Gerde

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Gerde
Personaje de Memorias de Idhún
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Gerde, de Memorias de Idhún
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Gerde
Creador(es) Laura Gallego García
Información
Raza Feérica.
Sexo Femenino
Ocupación Hechicera.
Nacionalidad Idhunita
Rango Señora de la
Torre de Kazlunn, hechicera de alto rango, Séptima diosa.
Afiliación Ashran el Nigromante, sheks, szish.

Gerde es un personaje ficticio de la saga literaria Memorias de Idhún, escrita por la autora española Laura Gallego. Según la saga, Gerde era una poderosa hechicera perteneciente a la raza de los feéricos. Como hada, dispuso de una peculiar clase de hechizos, que atraen irremediablemente a los machos de cualquier especie hacia ella. Para ayudarse en esto, posee un cuerpo esbelto, una piel tersa, una larga y hermosa cabellera aceitunada y unos profundos ojos negros.

Gerde.jpg

Gerde según Vitis, una fan de Memorias de Idhún

Gerde se convirtió en renegada al traicionar a su propia raza y a sus aliados. Durante la traición de Kirtash, se convirtió en la mano derecha de Ashran. Gracias a ello, y a su talento, Ashran la hizo su sicaria cuando le encomendó que asesinase a Victoria, ofreciéndole como recmpensa a su hijo, y después que pasase a su lado a Kirtash. Así pues, comenzó a espiar a la mansión de Allegra (Aile), cosa que se vio frustrada por la propia hada. Pero gracias a ello le rebelo al Nigromante la verdadera naturaleza de Victoria y de los tratos de Kirtash. Después atacó a la mansión ayudada por sus trasgos. Una vez allí hubiera conseguido matar a Victoria de no ser por Jack, quien lucho contra ella, y, finalmente, la venció. Después de eso participa en la tortura de Victoria en la Torre de Drackwen y se enfrenta a Kirtash cuando este intenta salvar a Victoria, pero de nuevo fue vencida. Su última aparición en este libro es cuando lanza un hechizo contra Vcitoria, que casi la ahoga, pero esta se salva por la intervención de Shail.

Tras la llegada de la Resistencia de la Tierra, Gerde sigue bajo el mando de Ashran. Gracias a la traición de Kirtash se convierte en su mano derecha y por este motivo nombró a Gerde Señora de la Torre de Kazlunn, convirtiéndola en una pieza decisiva en la lucha contra la rebelión. Demostró su eficiencia seduciendo a Kirtash y probándolo bajo órdenes de Ashran y después manteniendo bajo su poder a Hor-Dulkar y con él, a los hombres shur-ikaili, pero gracias a Aile Alhenai, contra quien lucho y por quien fue derrotada, los shur-ikaili volvieron a ser libres y ella se retiró a su torre.

Tras esto, cuando Kirtash llega a la Torre de Kazlunn, acaba con su vida para librar de ella a Victoria y pidiendo a su padre ser el nuevo señor de la torre como recompensa por sus servicios. Revivió cuando el Séptimo se fusionó con su espíritu para adquirir una nueva envoltura carnal, llegando a ser una enemiga más odiada incluso que Ashran.

Antes de la trilogía[editar]

Gerde nació en el bosque de Awa. Fue tocada por un unicornio cuando no era más que una niña, y fue enviada a estudiar a la Torre de Derbhad, donde pronto tuvo diferencias con Aile Alhenai, la Señora de la Torre, que también era una maga feérica, pero mayor que ella, más sabia y más poderosa. Gerde era una aprendiza despierta y brillante. Pero era indisciplinada y egoísta, y solía utilizar su poder en beneficio propio, sin importarle los sentimientos ajenos. No podía comprender qué había de malo en utilizar su poder de seducción con los muchachos que eran de su agrado para llevárselos a su lecho, aún en contra de su voluntad. Así fue como se convirtió en una furcia de pelo verde. Muchos de ellos no ponían reparos, ciertamente; pero Gerde solía olvidar que no todas las razas eran tan desinhibidas como los feéricos. Y más de un aprendiz se sentía humillado y utilizado por la bella feérica. Cuando sus constantes faltas de disciplina y las quejas de los aprendices y sus novias fueron demasiadas como para pasarlas por alto, Aile castigó a Gerde y la tuvo encerrada durante un mes. Ella nunca se lo perdonó.

