Gruta Cosquer

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Plantilla de una mano humana de la gruta Cosquer, datada hace 27.000 BP, tal como se expone en el Mueso nacional de Arqueología de Saint-Germain-en-Laye, Francia.

Coordenadas: 43°12′10″N 5°26′57″E / 43.202736, 5.449085

La gruta (o cueva) Cosquer (en francés: Grotte Cosquer), es una cueva submarina famosa por contener pinturas prehistóricas del Paleolítico. La gruta está situada en la calanque de la Triperie, al este de Marsella, cerca del cabo Morgiou. Su entrada se encuentra a unos 37 m por debajo del nivel del Mar Mediterráneo, y se piensa que pudo haber sido usada como santuario entre los años 27.000 y 19.000 AC, antes de que su entrada quedase cubierta debido al aumento del nivel del mar. La gruta tiene más de 200 figuras parietales correspondientes a dos fases de ocupación, una en la fase del Gravetiense y otra en la del Solutrense.

Lleva el nombre de Henri Cosquer, el buzo francés que la encontró en 1985, aunque su descubrimiento no se hizo público hasta 1991, cuando tres buzos se perdieron en la cueva y murieron.[1]

Historia del descubrimiento[editar]

Henri Cosquer, un submarinista profesional de Cassis, descubrió la boca de la cueva casualmente en 1985. Pensando estar delante de una cueva interesante, entró recorriendo un oscuro pasillo submarino que tras unos 160 m bajo el agua conducía a una gran sala parcialmente inundada, de unos 50 m de diámetro y que presentaba numerosas estalactitas. Fue poco tiempo después, revelando las fotos tomadas, cuando Cosquer se dio cuenta de la marca de una mano con sólo tres dedos impresa en una pared mediante la técnica de estarcido. El buzo regresó luego a la cueva, esta vez en compañía de algunos amigos, y el descubrimiento resultó sorprendente: más de un centenar de figuras, geométricas, de manos humanas y de animales, estaban pintadas en las paredes y cubiertas por una fina capa de calcita. La exploró poco a poco y la visitó varias veces junto a personas de su confianza sin dar parte a las autoridades de su existencia. Tras la muerte accidental de tres buzos en el pasillo de acceso, declaró la existencia de la gruta al «Quartier des affaires maritimes» de Marsella el 3 de septiembre de 1991. El expediente fue remitido a la Dirección de investigaciones arqueológicas submarinas (Direction des recherches archéologiques sous-marines, DRASM) y después al Servicio de Arqueología regional (Service régional de l'archéologie), dependiente del Ministerio de Cultura de Francia.[2] ·[3]

El primer reconocimiento se llevó a cabo del 18 al 20 de septiembre de ese mismo año, con la ayuda de la nave de la DRASM, L'Archéonaute. Fue dirigida por Jean Courtin, paleontólogo, prehistoriador y buzo, y por Jean Clottes, especialista en arte parietal. Se estimó que las pinturas se remontarían a no menos de 20.000 años atrás, y, por lo tanto, serían más antiguas que las de Lascaux, que solamente tienen 13.000 años.

La cueva no quedó abierta al público y su entrada fue bloqueada con bloques de hormigón con el fin de preservarla y prevenir accidentes.

En junio de 1992, una nueva misión permitió el rodaje de la película Le Secret de la grotte Cosquer.[4]

La verificación de la autenticidad[editar]

La cueva fue visitada en otras ocasiones y estudiada por varios expertos que, sin embargo, debido a la sensacional edad de las pinturas y a no hallar pruebas fiables con carbono 14 (las pinturas eran demasiado antiguas para ser capaces de garantizar la edad), pensaban que era flagrantemente falsas, hechas ingeniosamente por el mismo Cosquer y sus amigos para hacerse publicidad. A favor de la sinceridad del buzo francés jugó un papel crucial la calcita que cubría los frescos: ésta se forma por sedimentación y ese proceso puede durar miles de años, siendo difícil de falsificar en poco tiempo.

