Guanche (Tenerife)

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Guanche
Beneharo cropped.jpg
Estatua de Beneharo en la Plaza de la Patrona de Canarias (Tenerife)
Población total En el momento de la conquista se calcula que había alrededor de 15.500 habitantes en Tenerife[1]
Idioma Idioma guanche
Religión Animismo (Mitología guanche)
Etnias relacionadas Bereberes
Asentamientos importantes
1.º Flag of Tenerife.svg Tenerife, Canarias

El término guanche se aplica a los antiguos habitantes de la isla de Tenerife, Canarias, antes de la conquista de la isla por parte de la Corona de Castilla en 1496.

El término fue aplicado a los aborígenes de las demás Islas Canarias durante largos años, situación que persiste. Esto en parte se debió al hecho de ser la de Tenerife la cultura aborigen canaria más estudiada y difundida por los conquistadores castellanos y también en la actualidad.[cita requerida]

Etimología[editar]

Tradicionalmente se ha considerado que el término guanche era el modo en el que los primeros pobladores de Tenerife se referían a sí mismos. Así, la voz guanche provendría del bereber, de los vocablos wa n (A)shen(shen), y que significaría 'el (hombre) que es de Ashenshen' (Achineche/Chineche, Tenerife)[2]

Juan de Abreu Galindo asegura que la voz guanche provendría del nombre Vincheni, siendo ésta forma simplemente el plural de wa n shen (wi n shen). De hecho ésta puede derivarse con ortografía uincheni ya que v y u se confunden en numerosos manuscritos antiguos, a la que se ha añadido un plural en i, quizá por influencia latina (o italiana). La mayoría de sustantivos latinos masculinos hacen el plural en i. Uinche (plural de uinchen/i). La "g" inicial es por añadidura (obsérvese en inglés winch>español canario coloquial "güinche". El paso de -in a -en y luego a -an es explicable lingüísticamente.[3]

Con el paso del tiempo este gentilicio se ha generalizado para todos los pobladores aborígenes de las islas Canarias, aunque los habitantes del resto de las islas tenían sus propias denominaciones.

Poco a poco se intenta erradicar para referirse al de otras islas, pues guanche era solo el habitante de Tenerife. Sin embargo, la cultura guanche de Tenerife, siempre fue la más estudiada y difundida, tanto por los conquistadores castellanos, como también por los estudiosos actuales. Siendo considerada la cultura aborigen hegemónica de Canarias por autonomasia.[cita requerida]

Otras hipótesis minoritarias hacen provenir la voz guanche del francés antiguo guinchet, argumentando que fue el nombre con el que los conquistadores normandos se referían no sólo a los indígenas de la isla de Tenerife, sino de toda Canarias. Según esta hipótesis, guanche no sería un término nativo, sino extranjero, y estaría relacionada con la primera etapa de la conquista de las islas llevada a cabo por franco-normandos.[4] [5]

Sin embargo, hay quienes rechazan esta teoría sobre la base de que el término guanche aparece en las fuentes a finales del siglo xv, mucho después del periodo franco-normando, y haciendo referencia a la isla de Tenerife.[cita requerida]

Origen de los guanches[editar]

Evidencias lingüísticas[editar]

Los guanches debieron de haber llegado a Tenerife entre un período antes del siglo v a. C. y el comienzo de la Era Cristiana o antes. Durante casi dos mil años poblaron la isla y trataron de adaptarse a sus particularidades medioambientales hasta que en 1496 fueron sometidos por las tropas castellanas.[1]

Estas poblaciones estaban entroncadas con los antiguos bereberes del norte de África. Un 55% de los linajes aborígenes tienen sus homólogos más cercanos en el Magreb. Sin embargo, éstos no incluyen al haplogrupo U6b1, por lo que el origen concreto de los primeros pobladores sigue siendo una incógnita.[6]

Una evidencia de la procedencia norteafricana de los guanches es la toponimia, que muestra un claro parentesco con las lenguas bereberes. Muchos de los topónimos guanches son interpretables a partir del bereber continental. Usualmente en bereber los nombres y adjetivos masculinos empienzan por a- (a veces i- o u-), mientras que los nombres femeninos empiezan en t-:[cita requerida]