En cuanto pudo, se marchó de la Torre de Derbhad y acudió a la Torre de Kazlunn. Allí permaneció mucho tiempo a las órdenes del Archimago Zimanen, con el que mantuvo alguna discusión, aunque no llegó a llevarse con él tan mal como con Aile. Soñaba con convertirse algún día en la Señora de la Torre de Kazlunn; pensaba que, si alcanzaba el máximo escalafón en la Orden Mágica, obtendría por fin el poder y la libertad que siempre había deseado, y nunca más tendría que rendir cuentas a nadie. No obstante, sabía que eso era imposible, puesto que ella no se había educado en la desaparecida Torre de Drackwen. Por tanto, no llegaría nunca a ser Archimaga. Y mientras existiesen Archimagos, siempre habría alguien a quien debería obediencia. El día de la conjunción astral, Gerde estaba en el consejo de hechiceros que decidieron enviar a Yandrak y Lunnaris a otro mundo para ponerlos a salvo. No obstante, admiraba en secreto a la persona que había sido capaz de desafiar de aquella manera no sólo a los Archimagos, sino a los propios dioses, provocando la extinción de los dragones y los unicornios. Y por este motivo se unió a Ashran. Impresionada por su poder y el de los sheks, creyó que alguien como él jamás podría ser derrotado. Ansiaba aprender el secreto de aquella magia invencible.

En la Resistencia[editar]

Aparece nombrada por primera vez en una reunión de Ashran y Kirtash, donde este primero le dice que por increíble que parezca un hada ha traicionado a los suyos y se ha unido a él. Deja claro que es una poderosa hechicera. Ashran le dice a su hijo que ella no tendrá tantos escrúpulos, y la manda a acabar con Victoria. Desde el principio deja claro su atracción por el, tratando de seducirlo en repetidas ocasiones, pero recibiendo indiferencia. Por ello acata la misíon con placer, ya que Victoria era la protegida de Aile, a quien Gerde aún guardaba rencor, y mantenía una relación con Kirtash, por quien Gerde se sentía atraída. Espía a Victoria y a Kirtash y descubre que esta es un unicornio y que tiene una aventura con Kirtash, pero Aile le impide espiar más. Se lo informa a Ashran.

Muestra su carácter sádico al disfrutar como tortura a Kirtash. Ataca la mansión de Aile junto con un numeroso grupo de trasgos, que solo obdedecen a los hechiceros feericos poderosos. Causa muchos estragos y esta a punto de matar a Victoria, pero Jack lo impide. Lucha contra el y demuestra su gran habilidad, primero seduciéndolo, pero este al ver sus ojos y no encontrar la luz que tiene Victoria, despierta. A partir de ahí si pelea de verdad contra el, se describe como una enemiga peligrosa ya que estuvo cerca de acabar con él. Sin embargo, cuando Jack y Victoria se unen la derrotan, ya que sus esencias despiertan, causando su huida.

Vuelve a aparecer en el secuestro de Victoria, donde se besa con Kirtash ante sus mismas narices, ya que a Gerde siempre le gusto Kirtash por lo que anteriormente había fornicado con el. Disfruta viendo sufrir a Victoria y ella misma coopera en ello, con la finalidad de extraer energía de Victoria para revitalizar Alis Lithban y Drackwen, pero que resultaba una verdadera tortura para el unicornio.. Después del ataque del grupo de rebeldes a la torre intenta acabar con Victoria de una vez, y lo habría hecho de no ser por Kirtash, con quien lucha y por quien es vencida.

