuses y los vehículos blindados Panhard AML, Panhard EBR, Fox y Chaimite.[28]

El helicóptero Alouette III fue el más usado en el conflicto, aunque el Aérospatiale Puma también se usó con gran efectividad. También se usaron otros medios aéreos: para el apoyo aéreo se usaron el T-6 Texan y el Fiat G.91; para reconocimiento, el Dornier Do 27; para transporte, el Nord Noratlas y el C-47 Skytrain. La marina portuguesa también hizo extensivo el uso de patrulleras, lanchas de desembarco, y Zodiacs hinchables.

En 1964, el Frelimo abandonó los tímidos contactos para una pacificación negociada, y el 25 de septiembre de 1964, su líder Eduardo Mondlane comenzó una serie de ataques a objetivos militares situados en el norte de Mozambique desde su base de operaciones en Tanzania.[15] Los soldados del Frelimo, que contaban con asistencia de la población local, atacaron el puesto administrativo de Chai, en la provincia de Cabo Delgado. Los militantes del Frelimo fueron capaces de evitar la vigilancia y su captura mediante el empleo de clásicas tácticas de guerrilla: emboscadas de patrullas, sabotajes de comunicaciones y líneas de ferrocarril, y ataques relámpago contra puestos avanzados portugueses antes de regresar rápidamente a zonas seguras. Los insurgentes solían ir armados con rifles y pistolas, y los atacantes sacaban ventaja de la estación del monzón para evitar su captura.[2] Mientras duraban las fuertes lluvias, era mucho más difícil rastrear a los insurgentes con medios aéreos, anulando la superioridad aérea portuguesa, y los vehículos y tropas portuguesas encontraban dificultades de movimiento. En contraste, las fuerzas insurgentes, con un equipo más ligero, tenían mayor maniobrabilidad entre la espesa vegetación (conocida como mato en portugués) y la población nativa entre la que se podían mezclar. Además, las fuerzas del Frelimo obtenían provisiones de las aldeas locales, lo que les permitía no tener dificultades de abastecimiento.[29]

Soldados portugueses.

Tras el ataque inicial del Frelimo a Xai Xai, los combates se extendieron a Niassa y Tete en el centro del país. Durante las primeras etapas del conflicto, la actividad del Frelimo se redujo a combates de reducido tamaño, incursiones y hostigamientos a las instalaciones y tropas portuguesas. Los soldados del Frelimo solían operar en pequeños grupos de entre diez y quince soldados. La naturaleza dispersa de los ataques iniciales del Frelimo fue un intento de dispersar las tropas portuguesas.[2]

Las tropas portuguesas empezaron a sufrir perdidas en noviembre, combatiendo en la región de Xilama, en el norte del país. Gracias al aumento del apoyo popular y el reducido número de tropas regulares portuguesas, el Frelimo pudo avanzar rápidamente hacia el sur a través de Meponda y Mandimba, uniéndose en Tete con las tropas de refuerzo provenientes de la vecina Malawi, que había logrado la convertirse en miembro independiente de la Mancomunidad Británica de Naciones el 6 de julio de 1964. A pesar del incremento de las operaciones del Frelimo, los ataques continuaron siendo limitados a pequeños grupos que atacaban puestos administrativos avanzados portugueses con poca defensa, usando para sus comunicaciones y aprovisionamiento canoas en el río Ruvuma y el lago Malawi.[2]

Un F-84 de la Fuerza Aérea Portuguesa (FAP) en África. F-84 como este fueron el pilar principal sobre el que se asentó el apoyo aéreo portugués en Mozambique antes de la introducción del G.91R-4 en diciembre de 1968.[27]

No fue hasta 1965 cuando aumentó el reclutamiento de guerrilleros gracias al apoyo popular y los grupos de atacantes pudieron aumentar su tamaño. El incremento del apoyo popular fue en parte debido al ofrecimiento por parte de las agencias del Frelimo de ayuda a mozambiqueños exiliados, que habían huido del conflicto viajando a la cercana Tanzania.[2] Como en otros conflictos similares contra Francia o los Estados Unidos, los insurgentes también usaron minas terrestres para intentar causar el mayor daño posible a las fuerzas portuguesas, y de ese modo atacar sus infraestructuras[30] y desmoralizar sus soldados.[2]

Los grupos de ataque del Frelimo habían empezado a crecer en tamaño hasta llegar a contar con 100 soldados en determinados casos y también habían empezado a aceptar mujeres en sus filas.[31] El 10 o el 11 de octubre de 1966,[32] al volver a Tanzania tras inspeccionar las líneas del frente, Filipe Samuel Magaia fue asesinado de un disparo por Lourenço Matola, un seguidor de la guerrilla del Frelimo que dijo estar pagado por los portugueses.

