Geografía de Corea del Sur

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Imagen satelital de Corea del Sur.

Corea del Sur, bañada al oeste por el mar Amarillo y al este por el mar del Este, limita con Corea del Norte y al sur está separada de Japón por el estrecho de Corea. El territorio surcoreano abarca la mitad meridional de la península de Corea y varias islas del mar Amarillo y del estrecho de Corea. En Jeju-do, la mayor de estas islas, se encuentra el punto más elevado del país, el pico del Hanla (1.950 metros), un volcán extinto cuyo cráter se ha convertido en un lago. Las costas mantienen el perfil de las del norte: rectilíneas al este, recortadas al sur y al oeste. En la zona oriental, a los pies del Taebaeck, una alineación montañosa que va perdiendo altura a medida que desciende hacia el sur, se extiende una larga y estrecha llanura territorial.

Con un relieve menos escarpado que el de Corea del Norte, las llanuras se extienden sobre todo por la mitad oeste y sur del país. En estas zonas se ha desarrollado la agricultura, que, además de ocupar los valles, ha invadido las laderas de los montes mediante terrazas. Los ríos principales de Corea del Sur son el Han y el Naktong. Ambos nacen en el sistema montañoso del Taebaek, pero luego fluyen en distintas direcciones. El Han se dirige hacia la costa oeste para desembocar en el mar Amarillo, mientras que el Naktong, de mayor longitud, circula en dirección sur hasta alcanzar las aguas del estrecho de Corea. Excepto este río, la mayoría de los cursos vierten su caudal en la costa occidental. Tal es el caso del Imjin, el Kum y el Yongsan.

Frío, calor y tifones[editar]

El clima tiene una marca influencia continental, los inviernos son secos y fríos y las temperaturas descienden por debajo de los 0 °C; los veranos son cálidos, con medias mensuales que se aproximan a los 25 °C. Las temperaturas disminuyen en las zonas montañosas, donde se produce un marcado contraste térmico entre el día y la noche. Las precipitaciones oscilan entre los 1.200 y los 1.400 mm anuales y se concentran en la estación estival, aunque los tifones -que azotan la costa meridional desde el final del verano y durante el otoño- suelen ir acompañados de fuertes vientos y lluvias torrenciales.

Degradación Natural[editar]

La vegetación del país es cada vez más escasa debido al desarrollo de la agricultura y a la importante deforestación derivada de la presión demográfica. A pesar de ello, aún hay extensos territorios cubiertos por masas boscosas, de coníferas -pino y abeto- y árboles caducifolios -chopos-. Las plantas de tipo tropical o subtropical como el bambú también están presentes en este territorio, aunque solo en determinadas zonas costeras del sur del país. La costa oeste, sobre el mar Amarillo, está seriamente contaminada: la degradación atmosférica y marítima comenzó ya en la década de 1970.