Galera

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Réplica de La Real, la que fuera nave capitana de Don Juan de Austria en la Batalla de Lepanto.
Galera maltesa.

La galera (del griego medieval γαλέα/galéa) fue un tipo de barco bizantino.[1] El origen del término es oscuro, tal vez relacionado con galeos, «galeus».[2] Es un barco impulsado por la fuerza de los remos, y en ocasiones por el viento; por eso poseía una o más velas grandes.

Características[editar]

Era indudablemente en cuanto a su forma el eslabón entre la Navis longo romana, la galera de los siglos XV y XVI y los dromones bizantinos. Muy semejantes sus condiciones respectivas en lo tocante a su ligereza, fue también muy semejante su destino en las armadas de tan distintas épocas, sirviendo en todas ellas de naves auxiliares y exploratorias.

Las dimensiones de los mayores barcos de esta especie en las fechas últimamente citadas eran: eslora, 140 pies: manga, 20: puntal, 9. Hasta el siglo XVI, en que se perfeccionó el uso de la artillería a bordo de las embarcaciones, iban armadas las galeras de un espolón a proa (el rostrum de la nave romana) hecho de bronce o de madera reforzado con zunchos de hierro y colocado muy bajo, casi en la línea de flotación con el objeto de desfondar el barco enemigo a quien embistiesen. Sobre la cubierta de la galera iban dispuestos a una y otra banda los bancos de los remeros, existiendo una división, llamada crujía, que permitía ir de la popa a la proa: en este paso se colocaba el cómitre o nostromo (hortator entre los romanos) para vigilar y animar a los remeros.

Había galeras que llevaban uno, dos y tres palos variando según el tamaño, así como en el número de remos desde la más pequeña que tenía 20 por banda hasta las cuatro galeras portuguesas que fueron con la Armada Invencible, cada una de las cuales contaba 306 remeros. La longitud de los remos era de unos 50 pies próximamente que se manejaban apoyando el primer tercio en las postizas o piezas rectangulares de madera adosadas por fuera de la embarcación, una por cada costado y que corrían a lo largo desde los yugos de popa hasta los del brazal o de proa. Las más antiguas galeras tenían las velas cuadrangulares, siendo la más grande la del trinquete, aunque después eran latinas y la vela del trinquete fue más pequeña que la del palo mayor. Unas veces, a imitación de las naves romanas, tenían parapetos en los costados, gruesas planchas o una serie de paveses o escudos que servían de abrigo en el combate a remeros y soldados; y otras, altos castillos a popa y a proa desde donde arrojaban las flechas, dardos y aún el fuego griego.[3]

Historia[editar]

Dibujo de la galera real francesa La Réale (1697).

La galera existe desde la antigüedad. Originalmente, usaba una fila de remeros por cada lado de la embarcación (monorreme). Tiempo después, los fenicios inventaron una galera con dos filas de remeros en dos órdenes, una superior y una más abajo, que era más veloz sin perder maniobrabilidad; esta evolución de la galera se llamó birreme. En la Antigua Grecia crearon y usaron el trirreme, galera de tres filas de remeros. Los antiguos romanos, y antes de ellos los cartagineses, llegaron a utilizar el quinquerreme, que constaba de cinco remeros distribuidos en tres órdenes, con dos hombres en el orden superior, dos en el medio y uno en el inferior. Lo común era usar birremes.

Los remeros normalmente eran esclavos o prisioneros. Durante muchos siglos se mantendrá la condena a galeras como uno de los más crueles castigos posibles, tanto que incluso Miguel de Cervantes la menciona en el Quijote.

Durante la Edad Media no se hicieron progresos notables en el arte de construir embarcaciones. La innovación de montar una fila de remeros extra fue abandonada. Sin embargo, las galeras permitieron a diversas culturas expandirse a enormes distancias. Tal fue el caso, por ejemplo, del célebre drakkar o barco-dragón de los vikingos.