Recibe una patada de Victoria cuando esta intenta huir y le lanza un hechizo que la ahoga, pero Shail lo anula y Gerde huye de nuevo. Se convierte en la mano derecha de Ashran después de la traición de Kirtash.

En Tríada[editar]

También se conoce una enfermedad psicológica denominada ``Gerditis´´ produce una ceguera en cuanto a la realidad y provoca la aparición de adlaterres borrachuzos y descerebrados que solo piensan en el alcohol y el libertinaje sin pensar en su salud. Al convertirse en mano derecha de Ashran se vuelve la Señora de la Torre de Kazlunn, después de la muerte de Zimanen.

Aparece cuando Ashran le entrega a Haiass el hada , la espada de este para que se la devuelva, con dobles intenciones. Una vez en el bosque y a solas lo seduce, debido a su poder de seducción consigue volverlo loco, ya que Kirtash estaba debilitado y era más humano que shek.

De no ser por la intervención de Victoria hubiera llevado a Kirtash ante su padre. Espía a Jack y a los renegados, pero es enfrentada por Aile, con la cual tiene una pequeña discusión, esta la abofetea y Gerde jura matar a su protegida. Vuelve a aparecer en la Torre de Kazlunn, donde demuestra su crueldad y ambición al sentirse indiferente ante la masacre de los renegados que residían en ella, debido al hecho de que no la escucharon y le tenía aversión a Zimanen, el Archimago. Estos eran los magos de mayor rango de Idhun, y ella, a pesar de su juventud, era uno de ellos.

Por orden de Ashran envía a sus trasgos a tenderle una trampa a Victoria y a Jack. Ashran le ordena seducir al líder de los shur-ikaili, y a los mismos bárbaros hombres, para que no participaran en la lucha, lo que logra con éxito. Una vez allí se empezó a llevar mal con las mujeres, quienes sabían lo que pasaba, especialmente con Uk-Rhiz, la líder de un clan. Asesina a una anciana cuyas palabras amenazaban a sus planes, evenenándola.

Se aburre de la vida en las praderas y lucha contra Aile. Después de una lucha larga, impresionante e igualada es vencida. Espera a Kirtash cuando vuelve a su torre, donde deja claro que intentaría asesinar a Victoria de nuevo y allí Kirtash y ella se besan, pero momentos después acaba con ella para que no amenace más a Victoria.

Le envía el cadáver a su padre, quien la protege mediante un hechizo y la deposita en el sótano de la torre.

En Panteón[editar]

Cuando Ashran el Nigromante fue destruido, el espíritu del Séptimo quedo libre. Ése espíritu necesitaba una identidad, eligiendo a Gerde, cuyo cuerpo se encontraba en el sótano de la Torre de Drackwen y convirtiéndose esta en la Séptima diosa.

Una vez pasado esto, visito a los szish y los puso a su servicio. Les impuso una serie de pruebas y comenzó así a consagrar a nuevos magos para su causa.

Como el Séptimo, Gerde tuvo que intentar impedir la extinción de los sheks y szish a manos del resto de razas y , posteriormente, a si misma de los otros seis dioses.

Para ello envía a Ziessel y a otros sheks a la tierra y creo una manera de hablar con ella por medio de Kirtash. Elige como sucesor de su poder a Assher, un joven hechicero szish, muy prometedor.

Cuando se pone en contacto con Ziessel manda a secuestrar a una niña shur-ikaili del Clan de Uk, Saissh. Por esto tuvo que enfrentarse a los mejores guerreros del Clan de Uk y da muerte a Uk-Rhiz en dicho enfrentamiento. Después del regreso de Kirtash y Victoria de la Tierra, donde se encontraban para proteger a la unicornio del hada, pone en marcha otro plan propuesto por Kirtash: crear un nuevo mundo. Demuestra ser calculadora y manipuladora poniendo contra la pared a Ziessel para que Kirtash tenga que volver a Idhun.