  • Tenerife: Achinet, Achinech, Achineche o Asensen
  • Echeyde: volcán Teide
  • Mencey: Rey
  • Xaxo: Momia

La colonización de las islas por norteafricanos se produjo probablemente en diversas migraciones, a las que contribuyó la desertización del Sáhara y el empuje de los establecimientos fenicios y romanos en el norte de África. Importaron animales domésticos (cabras, ovejas, cerdos y perros), que cambiaron por completo la frágil ecología de la isla, e introdujeron el trigo, algunas legumbres y la cebada. La llegada de los guanches a la isla provocó la extinción de algunos grandes reptiles y mamíferos insulares, como por ejemplo, el lagarto gigante Lacerta goliath y la rata gigante de Tenerife Canariomys bravoi.[7]

Aparte de la vecindad y del parecido físico de muchos habitantes de ambos pueblos y en el parecido de varias costumbres, existen varias coincidencias como que los guanches no eran marinos, aunque eran pobladores de islas, ni tenían armas de largo alcances, como las tribus bereberes del norte de África.[cita requerida]

Un caso a destacar es cómo siendo grandes nadadores los guanches y teniendo grandes bosques en las islas, no tenían ningún tipo de embarcación, simplemente en algunos casos excepcionales tenían balsas de zurrones. También siendo grandes guerreros no utilizaban, ni tenían conocimiento del uso de las flechas. Pues todos estos acontecimientos también se repetían con los pueblos berberiscos fronterizos de las costa de África. Se cree que la invasión del Archipiélago por los Bereberes, fue gracias a que fueron transportados por ribereños de otra raza, tal vez por los descendientes de las Colonias tirias que en la antigüedad se establecieron en las costas occidentales de la Mauritania (antigüedad).[cita requerida]

Para determinar las afinidades entre dos pueblos, el estudio de sus lenguas es sin contradicción el mejor camino para llegar al conocimiento de la verdad. Para demostrar las afinidades entre las lenguas Guanche y Bereber varios cronistas han echo referencia al estudio de estas lenguas, pero como escriben Webb y Berthelot en <<Etnografía>>, ellos fueron los primeros que lo recopilaron en su obra. En el siguiente cuadro cada palabra Guanche va seguida de la inicial de la isla en que se ha recogido y las bereberes del nombre de la tribu que la emplea.[cita requerida]

El estudio de Jorge Glass con los manuscritos de Fray Juan de Abréu Galindo y su conocimiento que tenía de la lengua berberisca, encontró 80 palabras del vocabulario isleño, de las cuales substrae las 21 palabras más idénticas y de la misma raíz de los dialectos berberiscos, con especialidad a la tribu schilah.

Palabras guanches Palabras bereberes
1 Acoron, Achoron(T) «Dios»; Acoran(T)(C) Amoukran, en schilah
2 Ahof(T) «la leche» Agcho, Agho, en schilah. Acho (berberisco, según Campbell)
3 Ayadirma(T) «nombre de un risco» Ay-dirm «La cima del Atlas berberisco»
4 Beneharo(T) «nombre de un rey»; Benehoare(P) «nombre de la isla de La Palma» Beni Haouarah «una tribu bereber»
5 Cairiano(T) «zurrón como mochila»; Cariana(C) «cesta de junco» Carian, en schilah.
6 Taginaste(T)(C) «una especie de arbórea» Taginost «una rama de palmera», en schilah.

Organización social[editar]

Representación de un poblado guanche.

La sociedad guanche era patriarcal y matrilineal, y estaba dividida en estratos definidos por la riqueza, en cabezas de ganado especialmente.

