Gaita zuliana

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Gaita zuliana
Orígenes musicales Afrodescendiente, nativo de Maracaibo
Orígenes culturales Venezuela y diversos países del mundo.
Instrumentos comunes Furruco, cuatro, maracas, charrasca y tambora, entre otros.
Popularidad desde los años 50 hasta el presente
Subgéneros
Gaita Maracaibera, Gaita Perijanera, Gaita del Sur del Lago, Guajira, de la Costa Oriental del Lago
Fusiones
Romántica, Tamborera

La gaita zuliana es un género musical original del estado Zulia en Venezuela. En algunas regiones de Venezuela y en las comunidades de venezolanos alrededor del mundo se relaciona con la navidad. Pero hoy en día es un género que se ejecuta todo el año en los estado: Zulia, Falcon y Trujillo. Como género musical popular se canta en grupo formado por hombres y mujeres.

Según Joan Corominas, la palabra «gaita» procede del gótico gaits (aunque aún no está muy definido), término que también utilizan las lenguas del oriente europeo (gaida en Hungría, gainda en Creta o gayda en Yugoslavia), que significa «cabra», ya que de la piel de este animal se realiza la membrana de furro o furruco, instrumento emblemático de la gaita.

Los temas que tratan los intérpretes de este género van desde cantos al amor y figuras religiosas hasta temas jocosos y de denuncia. El elemento político también es protagonista de muchos temas.

Historia[editar]

San Sebastiián, Patrono de Maracaibo

En las primeras formas de gaita se conjugaron los cánticos de misa que enseñaban los misioneros católicos, la percusión de las tamboras, el característico sonido cultural del furro (un derivado de la zambomba), las maracas y la charrasca. El cuatro, derivado de la guitarra, junto a los cánticos españoles, representaban el aporte ibérico. La ejecución de los nativos aportaba el estilo definitivo a esta nueva música.

Los orígenes de la gaita zuliana no han sido establecidos con precisión, pero se supone que nació con las inquietudes republicanas del pueblo, tal vez en las primeras décadas del siglo XIX, como lo demuestran los patrióticos cantos pascuales dedicados a Ana María Campos, la patricia altagraciana azotada por orden del feroz Morales al negarse a retirar su frase lapidaria: «O capitula o monda».

Tradicionalmente la gaita ha estado vinculada a la devoción decembrina por Santa Lucía en el barrio El Empedrado de Maracaibo, y en este sentido se recuerda que cuando el Padre José Tomás Urdaneta tuvo a su cargo la parroquia, sacó del templo a los bulliciosos gaiteros. Puede decirse que desde entonces la gaita perdió el carácter religioso de que estuvo impregnada durante muchos años en la barriada empedradera, para convertirse definitivamente en instrumento de sano júbilo pascual y en el más eficaz medio de crítica y protesta de la gente humilde.

Nuestra gaita ha estado caracterizada siempre por la frescura de su música y la agilidad mental de sus intérpretes. Antes el gaitero solía improvisar estrofas al iniciar su fiesta:

Abríme, Concha Boscán
que es Telésforo Morillo
que te trae en el bolsillo
queso, chocolate y pan...

O versos de contenido sentimental que contenían el despecho de alguien, hombre o mujer, por la persona

Andá vete, no te váis,
quedáte, no te quedéis.
Para la falta que hacéis,
andá vete y no volváis...

El origen de la gaita zuliana según Rafael Molina Vílchez[editar]

Monumento a Ricardo Aguirre «El Monumental»
Museo Regional de la Gaita. (Plazoleta santa Lucia, Maracaibo

«La gaita zuliana, como muchas otras manifestaciones del costumbrismo latinoamericano, es mestiza. Tiene un mosaico genético poliétnico, pero su raíz es hispana, aunque la hispanidad se conserve en progresiones muy diferentes a la gaita maracaibera (llamada también gaita de furro), canto de criollos urbanos, en quienes sobrevive con fuerza, en comparación con la gaita de tambora y la perijanera, en las cuales la negritud deja una marca más intensa».[cita requerida]

Este estudioso del folklore señala que la gaita es española, pero que con el tiempo surgieron dos tendencias divergentes: La gaita maracaibera y las gaitas negras. Esta opinión ha generado polémicas, sin embargo es bastante compartida, ya que el término «gaita» es de raíz galaico-portuguesa: viene del gótico «gaits» que significa «cabra», porque el fuelle de la gaita gallega se hace con el cuero del caprino. De España a través de los Países árabes africanos llegó hasta Turquía, en cuya lengua se traduce como «flauta del pastor», lo que estaría de acuerdo con el dibujo que encontró Agustín Pérez Piñango con la gaita Glorioso San Sebastián, que data de 1668, según documento localizado en el antiguo Colegio Nacional de Maracaibo, que trae la letra y la música en caracteres gregorianos. Sería la gaita más antigua que se conoce. Sin embargo, otros estudiosos, entre ellos Juan de Dios Martínez sostiene que la gaita se inició con los esclavos negros en las haciendas del Sur del Lago, como protesta y evocando sus fiestas de las zonas africanas de donde provenían.