Descuida a Assher, lo que causa que este se lleve a Saissh para devolverla a su familia, ya que este estaba enamorado de Gerde. Se enfrenta a Jack y a Victoria. Gerde logra traer de nuevo a Assher a su lado y utiliza su poder seductor con Jack, quien cae rendido y le besa los pies. Después lo tortura e impide que Victoria lo ayude. Le lanza la indirecta a Victoria de que sabe que está embarazada, recupera a Saissh y se va. Amenaza a Kirtash con que se llevara a su hijo si resulta ser en parte shek, pero si resulta ser dragón lo matara a él y a Victoria. Le dice que si se va antes de que el bebe nazca se llevara a Victoria. Para crear ese nuevo mundo elige finalmente a Assher como sucesor y abre la Puerta interdimensional, por la que accede al mundo que ella misma creo. Tuvo que enfrentarse a los otros seis dioses, ya que Wina y Yohavir se encontraban demasiado cerca, y por otra parte necesitaba tiempo. Así que viajo al plano inmaterial, lucho contra Irial y finalmente los engaño.

Se muestra fría e indiferente ante el dolor de Kirtash por la Piedra Maldita, diciéndole a Victoria que no quiere y no puede ayudarlo y bromenado con que Kirtash se ve hasta amarillo. Después de esto su única tarea era crear su nuevo mundo, cosa que hizo muy bien pese a los contratiempos y al poco tiempo que tenía. Unos rastreadores descubren su base e intentan destruir el portal, Gerde utiliza su poder de diosa ante el último de los tres dragones, lo que causa que los Seis vuelvan. Se ve obligada a iniciar el exilio de los sheks antes de lo esperado.

Gerde murió definitivamente en el momento del exilio de los sheks. Los dioses, gracias a Aslan, Qaydar y la Madre Venerable, la encontraron y la localizaron. Gerde se encontraba manteniendo la puerta abierta, ayudada por Kirtash y sus sheks. Pero gracias a los Nuevos Dragones, muchos sheks se salieron de su control y acudieron a luchar. Acaba con un piloto y con su respectivo dragón artificial y se ve exultante ante el hecho de acabar también con Victoria, Jack y no le importaba matar también al hijo de ambos.

Gerde demostró crueldad al decirse abandonar a los sheks que no conseguian controlarse, y cuando finalmente Kirtash, en un intento desesperado de salir de su control, fue a "combatir" con Jack, para impedirle matar a toda la flota de dragones y a Jack, Victoria y su hijo también. Gerde se vio obligada a sostener la puerta, y tuvo que dedicar toda su concentración a dicha tarea, puesto que si intentaba acabar con toda la flota, existía la posibilidad de acabar con los shek también. Finalmente, los Seis la localizaron, proyectando sobre ella una luz muy intensa, y arrancaron al Séptimo de su cuerpo, dejando a Gerde desprotegida, sin el poder del dios. El foco aumento de intensidad y se convirtió en pura energía, desintegrándola. Presumiblemente, al morir no quedo en paz, como anteriormente le había pasado. Esto es dado a entender por el hecho de que Talmannon, a pesar de estar muerto, sigui guardando rencor a Ayshel y a los unicornio, y sabía todo lo que pasaba en el mundo, aunque había perdido sus poderes. Es una gran posibilidad que esto mismo haya pasado con Gerde.

Finalmente todo acaba con la Batalla de los Siete, con la resurrección de Assher como el Séptimo, que se había inmolado para permitir a la entidad entrar en su cuerpo y con el exilio definitivo de los sheks.

Descripción física[editar]

A Gerde se le describe como un hada de gran belleza. Despide un perfume embriagador y floral y tiene una manera característica de caminar. Poseía una belleza salvaje, grandes ojos almendrados, solamente pupila, una aceitunada melena, suave y sedosa como diente de león que le llegaba hasta más allá de su cintura, un cuerpo esbelto como un junco y su piel de un ligerísimo tono verde. Sus pestañas son larguísimas y sedosas, sus dedos, largos, finos y perfectos. Vestía con ropas muy ligeras (muy poca ropa) y vaporosas, con los que insinuaba más de lo que ocultaba. Cuando quería seducir se descubría los hombros y su voz era melodiosa. Es bellísima. Kirtash después de matarla alaba su belleza.