La sociedad estaba fuertemente jerarquizada de manera piramidal, con un máximo dirigente, el mencey, del que partían otros tres estratos por proximidad sanguínea: achimencey o alta nobleza; cichiciquitzo, correspondiente con el resto de nobles; y achicaxna o plebeyos. Esta división en castas estaba basada en un mito creacionista según el cual el Creador había hecho primero a los nobles, a los que había dado los ganados, y después a los plebeyos, a los que dijo que debían servir a los primeros para subsistir.[8]

La justicia se impartía en el tagoror, especie de plaza rodeada de piedras formada por un grupo de notables.[8]

Modo de vida[editar]

Vasijas guanches en el Museo de la Naturaleza y el Hombre.

Respecto al nivel tecnológico, los guanches pueden ser encuadrados entre los pueblos de la Edad de Piedra, si bien esta terminología es rechazada debido a la ambigüedad que presenta. La cultura guanche se caracteriza por un desarrollo cultural avanzado, que posiblemente está en relación con los rasgos culturales bereberes importados desde el norte de África y un desarrollo tecnológico pobre, determinado por la escasez de materias primas, dada la inexistencia de metales en la isla. La industria del guanche se basada en la piedra y el hueso principalmente, trabajando además la madera y un estilo de alfarería sin torno que ha sobrevivido en la cultura canaria.[9]

La actividad principal del guanche era el pastoreo, habiendo introducido a su llegada la cabra, la oveja, el cerdo y el perro, desarrollando de manera complementaria una agricultura básica de cereales —cebada y trigo— y legumbres —habas y guisantes—. La recolección de recursos naturales como frutos, semillas o raíces, el marisqueo, la pesca, la caza de animales salvajes como aves o lagartos, y la elaboración de productos derivados como la manteca, el queso o el gofio, completaban su modo de subsistencia.[10]

Habitaban principalmente en cuevas naturales o en algunos casos labradas en la toba volcánica, aunque también construían chozas de piedra en aquellos lugares en que la orografía no era tan benefactora. No existían los poblados propiamente dichos, sino que los individuos se agrupaban según la disposición de las cavidades naturales. De estas, elegían con preferencia las situadas en las laderas de los barrancos, así como en los acantilados costeros.[9]

Era también una sociedad guerrera, existiendo enfrentamientos entre los diferentes bandos sobre todo por hurtos de ganado o por invasión de territorios. Las armas que usaban eran lanzas, venablos, mazas o garrotes y piedras arrojadizas. A modo de escudo utilizaban sus propios vestidos —tamarco— enrollados en el brazo, o unas pequeñas rodelas de madera de drago. Los guanches eran educados en las artes de la guerra desde temprana edad, siendo muy diestros en el lance y esquive de proyectiles.[9]

Al contrario que en la mayoría de las culturas antiguas que surgieron en el entorno de islas oceánicas aisladas, en Tenerife no se han encontrado evidencias arqueológicas o documentales de la existencia de embarcaciones o conocimientos de navegación. Las crónicas de los primeros europeos llegados a Canarias recogen el hecho de que los guanches habían perdido por completo los conocimientos sobre navegación, de modo que las distintas islas permanecieron aisladas unas de otras durante siglos, desarrollando modos culturales diferentes.

División territorial[editar]

Tenerife.
Estatua de Tinerfe el Grande en Adeje, Tenerife.

La isla de Tenerife se encontraba dividida en varias demarcaciones territoriales denominadas menceyatos.[nota 1]

El menceyato era la unidad político-administrativa en la que se desarrollaba la sociedad guanche bajo el liderazgo de un mencey. Constaba de un territorio con los suficientes recursos naturales para la supervivencia de los diversos grupos humanos, por ello los menceyatos del sur de la isla, más áridos y pobres, eran más extensos que los del norte, abundantes en aguas y pastos.[11] [9]

Según los historiadores, un único mencey con su corte en Adeje gobernaba toda la isla mucho antes de la llegada de los europeos, pero a su muerte o vejez sus nueve hijos se dividieron el reino en otros tantos territorios, instituyéndose cada uno como mencey del mismo. Así, a la llegada de los conquistadores en el siglo xv, la isla se encontraba dividida en los menceyatos de:[12]

Durante la conquista de la isla los menceyatos se dividieron entre aquellos que pactaron con los conquistadores, llamados bandos de paces —Abona, Adeje, Anaga y Güímar—, y los que se opusieron a la invasión, denominados bandos de guerra —Daute, Icod, Tacoronte, Taoro y Tegueste—.[12]

Religión[editar]

El Teide, montaña sagrada para los guanches.

