Gordon Canning

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Robert Cecil Gordon-Canning fue un fascista, antisemita y espía británico. Bisnieto del poeta Lord Byron, fue asimismo padrino de la boda de Oswald Mosley y Diana Mitford en Alemania.

Biografía[editar]

En 1919, Gordon Canning fue nombrado capitán de los Húsares Reales, desempeñando este cargo de durante la I Guerra Mundial, concediéndosele la Cruz Militar por la labor desempeñada en dicho conflicto. Se le conocía por apoyar ardientemente la causa árabe en Palestina y por ser muy crítico con la política británica en esta materia. A mediados de los años 20, Canning viaja a Marruecos, zona en la cual estaba teniendo lugar la Guerra del Rif. Canning se convertiría en un mediador entre los franceses y los líderes rifeños. En este aspecto, debemos hablar de la vinculación de dicho personaje con Abdelkrim. En 1924 realizó una solicitud al Ministerio de Guerra para establecer un hospital de la Cruz Roja en el Rif. Allí, Gordon Canning dirigiría el Riff Comitee, el cual contó entre sus miembros con Arthur Field, Cunningham o Graham. El historiador J. Crémadeills, que ha estudiado la historia del Partido Comunista en Marruecos, consideraba erróneamente a Canning un comunista, y al resto de personajes mencionados, simpatizantes. Más tarde, en 1929, se comprometería con la causa árabe en Palestina, pues se oponía a la confiscación sionista de estas tierras. Allí se dirigiría en varias ocasiones para mediar entre los líderes de la resistencia palestina y el gobierno británico. En 1934, Canning se une a la British Union of Fascists (BUF). Se convierte en un colega muy cercano de Mosley, líder de dicha asociación y conoce a importantes oficiales nazis. También fue miembro de la Anglo-German Society, organización de carácter pro-nazi que velaba por el establecimiento de fuertes vínculos entre los pueblos alemán e inglés. Esta organización contaba con una publicación: la Anglo-German Review. En 1938 Canning rompe la relación que mantenía con Mosley, por cuestiones personales y se convierte en el tesorero del grupo antibelicista British Council for Christian Settlement. Fue detenido en 1940, y retenido hasta 1943 por su actividad en organismos de carácter nazi. Las detenciones de esta naturaleza estañaban permitidas gracias a la denominada Rule 18B of the Emergency Powers Act 1939, también conocida como Defence Regulation 18B. Esta ley no sólo hacía posible la detención de personas sospechosas de simpatizar con el movimiento nazi, o con cualquier otra ideología que comportara una hipotética amenaza nacional, sino que, además, negaba la aplicación del habeas corpus, esto es, permitía que se llevaran a cabo detenciones por tiempo indefinido sin informar al sospechoso de las causas de su detención. Canning fue un auténtico experto en el mundo árabe y musulmán, por ello se convirtió en el redactor de Asuntos Extranjeros para “Action”, la revista de BUF. Escribió folletos de esta institución como “Arab or Jew”, “The Spirit of Fascism” y creó el slogan antibelicista del BUF: “Mind Britain's Business”. Su análisis de las políticas denominadas "Balanza de Poder", adoptadas en el pasado, ha sido objeto de una fuerte crítica. El camino hacia la paz, dicEe “is by strictly avoiding involvement in matters not concerned with the well-being of Britain and her Empire”.

Marruecos[editar]

Gordon Canning realizó varias visitas al Rif, estableciendo un contacto muy próximo con el propio Abdelkrim. Ya en junio de 1925, Canning envía una carta a Sir W.Tyrrell en la cual insta al gobierno británico a convocar una conferencia internacional para reglar la cuestión marroquí. La base de la conferencia, según Canning, debía ser la inclusión de la zona de Tánger, Jebala y los territorios rifeños, en un nuevo Estado bajo mandato de un tercer poder señalado por la Liga de Naciones. No obstante, la petición de Canning no fue considerada por la Corona Británica pues, como veremos a lo largo de toda nuestra exposición, ésta mantendrá en todo momento una actitud de desconfianza con respecto al pacificador. En noviembre de 1925, se trasladó a Rabat para visitar al residente general Steeg y plantearle las bases de la negociación con Abdelkrim que, según Gordon Canning, en aquellos momentos no reclamaría la independencia, sino una autonomía administrativa. Steeg le aconsejó que se remitiera a las potencias interesadas en la cuestión del Rif: Francia y España. Canning viajó, entonces, a Targuist y regresó con una carta de Abdelkrim que le acreditaba como intermediario con las potencias:

Traducción de la carta de Abdelkrim, del 3 de diciembre de 1925 acreditando a M.Gordon Canning

En nombre de Dios, el clemente el misericordioso. Acto de gracia y de rezo.

Que se sepa por la presente que, gracias a su fuerza y su capacidad divina, otorgamos al inglés Gordon Canning poder para recibir, en nuestro nombre, las propuestas paralizadas por Francia y España, a lo largo del pasado mes de julio, que deben servir de base para las negociaciones de paz, con el fin de que las conozca y las estudie, para que, después, nos sea posible aceptarlas o rechazarlas. Saludos.