En el siglo XV aparece una nueva clase de embarcación, llamada carabela, que usaba un velamen variado para navegar sin remeros, y por lo tanto requería mucha menos tripulación que la galera. Sin embargo, la carabela no sustituyó rápidamente a la galera. Para dar una idea: en la época del descubrimiento de América, 1492, la expedición de Cristóbal Colón navegó en dos carabelas y una nao, pero la flota reunida por las potencias cristianas contra el Imperio otomano durante la Batalla de Lepanto en 1571 era de galeras. Este sería el último gran combate naval en el que se utilizaría únicamente este tipo de embarcación.

Durante el Renacimiento aparece un tipo intermedio: una galera con velas, llamada galeaza, precedente del galeón.

En España, el Cuerpo General de Galeras fue disuelto por orden de 28 de noviembre de 1748, firmada por el Secretarío del Despacho de Guerra y Marina e Indias, el Marqués de la Ensenada:

«Habiendo determiando el Rey suprimir la Escuadra de Galeras, ha resuelto que a los oficiales, ministerio y demás dependientes de la misma Escuadra se asista con el sueldo o despida del servicio o agregue a la Marina según se expresa en la relación que incluyo, firmada de mi mano, y cuyo ocntenido quiere S.M. se ponga luego en ejecución en todas sus partes, y a este fin la drijo a V.S, previniéndole además de la siguiente».

Pero en 1784, con la llegada de Carlos III y su empeño en terminar de una vez por todas con la piratería berberisca, se construyen nuevas galeras en España y se integran dentro del Cuerpo General de Marina existente. Pervivieron sin especial relevancia hasta los primeros años del siglo XIX.

Tipos de galeras[editar]

  • Galera real: la que arbolaba el estandarte real cuando iba en ella alguna persona de la familia del rey.
  • Galera patrono, almirante y vicealmiranta: las que montaban el jefe de las fuerzas navales, el almirante y el vicealmirante.
  • Galera gruesa: la del primer rango o de mayor porte.
  • Galera galocha: la de remos grandes, manejados cada uno por muchos remeros.
  • Galera de treinta bancos: la que tenía repartidos en los bancos hasta 120 remeros, 60 por banda. Su eslora era de 170 pies de largo poco más o menos.
  • Galera de veintinueve bancos: la que tenía 160 remos: era la galera más común y algo más pequeña que la de treinta. Las ordenanzas de Pedro IV de Aragón (1354) dicen: Echáronse seis galeras nuevas al agua, las dos de veintinueve bancos, porque fuesen más girantes y ligeras y las otras cuatro de treinta, como era lo más ordinario. Llevaban estas además 44 remeros de refresco, armados para el combate cuando no manejaban el remo.
  • Galera de remos sencillos: la de muchos remos por banco, aunque de remos ligeros que manejaba un hombre solo.
  • Galera de buenaboya: la que estaba armada con remeros voluntarios.
  • Galera de forzados: aquellas en las cuales remaban los forzados.
  • Galera bastarda: sobrenombre que se daba en el siglo XVI a una galera más fuerte que la ordinaria. Había bastardas de dos clases: una de remo y de popa estrecha y otra de vela. Ésta, cuya popa era de culo de mona, solía llevar según Corsali un cañón y dos culebrinas a proa, una culebrina a popa y por cada banda un cañón y un arcabuz.
  • Galera sutil: se llamaba así a la más pequeña, venía a ser lo mismo que media galera o galeota.
  • Media galera: nombre que se daba a la que era chica.[3]

Expresiones relacionadas[editar]

  • Remar en galeras: frase con que se designaba el castigo de los delincuentes sentenciados a este duro trabajo y que familiar y figuradamente se expresaba también por la de escribir en el mar.[3]

Referencias[editar]

  1. (Pryor, 2002, pp. 86-87)(Anderson, 1962, pp. 37-39)
  2. Henry George Liddell & Robert Scott Galeos, A Greek-English Lexicon
  3. a b c (de Lorenzo, 1865, pp. 273-274)

Bibliografía[editar]

Enlaces externos[editar]