Primera gaita cantada en vivo en la radio[editar]

En 1928 en una emisora de Radio Experimental llamada La Voz del Lago, propiedad del Sr. Pedro Bermúdez, se tocó por primera vez en vivo la Noche Buena de Adolfo de Pool, músico y compositor marabino, autor también de la música del Himno a la Virgen de Chiquinquirá de Maracaibo, quién con su propio conjunto dirigió la presentación y ejecución de la gaita en esa emisora. A continuación se presenta el pentagrama con la letra y la música de dicha Gaita.[1]

Noche Buena
Cuarteta
Anoche estaba soñando
Que los negros me cogían
Los negros eran tus ojos
Que cautivos me tenían.
Estribillo
Esta noche buena debemos cantar
No hay que tener pena
Vamos a bailar
Y recordamos los tiempos de atrás
Bebamos, gocemos,
Todo con compás

Primera gaita grabada a la Virgen de Chiquinquirá[editar]

Logo del conjunto gaitero Saladillo

Virgen de Chiquinquirá es el nombre del primer tema grabado en honor a La Chinita, y aún hoy se escucha en la radio zuliana. Sus compositores son Ramón Bracho Lozano y José Mavárez, quienes la grabaron en el último quinquenio de los años cuarenta, con la agrupación Gaiteros del Zulia. No existían solistas porque la gaita era cantada por un colectivo.

La producción discográfica llamada Por la senda del folklore, incluyó no solo la gaita, sino también ritmo de la paloma, valses zulianos, décimas, danzas. De allí se recuerdan composiciones como Virgen del Valle, Sucre, Paéz y Urdaneta, En estas pascuas mi vida, Santa Lucía, Antorcha de la Libertad, Virgen de la Coromoto, Carretera Machiques-Colón y San Benito. El trabajo musical fue grabado en los estudios de Ondas del Lago con el sello Euterpe y sonido «Altec».

También hay que mencionar que ese disco se expresó el primer saludo de la gaita a todo el país. Gaita Número 1 y Gaita Número 2, que poseen la misma letra en su estribillo, pero diferente música y diferentes en las estrofas cantadas por solistas que popular y comúnmente denominan versos. Esta gaita se hizo en dos partes por lo extenso que era el tema, el cual abarcaba todos los estados y territorios de Venezuela.[2]

Origen de la gaita según Ramón Herrera Navarro[editar]

Existen otras versiones sobre el origen de la gaita, una de ellas es la del investigador Ramón Herrera Navarro,[3] la cual recopiló por el relato del gaitero Alfonso Huerta Bracho en 1982. La misma, Huerta la había tomado de un cuaderno que encontró en un baúl perteneciente a uno de sus antepasados, que lo tenían abandonado en un rincón de su casa y que nadie se había atrevido a abrirlo, presumiblemente por respeto a él; pero que él decidió hacerlo, porque pensó que algún día alguien tendría que hacerlo.

Según lo indicado en ese cuaderno, la gaita nació un 4 de diciembre de 1782 en el cantón de Gibraltar del estado Zulia. La inspiración del canto que le dio origen a la misma surgió después de que el amo de la finca Santa María le dio un golpe en la espalda a un negro esclavo, llamado Simón Chourio, por no atender rápidamente una orden suya. El negro Chourio, al caer de rodillas al suelo, dijo llorando: «Ya esto no puede ser/ como nos tratan los amos». Su hermana, María Dolores Chourio que se encontraba detrás de él, y quien también era esclava, al oírle ese lamento le dijo suavemente al oído: «Y si se lo reclamamos/ nos hacen más padecer». Al oír esto, ambos repitieron al unísono la primera parte del verso: «Ya esto no puede ser». El negro Simón, cuando su hermana le completó el verso, se levantó gritando y diciendo: «Ya está, ya está». Su hermana creyendo que Simón se había vuelto loco le preguntó qué le pasaba, él respondió cuando ya estaban en el establo donde todos sus familiares dormían como animales. que ya había compuesto el canto de reclamo y de protesta contra los amos por el mal trato que recibían y que desde hacia algún tiempo estaba de concebir.