La presa de Cahora Bassa fue construida en por el gobierno colonial portugués durante la guerra como parte de su principal plan de desarrollo y le ayudó a ganar apoyo de la población local. Sin embargo, fue un objetivo frecuente de los ataques del Frelimo, aunque ningún ataque directo de la guerrilla tuvo éxito.

Un séptimo de la población y una quinta parte del territorio estaba en manos del Frelimo en 1967;[33] en aquel momento había unos 8000 guerrilleros en combate.[2] Durante aquel periodo, Mondlane instó a aumentar el esfuerzo bélico, pero también buscó mantener los pequeños grupos de ataque. Con el aumento del coste de los suministros, más territorio tomado a los portugueses y la adopción de medidas para ganarse el apoyo de la población civil, Mondlane decidió pedir ayuda extranjera,[2] concretamente a la Unión Soviética y China; de estos benefactores obtuvo ametralladoras de gran calibre, fusiles antiaéreos y cañones sin retroceso de 75 mm y cohetes de 122 mm.[34]

En 1968, el segundo Congreso del Frelimo fue una victoria propagandística para los insurgentes, a pesar de los intentos portugueses, quienes aprovechando su superioridad aérea en el conflicto, bombardearon la reunión al final del día.[2] Esto dio al Frelimo un mayor argumento frente a las Naciones Unidas.[35]

Programa portugués de desarrollo[editar]

Debido tanto a la diferencia tecnológica entre civilizaciones como a los siglos de control colonial, desde el siglo XV Portugal había sido el principal actor en el desarrollo y evolución del África portuguesa. En los años 1960 y principios de los años 1970, en un intento de contrarrestar el aumento de las fuerzas insurgentes del Frelimo y mostrar a la sociedad portuguesa y al mundo que el territorio se encontraba totalmente bajo su control, el gobierno portugués aceleró su principal programa de desarrollo para expandir y mejorar las infraestructuras del Mozambique portugués construyendo nuevas carreteras, ferrocarriles, puentes, presas, sistemas de regadío, escuelas y hospitales para estimular un mayor crecimiento económico y ganarse el apoyo de la población.[8] [36]

Como parte de este programa de desarrollo, en 1969 se empezó la construcción de la presa de Cahora Bassa. Este proyecto particular llegó a estar intrínsicamente ligado a la preocupación de Portugal con la seguridad en sus colonias de ultramar. El gobierno vio en la construcción de la presa como un testimonio de la «misión civilizadora» de Portugal[37] y tenía la intención de que la presa reafirmara la creencia mozambiqueña en la seguridad del gobierno colonial. Para proteger la construcción del proyecto, Portugal envió tres mil nuevos efectivos y más de un millón de minas terrestres.[2]

Notas[editar]

