Gabriel García Moreno

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Gabriel García Moreno
Gabriel García Moreno

17 de enero de 1861-30 de agosto de 1865
Vicepresidente   Mariano Cueva (1861 -1863)
Antonio Borrero (1863 - 1864)
Rafael Carvajal (1864 - 1865)
Predecesor Gobiernos de la Crisis
Sucesor Rafael Carvajal

10 de agosto de 1869-06 de agosto de 1875
Vicepresidente   Francisco Javier León
Predecesor Manuel de Ascásubi
Sucesor Francisco Javier León

19 de enero de 1869-19 de mayo de 1869
Predecesor Javier Espinosa
Sucesor Manuel de Ascásubi

Datos personales
Nacimiento 24 de diciembre de 1821
Bandera de Guayaquil Guayaquil, Provincia Libre de Guayaquil
Fallecimiento 6 de agosto de 1875 (53 años)
Bandera de Ecuador Quito, Ecuador
Partido Partido Conservador
Cónyuge Rosa Ascásubi y Mathieu
Mariana del Alcázar
Profesión Abogado
Alma máter U. Central del Ecuador
Tratamiento Su Excelencia
Religión Católica
Firma Firma de Gabriel García Moreno

Gabriel García Moreno, (Guayaquil, 24 de diciembre de 1821 - Quito, 6 de agosto de 1875), fue un estadista, abogado, político y escritor ecuatoriano, dos veces presidente constitucional de Ecuador.

Biografía[editar]

Infancia y Juventud[editar]

Don Gabriel García Moreno pertenecía a una antigua familia española, que se distinguía tanto por su nobleza como por sus méritos. Su padre fue Don Gabriel García Gómez, originario de Villaverde, cerca de Ponferrada, en el Reino de León[1] ; se distinguió con excelencia en los estudios realizados en Cádiz, lo que le permitió trabajar en la oficina de uno de sus tíos (Don Martínez de Aparicio, que fue secretario de Carlos III de España). Hacia finales de 1793 decidió buscar fortuna en las Américas y se embarcó en la fragata "Nuestra Señora de las Nieves". Se estableció en Guayaquil, siendo Procurador del Síndico de la ciudad, y se caso con Doña Mercedes Moreno. Doña Mercedes era la hija de Don Manuel Ignacio Moreno, Caballero de la Orden de Carlos III y regidor perpetuo del ayuntamiento de Guayaquil.

Gabriel Garcia Moreno fue el último de 8 hermanos y el quinto varón.

La familia García Moreno se distinguió como realista[2] y en tiempos de la revolución García Gómez y su familia pasaron de la abundancia a la pobreza. Dadas las circunstancias Doña Mercedes decidió hacerse cargo de la educación de su hijo, quien además mostraba una inteligencia precoz. Gabriel se mostró en su infancia como un chico tímido. Se cuenta que su padre intentaba con métodos enérgicos curarle aquella cobardía, en una ocasión durante una noche yacía un cadáver de cuerpo presente en medio de una sala solitaria. El muerto estaba rodeado de cuatro velas y su padre le ordeno que fuera allí a encender una de ellas, según el relato Gabriel Garcia Moreno obedeció.

Quedó huérfano de padre a los nueve años, cuando se producía la separación del Ecuador de la Gran Colombia. El antiguo convento de Nuestra Señora de la Merced, quedaba cerca de su casa, y uno de los frailes mercedario, el padre Betancourt, se hizo cargo de su educación.

Gabriel, que llegó a poder hablar algunas veces en latín con su maestro, mostró una gran facilidad para el aprendizaje de las diferentes asignaturas. El joven Gabriel era expansivo y confiado, además de tener una recia salud, lo que se dio probablemente por la buena relación que tenía con su padre, con quien salía a realizar actividades en el campo.