La mitología guanche tenía sus propios dioses, distintos en cada isla, pero ninguno común, aunque sí con conceptos comunes. La principal fiesta religiosa de los guanches era el Beñesmer, fiesta de la cosecha. Especialmente unidas a sus creencias estaban las Momias guanches.[cita requerida]

En Tenerife creían en Achamán (sinónimo de 'los cielos'). Era el dios bueno, el dios supremo, el dios de la suerte y de lo benévolo. Por otro lado estaba Guayota, el demonio, que habitaba en el interior de Echeide (el infierno), identificado con el Teide. Magec (el sol) era uno de los dioses principales. El término mago, con el que los terratenientes castellanos denominaban despectivamente a los agricultores de origen guanche tras la conquista, tiene su origen en el culto que le rendían dichos agricultores a fin de obtener buenas cosechas. También los guanches de Tenerife adoraron a una imagen de la Virgen María bajo el nombre de diosa Chaxiraxi, que traducido al español significaría la "Madre del Sol" y/o "La que carga al Rey del Mundo". Actualmente los canarios siguen venerándola como Virgen de Candelaria (Patrona de Canarias).

En Tenerife, al igual que en otras islas, también existen indicios de un culto a los antepasados "espíritus ancestrales", culto conocido sobre todo por la momificación de los cadáveres. También creían en divinidades inferiores o domésticas guardianes de lugares específicos (genios).

Otros seres sobrenaturales[editar]

  • Los Tibicenas o Guacanchas, legión de demonios hijos de Guayota (dios del mal).

Los guanches y la conquista castellana[editar]

Batalla de Acentejo en Tenerife.

Los primeros contactos de los guanches con europeos comenzaron en la segunda mitad del siglo xiv, cuando las islas eran visitadas esporádicamente por navegantes mallorquines. A partir de la llegada de los conquistadores franco-normandos en 1402, Tenerife fue lugar de frecuentes razias en busca de esclavos.[12]

En 1464 se produce el primer intento de conquista de la isla. El Señor de Canarias, Diego García de Herrera, pretende someter a los guanches, pero viéndose en inferioridad prefiere llevar a cabo un acto simbólico de toma de posesión, protocolarizado por el escribano de Fuerteventura Fernando de Párraga en la conocida como Acta del Bufadero. Diego de Herrera se reúne con los nueve menceyes, que firman un tratado de paz con él y le permiten construir una torre. Sin embargo, la ruptura de las paces sobreviene hacia 1472, y los europeos son expulsados de la isla.[12]

En mayo de 1494, Alonso Fernández de Lugo desembarca con las tropas conquistadoras en la zona de Añazo —Santa Cruz de Tenerife—. Tras atraerse la amistad de los cuatro bandos de paces —Abona, Adeje, Anaga y Güímar—, se reúne con el mencey Bencomo de Taoro en las proximidades de La Laguna. Las negociaciones no llevan a buen puerto y ambos bandos se preparan para el enfrentamiento. Lugo se repliega a su campamento de Añazo, mientras Bencomo forma una alianza con los demás menceyatos del norte en contra de los conquistadores.[12]

A finales del mes de mayo, las tropas conquistadoras se internan en la isla sin mayores contratiempos hasta su llegada al reino de Taoro. En el barranco de Acentejo son cercados por los guanches, que derrotan completamente a los castellanos en la conocida como primera batalla o Matanza de Acentejo. Los supervivientes regresan a su campamento, embarcándose hacia Gran Canaria.[12]

Estatua idealizada de Bencomo, principal caudillo guanche durante la conquista.

