Glory Hole

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Glory hole en el tabique de un retrete

Un glory hole (o agujero glorioso) es un agujero en una pared o tabique, usualmente visto en los retretes de baños públicos o en videocabinas, que pueden ser utilizados para observar o mantener relaciones sexuales con la persona que se encuentre al otro lado del tabique. El término Glory Hole se emplea también para referirse a los agujeros existentes en una muñeca hinchable o algún juguete sexual parecido, pero el primer uso es más conocido.

Este tipo de fantasía es tratado de manera cómica y moderada en la película Irina Palm, protagonizada por Marianne Faithfull y que ha recibido excelentes críticas. No es un filme pornográfico pero su exhibición se ha restringido a circuitos de cine subtitulado y de culto. Asimismo se puede ver una escena de un Glory Hole en la película La cosa más dulce, en la que Cameron Díaz ve un camino amarillo y le sigue con los dedos. Tras esto, ve un perro y empieza a hacer un poco el tonto. Luego, mira por la boca del perro (que estaba dibujado en la pared) y le meten un pene en el ojo. Al final, luego de un rato, Christina Applegate le limpia el ojo y le dice en broma que está embarazada.

[editar] Modo de uso

Pene introducido en un glory hole.

Un hombre introduce el pene a través del agujero para recibir sexo oral, practicar sexo anal o sexo vaginal a la par que mantiene un cierto grado de anonimato. Suele ocurrir en clubes sexuales, galerías de adultos, salas xxx, sexshops y librerías para adultos. Los glory holes en baños públicos son principalmente usados por mirones (voyeurs), pero ciertas áreas son lugares de encuentro establecidos donde la gente puede practicar sexo anónimamente. Aunque es una práctica originaria de la comunidad gay, ha sido adoptada igualmente por heterosexuales. A veces las mujeres participan también en estos actos sexuales, y hay un gran número de páginas web con contenido pornográfico que proveen imágenes y videos de heterosexuales utilizando glory holes.

Debido al miedo de arresto o acoso, pocos hombres meten su pene en un glory hole sin previa invitación de la persona con la que practicará sexo al otro lado del tabique o pared. Una señal común de un participante dispuesto es meter uno o más dedos por el agujero generalmente acompañado por un gesto de llamada.

El uso de glory holes para gratificación sexual encierra numerosos riesgos, como es el caso de la mayoría de las formas de sexo anónimo, como el hecho de que cada participante desconoce mutuamente cómo es el cómplice y, por lo tanto, puede existir posibilidad de transmisión de enfermedad venérea. Al igual que la persona en la parte receptora del tabique, puede dañar seriamente a la parte activa, tanto accidentalmente como a mala fe. El propio agujero -de no estar bien preparado- puede incluso causar graves cortes o abrasiones en un pene; en algunos clubes sexuales, salas xxx y sexshops el glory hole se presenta con una superficie protectora (tan primitiva como cinta aislante) para prevenir tales daños. Usar un glory hole en un lugar público (como unos baños/sanitarios públicos) también supone una amenaza legal, ya que tal comportamiento podría considerarse escándalo público o exhibicionismo.

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