Seguidamente se preguntó que cómo harían para dar a conocer este canto de protesta a sus amos. El negro Francisco, quien sabía leer y escribir y fungía de representante de los esclavos, sugirió que se pidiera permiso a los amos para hacerlo, y estos últimos les concedieron el permiso, siempre y cuando lo hicieran antes de su fiesta, que era el 24 de diciembre. La idea de los esclavos era hacer una fiesta parecida a la que hacen los españoles, imitando los cantos de aguinaldos y villancicos, con motivo de la celebración de las navidades y, en vista del permiso concedido, resolvieron entonar el canto que habían compuesto, el 12 de diciembre de 1782.

Ese día, en horas de la noche, en la finca Santa María, encontrándose los dueños sentados en unos sillones y los esclavos en el suelo, empezaron a cantar. El primero en hacerlo fue el negro Simón, quien al ver que a su madre Natividad la traían en un catre, lanzó el siguiente verso:

Ay mi mami da dolor
de vernos en qué desastre
como cama un duro catre
por culpa de este color.

Los otros negros se sumaron al clamor y comenzaron a entonar:

No porque seamos negros
nos traten como animales
viviendo en los corrales
como si fuéramos ogros.

Otro negro prosiguió:

Nos tratan de pobres
pero somos de alma blanca
con una sonrisa franca
y muy sinceros e íntegros.
En cambio los que son blancos
tienen negro el corazón
nos quitan sin compasión
nuestros hijos cuando nacen.

Prosiguieron el canto:

Me arrancaron al nacer
de los brazos de mi madre
y mataron a mi padre
por quererme defender.

El esclavo Francisco viendo que los amos se estaban alterando con los versos dijo señalando al cielo:

El sol de la libertad
ya muy pronto va a nacer
por nombre le han de poner
Simón de la trinidad

Y añadiendo:

Y es quien nos va a libertar
se los digo desde ya
y una negra es quien será
la que lo va a amamantar.

Otra esclava de nombre Candelaria, mirando a francisco le dijo:

Y otro negro extenderá
la mano a ese gran Señor
le verá tanto valor
que en la cárcel lo ayudara
El pasará muchas penas
pero siempre triunfará
y al negro le quitara
de las piernas las caderas.

Los españoles, viendo que ya no podían seguir soportando más todo lo que le estaban diciendo en el canto, explotaron airadamente y los mandaron a azotar. La esclava Candelaria recibió tantos golpes que falleció al otro día. Al resto de los esclavos, después de azotarlos, les mandaron a poner en los cogotes un cepo de los que antes se usaban con un palo, y en los pies les pusieron cadenas. Uno de los esclavos, a pesar del estado en que se encontraba, echó un verso:

Mi voz no la callaré
porque tengo la razón
esto lo sabrá Simón
porque a él se lo diré

Y remató con este último:

Hasta la vida daremos
por ese Libertador
Ese será todo un señor
y con que amor le serviremos.

Cada año que siguió, los esclavos continuaron entonando sus protestas y cada 2 de febrero le cantaban versos a la negra Candelaria

Tú que ya no estas presente
buena negra Candelaria
aquí todos en plegaria
te lloramos tristemente
y eso será eternamente
mientras nosotros duramos
a la gaita le cantamos
y a tu nombre consecuente.

Luego de todos estos sucesos, en 1809, los esclavos del mismo cantón de Gibraltar cantaron los siguientes versos:

Ya el aire que está soplando
tiene olor a libertad
muy pronto se verá
a los pueblos protestando
nadie quedará en las casas
porque a las calles saldrán
libres, libres gritaran
reunidos en las plazas
ya dispuestos a triunfar
a nadie le temerán
a su tierra librarán
de tan pernicioso mal
y los pueblos en lealtad
al gran acontecimiento
aportarán muy contentos
sus vidas por la libertad.

Definición de gaita zuliana[editar]

Es una composición que tiene el arte de combinar el contenido de un tema que tiene una estructura formal de estrofa-estribillo, el cual el primero es entonado por un solista y el segundo por el coro; en las estrofas se utilizan cuatro versos y en el estribillo de 4, 6 u 8 versos, ambos de métrica octosílaba, aunque pueden utilizarse combinaciones de versos. La base rítmica es de 6 X 8, 6 X 12, 6 X 14, 8 X 16, también de métrica regular e irregular, rima asonante o consonante. Es decir, que en estructura, métrica, rima y cadencia pueda ser interpretada por un conjunto gaitero atendiendo la forma tradicional en su interpretación.

