Guayota

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El Teide (Tenerife), según las creencias guanches, era la morada de Guayota, el demonio.

Guayota (en amazighe insular, Wa-yewta "el destructor") era el nombre que recibía la principal entidad mitológica maligna en la que creían los guanches, antiguos pobladores de Tenerife (Canarias, España).

Es el rey de los espíritus malignos, el demonio, y se le asimila a los genios malignos de la mitología guanche. Guayota era el eterno adversario del celestial Achamán (dios supremo del panteón guanche).

Mitología[editar]

Para los guanches, Guayota moraría en los volcanes, pero principalmente en Echeide (castellanizado como el Teide), considerado este volcán como una de las puertas que comunicaban con el mundo subterráneo (el infierno). El término "Guayota" podría provenir de Wa-yewta (el destructor), lo cual puede ponerse en relación directa con la actividad volcánica. Como consecuencia de ésta, podían proveerse de obsidiana para realizar cuchillos o puntas de lanza. Guayota está asociado a los perros negros y simboliza el principio del mal que lucha contra el del bien.

Según las creencias guanches, Guayota vivía en el interior del volcán Teide (el infierno). Según la leyenda, Guayota secuestró al dios Magec (dios de la luz y el sol), y lo llevó consigo al interior del Teide, sumiendo a todo el mundo en la oscuridad. Los guanches pidieron clemencia a Achamán, su dios supremo. Tras una encarnizada lucha, Achamán consiguió derrotar a Guayota, sacar a Magec de las entrañas de Echeyde y taponar el cráter con Guayota en su interior. La leyenda cuenta que el tapón que puso Achamán es el llamado Pan de Azúcar, el último cono, de color blanquecino, que corona el Teide. Desde entonces Guayota permanece encerrado en el interior del Teide. Cuando el Teide entraba en erupción, era costumbre que los guanches encendieran hogueras con el fin de espantar a Guayota o bien, según otra versión, para que si Guayota lograba salir de Echeyde, creyera que seguía en el infierno y pasase de largo.

A Guayota se lo representaba a menudo como un perro negro, acompañado de los Tibicenas o Guacanchas su huésted de demonios. En muchos tubos volcánicos del Teide se han encontrado restos de ofrendas y vasijas con alimentos, por lo que se sabe que los guanches hacían ofrendas en la morada de Guayota para aplacar la ira de este demonio.

Guayota comparte rasgos similares a otras deidades malignas habitantes de volcanes, tal es el caso de la diosa Pelé de la Mitología hawaiana, que vivía en el volcán Kīlauea y que era considerada por los nativos hawaianos como la responsable de las erupciones del volcán.[1]

Guayota en los escritos castellanos[editar]

Tras la conquista de Canarias, los castellanos y más específicamente los sacerdotes católicos escribieron extensos tratados sobre las costumbres aborígenes, en este aspecto destacan las alusiones a su religión plagada de una infinidad de demonios y espíritus malignos.

El religioso fray Alonso de Espinosa (cronista de la isla de Tenerife) escribió: "...Con todo esto conocían haber infierno, y tenían para sí que estaba el pico de Teide, y así llamaban al infierno Echeyde, y al demonio Guayota..."[2]

Por su parte el cronista Antonio Sedeño escribió: "...Decían que el alma no tenía pena o gloria; más conocía haber infierno, y que solamente era para el demonio llamado guaiota y al infierno llamaban Echeyde, y que habitaba en el volcán del pico del Teyde así le llamaron isla del infierno..."[3]

En la cultura popular[editar]

  • Además existe el Grupo Folklorico Guayota.
  • Existe un equipo de ultimate llamado !Guayota Ultimate¡.

Referencias[editar]

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]