La confirmación final de la autenticidad de las pinturas se produjo sólo en 1998, cuando un estudio muy cuidadoso de los materiales utilizados para su producción se encontró con restos de madera y de polen extintos en la zona desde la última era glacial. Por lo tanto, la gruta Cosquer fue fechada en un período comprendido entre 27.100 y 19.000 años atrás: más antigua, por lo tanto, que Lascaux y una de las más antiguas existentes en el mundo.

En 2002 y 2003, se concedió a Luc Vanrell autorización para realizar una nueva investigación y realizar un inventario de todas las pinturas.[5]

Descripción de la cavidad[editar]

Sección de la gruta y el túnel de entrada, mostrando el nivel del mar.
Panorama de los calanques de Morgiou y de Sugiton

A partir de la reconstrucción científica, se ha sido capaz de determinar que, hace 27.000 años, la cueva se encontraba a los pies de un barranco, ante el cual se encontraba probablemente una estepa: era el período de la última glaciación, por lo que el clima era mucho más severo comparable al actual de Noruega. La ribera del mar Mediterráneo estaba a una distancia de 10,8 km, con la entrada de la cueva a unos 120 m sobre el entonces nivel del mar. Los hombres prehistóricos (en su mayoría, cromañones) la frecuentaban con fines rituales o de caza, y se encontró que, en el período intermedio entre las diferentes dataciones de las pinturas, la cavidad fue abandonada. Cuando al inicio del Holoceno el nivel del mar comenzó a aumentar gradualmente la entrada de la gruta quedó sumergida.

La gruta es hoy accesible por un túnel de 175 metros de largo cuya entrada se encuentra a 37 metros bajo el nivel del mar actual.[6] Tiene varias secciones:

  • en las partes emergidas:
    • la Sala Norte;
    • la Gran Sala;
    • la Playa («Plage»);
    • el Arca (L'Arche);
    • el Caos (Le Chaos);
    • La Sala del Felino (Salle du Félin);
  • en las partes sumergidas, todo o en parte:
    • el Pequeño Pozo inundado (Le Petit Puits noyé);
    • la Sala Baja;
    • el Gran Pozo inundado (Le Grand Puits noyé);
    • la Galería de acceso.

El arte de la gruta Cosquer[editar]

Esta gruta tiene varias docenas de obras pintadas y grabadas, que, por el estilo y las representaciones, se dividen en dos períodos distintos del Paleolítico Superior que corresponderían a dos fases distintas de ocupación:

  • una fase antigua, que tiene las manos negativas y trazos digitales, datada de alrededor de hace unos 27 000 años (Gravetiense).[7] La gruta tiene 65 plantillas de mano, 44 negras y 21 rojas, hechas con la técnica del estarcido, apoyando la mano contra la pared, y soplando un polvo ocre sobre la roca.[3] Lo más llamativo en la gruta Cosquer, es que la mayoría de las manos estaban sin alguno, sino todos, los dedos. En este sentido, se han formulado diversas hipótesis, desde la mutilación ritual hasta de un verdadero alfabeto de signos. Hay presentes muchos restos grabados directamente en la pared, así como trazos bien visibles y huellas digitales dispuestas de una manera particular, pasando por las primeras figuras animales (algunos caballos y figuras similares a las de un ciervo incisas en la pared), hasta llegar a las que, con pocas dudas, son representaciones de un sexo femenino y un sexo masculino, lo que confirmaría el destino ritual de las incisiones.
  • una fase más reciente que muestra signos y también pinturas y grabados figurativos, principalmente de animales, que datan de alrededor de hace unos 18-19 000 años (Solutrense). Los animales representados en esta segunda fase son: caballos, los animales más representados con 63 ejemplares, seguidos por 28 cabras, 17 venados, 10 bisontes 7 y uros. También aparecen, de forma original, 16 animales marinos, nueve focas, tres pingüinos grandes, medusas, peces o cetáceos.

