Gaius Baltar

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Gaius Baltar
Personaje de Battlestar Galactica
Primera aparición Miniserie
Interpretado por James Callis
Información
Raza Humano
Sexo Masculino
Rango Vicepresidente (temporadas 1-2)
Presidente (temporadas 2-3)
Colonia Originariamente Aerelon, posteriormente Caprica
Bando Flota colonial (temporadas 1-2)
Flota cylon (temporada 3)

Gaius Baltar es un personaje de ficción interpretado por el actor James Callis en la re-inventada Battlestar Galactica (2003).

Biografía del personaje[editar]

Gaius Baltar es un científico y un importante investigador en materia de defensa. En el momento en el que transcurre la miniserie se encuentra involucrado en una intensa relación sexual con una rubia espectacular. Para mantener esta relación y creyendo que ella trabaja para una empresa rival le permite el acceso a la unidad central de defensa colonial. El día en que los cylons atacan las Doce Colonias, esta mujer revela a Baltar que en realidad no es humana, sino que se trata de un modelo avanzado de cylon humanoide, conocido como Número Seis, y que ha utilizado toda la información que le ha proporcionado para bloquear las defensas coloniales.

Habiendo sido responsable sin intención de la prácticamente total aniquilación de la raza humana, Baltar huye de Caprica gracias a Karl Agathon quien le cede su sitio en un Raptor, en la creencia de que su vida es menos importante que la de un reputado científico. El Raptor vuelve a la Battlestar Galactica, y es allí donde Baltar jura fidelidad a Laura Roslin, la nueva Presidenta de los vestigios de las Doce Colonias. Mientras tanto sólo mira por sus propios intereses, especialmente el mantener en absoluto secreto su implicación involuntaria en el genocidio de la humanidad.

En el capítulo Manos sucias, Gaius confiesa que su origen se encuentra en la colonia agrícola de Aerelon.

Gaius llega a presidente de las Colonias tras enfrentarse a Laura Roslin en las elecciones. Una vez elegido, decide que la flota Colonial se establezca en Nueva Caprica. Tras colaborar con los Cylon, Gaius es juzgado por ello, defendido por Romo Lampkin, Baltar fue declarado no culpable.

Visiones[editar]

Baltar tiene frecuentes visiones de la Número Seis, con quien conversa a menudo. En la primera temporada no queda claro si estas visiones son el resultado de un chip informático que la Número Seis implantó en el cerebro de Baltar cuando estaban juntos en Caprica (tal y como lo sugiere irónicamente y con doble sentido la propia Número Seis en un principio, aunque luego reniega de esta explicación), o si se trata de una manifestación de la mente de Baltar, afectada por la locura provocada por el sentimiento de culpa.

La Número Seis virtual manipula a Baltar a través de su miedo a ser descubierto: esta manipulación puede ser el resultado de la influencia de los cylons para que colabore con ellos o puede representar a su propio subconsciente desesperado por evitar que le descubran. La visión también resulta útil de vez en cuando, proporcionándole conocimientos exclusivos y ayudándole a combatir las debilidades de su personalidad.

De este modo, las dos primeras conjeturas sobre estas visiones quedan descalificadas de la siguiente manera:

  • Chip implantado en el cerebro: Gaius se somete a un examen similar a una resonancia magnética, que demuestra que su cerebro está libre de elementos extraños
  • Alucinaciones: En varias ocasiones la entidad virtual suministra información verídica a la que Gaius no tenía acceso, como el anuncio del embarazo de Sharon, lo que demuestra que es un ser independiente y no producto de un trastorno mental

Por otro lado, en una ocasión la "visión" de la Número Seis se materializó de modo que todos podían verla, y cuando descubrieron que era cylon y la persiguieron se desvaneció al doblar una esquina, sin dejar rastros y de una manera inexplicable.

El modelo de la Número Seis que le ha seducido (conocido ahora como Caprica-Seis por los otros cylons), comenzó a experimentar visiones similares tras haberse descargado su consciencia en un cuerpo nuevo. Así como Baltar tenía visiones de ella, ella empieza a tener visiones de él. Ambas visiones actúan del mismo modo: son aparentemente más sinceros, críticos y sarcásticos que los individuos en los que están basados y en ocasiones les manipulan en contra de su propia especie.

De este modo, las visiones son un misterio central que los autores develan lentamente de manera evasiva, descalificando conjeturas pero abriendo nuevos interrogantes. En la última escena de la serie, las versiones virtuales de la Número Seis y Gaius Baltar conversan sobre si la humanidad habrá aprendido de sus errores mientras pasean por las calles de la Nueva York actual.