Tipos de gaita[editar]

Momumento a la Virgen de Chiquinquirá, Maracaibo

Gaita de Furro[editar]

Tiene un esquema rítmico de 6x8. Por haber sido el género musical zuliano más difundido a escala nacional, se ha convertido en el más polémico en lo que se refiere a sus orígenes y trayectoria. Se le conoce como Gaita de Furro al canto popular tradicional de nuestro pueblo en la época navideña.

La instrumentación con la que tradicionalmente se ha acompañado a la gaita, está integrada por: Cuatro, maracas, charrasca, tambora y el instrumento básico el furro o furruco, como también se le denomina, conocido antiguamente como «mandullo», descendiente directo de la zambomba española.

En el Maracaibo de hace unos cincuenta años, se incluían, cuando las condiciones lo permitían, otros instrumentos como el piano e incluso algunos de viento. Hoy en día, la influencia comercial ha determinado la presencia en nuestra gaita de furro de algunos componentes electrónicos.

También cuentan, quienes tuvieron la oportunidad de vivir esa época, que las gaitas se organizaban en las casas de familia o locales comerciales con la participación de todos los asistentes, hombres y mujeres; un pañuelo era la señal que al ser entregado a alguno de los presentes, le indicaba su turno para decir un verso, la mayoría de las veces improvisado, refiriéndose al dueño de la casa, o de la firma comercial, o el tema al cual se dedicaba el estribillo.

La temporada gaitera originalmente estaba comprendida entre la víspera del Día de la Chinita, el 18 de noviembre, este inicio de las gaitas se conocía tradicionalmente como la «Bajada de los Furros» y se prolongaba hasta el 2 de febrero, día de la Candelaria, en el cual tenía lugar la «Subida de los Furros», es decir se guardaban los instrumentos hasta que llegara nuevamente la fecha de inicio de la temporada.

Gaita de Santa Lucía[editar]

En la Zona Norte del Estado Zulia, concretamente en Santa Rosa de Agua, San Rafael de El Moján, Sinamaica y sitios cercanos, se ha encontrado un canto al cual los habitantes de estos sitios le llaman Gaita a Santa Lucía, y le han conocido en esa denominación a lo largo de muchas generaciones. Se canta en modos mayores y según algunos informantes, tradicionalmente se ha cantado acompañada de: cuatro, charrasca, maracas y furro, no habiéndose incluido la tambora sino hasta después de la llegada del Chimbanguele (del Sur del Lago) a estos sitios.

En toda la zona norte sólo se ha encontrado el estribillo aquí mostrado:

Canten muchachos con alegría
Que esta es la gaita de Santa Lucía,
Gloria demos a Santa Lucía.

Los versos, son generalmente improvisados y tienen la característica de que el coro responde al revés a lo que el solista dice, por ejemplo:

Solista: Los ojitos de Lucía, parecen dos paraparas…
Coro: Parecen dos paraparas, los ojitos de Lucía…

Se canta en honor de Santa Lucía, generalmente para pagarle promesas, se confeccionan hermosos altares donde se le rinde culto con música y oraciones en un novenario comprendido entre el 12 y el 21 de diciembre, (el día de Santa Lucía es el 13), sin embargo, las gaitas se prolongan más allá de esa fecha.

Gaita de Tambora[editar]

Es la evolución del canto de faena femenino (en el pilón, en la piedra de moler, en la tabla lavando en el río, o frente al fogón). Las esclavas eran utilizadas para el trabajo en el hogar, y este canto del trabajo, es canalizado por los valores culturales africanos y logra florecer hasta enfrentarse al urbanismo, quien la reduce a una simple actividad que se realiza una o dos veces al año. Se caracteriza porque presenta una tambora con parche en ambos extremos, sujetos con cáñamo o mecates; y un tamborito igual al medio golpe del chimbanguele. Su compás es de 2x4.

Gaita Tamborera[editar]

Llamada por el cronista e investigador Juan de Dios Martínez como L«a 5.ª gaita», es ciertamente el quinto subgénero de la Gaita Zuliana. Surge a principios de la década de 1970 como resultado de la fusión de la gaita de tambora y los chimbángueles de San Benito. Su creador fue el célebre cantautor gaitero Nelson Martínez de la mano con el Gran Coquivacoa, agrupación gaitera en la cual formaba filas. Su ritmo es de 2x4 y se ejecutó inicialmente con cuatro, furro, tambora, charrasca y maracas. prontamente se le adicionaron el bajo, el piano, la guitarra eléctrica, las congas, el bongó, el cencerro y hasta metales (trompeta, trombón y saxofón) y timbales, por cuanto a finales de los 70 y principios de los 80 la gaita tamborera fue arropada por la influencia musical caribeña, en especial de la salsa, todo ello liderado por los conjuntos gaiteros vanguardistas como Estrellas del Zulia, Guaco, Santa Anita y, por supuesto, Gran Coquivacoa. La temática es variada y no tiene una temporada especial para su ejecución.