En total, han sido identificados 177 animales.[3] Un grabado ha sido interpretado como una representación del tema del "hombre herido". Hay numerosos signos (216), con ocho representaciones sexuales (2 masculinas y 6 femeninas) que completan el inventario. Obviamente, las figuras que han sobrevivido son aquellas que están por encima del nivel del mar: los científicos han calculado que habría muchas otras figuras que habrían sido, a lo largo de los milenios, borradas por el agua y los minerales.

El material utilizado para la realización de las pinturas consiste sobre todo en varios tipos de ocre y de carbón de madera mixta. El tipo de madera utilizada resultó revelador para la datación de la gruta, ya que pertenecían a pino silvestre y a pino negro, árboles extintas en el área desde al menos 10.000 años; también se encontraron en la madera restos de polen pertenecientes al abedul, un árbol típico de climas fríos lo que confirmaría la época glacial.

En este sentido, en el piso de la cueva se encontraron restos de un hogar, pero no había rastro de huesos o de útiles de la vida cotidiana.Esto confirmaría que la cueva no habría sido utilizada, ni en la primera ni en la segunda fase de frecuentación, como habitación o vivienda, sino más bien como un santuario, en el que los hombres prehistóricos harían incursiones breves y que estarían vinculadas a la realización de los dibujos y, posiblemente, a reunirse y celebrar ceremonias o rituales mágicos particulares para propiciar la caza.[8] El estilo de estos animales (algunos simplemente tallados en la roca) es maravillosamente naturalistico sino moderno: el erudito Jean Clottes señaló que las figuras están representadas de perfil, pero que las orejas y los pies, acopladas, se muestran frontalmente para dar idea de tridimensionalidad.

Estado actual[editar]

Debido a su posición por debajo del nivel del mar, la cueva está cerrada al público. Se permite el acceso sólo a eruditos, y el túnel bajo el agua fue bloqueado con piedras. Recientemente se ha presentado un proyecto para hacer accesible la cueva desde tierra con la ayuda de un ascensor subterráneo, pero la hipótesis ha sido rechazada por las consecuencias que podrían surgir debido a la presión.

Notas[editar]

  1. Ver el sitio de French Rock Archive, «Cosquer: The Cave Beneath the Sea for the history of the cave», disponible en: http://www.bradshawfoundation.com/cosquer/acknowledgements.php.
  2. Clottes, J., Beltrán, A., Courtin, J. et Cosquer, H. (1992) - « La Grotte Cosquer (Cap Morgiou, Marseille) », Bulletin de la Société préhistorique française, t. 89, 4, pp. 98-128.
  3. a b c Clottes, J., Courtin, J. et Vanrell, L. (2007) - « La grotte Cosquer à Marseille », in: Grottes ornées en France, Les dossiers d'archéologie, n° 324, pp. 38-45.
  4. Realización: Bernard Rebatel et Gilles Sourice, Producción: Fanny Broadcast, Duración: 26 min.
  5. «BILAN DU MANDAT 2003-2006» (en fr). COMMISSIONS INTERRÉGIONALES DE LA RECHERCHE ARCHÉOLOGIQUE:  pp. 29. 2009. http://www.culture.gouv.fr/culture/dp/archeo/pdf/cira_sudest_bilan.pdf. Consultado el 2 de septiembre de 2010. 
  6. «Une grotte unique au monde». Consultado el 1 de septiembre de 2010.
  7. Clottes, J., Courtin, J., Valladas, H., Cachier, H., Mercier, N. et Arnold, M. (1992) - « La Grotte Cosquer datée », Bulletin de la Société Préhistorique Française, t. 89, 8, pp. 230-234.
  8. «La grotte Cosquer, sanctuaire paléolithique sous la mer à Marseille» (26 de abril de 2005). Consultado el 2 de septembre de 2010.

Referencias[editar]

El artículo de la Wikipedia en francés recoge como bibliografía:
  • Jean Clottes, Jean Courtin, La grotte Cosquer, Éd. du Seuil, 1994, ISBN 2020198207
  • Jean Clottes, Jean Courtin, Luc Vanrell, Cosquer redécouvert, Éd. du Seuil, 2005, ISBN 2020655500

Enlaces externos[editar]