Ahora, al salir la portada del cuarto comic de memorias de Idhún, donde ella tiene aparición por primera vez, se puede ver que es un hada bellísima. Se visualiza por primera vez el color de su piel y sus ropas: como se las describe, ligeras y brillantes, mostrando amplias extensiones de piel.

No usa joyas, por que piensa que son un intento de las humanas de igualar la belleza de las hadas, y la pureza y belleza de su rostro supera a cualquier alhaja.

Su transformación en diosa no supuso gran cambio, solo en el exilio de los sheks se produce uno, en el cual sus ojos negros se tornan de un gris metálico, como los de Ashran y en algunos momentos su rostro muestra una seriedad aterradora. Sus ojos negros, al revivir, adquieren un brillo metálico. Siempre está acompañada por un aura seductora e irresistible, que atraen como un canto de sirena. Gracias a esto, sus hechizos de seducción, con el que atrae a los machos irremediablemente, surten mucho efecto, como demostró en varias oportunidades y dicho poder, gracias a su condición de diosa, se volvió infalible.

Su rostro es turbadoramente atractivo.

Descripción mental[editar]

Extremadamente narcisista, le gusta estar siempre arreglada y hermosa. Este hecho recalcó de manera notoria en su incomodidad por el estado de su cabello y su atuendo cuando se encontró con los bárbaros. Es muy activa, no le gusta estar sin hacer nada, como cuando estuvo con los shur-ikaili. También extremadamente ambiciosa, le encantó ocupar el puesto de Señora de la Torre de Kazlunn y al conocer a Kirtash, trato de seducirlo para convertirse en emperatriz de Idhún. Así mismo, admiraba en secreto a Ashran, y se unió a él para aprender el secreto de su magia, y ascender como hechicera.

Gerde se puede describir como una persona cruel, malvada, vengativa, odiosa y manipuladora. Es bastante sádica. Todo esto lo demuestra torturando con placer a Victoria, el último unicornio y al tratar de matarla en distintas oportunidades (en la Resistencia, por ejemplo, tres veces). También lo demuestra al seducir a Kirtash y al ser totalmente indiferente ante la masacre de Kazlunn. Esto se ve incrementado por la traición hacia su raza y hacia sus mismas tradiciones como feérica, por ejemplo, su uso del fuego. Cuando se convirtió en diosa se volvió mucho más poderosa y por ello se volvió fría, aterradora y mucho más cruel, para sus enemigos no tenía sentimientos y se ganó el odio más profundo de todos. También demostró ser muy inteligente, manipuladora y calculadora, cosa que demuestra al manejar a Kirtash y al manipular a Ziessel e incluso a Jack y a Victoria. Demuestra ser muy cruel también al abandonar a Shizuko y a los suyos en la Tierra y a los sheks que lucharon contra los dragones en el exilio. Sin embargo muestra un cierto cariño por Assher y Saissh y vacilo al dejar abandonados a los sheks.

Es una asesina fría. Mata a un grupo de rebeldes, tres pilotos de dragones, a Uk-Rhiz, a quien mato despectivamente y a una anciana shur-ikaili, eso sin contar a la gente que sus tropas szish asesinaron bajo sus órdenes.

Tiene una parte maternal, debido a su naturaleza y a su raza, pero se contradice al no sentir respeto por la vida de los niños, ya que planeaba asesinar al hijo de Victoria y a la unicornio si era parte dragón, o robarlo y adoctrinarlo si era en parte shek.