Descripción de los instrumentos básicos[editar]

Los instrumentos fundamentales de la gaita zuliana, ya mencionados, se describen a continuación.

Furro o furruco[editar]

El furro o furruco está constituido por una caja de madera, cilíndrica y ligeramente cónica, con la abertura de diámetro menor dirigida hacia el piso; y, la mayor, -cuyo diámetro es de unos 40 centímetros-,dirigida hacia arriba. Al mismo tiempo está cubierta por una membrana de cuero seco, vibrante. Fijada convenientemente con tirantes metálicos, de modo de poder templarla de acuerdo a las necesidades y gusto del intérprete. En el centro de la membrana va fijada una espiga de madera, de poco más de un centímetro de diámetro, cuyo extremo, romo, va engastado en el cuero, y es atado fuertemente por el lado opuesto de la membrana. Dicha espiga de madera, de unos 7 centímetros de longitud, tiene forma cónica, y va aguzada en la punta. Esto tiene por objeto el que en el extremo libre va colocada una varilla de caña, de unos 125 centímetros de longitud. Esta caña es la pieza que apropiadamente manipulada por el ejecutante vibra con la caja de resonancia, produciendo un sonido ronco, profundo, de registro grave, de gran sonoridad. Pudiera decirse que el furro es el bajo en la ejecución de la gaita.

Entre los grandes furreros que han pasado por la gaita podemos nombrar a: Jesus Lozano, Ciro Coyeyo, Douglas Soto (+), Héctor Silva, Angel Alberto Soto, Antonio González (Mahon), José «Cheo» Silva, Víctor Silva, José Francisco «Kiko» Ochea Rincón, Luis Cohen, Elias Oviedo, Mario Zuleta (+), Omelio Medrano, Valmore Albornoz (Fortachon), Edgar Cohen (+), Antonio Rivera, Roberto Gotera, Jesus Mendez. El origen del furruco o furro de la gaita se encuentra en un instrumento español cuya única diferencia con el instrumento venezolano es su tamaño, ya que generalmente el furruco es de mayor tamaño. En España para denominar este instrumento, extendido por toda la peninsula, se utiliza el nombre Zambomba.

Maracas[editar]

Las maracas,-un par, de ellas- constituyen otro instrumento de la gaita. Se fabrican de un fruto llamado tapara, de forma ovalada, de diámetro variable, entre 10 o 12 cm. Huecas en su interior, donde se coloca una veintena de semillas del tamaño de lentejas, para producir el sonido. Por supuesto que ambas maracas poseen un mango apropiado para tomarlas el instrumentista. Hoy día, es factible usar esférulas plásticas, mas durables, para obtener el sonido característico de las maracas.

Cuatro[editar]

El cuatro es el instrumento cantante de la gaita zuliana, conjuntamente con las voces. Es un instrumento de cuerdas rasgueadas o percutidas. Semejante a una guitarra en su estructura, pero de menor tamaño;-aproximadamente la mitad de la altura de una guitarra-. Posee diapasón con trastes, abertura circular o boca en el centro de la caja de resonancia, puente, fijado a la caja, y cuatro clavijas que tensan y afinan sendas cuerdas, cuyo extremo va fijado al puente, pasando por la boca de la caja de resonancia. Las cuerdas van afinadas así: partiendo desde la cuarta hasta la prima, son respectivamente, al aire LA, RE, FA#,y SI. Grandes cuatristas de la gaita son: Douglas Isea, Renato Aguirre, Nerio Franco, Nixon Paredes, Ramir Salazar, Santiago Soto, Douglas Vera, Elvis Cano, Manuel Luzardo, Ricardo Aguirre hijo. Rafael Brito, Gustavo Polanco,Wilmer Vargas, Francisco Javier Yoris, Alexis Molina.