Lugo reunirá en los meses siguientes capital para una nueva entrada, accediendo el duque de Medina Sidonia a enviar tropas veteranas a la conquista. A principios de 1495 Lugo envía un destacamento a Tenerife para reforzar el campamento de Añazo, renegociar las paces con los bandos guanches aliados y para construir una nueva torre en la zona de Gracia. En noviembre, llegadas y preparadas las tropas auxiliares del duque, Lugo vuelve a Tenerife.[12]

El ejército conquistador avanza hacia la torre de Gracia. En las proximidades de este se encuentran acantonadas las fuerzas guanches, teniendo lugar el enfrentamiento conocido como batalla de la Laguna el 14 de noviembre. En este choque son derrotados los guanches, muriendo Bencomo y su hermano.[12]

Terminada la batalla, los conquistadores se reagrupan en su campamento de Añazo, subisitiendo en los meses siguientes problemas de avituallamiento que posponen la campaña. Durante este tiempo los conquistadores se dedican a llevar a cabo campañas de castigo y razias en los bandos próximos de Tegueste y Tacoronte. Asimismo, por este tiempo se propaga en los bandos de guerra una epidemia denominada «modorra guanche», enfermedad de la que mueren muchos guanches y que los investigadores relacionan con la gripe, la peste, un tipo de tifus o la rabia.[12] [13]

Resuelto el problema de avitullamiento, los conquistadores avanzan hacia el interior de la isla hacia el 20 de diciembre de 1495. El 25 de diciembre tiene lugar un nuevo choque en las cercanías del barranco donde fueran derrotados los conquistadores en 1494, denominado batalla de la victoria de Acentejo, resultando vencedores los europeos. Lugo y sus huestes llegan a Taoro, estableciendo un nuevo campamento en la zona del moderno núcleo de Realejo Alto.[12]

Los guanches se encuentran cada vez más débiles. A lo largo de los meses siguientes se llevan a cabo por parte de los conquistadores razias y cabalgadas en los bandos de guerra. Finalmente, en mayo de 1496, los menceyes de guerra deciden rendir sus territorios en el acto de sumisión conocido como Paz de los Realejos.[12]

Supervivencia[editar]

ADN guanche en Puerto Rico[editar]

Un grupo de investigadores de universidades puertorriqueñas realizó un estudio del ADN mitocondrial que reveló que la moderna población de Puerto Rico tiene un alto componente genético taíno y guanche.[14]

Momias guanches[editar]

Esta costumbre estaba destinada a preservar el cuerpo del fallecido mediante técnicas de embalsamiento muy similares a las que se realizaban en otras civilizaciones antiguas. Su finalidad, vinculada a sus creencias religiosas, era proteger al cadáver y también distinguir su relevancia social. La momificación se practicó en la isla de Tenerife, donde alcanzó mayor perfección.

Cabe resaltar que la momificación guanche es en muchos aspectos parecida a la practicada por los antiguos egipcios. Para preservar la corrupción en los cadáveres cuidaban mucho el proceso, el cuerpo, y sobre todo guardaban una especial memoria y honra a los difuntos. La momificación o mirlado, como le llamaron los primeros historiadores, no fue de uso general entre la población guanche, existiendo varios procesos que muestran cierta gradación en la práctica funeraria que corresponden a una diferencia social y económica entre las diferentes castas de su sociedad. Lógicamente las momias de sus reyes eran las que recibían mayores cuidados en la momificación. Los guanches al igual que los antiguos egipcios, guardaban en ocasiones las vísceras de sus reyes.[cita requerida]

En el año 1933 fue descubierta la mayor necrópolis guanche hallada hasta la fecha, la necrópolis guanche de Uchova en el municipio de San Miguel de Abona. Dicho yacimiento fue saqueado casi en su totalidad, calculándose que había entre 74 y 60 momias. El estudio de esta cueva funeraria reveló las particularidades de los ritos mortuorios aborígenes que hasta entonces se desconocían, como la colocación de los cadáveres y el acondicionamiento de sus lechos.[15]

Museos[editar]

Museo de la Naturaleza y el Hombre que guarda la mayor colección sobre cultura guanche del mundo (Santa Cruz de Tenerife).

