Giganotosaurus

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Giganotosaurus
Rango temporal: Cretácico Superior, 100 Ma-97 Ma
Giganotos Db.jpg
Clasificación científica
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Sauropsida
Superorden: Dinosauria
Orden: Saurischia
Suborden: Theropoda
Infraorden: Carnosauria
Superfamilia: Allosauroidea
Familia: Carcharodontosauridae
Subfamilia: Giganotosaurinae
Género: Giganotosaurus
Especie: G. carolinii
Nombre binomial
Giganotosaurus carolinii
Coria & Salgado, 1995
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Giganotosaurus (gr. “reptil gigante del viento del sur”) es un género representado por una única especie de dinosaurio terópodo carcarodontosáurido, que vivió a mediados del período Cretácico, hace aproximadamente 96 millones de años, en el Cenomaniano, en lo que hoy es Sudamérica. El nombre del género hace referencia a su gran tamaño, y deriva del griego gigas/γίγας “gigante”, notos/νότος “viento del sur” y –saurus/–σαύρος “lagarto”. El nombre de la especie tipo (y única especie conocida), Giganotosaurus carolinii, es en reconocimiento al cazador de fósiles que la descubriera en 1993, Rubén Carolini.

Giganotosaurus carolinii es uno de los más grandes terópodos conocidos, superado por el Spinosaurus, pero ligeramente más grande que el Carcharodontosaurus.

Descripción[editar]

Comparación de tamaño entre un humano con un Giganotosaurus.

Basándose en las dimensiones del holotipo (MUCPv-CH-1), la longitud de Giganotosaurus se ha estimado entre 12,2 a 13 metros, con un peso de entre 6,5 a 13,8 toneladas. [1] [2] [3] Sin embargo, un segundo espécimen (MUCPv-95), conocido solo por unos fragmentos de la mandíbula izquierda un 8% más grandes que los correspondientes en el holotipo podrían indicar que Giganotosaurus alcanzaba mayores tamaños. La longitud del cráneo del holotipo fue originalmente estimada en 1,8 m.[4] pero se ha mostrado que esta reconstrucción es errónea y actualmente se estima en 1,56 m.[3]

Ilustración de un giganotosaurio

El Giganotosaurus era un depredador bípedo, con un gran cráneo sostenido por un cuello poderoso; extremidades superiores cortas en proporción a su tamaño, provistas de 3 dedos terminados en garras curvas y afiladas; extremidades inferiores poderosas; y una larga cola que servía de contrapeso y equilibrio. En las patas posteriores del Giganotosaurus destaca el fémur más largo que la tibia, por lo que sus piernas lo dotaban de gran soporte pero no de gran velocidad. Esto sugiere que era un depredador de emboscada o que cazaba presas lentas, como los saurópodos. Los fósiles conocidos de esta especie corresponden a los restos óseos de la mayor parte del cuerpo, entre los que destacan algunos de gran importancia, como el cráneo completo, fémures, pies, pelvis, gran parte de la columna vertebral y extremidades superiores.

Historia[editar]

El primer ejemplar de Giganotosaurus (MUCPv-Ch-1), considerado el holotipo de la especie, fue descubierto en 1993 por Rubén Carolini, quien lo encontró en la provincia del Neuquén, Patagonia argentina, en las llamadas tierras yermas de la zona, que pertenecen a la Formación Caneleros del Subgrupo Río Limay, formadas hace 96 millones de años en el Cenomaniano, en el Cretácico superior. Este ejemplar consiste en un esqueleto fósil completo en un 70% e incluye el cráneo, la pelvis, huesos de las patas y parte de la columna vertebral, y su longitud se estima entre 12,2 y 12,5 m de largo, con un peso estimado de 5 toneladas.[cita requerida] Se conserva en estado óptimo y se encuentra depositado en la colección de paleontología de vertebrados del Museo Paleontológico Ernesto Bachmann, en la Villa El Chocón de la provincia del Neuquén.

Un segundo ejemplar, (MUCPv-95), se encuentra en el Museo de Geología y Paleontología “Centro Paleontológico Lago Los Barreales” de la Universidad Nacional del Comahue. Se trata de un dentario con dientes parcial, que resulta ser 8% más grande que el holotipo. Fue descrito en 1995 por Rodolfo Coria y Leonardo Salgado en la revista Nature. A este espécimen más grande de Giganotosaurus se le han estimado 13,2 m de longitud y un peso de 6,2 toneladas.[cita requerida]

También se han encontrado dientes, en el sitio paleontológico de La Buitrera, que se han atribuido a Giganotosaurus.