Charrasca[editar]

Otro instrumento de la gaita zuliana es la charrasca. Es un instrumento metálico, de bronce, cilíndrico, dividido por una ranura en su eje longitudinal, y con estrías, más o menos profundas, perpendiculares a dicho eje, y labradas equidistantes de uno a otro extremo del cílíndro. El ejecutante frota con una varilla metálica, delgada, de unos 15 cm, sobre las estrías, obteniendo así la sonoridad del instrumento. Entre los más grandes charrasqueros de la gaita tenemos a: Alcibíades Villalobos, Humberto Sánchez, Antonio Aguillón, Quintiliano Sánchez, Alberto Bohórquez, Jorge Freire «El Ingeniero», Luis Contreras, Luis «Moncho» Martinez, Manuel A. Pirona, Alfredo Maldonado, Marcos Jose Espina, Antonio Espina, Leonel Oviedo, Ender Paz, Luis Avila, Yoelbis Mendez.

Tambora[editar]

La tambora es otro instrumento gaitero. De madera, de caja de forma cilíndrica y levemente cónica; abierta por el extremo inferior, lleva, semejante al furro, una membrana de cuero seco en la parte superior. Completamente estirado y liso, el cuero, es percutido por el ejecutante, quien usa dos baquetas de madera, de forma cilíndrica, de 20 cm de longitud, y de 2 o 3 cm de espesor. Se usa una en cada mano y se percuten de manera alternativa tanto el cuero como la madera del tambor. Algunos de los mejores tamboreros de la gaita son: Ángel Parra «Parrita» (creador del repique de la tambora), Humberto Sánchez, José Ferrer, Freddy Ferrer, Willian Molina, Alves Aguirre, Melkis Daniel Espina, Eudomar Peralta, Nestor Luis Soto, Alvis Reyes, Raúl Agreda, Ender Méndez, Ricardo Aguiire Jr. José Alejandro Villalobos, Manuel A. Pirona, Ender Linares, James Calderon, Roddy Tigrera, Nelson Suarez, Luis Ruiz (el panameño), José Alberto Delgado, Josleni Leon. La tambora también en si es un instrumento de percusión, que pertenece a la familia de madera.

Otros instrumentos[editar]

No obstante ser los mencionados, los instrumentos fundamentales de la gaita; tal instrumentación puede enriquecerse con la participación de otros instrumentos musicales; ya sea un clarinete, o una guitarra, o un piano, o un violín, siempre como instrumentos de acompañamiento; y, entre los citados, de a uno por vez; ya que la estructura musical de la gaita es de gran sencillez. Precisamente, y, aludiendo a la sencillez de la arquitectura musical, y, a su «aire» característico, es ello lo que redunda en que, sobre todo desde el punto de vista melódico, la gaita zuliana, justamente por su simpleza de melodía y armonía, sea difícil de componer, de tal modo que un oído exigente, le del calificativo de genuina. El bajo dentro de la gaita Zuliana merece un capítulo aparte dado que aparece desde finales de los 60 y se constituye desde entonces como uno de sus instrumentos complementarios que mejor se fuciona con este ritmo dándole una profundidad armónica inigualable, conservando lo genuino de la gaita. Sus primeros destacados ejecutantes fueron entre otros: Oswaldo Sanoja, William Nava Soto, Carlos Sánchez, Tony Vera, Gil Ferrer, Sunding Galué, Ricardo Dominguez y Edwin Carrasquero (Sopita).

Adicionalmente el primer conjunto gaitero en incluir instrumentos de orquesta (trompetas, trombones, saxo) en sus presentaciones en vivo (por lo cual se denominó Orquesta Gaitera) fue el Grupo Gaitero Los Portentosos, un conjunto caraqueño cuyo director fue Hernán Marea, en el año 1980.

Interpretación de la gaita[editar]

En su composición musical, en su letra, la gaita consta de un estribillo cantado a coro, que se caracteriza por poseer de seis a ocho versos, los cuales riman como serventesio o no, de acuerdo al criterio del poeta. Veamos el siguiente ejemplo del conjunto Saladillo. (Año 1963).

Gaita, el alma llanera
del zuliano en Navidad
que brinda felicidad
y alegría por doquiera
Por ser la expresión sincera
de esta gran festividad

Es el anterior, un estribillo clásico que consta de seis versos, combinados entre octosílabos y heptasílabos. Ya cantado dos veces consecutivas a coro el estribillo, por el grupo en conjunto, tanto voces femeninas como masculinas; entra, un solista, que puede ser cualquiera de los integrantes del grupo, a cantar, a «soltar» su copla. Véase este ejemplo de copla de la misma gaita:

En Coro el polo coriano
es el himno regional
y para el pueblo zuliano
la gaita es tradicional

Como se ve, una copla, consta de cuatro versos, -el cuarteto clásico, o, el llamado cuarteto de pies cruzados o serventesio-; y son, como en el estribillo, octosílabos y heptasílabos.