Es fogosa y apasionada, se sabe que ha conocido a muchos hombres, se acuesta con Kirtash y con Hor-Dulkar. Sin embargo, al poco tiempo se aburre de este. De aprendiza disfrutaba manejando a los demás muchachos en contra de su voluntad, reteniendolos como titeres. Se los llevaba a su lecho, muchas veces en contra de su voluntad, y por ello los mismos aprendices se sentían utilizados por la bella feerica, elevando su queja, junto con sus novias, a Aile. En los libros se muestra bastante desinhibida con varios personajes, entre ellos Kirtash, Hor-Dulkar, Assher y Jack Disfruta humillando a Jack y después de su resurrección tiene un aura de gran poder. Se alegra ante la perspectiva de matar a Victoria, a quien odia con todas sus fuerzas. Se encapricha de Kirtash, sintiéndose fascinada por su forma de ser. Después su capricho se convierte en un amor obsesivo, hasta que este la mata, donde al parecer lo odia y le muestra indiferencia. Disfruta viéndolo sufrir, lo que hace muchas veces.

Por su condición de diosa acostumbra a meditar con el propósito de abrir el portal del exilio, y cuando Wina se muestra en el bosque, esta se muestra muy decidida a ir a verla. Sigue amando la belleza del bosque y se enoja con lo que hace Wina. No queda claro si se muestra fascinada con la presencia de la Madre de los Feericos, por su condición de diosa o por la naturaleza de su raza.

Durante toda la trilogía demuestra que la gente para ella es casi siempre un instrumento, que cuida y protege cuando le sirve, pero que deshecha, elimina o tortura sin ningún remordimiento.

A pesar de convertirse en la Séptima, la personalidad de Gerde sigue estando intacta, solo que ve todo de una perspectiva más grande, pero sigue siendo Gerde, de todas formas. Aile la describe como una "furcia" (ramera) de pelo verde.

Al final, en la Batalla de los Siete, los Seis arrancan al Séptimo de su cuerpo, por lo que volvió a ser Gerde, y presumiblemente sintió un gran terror al volverse de nuevo vulnerable, pero momento después fue destruida.

Poderes y habilidades[editar]

"Es una de las más poderosas magas feericas"

Aile ante el ataque de Gerde a su mansión

Gerde era una poderosa hechicera, de aprendiza brillante y despierta, además de una de las magas de más alto rango de Idhùn y una enemiga peligrosa. A pesar de ser joven no tardo hacerse un lugar en el consejo de la Torre de Kazlunn, a quien solo pertenecían los hechiceros de más alto rango. Sus habilidades consistían en su poder de seducción y en su destreza en la lucha, como lo demuestra al luchar contra Jack y contra Aile, luchas en las que estuvo muy igualada, pero en las que perdió porque Jack y Victoria comenzaban a despertar, y eran seres superiores. La derrota de Aile fue gracias a que Gerde necesitaba mantener el control sobre los hombres shur-ikaili, y porque Aile era mucho más anciana y por tanto, más poderosa. Estuvo muy igualada en esa última lucha y hubiera matado a Aile de no ser porque esta, en un acto final y utilizando toda su fuerza, le devolvió la enorme centella de fuego que Gerde le lanzó.

Cuando se convirtió en diosa, sus poderes se incrementaron mucho, y podía llegar a matar con solo desearlo y a vencer a sus enemigos con solo un gesto. Tenía tanto poder que inspiraba terror en los hombres más valientes (shur-ikaili), en enfrentarse y engañar a los Seis en el otro plano y al crear su propio mundo.

Su técnica consiste en reunir la energía a su alrededor para luchar. También utiliza su poder de seducción con sus oponentes (si son hombres) antes de luchar abiertamente, como cuando lucho con Jack. Tiene una gran destreza y resistencia física, además de reflejos rápidos, lo demuestra cuando lucho contra Aile y contra Jack y Victoria en la Tierra, o cuando le arrebata el bebe a esta.

Usa mucho el elemento fuego, a diferencia de muchos feericos. Conoce todas las plantas venenosas de los bosques.

Al final, en el momento de la Batalla de los Siete, los seis arrancaron al Séptimo de su cuerpo y perdió todo su poder, quedando a merced de los dioses, por lo que fue desintegrada rápidamente. En ese momento, volvió a ser Gerde, con su poder normal.