Ya con quince años de edad, Gabriel se muda a la ciudad de Quito para proseguir sus estudios. Pudo hacerlo gracias a dos hermanas del padre Betancourt, que vivían en la capital y que generosamente le dieron alojamiento. Cursó la secundaria en el Colegio Nacional San Fernando. Hacia los 18 años de edad se sintió llamado al sacerdocio y recibió las órdenes menores; más esta ráfaga de súbito misticismo no le duró tanto e ingresó a estudiar jurisprudencia a la Universidad Central de Quito. Fue un muy buen estudiante, y gracias a eso se mantuvo becado a lo largo de toda la carrera. Algún escritor adverso a la personalidad de García Moreno difundió, mucho tiempo más tarde la falsedad de que en su colegio llegó a humillar a un profesor porque tenía una naturaleza violenta, sin embargo este hecho ha sido desmentido por los más serios biógrafos del ex presidente. De ordinario, desahogaba su incontenible energía cabalgando y cazando pavas en las montañas de Nanegalito y Mindo, venados en la cordillera central y conejos en los matorrales del Pasochoa[cita requerida]. Aprendió por su cuenta francés, inglés e italiano. Curiosamente el medio cultural que le rodeaba era racionalista, volteriano y laicista, abiertamente hostil a la Iglesia Católica, y en la vida política todo parecía ser mentira y corrupción. Es decir, que García Moreno estudió en un ambiente bastante liberal, que fue exactamente lo contrario de las que más tarde serían sus ideas y creencias.

Estudios[editar]

A los veinticinco años García Moreno obtiene el doctorado. Y su vida, que se distinguió siempre por ser muy activa, se va acelerando a pasos agigantados. Su afán de conocimientos lo lleva a explorar científicamente los cráteres de los volcanes Pichincha y Sangay.

Pocos meses después de enviudar, García Moreno se casó con una sobrina de su primera esposa llamada Mariana del Alcázar.[3]

Como escritor de combate, lanza sucesivamente varias publicaciones, las que usó para fustigar a sus numerosos enemigos. Entre éstas tenemos las siguientes: El Zurriago, La Nación, El Vengador; y El Diablo.

Los antecedentes anteriores dan cuenta que desde joven García Moreno se destacó por tener una gran lucidez y vocación para el estudio. También estudió durante un tiempo en París. Es casi seguro que la estadía en la capital francesa contribuyó a generar su admiración prácticamente incondicional hacia todo lo francés. En París se volvió un gran admirador de Napoleón III, quien logró aplastar la Revolución Republicana de 1848. Allí también leyó muchos libros afines a la iglesia católica, lo cual seguramente hizo aumentar su ya inmensa devoción hacia este credo.

Lírico y devotamente religioso, además de gran escritor epistolar, dejó cientos de cartas, donde se descubre su temperamento. Su inclinación científica y preocupación académica buscan que el Ecuador llegue a desarrollar una cierta capacidad educacional y una ejecutoria asociada al aprendizaje de las ciencias.

Su ejercicio del poder[editar]

Retrato Presidencial Oficial de García Moreno
Monumento a Gabriel García Moreno en el Parque de La Victoria

Gabriel García Moreno pretende, con una crítica estructurada, ordenar y gobernar en un país al que considera desorganizado y sumido en el caos. Antes de ser presidente; pacificó, en el lapso de tan sólo una semana, como enviado especial del presidente Roca, una violenta sublevación producida contra éste en Guayaquil.

Presidencia del Ecuador[editar]

Ejerció la presidencia del Ecuador en dos ocasiones (1861-1865 y 1869-1875) y falleció asesinado cuando había sido elegido para un tercer período en las elecciones presidenciales de 1875. Su primer período se destacó por la unificación del país-nación. Su segundo período fue el de organización y comenzó sus trabajos a nivel nacional, logrando un nivel de progreso material que fue opacado por la mala reputación que le dieron los liberales y marxistas a su gobierno después de su muerte. Fue asesinado cuando se preparaba para el período de ejecución de las obras que había emprendido previamente: administración, educación, transporte, ciencias, investigación e industrialización.

Reformas que emprendió como presidente[editar]

Pidió la reforma del clero ecuatoriano con el I Sínodo de Quito, para que la Iglesia cumpla con las funciones sociales en las parroquias de los pueblos. Provincializó el Ecuador e hizo poner escuelas parroquiales, colegios para varones y para mujeres, escuelas bilingües español-quichua, preparando un profesorado propio. Trajo comunidades religiosas de Europa y un profesorado especializado en distintas materias. Abrió la Universidad Central con diferentes facultades, siendo profesor de algunas materias. Fundó la Politécnica y la Escuela de Bellas Artes, entidades que contaron con profesores europeos. En Guayaquil se abrió el segundo colegio militar, ya que el primero lo había abierto Rocafuerte, pero se cerró. Inició una escuela de obstetricia para las mujeres y el Conservatorio Nacional de Música. Adoptó la bandera tricolor colombiana como bandera nacional, reemplazando la bandera marcista de 1845.

