Geografía de Kiribati

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Algunas islas de Kiribati.

La República de Kiribati consiste en 33 atolones dispersos por los cuatro hemisferios en los que se divide el planeta (norte, sur, oriental y occidental) en un espacio océanico equivalente en superficie a la parte continental de los Estados Unidos. Las islas se encuentran aproximadamente a medio camino entre Hawái y Australia en la región de Micronesia en el Océano Pacífico, a la altura del ecuador. Los tres principales grupos de islas o atolones son las Islas Gilbert, las Islas Fénix y las Islas de la Línea. El 1 de enero de 1995 se movió una sección de la Línea internacional de cambio de fecha para incluir en el lado occidental a las islas kiribatianas más orientales, donde ya estaban las demás islas de la nación, a fin de que en todo el país fuera el mismo día. De las 33 pequeñas islas que conforman al país, 20 se encuentran deshabitadas.

El área total del país es de 717 km², lo que equivale a cuatro veces el tamaño de la ciudad de Washington D.C., y sus costas miden 1143 km de largo, aunque no comparte fronteras con ningún país. El punto más alto se encuentra en Banaba y alcanza los 81 msnm, mientras que el punto más bajo es al nivel del mar. El cima de la región es predominantemente tropical, es decir, cálido y húmedo con vientos moderados, sin embargo puede haber ciclones tropicales en cualquier época del año, usualmente entre marzo y noviembre, además de tornados ocasionales. La escasa elevación sobre el nivel del mar de muchas de las islas las hacen muy susceptibles ante el crecimiento de la marea.

Kiribati incluye a Kiritimati (también conocida como Isla de Navidad, en las Islas de la Línea), el mayor atolón coralino (en términos de superficie, no de dimensiones) del mundo, y a Banaba, una de las tres grandes islas rocosas con fosfatos en el Pacífico — las otras islas de este tipo son Makatea en la Polinesia Francesa, y Nauru.

La mayor parte de las tierras en estas islas no supera los dos metros sobre el nivel del mar. Un reporte de la ONU de 1989 identificó a Kiribati como uno de los países que podría desaparecer por completo en el siglo XXI si no se toman las medidas pertinentes para combatir el cambio climático.

Debido a una tasa de crecimiento poblacional de más del 2% y la sobrepoblación alrededor de la capital, Tarawa, un programa de migración fue iniciado en 1989 para trasladar a cerca de 5000 habitantes a otros atolones periféricos, principalmente en las Islas de la Línea. Un programa de reasentamiento de las Islas Fénix comenzó en 1995.

Ante el temor de que el cambio climático algún día elimine toda su nación insular, los gobernantes de Kiribati estudian un plan insólito, trasladar a toda la población a Fiji.

Kiribati negocia la compra de una zona de 20 kilómetros cuadrados de extensión en la mayor y más montañosa de las islas del archipiélago de Fiji, Viti Levu, para alojar allí a 103 mil kiribatianos en el caso de que se cumplan los fatídicos pronósticos de los expertos, explicó Filimoni Kau, su secretario de Tierras y Recursos Minerales.