  1. a b Political terrorism: a new guide to actors, authors, concepts, data bases, theories, & literature, Alex Peter Schmid & A. J. Jongman, pp. 620, Transaction Publishers, 2005.
  2. a b c d e f g h i j k l m n ñ o Westfall, William C., Jr. (1984). Mozambique-Insurgency Against Portugal, 1963–1975. Quantico: Marine Corps Command and Staff College, Education Center, Marine Corps Development and Education Command. Consultado el 23 de septiembre de 2007. Estimaba en 10.000 a 15.000 rebeldes del Frelimo.
  3. Walter C. Opello, Jr. (1974). "Guerilla War in Portuguese Africa: An Assessment of the Balance of Force in Mozambique". Issue: A Journal of Opinion 4, no. 2, pp. 29. Estimaba en 10.000 a 15.000 rebeldes del Frelimo.
  4. a b Mozambique. Global security.
  5. Richard W. Leonard Issue: A Journal of Opinion, pag. 38
  6. a b c White, Matthew (Diciembre de 2005). «Mid-Range Wars and Atrocities of the Twentieth Century» (en inglés). Consultado el 29 de junio de 2009. Hartman, T., A World Atlas of Military History 1945-1984 (1984) señala 10.000 bajas para las fuerzas del Frelimo, 3.500 soldados portugueses y 50.000 civiles, lo que da un total de 63.500 muertos. Sin embargo, William Eckhardt apunta unos 30.000 muertos en total, mientras que Charles Lewis Taylor en su The World Handbook of Political and Social Indicators apunta a 4.625 muertes; hay que indicar que esta obra muestra la mínima cantidad de bajas verificables, y que suelen ser menores a las estimadas, dejando de lado las bajas de fuerzas extranjeras y sólo teniendo en cuenta las bajas en combate.
  7. «Angola discutida na Assembleia Geral das Nações Unidas» (en portugués). guerracolonial.org (marzo de 1961). Consultado el 27 de julio de 2010.
  8. a b c d Newitt, D. D. Malyn.
  9. Wright, George.
  10. Mailer, Phil.
  11. Stewart Lloyd-Jones. Centro de Documentação 25 de Abril, Universidad de Coimbra (ed.): «Portugal's history since 1974» (en inglés). ISCTE. Consultado el 29 de junio de 2009. «The Portuguese Communist Party (PCP–Partido Comunista Português), which had courted and infiltrated the MFA from the very first days of the revolution, decided that the time was now right for it to seize the initiative. Much of the radical fervour that was unleashed following Spínola's coup attempt was encouraged by the PCP as part of their own agenda to infiltrate the MFA and steer the revolution in their direction.».
  12. a b c d e f Kennedy, Thomas.
  13. a b c d e f Henriksen, T.H. Remarks on Mozambique, pag. 11
  14. Malyn Newitt, A History of Mozambique, 1995, pag. 571.
  15. a b Newitt, M., A History of Mozambique pag. 517
  16. Newitt, M., A History of Mozambique pag. 541
  17. Bowen, M.
  18. a b Carpenter, T.G.
  19. a b c d Belfiglio, V.J.
  20. Newitt, M., A History of Mozambique pag. 571
  21. Legvold, Robert.
  22. Grundy, Kenneth W.
  23. Calvert, Michael.
  24. U.S. Department of Defense, Annual Report to the Congress 1972.
  25. Sellstrǒm, T.
  26. Borges Coelho, João Paulo
  27. a b c Cooper, T.
  28. a b Cann, John P.
  29. Walter C. Opello, Jr. Issue: A Journal of Opinion, pag. 29
  30. Thomas H. Henriksen, Revolution and Counterrevolution, Londres: Greenwood Press, 1983, pág 44.
  31. Brendan F. Jundanian, The Mozambique Liberation Front, (Library of Congress: Institute Universitaire De Hautes Etupes Internacionales, 1970), pp. 76–80.
  32. Douglas L. Wheeler, A Document for the History of African Nationalism, 1970.
  33. Brendan F. Jundanian, The Mozambique Liberation Front, (Library of Congress: Institut Universitaire De Hautes Etupes Internacionales, 1970), pág. 70
  34. F. X. Maier, Revolution and Terrorism in Mozambique, Nueva York: American Affairs Association, Inc., 1974, pág. 12.
  35. F. X. Maier, Revolution and Terrorism in Mozambique, Nueva York: American Affairs Association, Inc., 1974, pág. 41.
  36. De Arriaga, Kaúlza. «O desenvolvimento de Moçambique e a promoção das suas populações - situação em 1974» (en portugués). Consultado el 29 de julio de 2010.
  37. Isaacman, Allen. «Portuguese Colonial Intervention, Regional Conflict and Post-Colonial Amnesia: Cahora Bassa Dam, Mozambique 1965–2002» (en inglés). Cornell.edu. Consultado el 29 de julio de 2010.

Referencias[editar]

Bibliografía[editar]

  • Bowen, Merle. The State Against the Peasantry: Rural Struggles in Colonial and Postcolonial Mozambique. University Press Of Virginia; Charlottesville, Virginia, 2000
  • Calvert, Michael, Counter-Insurgency in Mozambique from the Journal of the Royal United Services Institute, no. 118, Marzo de 1973
  • Cann, John P. Counterinsurgency in Africa: The Portuguese Way of War, 1961-1974, Hailer Publishing, 2005, ISBN 0-313-30189-1
  • Grundy, Kenneth W. Guerrilla Struggle in Africa: An Analysis and Preview, Nueva York: Grossman Publishers, 1971, ISBN 0-670-35649-2
  • Henriksen, Thomas H. Remarks on Mozambique, 1975
  • Legvold, Robert. Soviet Policy in West Africa, Cambridge (Massachusetts): Harvard University Press, 1970, ISBN 0-674-82775-9
  • Leonard, Richard W.; Opello, Jr., Walter C., Issue: A Journal of Opinion, Vol. 4, No. 2, 1974
  • Mailer, Phil. Portugal - The Impossible Revolution? 1977, ISBN 0-900688-24-6
  • Newitt, Malyn. A History of Mozambique, 1995, ISBN 0-253-34007-1
  • Sellstrǒm, Tor, Liberation in Southern Africa. Regional and Swedish voices (pp. 38-54) disponible en Google books, 2000. Consultado el 23 de septiembre de 2007.
  • Schmid, Alex, & Jongman, Albert (2005) [1988]. Political Terrorism: A new guide to actors, authors, concepts, data bases, theories and literature. Amsterdam; New York: North-Holland; New Brunswick: Transaction Books. ISBN 978-1-41280-469-1.
  • Wright, George. The Destruction of a Nation, 1996, ISBN 0-7453-1029-X.

Páginas web[editar]

Enlaces externos[editar]

Véase también[editar]