Glossopteridales

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Glossopteridales
Rango temporal: Pérmico[1]
Clasificación científica
Dominio: Eukaryota
Reino: Plantae
Orden: Arberiales o Glossopteridales
Familia: Glossopteridaceae
Brongn. 1828 ex Brongn 1831
Distribución
Área de la gimnosperma fósil Glossopteris (verde oscuro) hallada en todos lo continentes del sur, dando fuerte evidencia de que los continentes fueron una vez amalgamados en el supercontinente Gondwana
Área de la gimnosperma fósil Glossopteris (verde oscuro) hallada en todos lo continentes del sur, dando fuerte evidencia de que los continentes fueron una vez amalgamados en el supercontinente Gondwana

Glossopteridales es un orden extinto de plantas dentro de Pteridospermatophyta (helechos con semillas). Se cree que aparecieron y dominaron la flora en el Pérmico al sur de Gondwana, y que se extinguieron en el Triásico. El género mejor conocido es Glossopteris. Hojas lanceoladas o espigadas, de lamina entera, con una nervadura central formada por multiples venas paralelas (una falsa vena media) y venacion secundaria anastomosada. El género Gangamopteris es similar a glossopteris pero carece de vena media central.

Fue un árbol característico y dominante del supercontinente Gondwana, una gimnosperma. Se trataba probablemente de una especie inmigrante de la franja paleoecuatorial (ver:Pensilvánico), descendiente de Lesieya, una planta que vivía fuera de los ambientes pantanosos del pensilvánico. Fue utilizada por Alfred Wegener como prueba de que los continentes habian formado el supercontinente Pangea en el pasado.

A diferencia de los árboles de hoy en día, los hace tiempo extinguidos Glossopteris vivían en grupos de hasta un millar por acre a apenas 20 o 25º del Polo Sur, una latitud en la que no recibían luz solar durante la mitad del año.

En cuanto a cómo lucían, el Glossopteris se elevaba estrechándose hacia arriba, como un árbol de navidad. En lugar de pinochas, tenían anchas hojas lanceoladas que caían al suelo a fines del verano. No se sabe si estas hojas cambiaban de color, dijo Miller, pero parece probable que sí.

“Son árboles de hoja caduca muy, muy primitivos”, dijo Miller.

Las fructificaciones aparecen asociadas a las hojas.

Vivieron en una época en que el clima antártico era mucho más cálido, aunque los árboles tenían también que sobrevivir a un régimen extremo de luz solar, bastante baja durante medio año y total oscuridad durante el otro medio.

“Hoy en día no tenemos ningún análogo moderno para estos bosques polares”, dijo el paleobotánico David Cantrill, curador del Museo Sueco de Historia Natural en Estocolmo.

Los anillos fosilizados de estos árboles revelan que los Glossopteris crecían continuamente cada verano, para detenerse abruptamente en el invierno, como si se hubiera pulsado un interruptor. El crecimiento secundario se daba en "cuñas" de xilema.

“Probablemente reaccionaban a la luz, más que a la temperatura, para desconectarse”, dijo Cantrill.

Los modernos árboles de hoja caduca retardan su crecimiento y luego lo detienen cuando llega el tiempo frío.

Aunque ya antes se habían encontrado en la Antártida árboles fosilizados del Pérmico, esta es la primera vez que se han descubierto grupos enteros de árboles, dijo Cantril.

Gracias a estas agrupaciones, los investigadores pueden ahora medir la distribución de los árboles, así como calcular sus tamaños, de modo de aumentar la información sobre cuanta luz solar y cuanta energía estaban disponibles, claves valiosas y poco comunes sobre el clima pérmico.

Las líneas marcadas sobre Pangea señalan las masas de tierra que se separarían para formar los continentes actuales.

Referencias[editar]

  1. Taylor, T.N.; Taylor, E.L. & Krings, M. (2009), Paleobotany, The Biology and Evolution of Fossil Plants (2nd edición), Amsterdam; Boston: Academic Press, ISBN 978-0-12-373972-8 , p. 895

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