16 djoumada 2-1344 (3 diciembre 1925)

Firmado: Mohammed ben Abd el Krim el Khetabi

Posteriormente, el 8 de diciembre, Urbain Blanc recibió a Gordon Canning, al que otorgó escasa credibilidad como delegado de Abdelkrim. Tras esta recepción, Canning envió un memorándum con las condiciones de paz al cónsul de Francia en Tánger y también al cónsul español. Por su parte, el cónsul británico, que no sentía un especial cariño por Canning, opinaba que el memorándum incluía exigencias demasiado osadas que el gobierno francés jamás aceptaría. Dado que la respuesta de Francia y España se hacía esperar, Canning se decidió por viajar a Marsella, desde donde se desplazaría a París para hablar sobre las condiciones de paz. Al enterarse de esto, el gobierno francés estableció que ninguna personalidad cualificada acudiera a entrevistarse con Canning, puesto que la presencia de éste no había sido requerida. La negativa de Francia a establecer una negociación con Canning se debía a dos motivos más. Por una parte, estaba el hecho de que Gordon Canning en ningún momento había sido enviado como representante de modo oficial por el Gobierno de Gran Bretaña; por otro lado, hay que recordar que Francia era reacia a llevar a cabo una negociación unilateral en lo tocante al tema del Rif, ya que se había comprometido a negociar conjuntamente con España. La operación fallida de Canning en París hizo que regresara a Tánger donde, a partir de entonces, fue blanco continuo de los ataques de España, que exigía del gobierno británico su inmediata expulsión. No hizo falta que se le expulsara. Gordon Canning abandonó el país una vez desmoronado el frente en el Rif, tras la celebración de la conferencia de Uxda, que daba comienzo a las negociaciones entre España y Francia, por un lado, y Abdelkrim. Toda esta situación queda resumida en la siguiente noticia, aparecida en ABC el 1 de enero de 1926, en la que M. Briand, en respuesta a una carta enviada por el propio Canning, le niega a éste la capacidad de interceder en la causa del Rif.

El periódico español ABC también se hacía eco de la reacción de los líderes políticos españoles ante el debate suscitado en Francia por las condiciones de paz presentadas por Canning:

Respuesta de Brian a Gordon Canning.

En las noticias publicadas en la prensa de la época podemos observar cómo Canning era considerado entre las autoridades francesas y españolas como un pacificador de muy poco fiar, pues se pensaba que su actuación estaba motivada por algún tipo de interés personal, el cual en ningún momento desveló el mismo Canning.

De Marruecos Una denuncia contra Gordon Canning Tánger. 28, a las 24

El famoso aventurero capitán Gordon Canning de quien se sabe aquí bien cuáles son sus manejos, ayer por las afueras de Tánger sin duda para acudir a alguna cita con elementos indígenas. Casualmente llevaban la misma dirección que el capitán Gordon dos moros, y creído sin duda Gordon que ratábase de dos espías, puestos por las autoridades locales para vigilar sus pasos volvióse rápidamente hacia los moros encañonándolos con un l y obligándoles a marchar en otra dirección. Ante semejante atropello los moros protestaron,denunciando el hecho en el primer puesto del tabor francés que hallaron. El jefe del tabor cursó la denuncia, pero el caso es que hasta ahora el aventurero sigue sin haber sido molestado por nadie.

La Vanguardia, 30 de enero 1926

En cuanto al trato de Canning con Abdelkrim, podemos ver en los documentos de la época que versan sobre el tema una especie de “paternalismo” por parte del primero hacia el líder rifeño, pues en todo momento le asesora sobre el camino a tomar en las negociaciones con las potencias. En enero de 1926, por ejemplo, tenemos constancia de que Canning aconseja a Abdelkrim concentrar sus ataques sobre los españoles, dejando a un lado a los franceses. En ese mismo año, dos meses más tarde, el británico recomienda al líder rifeño realizar un ataque contra Tánger. El pretexto del mismo sería que la zona albergaba presencia policial española y francesa, por lo que había perdido su carácter neutral. Esto no era sino una estrategia política de Canning: con ello quería obligar a las tropas británicas a intervenir desde Gibraltar para sofocar el ataque y así forzar a Francia y a España a alcanzar un acuerdo con Abdelkrim del modo más rápido posible. La vinculación de Gordon Canning con la causa del Rif le llevó a ser secretario del denominado Rif Committee, organismo de solidaridad con el movimiento rifeño fundado en julio de 1925. La actividad de Gordon Canning siempre fue vista con suspicacia por parte de la Corona inglesa y por las autoridades del resto de las potencias. Se le acusaba de tráfico de armas, probablemente por haber establecido contacto con Gardiner, que sí que se lucraba a través de esta actividad. La falta de confianza en Canning se evidencia a través de la gran cantidad de cartas interceptadas que guarda la Foreign Office. A continuación, presentamos el testimonio de un agente del Department of Foreign Affairs and Trade (Australia) quien, en una carta secreta enviada a la Reina de Inglaterra, informa sobre el susodicho Canning y sus maniobras en el Rif.