Relaciones[editar]

Ashran

Gerde se convirtió en su mano derecha y era importante para el, sin embargo, le fallo varias veces y por esta razón no castigó a Kirtash. Sin embargo, eligió a Gerde como sucesora del poder del Séptimo.


Kirtash

Estuvo enamorada de él. Primero sintió fascinación por su juventud, además de ambición al querer ser emperatriz de Idhun. A medida que avanzaba el tiempo se fue enamorando, llegando a obsesionarse. Su relación con Kirtash siempre fue ambigua. Llegaron a pasar una noche juntos, pero Gerde siempre tuvo la certeza de que el corazón de él pertenecía a Victoria, y, lo que era más inquietante, nunca había sido capaz de seducirlo. Tanto cuando la rechazaba como cuando la aceptaba, Kirtash siempre lo hacía por voluntad propia. Gerde no tenía poder sobre él; por una vez, ella era la marioneta y no la que manejaba los hilos. Y eso hizo que creciera su fascinación hacia él. Y esta fascinación fue fatal para ella. Ashran le entregó el mando de la Torre de Kazlunn, como ella deseaba; pero Gerde halló la muerte a manos del propio Kirtash, tras fracasar en su misión de someter a los bárbaros de Shur-Ikail por culpa de Aile. A pesar de ello se contradecía en puntos como en que disfrutaba viendo como lo torturaban, tal vez debido a su complejo sádico. Al resucitar como la Séptima diosa, su amor se convirtió en odio y en indiferencia, llegando a disfrutar con su dolor y al usarlo como un esclavo, pero seduciéndolo en muchas oportunidades.


Victoria

"Decidió que, pasara lo que pasase, y a pesar de las órdenes de Ashran con respecto a Victoria, la mataría en cuanto tuviera ocasión"

Fue la peor enemiga de Victoria, intentando matarla en distintas oportunidades y torturándola en algunas. Disfrutaba al causarle celos seduciendo a Kirtash. Cuando resucito como diosa y descubrió que estaba embarazada, traza un plan: si el hijo de Victoria era un dragón, la mataría a ella y al bebe, si era un shek, se los llevaría y cuando diera a luz, mataría a Victoria. Estaba dispuesta a cumplirlo, hasta que murió en la batalla final y su sucesor, Assher, le guardaba cierto cariño a Victoria, por lo que no le hizo ningún daño.


Aile Alhenai

"¿Qué andas enredando esta vez, pequeña arpía?"

Aile a Gerde, antes de abofetearla.

Era una de las peores enemigas de Aile. Se conocían desde antes, puesto que Aile había regido la primera Torre donde estudio Gerde. Allí tuvieron muchísimas discusiones, debido al egoismo y el abuso de Gerde hacia los demás. Esto llegó a tal punto que Aile tuvo que mantenerla encerrada durante un mes en una ocasión. Ataca su casa con sus trasgos y causa mucho daño. Tienen diferentes edades, por lo que se llaman vieja y niña cuando se encuentran. Aile la abofeteo en una oprtunidad, y lucharon en otra, resultando ganadora Aile. Cuando resucito como diosa, estando muerta Aile, habla con desprecio de ella, diciendo que el destino las puso a cada una en el lugar que se merecían. Tal vez esto se deba a que sus personalidades son radicalmente opuestas. Mientras Aile actúa más bien como el hada madrina, protectora y sabia, Gerde es el hada amante, manipuladora, extremadamente insinuante, e incluso asesina, cuya principal misión es hacer daño a la gente que Aile ama, y a ella misma.


Jack

Para este ella solo resultaba una molestia, y le tenía cieto rencor por el daño que le había hecho. No es hasta que adquirió el poder del Séptimo cuando este de verdad lo odio, debido a la humillación que le causo en su encuentro. Allí lo sedujo y le obligó a besarle después, torturándolo. Por esto, el odio de Jack hacia ella supero al que este había sentido por Ashran.


