Gigantomaquia

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Dioniso lucha contra un gigante durante la Gigantomaquia, pelike ático de figuras rojas, c. 460 a. C., museo del Louvre.

La Gigantomaquia (del griego antiguo γιγαντo-μαχια, literalmente ‘guerra de los gigantes’) es un episodio de la mitología griega, que sigue a la Titanomaquia.

Causa del enfrentamiento[editar]

Zeus había encerrado a los Titanes en el Tártaro. Gea, su abuela, madre de Cronos y Rea, se enfadó y engendró a los Gigantes, que entablaron combate contra los dioses olímpicos.[1] Higino nombra 24 Gigantes.[2]

Preparativos[editar]

Los dioses olímpicos conocían un oráculo que decía que los Gigantes no podrían morir a manos de los dioses a no ser que un mortal luchara al lado de estos, por lo que Zeus hizo llamar, por medio de Atenea, a Heracles.

A su vez, Gea fabricó un brebaje que impedía también que los Gigantes pudieran morir a manos de los mortales. Al saber esta situación, Zeus impidió que Helios, Selene y Eos se levantasen y consiguió destruir el brebaje.[1]

El enfrentamiento[editar]

Armadas con sus mazas de bronce, las Moiras mataron a Agrio y Toante (Museo de Pérgamo, Berlín).

La batalla se libró donde habitaban los Gigantes, en Flegra (‘tierra ardiente’) o en Palene. Apolodoro dice que Porfirión y Alcioneo eran los más destacados. Este último, que se había llevado las vacas de Helios desde Eritia, era inmortal siempre que luchase en su tierra de origen, mientras que Homero aporta el dato de que Eurimedonte reinaba sobre ellos.[3]

Los Gigantes llevaron a cabo un primer ataque contra los dioses armados con enormes rocas y troncos de árboles.[4]

  • Heracles atacó primero a Alcioneo, y lo atravesó con una de sus flechas envenenadas pero tal como el gigante caía al suelo volvía a la vida de nuevo. Siguiendo el consejo de Atenea, Heracles le arrastró fuera de su tierra de origen, y así logró matarle definitivamente.[1] Se dice también que, al haber heredado la fuerza de Zeus, Heracles mató al gigante partiéndole el cuello con las manos.
  • Porfirión atacó a Heracles e intentó violar a Hera. Zeus lo fulminó con el rayo y Heracles lo remató con sus flechas.
  • Efialtes murió de un flechazo en cada ojo, uno de Apolo y otro de Heracles.
  • Cuando Encélado abandonaba el campo de batalla, Atenea lo aplastó con la isla de Sicilia, donde quedó encarcelado.[5] Su aliento de fuego surge del Etna. Según otras versiones Encélado fue muerto por Sileno.
  • Mimas fue sepultado por Hefesto bajo una masa de metal fundido, en la que sigue preso (el Vesubio).
  • Polibotes fue enterrado por Poseidón, quien le arrojó un pedazo de la isla de Cos, dando así lugar a la nueva isla de Nisiros.
  • Hipólito fue derrotado por Hermes, llevando éste un casco que le hacía invisible.
  • Gratión fue abatido por las flechas de Artemisa.
  • Dioniso noqueó a Éurito con su tirso.
  • Hécate quemó a Clitio con sus antorchas infernales.
  • Armadas con sus mazas de bronce, las Moiras mataron a Agrio y Toante.[5]
  • Hera derrotó al gigante Foitos. También convenció para luchar contra Dioniso a Ctonio (muerto por Demeter) prometiéndole a cambio a Afrodita al igual que a Peloro (muerto por Ares en la guerra).[cita requerida]

Cada Gigante fue rematado por las flechas de Heracles empapadas en el veneno de la Hidra de Lerna, excepto los que quedaron presos bajo las islas.

La Gigantomaquia en el arte[editar]

Escultura[editar]

J.M. Félix Magdalena, Gigantomaquia, dibujo

La lucha de los gigantes con los dioses fue representada por Fidias en el interior del escudo de su estatua de Atenea.[6] También se representa la Gigantomaquia en el Altar de Zeus de Pérgamo.

Literatura[editar]

Pintura[editar]

  • En el palacio del Té de Mantua existe una sala llamada "sala de los gigantes" cuyas pinturas al fresco representan el tema de la gigantomaquia o caída de los gigantes, del pintor Giulio Romano (1499?-1546).

Bibliografía[editar]

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, I, 6 , 1.
  2. Higino, Fábulas, prólogo, 4.
  3. Homero: Odisea, VII, 58 y 59.
  4. Ovidio: Las metamorfosis, I, 151 - 162.
  5. a b Biblioteca, I, 6 , 2.
  6. Plinio el Viejo, Historia natural xxxvi. 5.4

Enlaces externos[editar]