La gaita se canta en grupo integrado por mujeres y hombres, de modo que el estribillo es cantado a coro por todo el grupo, tanto los instrumentistas, como los que no tocan instrumentos.El estribillo es cantado dos veces seguidas, y luego va intercalada una copla, cantada por un solista, hombre o mujer.Cantada dicha copla, dos veces seguidas, tal cual se hace con el estribillo. Es factible que se den casos, en que, al cantar una copla en el transcurso de la ejecución de una gaita, se alternen, cantando una misma copla, hombre y mujer. Por ejemplo, el hombre canta dos versos, y la mujer los dos restantes; y, así por el estilo, con la finalidad de lograr mas alternancia y variabilidad, como también belleza y amenidad en la ejecución de la gaita.

Personalidades gaiteras[editar]

El cantautor Ricardo Portillo en el Amanecer Gaitero de 2012

Entre los precursores de este género musical destaca principalmente Ricardo Aguirre, conocido como El Monumental. Aguirre marca la historia de la Gaita en un antes y un después. Entre sus muchas colaboraciones destaca el que es considerado por muchos como el himno del género: La Grey Zuliana, además de varias canciones que marcaron un hito en la gaita zuliana como: Ronda Antañona, Tiempo Gaitero, Maracaibo Marginada, La Pica Pica, La Bullanguera, La Sandunguera, La Parrandera, La Vivarachera, La Gaita del 65, La Centralización, Decreto Papal, Dos Madres Antañonas, entre otras.

Otras figuras que han destacado en la interpretación de la gaita zuliana son Abdénago «Neguito» Borjas, voz líder de la agrupación gaitera Gran Coquivacoa agrupación ésta que ha evolucionado incorporando nuevos instrumentos como trompetas, saxofón, trombón y otros que adornan la gaita y la han hecho más bailable y exportable, entre los temas impuestos por este interprete destaca Sin Rencor, tema que trata del tema de la separación de parejas. Otro que destaca es la Gaita Onomatopéyica que carece de letra, aun cuando es cantado.

Capítulo aparte merece el cultor popular Astolfo Romero, cantante, compositor, director musical, uno de los grandes defensores de la gaita tradicional. Estuvo en varios conjuntos gaiteros entre los que destacan: Gaiteros de Pillopo, Cardenales del Éxito, Maragaita y Gran Coquivacoa; antes de fallecer dejó grabada una gaita a dueto con Betulio Medina llamada Ave Cantora.

El principal argumento de la Gaita Zuliana sigue siendo la Vinculación Espiritual con la Virgen de Chiquinquirá, patrona del Zulia y de los Marabinos junto al Glorioso San Sebastián. Presenta también tópicos cotidianos como tema principal de sus letras y modismos. Entre ellos, la protesta, el reclamo ciudadano, las costumbres en sectores comunitarios, la idiosincracia marabina. El amor no queda por fuera, siendo sus grandes exponentes desde el mismísimo Ricardo Aguirre, Enrrique gotera, Fernando Rincón, Chavín, Lenín Pulgar, Argenis Sánchez, entre otros, apalancados con grupos como el más romantico de todos Amor y Gaita de la mano de su guía y compositor Lenín Pulgar, El Grupo Rincón Morales con el Negro Rincón, El Gran Coquivacoa con Neguito Borjas. Se recuerdan algunas de ellas como: Y Tuve que amarte en Silencio, La dulce Esperanza mía, Nunca es tarde para amar, Eternamente tuyo, Sin Rencor, entre otras destacadas por su pluma y musa inspiradora.

De los más conocidos grupos en el ambiente Capitalino, el mas famoso interprete de ellos llevados de la mano nada mas y nada menos que por Argimiro "MIRO" Mata (El Gran Bardo Capitalino y tambien conocido como El Maestro De la Gaita Caraqueña) cantante, compositor y arreglista, destacan: Los Portentosos, Los Daniel Alvarado y Los Fulleros, Los Autenticos Fulleros, Caracuchos, Caragaiteando, Zumaque, Gaiteros de Rivelino, Gaiteros de cuchillo (del cual se destacó como cantante compositor y director músical) y Gaita light (grupo actual), entre sus canciones destancan: Con Caracuchos, Señor Cartero, Canto al Madero, Gaita de Otrora, Por Nuestra Felicidad (grabada tambien por el maestro Cheo Feliciano, uno de los pocos gaitero que ha tenido el orgullo que sus obras (canciones) hayan sido vercionadas por un cantante de la talla de Cheo Feliciano) entre muchas otras canciones. También tuvo el orgullo de ganar el premio la mara de oro