"Conocí a Gordon Canning en Londres, hace unos seis meses. Se había situado en un foco de interés por aquel entonces debido a su actuación como vehículo y portavoz de las condiciones de paz de Abdelkrim con los franceses. Tiene una mirada furtiva y, a mi parecer, no creo que sea un pacificador desinteresado. En una pequeña reunión de grupo que aconteció en el British Institute of International Affairs, vi un acalorado intercambio de palabras sobre Marruecos entre Canning y Sir Malcom Robertson, quien acababa de regresar de desempeñar el cargo de representante de Su Majestad en Tánger. Canning combina el periodismo con aventura caballeresca- no tiene grandes virtudes o vicios visibles, probablemente un equipo un aparato mental razonable, sin duda no es un tipo excepcional. 7 junio 1926"

Palestina[editar]

En noviembre de 1929, Canning visita Palestina. Para ese tiempo, las sublevaciones nacionalistas habían finalizado y el Ejecutivo árabe trataba de recomponerse para pacificar la situación y controlar el movimiento nacionalista. Entre los medios nacionalistas, a Canning se le conocía por ser un ardiente defensor de la causa árabe en Palestina y un crítico de la política británica en dichos países. Su visita fue significante, pues mantuvo extensas conversaciones no oficiales con los líderes árabes de la zona. En dichas entrevistas, Canning retomó el tema de la Asamblea Legislativa del año 1922, que no era sino la propuesta de Gran Bretaña para implantar un sistema de auto-gobierno en Palestina (esta era una de las responsabilidades de Gran Bretaña según el acuerdo que se firmó al establecerse el Mandato). Dicha propuesta había sido rechazada por los árabes, pues los británicos no cumplían por completo con su obligación. Canning se entrevistó con los líderes de la mu’arada y del majlesiyloun (defensores políticos del moftí Hosseini). En dichos encuentros, el agente intentó desarrollar un diálogo entre el gobierno británico y los líderes árabes para alcanzar algún tipo de acuerdo entre ambas partes. Emergieron entonces varias propuestas en relación con los árabes y el auto-gobierno de Palestina. Estos sugirieron cambios en la propuesta original de 1922, los cuales harían dicha propuesta aceptable para ellos. Una de estas sugerencias concernía la lengua oficial de Palestina. El hebreo, que era junto con el árabe lengua oficial en el país, debía dejarse a un lado. La única lengua oficial que debía ser reconocida era el árabe, lengua materna de la mayor parte de los habitantes. El inglés sólo se utilizaría bajo “circunstancias especiales”. Por otro lado, los árabes consentirían que el Alto Comisario eligiera al Presidente del Gobierno, que debía ser también Presidente del Consejo Ejecutivo. Para que esto fuera posible, debía cumplirse la condición de que la administración del Alto Comisario fuera inglesa por completo. Cuando el Presidente (árabe) del Consejo Ejecutivo ejerciera su poder, respetaría los derechos de las minorías, las cuales tendrían también representación en el Consejo. Por último, el Alto Comisario podría nombrar Consejeros británicos para todos los ministerios.

Sin embargo, la labor de Canning en Palestina no dio los frutos esperados. El 14 de Noviembre de 1929, aquel envía una carta al Alto Comisario británico en la cual afirma que el líder de la mu’arada no aceptaría un gobierno parlamentario si los árabes no tenían el control mayoritario. Ragheb Nashashibi, líder de la mu`arada, se oponía vehementemente al poder de veto que conservaba el Alto Comisario sobre las decisiones que se tomaran en el Consejo bajo la propuesta de 1922. Creía que este poder era excesivo e injusto, pues tenía más peso que la mayoría de miembros del Consejo. Los árabes, por tanto, esperaban que la constitución no continuara siendo un mero elemento que perpetuara el sistema político vigente (Gran Bretaña tenía el control mayoritario), sino que encarnara los cambios que ellos proponían. Sugirieron que en cinco o siete años debería haberse avanzado hacia el auto-gobierno a través de una nueva revisión constitucional. Los cambios más importantes que previeron los árabes se situaban en el ámbito del Poder Ejecutivo, con el cual se mostraban descontentos a causa del status quo político.

Bibliografía[editar]

  • Abd el-Krim el Jatabi. La lucha por la independencia. María Rosa de Madariaga. Alianza Editorial, 2009
  • International Bank Note Society Journal. Volume 41, No.3, 2002
  • OVED, Georges (1984): La gauche française et le nationalisme marrocain. L' Harmattan. Le Poiré-sur-Vie (Vendée)
  • Deadly embrace: Morocco and the road to the Spanish Civil War. Sebastian Balfour. Oxford.
  • Hitler no murió en el búnker: el secreto mejor guardado de la historia. Ladislao Szabo
  • Palestinian Academic Society for the Study of International Affairs, JERUSALÉN.
  • Hemeroteca ABC
  • LA GACETA HISTÓRICA
  • [www.nationalarchives.gov.uk/documents/nov2002.pdf]
  • A.E.F. Maroc. V. 540
  • F.O.371/11027
  • F.O.371/11907
  • F.O.371/11908
  • F.O. 371/11083