Clasificación[editar]

Giganotosaurus está estrechamente emparentado con Tyrannotitan, Mapusaurus y Carcharodontosaurus, todos miembros de la familia Carcharodontosauridae. De éstos, Giganotosaurus y Mapusaurus fueron ubicados en una subfamilia llamada Giganotosaurinae por Coria y Currie en 2006, por lo que, a medida que se hagan nuevos descubrimientos, aquélla deberá ser ampliada.[1]

Paleobiología[editar]

Los giganotosaurios tenían el cráneo más grande conocido para los dinosaurios terópodos, desproporcionado aun para su inmenso tamaño, ya que llegaba a medir entre 180 y 195 cm de largo,[4] con dientes curvos aplanados lateralmente y aserrados, característicos de la función de desgarrar carne. Estos dientes se remplazaban a medida que se iban perdiendo, por lo que se supone que Giganotosaurus carolinii realmente fue un depredador, a diferencia de los abelisáuridos con los que convivía, que probablemente presentaban más hábitos de carroñeros. Sin embargo, se estima que los giganotosaurios también recurrían a alimentarse de carroña si tenían la oportunidad.

Cráneo de un giganotosaurio en exhibición en el Museo Argentino de Ciencias Naturales

Otros rasgos del Giganotosaurus que demostraban su condición de depredador más que de carroñero eran su cuerpo poderoso pero ligero y sus patas grandes y musculosas —más grandes que las de cualquier otro carnívoro—, que le daban una gran elevación, pero no proporcionada, por lo que el animal tenía una apariencia compacta y robusta. Su larga y musculosa cola equilibraba su peso al desplazarse, tal como ocurría con los alosáuridos, haciendo de los giganotosaurios depredadores robustos pero rápidos, especializados en capturar presas de mediano a gran tamaño. Se ha calculado que podían desplazarse a unos 14 metros por segundo (alrededor de 50 kilómetros por hora).[5] Para obtener su alimento contaba también con brazos grandes —aunque pequeños en relación a su cuerpo—, con tres dedos cada uno, terminados en afiladas garras que le ayudaban a sostener a sus presas mientras las mataba con sus mandíbulas.

Los giganotosaurios, aunque más grandes que los tiranosaurios, poseían un cerebro de menor tamaño, en forma de banana, en el que se destacaban los bulbos olfatorios. Los estudios del basicráneo del giganotosaurio revelan que los lóbulos olfatorios estaban más desarrollados que los del tiranosaurio; sin embargo, la comparación entre ambos revela que este último habría tenido lóbulos ópticos más desarrollados que los del dinosaurio patagónico.[6]

Paleoecología[editar]

En el Cretácico, el lugar donde fueron encontrados los restos del giganotosaurio estaba surcado de arroyos y ríos caudalosos, rodeados por bosques en galería con araucarias y palmeras. La mayoría de los cursos de agua desembocaba en el Océano Pacífico, dado que la Cordillera de los Andes no existía.

Se ha especulado que el giganotosaurio y otros giganotosaurinos, como el mapusaurio, cazaban en manadas. Entre los saurópodos sudamericanos de esta época se encontraban titanosaurianos como el argentinosaurio,[7] —considerado uno de los mayores vertebrados terrestres que hayan existido, con alrededor de 35 metros de longitud y un peso estimado de 80 toneladas—, el andesaurio[8] y rebaquiosáuridos como el catartesaurio,[9] pero resulta poco probable que los giganotosaurios pudiesen capturar un ejemplar adulto de estas especies si no adoptaban un comportamiento de caza grupal. El giganotosaurio compartió el territorio con otros cazadores, como el ecrixinatosaurio,[10] un abelisáurido; el megarráptor,[11] un posible carnosaurio, y buitrerráptor,[12] un dromeosáurido.

Cultura popular[editar]

Restos de Giganotosaurus carolinii en el Museo Paleontológico Ernesto Bachmann de Villa El Chocón

Los fósiles originales de Giganotosaurus se encuentran en museos argentinos, pero hay réplicas de esqueletos completos en otros lugares, incluyendo una en el Museo de Senckenberg de Fráncfort, y otra en el Museo Australiano de Sídney.

El giganotosaurio recientemente ha alcanzado fama entre el común de la gente al darse a conocer a expensas del tiranosaurio, ya que, al igual que otros terópodos, como el carcarodontosaurio y el espinosaurio, en los medios de comunicación masivos y la industria del entretenimiento se le suele presentar como un hipotético adversario del T. rex, antes considerado el mayor dinosaurio carnívoro de todos los tiempos.