Otras personalidades como (El Colosal) Ricardo Cepeda, voz profunda y sonora representante insigne de la Gaita Tradicional, Simón Sthormes M., Ricardo Portillo, Daniel Alvarado (El Negrito Fullero), Danelo Badell, Oswaldo Álvarez Parra, Carlos Méndez (Mr. Afinación), Javier León, Argenis Carruyo, Óscar Gonzales, Enrique Gotera (El fabuloso), Ender Fuenmayor (El Parrandero Mayor), Gladys Vera (La sempiterna Reina de la Gaita), Jesús Terán (Chavín), Fernando Rincón, Pablito Grey, Germán Ávila (El Látigo de la Gaita), José Alejandro Lossada (El Internacional), Elvis Cano, Jerry Sánchez, Nelson Romero(El ayayero), Deyanira Enmanuels, Ingrid Alexandrescu y Nelson Martínez, han sido importantes partícipes de la gaita con temas que se encuentran en la historia de este género musical venezolano.

Entre los Compositores de este género destacan el propio (El Monumental) Ricardo Aguirre González, Simón Udón García, Renato Aguirre, Jesús Reyes, Rafael Rincón González, Eurípides Romero, Jesús Terán Chavín, Heberto Añez Duque, Ana Estael Duque de Añez, Lenín Pulgar, Victor Hugo Márquez, Silfredo Meléndez, Humberto (Mamaota)Rodríguez, Luis Ferrer (El poeta), Rixio Aguirre, Jairo Gil (El poeta de la Virgen), William Atencio, William Nava Soto, Wolfang Romero, Argenis Sánchez, Leandro Zuleta, Rosalino (Shalo) Garcia, Heriberto Molina, Ricardo Portillo, Luis Escaray, Hernán Marea, Argimiro "MIRO" Mata entre otros.

Rincón Morales[editar]

Fue la primera agrupación en ganar un concurso de gaitas televisado con la gaita El Tartamudo de Francisco Morales. También fueron los primeros en grabar un disco de larga duración, en usar uniforme, buscar internacionalizar el género y utilizar el Bajo eléctrico de manera permanente en sus grabaciones y presentaciones. En las décadas de 1970 y 1980 las gaitas de Rincón Morales se caracterizaron por ser alusivas al los paisajes naturales y cultura de Venezuela, y los motivos amorosos. Entre sus integrantes destacados se puede mencionar a: Hernán Rincón (Director en la década de 1960), Adafel Rincón, Néstor (El Negro) Rincón (Director desde los años setenta hasta 2009), Francísco (Pancho) Morales (Director Musical década de 1960), Angel Parra «Parrita» (El inventor del repíque) Fernando Rincón, Humberto (Mamaota) Rodriguez, William Nava Soto (Director musical en los setenta y ochenta), Jesus Terán «Chavín», Luis Germán Briceño, Angel Sarabia, Lula Lopez, José Cheo Fernandez, Leandro «Papi» Zuleta, Mario (El Pájaro) Zuleta, Luis Cohen, Eduardo Aguirre, Valmore Albornoz, Ney Soto, Ender Paz, Pablo Grey, Enrique Gotera, Beatriz Alvarado, Jaime Indriago, Santiago Soto, Edgar Cohen, Manolo Ruiz, Rómulo Enrique Semprún, Benito Gotera, Carlos Celedon, Aberto Valencia, Jairo Sánchez «El Ovejo», Humberto Sánchez «El Ovejito», Claudio Baralt, Román Rincón «El Gato» Los hermanos Marcos, Alberto y Ernesto, Nestor Rincón (hijo) entre otros.

Grupos internacionales[editar]

Panamá

España

Estados Unidos

Canadá

Medio Oriente

Conjuntos de Gaita[editar]

Entre las agrupaciones del género más populares y destacantes, han existido y existen:

Grupos femeninos[editar]

Referencias[editar]

  1. [1]http://wiki.gaitazuliana.com.ve/definicion-e-historia-de-la-gaita/primera-gaita-cantada-en-vivo-en-la-radio
  2. http://wiki.gaitazuliana.com.ve/definicion-e-historia-de-la-gaita/primera-gaita-grabada-a-la-virgen-de-chiquinquira
  3. Ramón Herrera Navarro. Historia de la gaita: una interpretación de su orígen, nacimiento, evolución y perspectivas, Instituto Municipal de Publicaciones: Maracaibo, 2005. ISBN 980-6724-09-7