Muchos de los museos insulares de la isla poseen en sus colecciones material arqueológico y restos humanos de la prehistoria del archipiélago y de la Historia de Canarias. Algunos de los más importantes son:

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. El término menceyato se popularizó a partir del siglo xix, siendo una composición derivada del vocablo guanche mencey y el sufijo castellano –ato, utilizado para señalar jurisdicción. Antes de su popularización, los historiadores usaban los términos reino o bando.

Referencias[editar]

  1. a b Rodríguez-Martín, Conrado (2000). «Estudio demográfico de la población guanche de Tenerife». Chungara, Revista de Antropología Chilena 32 (1). ISSN 0717-7356. http://www.redalyc.org/pdf/326/32614411006.pdf. 
  2. Reyes García, Ignacio (2012). Ínsuloamaziq. Diccionario histórico-etimológico del amaziq insular (Canarias). http://insuloamaziq.blogspot.com: Fondo de Cultura Ínsuloamaziq. 
  3. Leal Cruz, Pedro Nolasco (2003). Centro de la Cultura Popular Canaria. ed. El español tradicional de La Palma: la modalidad hispánica en la que el castellano y el portugués se cruzan y se complementan. Servigraf La Laguna. ISBN 84-7926-419-5. 
  4. Llamas Pombo, Elena; Trapero, Maximiliano (1998). «¿Es guanche la palabra guanche?». Anuario de Estudios Atlánticos (44). ISSN 0570-4065. 
  5. Trapero, Maximiliano (2005). Nuevos datos y argumentos sobre el origen francés de la palabra "guanche". http://www.webs.ulpgc.es/canatlantico/pdf/8/6/libros/12/CON_guanche.pdf. ISBN 84-96131-43-2. 
  6. Maca Meyer, Nicole (2002). «Composición genética de poblaciones históricas y prehistóricas humanas de las Islas Canarias». Tesis del Departamento de Parasitología, Ecología y Genética de la Universidad de La Laguna. ftp://tesis.bbtk.ull.es/ccppytec/cp171.pdf. 
  7. Alberto Barroso, Verónica (1998). «Los otros animales: consumo de Gallotia goliath y Canariomys bravoi en la prehistoria de Tenerife». El Museo Canario (53). ISSN 0211-450X. 
  8. a b Espinosa, de, Fray Alonso (1967). A. Cioranescu. ed. Historia de Nuestra Señora de Candelaria. Santa Cruz de Tenerife: Goya Ediciones. ISBN 84-400-3645-0. 
  9. a b c d Cuscoy, Luis Diego (1968). Publicaciones del Museo Arqueológico de Tenerife. ed. Los Guanches: vida y cultura del primitivo habitante de Tenerife (1ª edición). Santa Cruz de Tenerife: Cabildo Insular de Tenerife. 
  10. Del Arco Aguilar, María del Carmen (1987). «Propuesta metodológica para el estudio de los asentamientos aborígenes de Tenerife: La comarca de Icod de Los Vinos». Anuario de Estudios Atlánticos (33). ISSN 0570-4065. 
  11. Navarro Mederos, Juan Francisco (2005). Los Aborígenes. Santa Cruz de Tenerife: Centro de la Cultura Popular Canariae. ISBN 84-792-6520-5. 
  12. a b c d e f g h i j k Rumeu de Armas, Antonio (1975). La Conquista de Tenerife (1494-1496) (1ª edición). Centro de la Cultura Popular Canaria. ISBN 84-500-7108-9. 
  13. Tejera Gaspar, Antonio; López Medina, Luis; Hernández, Justo (2000). «Las enfermedades de los antiguos canarios en la etapa del contacto con los europeos». Anuario de Estudios Atlánticos (46). ISSN 0570-4065. 
  14. Estudio del genoma Taíno y Guanche
  15. Un estudio recuerda el expolio de la mayor necrópolis guanche jamás hallada Fuente: Agencia EFE, 31/08/2010.

Enlaces externos[editar]