Giganotosaurus en documentales


Giganotosaurus en libros de ficción

  • Aparece en la historia El mundo inferior de Dinotopia como protagonista inesperado en el Bajío Lluvioso.


Giganotosaurus en juegos de video

  • En el videojuego Dino Crisis 2 y en su continuación se lo presenta con dimensiones exageradas (unos 7 metros de alto y 20 de longitud).
  • Aparece también en los juegos más recientes de Jurassic Park.
  • El videojuego Turok (2008) lo incluye en el nivel Death Valley.
  • Aparece en Carnivores 4: City Scape. Es el dinosaurio más grande del juego, y reemplaza a Tyrannosaurus presente en el resto de la saga.


Giganotosaurus en otros formatos

  • También ha aparecido en la serie de ITV Primeval.
  • La empresa japonesa Tomy ha puesto a la venta una colección de animales-robot llamada Zoids, de los cuales el modelo llamado Gojulas Giga está inspirado en un giganotosaurio. Gojulas Giga también aparece como personaje en el anime Zoids: Fuzors, de la serie Zoids, que está basada en la colección de juguetes antes nombrada.
  • Aparece en la serie animada por CGI Dinotren, vigilando el tren; el personaje es hembra y se llama Laura.

Referencias[editar]

  1. a b Coria, R.A. and Currie, P.J. (2006). «A new carcharodontosaurid (Dinosauria, Theropoda) from the Upper Cretaceous of Argentina.» Geodiversitas 28 (1): 71-118. pdf link
  2. Seebacher, F. 2001. «A new method to calculate allometric length-mass relationships of dinosaurs.» Journal of Vertebrate Paleontology 21 (1): 51–60.
  3. a b Therrien, F.; and Henderson, D.M. (2007). «My theropod is bigger than yours... or not: estimating body size from skull length in theropods». Journal of Vertebrate Paleontology 27 (1):  pp. 108–115. http://dinoweb.ucoz.ru/_fr/4/My_theropod_is_.pdf. 
  4. a b Calvo, J.O. and Coria, R.A. (1998) «New specimen of Giganotosaurus carolinii (Coria & Salgado, 1995), supports it as the largest theropod ever found.» Gaia 15 : 117–122. pdf link
  5. Blanco, R. Ernesto; Mazzetta, Gerardo V. (2001). «A new approach to evaluate the cursorial ability of the giant theropod Giganotosaurus carolinii». Acta Palaeontologica Polonica 46 (2):  pp. 193–202. http://www.app.pan.pl/article/item/app46-193.html. 
  6. Coria and Currie, 2002. «The braincase of Giganotosaurus carolinii (Dinosauria: Theropoda) from the Upper Cretaceous of Argentina.» Journal of Vertebrate Paleontology 22 (4), 802–811.
  7. Bonaparte J, Coria R (1993). «Un nuevo y gigantesco saurópodo titanosaurio de la Formación Rio Limay (Albiano-Cenomaniano) de la Provincia del Neuquén, Argentina.» Ameghiniana 30 (3): 271-282.
  8. Calvo, J.O. & Bonaparte, J.F. 1991. «Andesaurus delgadoi n. g. n. sp. (Saurischia, Sauropoda) a titanosaurid dinosaur from the Río Limay Formation (Albian-Cenomanian), Neuquén, Argentina.» Ameghiniana 28 : 303-310.
  9. Gallina, Pablo A. & Apesteguía, Sebastián. (2005). «Cathartesaura anaerobica gen. et sp. nov., a new rebbachisaurid (Dinosauria, Sauropoda) from the Huincul Formation (Upper Cretaceous), Río Negro, Argentina.» Revista del Museo Argentino de Ciencias Naturales n.s. 7 (2): 153-166, 2005 Buenos Aires, ISSN 1514-5158 [1]
  10. Calvo, J.O., Rubilar, D., and Moreno, K. (2004) «A new Abelisauridae (Dinosauria: Theropoda) from northwest Patagonia.» Ameghiniana 41 : 555-563.
  11. Novas, F. E. 1998. «Megaraptor namunhuaiquii, gen. et sp. nov., a large-clawed, Late Cretaceous theropod from Patagonia.» Journal of Vertebrate Paleontology 18 : 4-9.
  12. Makovicky, Peter J., Apesteguía, Sebastián & Agnolín, Federico L. (2005). «The earliest dromaeosaurid theropod from South America.» Nature 437 : 1007–1011. doi 10.1038/nature03996

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]