Assher

La adoración por el hada era tal que, llevado por un ataque de celos, raptó a Saissh para devolverla a los suyos. Por el camino conoció a Jack y a Victoria, pero volvió con Gerde, y ésta, para recordarle dónde debía depositar su lealtad, grabó a fuego su propio nombre sobre el pecho del szish. Y, cuando Gerde fue destruida por los Seis mientras escapaba hacia su nuevo mundo con las serpientes, Assher se autoinmoló para ofrecer su cuerpo como receptáculo al Séptimo dios. La última vez que se le vio, ya como avatar del Séptimo, Assher cruzaba la Puerta en dirección a un mundo desconocido que sería el futuro hogar de las serpientes. Hay quien dice que el szish no estaba realmente enamorado de Gerde, sino que había sido hechizado por ella. Ciertamente, no es propio de los szish sentirse celosos; son demasiado fríos e independientes como para que realmente les moleste que su pareja se vaya con otro. Pero Assher sentía celos de Kirtash e incluso de Saissh. Una actitud tan pasional no podía ser natural en un szish. No obstante, Gerde nunca le habló del destino que le tenía reservado. Assher lo adivinó por si mismo y se dio muerte para cumplir con el plan establecido. Y esto sucedió cuando ella ya había muerto y, por tanto, no podía tener ya influencia sobre él. ¿Cuáles son los motivos de la lealtad de Assher? ¿Estaba hechizado, intuía que en realidad estaba sirviendo a la Séptima diosa, se había enamorado sinceramente o fue una mezcla de todo?

Saissh

Esta bebe se convirtió en un isntrumento para ella, pero Gerde le demostró cariño, cuidándola y protegiéndola. Sin embargo, al final se demuestra su verdadera naturaleza cuando quiere abandonarla a su suerte, estando los dioses atrás, pudiendo matar a la bebe.


Uk-Rhiz

Se llevaba pésimo con esta. Durante el tiempo que estuvo con los shur-ikaili se odiaron, dedicándose burlas e indirectas. Por eso, cuando Uk-Rhiz llega a rescatar a Saissh esta pone interés especial en matarla, no sin antes causarle el máximo de los dolores.


Pueblo feerico

"Gerde -repitió Harel, y su rostro se contrajo en una mueca de desprecio-. Ella ha vivido mucho tiempo en una torre de hechicería. No conoce los secretos de Awa como el resto de feéricos".

Harel, un líder del pueblo féerico

Estos la odian, y la tratan con desprecio debido al hecho de traicionarlos, evitando nombrarla después de eso.


Sheks

Los protege y crea un mundo para ellos, por ser el Séptimo. Sin embargo, debido a la personalidad del hada, y del mismo dios, son un instrumento para mantenerse a salvo. Esto lo demuestra al decidir abandonar a muchos de ellos en la batalla final. Con los sheks de la Tierra, resulta ser increíblemente cruel al dejarlos a su suerte, abandonados en ese mundo.


Shur-ikailis

Los manetiene bajo su control durante un tiempo, seduciendo a todos los hombres. Las mujeres le declararon la guerra, y antes de ser derrotada e irse, por causa de Aile, a quien casi vence después de una gran batalla, mato a una anciana sabia, cuyas palabras ponían en peligro sus planes. No estuvo cómoda en su estancia en las praderas, ya que no soportaba aburrirse y ver su cabello revuelto y su ropa arrugada, demostrando su carácter narcisista. Tuvo un posterior encuentro con estos, al secuestrar a una niña shur-ikaili. Allí, mata despectivamente a Uk-Rhiz, seduce al padre de la niña y ordena la muerte de casi todos los bárbaros, dejando a uno vivo para que fuera a dar el mensaje.

Curiosidades[editar]

  • Se lleva fatal con Aile, esta la conocía desde antes.
  • Tiene similitudes con un personaje de Harry Potter: Bellatrix Lestrange. Ambas han tenido una obsesión o amor insano y perverso. Gerde lo tenía por Kirtash y Bellatrix por Voldemort. Sin embargo, en el caso de Gerde ese amor se convirtió en odio, al contrario del de Bella.