Ordenó que se hiciera el primer censo nacional, siendo esto la base para que se pueda abrir luego el Registro Civil. Construyó el observatorio astronómico de la ciudad de Quito y lo equipó con los instrumentos más avanzados de su época. Centralizó la renta mejorando notablemente los ingresos fiscales del Estado.

Inició la construcción del ferrocarril trasandino, en el tramo comprendido entre las ciuades de Yaguachi y Milagro. Construyó la carretera de Quito a Guayaquil, mejorando considerablemente las comunicaciones en el Ecuador de ese entonces.

Algunos pocos historiadores le han acusado de haber sido un hombre insensible y de mano dura, aunque muchos otros piensan que muchos de sus supuestos desmanes fueron inventados junto con la leyenda negra que se creó posteriormente. En la época de su presidencia la severidad de García Moreno no fue superior que la de los presidentes liberales de los países vecinos. Durante esos años para acceder a la ciudadanía se tenía que ser católico.

El 16 de agosto de 1868 se produjo un terrible terremoto en la provincia de Imbabura, destruyendo totalmente la ciudad de Ibarra, Otavalo y Cotacachi. Por tal motivo el Presidente de la República el Dr.Juan Javier Espinosa nombra a García Moreno como Jefe Civil y Militar con la comisión de proceder con la reconstrucción de Ibarra, además de atender los problemas de alimentación y salubridad.

Relación con el clero[editar]

Pensó que el clero era igual de indisciplinado que la mayor parte de instituciones, por lo que procuró su reforma en conjunto con la Santa Sede. Según dice Manuel Gálvez en su libro "Gabriel García Moreno" fue un acto brillante el traer a los religiosos jesuitas expulsados de Alemania por Bismarck. Este acto logró alzar el nivel educativo del Ecuador a niveles cercanos al de los países europeos. Pertenecía al partido Conservador, siempre en choque con el liberalismo radical, el mismo liberalismo que había llevado al país a la ruina económica y social, y que varias veces intentó vender la patria a los países vecinos, Colombia y Perú. Bajo su administración, Ecuador se convirtió en un líder en los campos de ciencia y la educación superior dentro de Hispanoamérica[cita requerida].

Fue defensor de la Compañía de Jesús, a la que confió varias tareas en el área de la educación. Durante un período de exilio para miembros de dicha congregación, asistió a un grupo de jesuitas desplazados a encontrar refugio en Ecuador.

El vigoroso apoyo de García Moreno a la alfabetización universal y a la educación estuvo basado en el modelo francés.

Política internacional[editar]

La conducción de la política exterior habría sido, para algunos, uno de su mayores logros. En varias ocasiones García Moreno salvaguardó la unidad del Ecuador cuando los dos países vecinos firmaron un pacto secreto para repartirse el Ecuador. Este plan fracasó debido en su mayor parte al hábil manejo de las relaciones diplomáticas y a su buena relación con los presidentes de las dos naciones vecinas, que lo tenían en muy grande estima y que terminaron por desistir de esta maquinación.

Una acción que le ganó el aprecio de muchos ciudadanos, también de países europeos, fue su protesta de la invasión de los ejércitos de Garibaldi a los Estados Papales durante el pontificado de Pio IX. Entre todos los países del mundo, el Ecuador fue la única nación que alzó la voz en protesta contra este atropello del derecho internacional. Por esta razón, cuando más tarde se realizó una encuesta en Francia sobre quién fue el mayor personaje del siglo XIX, el pueblo francés respondió que la mayor personalidad del siglo XIX fue la de Gabriel García Moreno. Este acto también le ganó una gran estima del Papa, con quien tenía una relación de amistad, y que también le envió el cuerpo del mártir san Ursicino en muestra de gratitud.[cita requerida]

Referéndum constitucional de 1869[editar]

El presidente García Moreno sometió a referéndum el 18 de julio de 1869, la Constitución creada por una asamblea constituyente conformada por representantes electos de cada provincia, que obtuvo una votación favorable contundente, de 13.640 votos por el Sí y 514 por el No.[4]

Constitución Garciana[editar]

En el año 1869 se expide la octava constitución, también conocida como carta negra[5] que incluía algunas de las siguientes disposiciones:

  • El Poder Ejecutivo lo ejerce el Presidente para un período de seis años, con reelección permitida por primera vez pero para otra, deberá haber el intervalo de un período. El poder se centraliza en el Presidente de la República o Poder Ejecutivo, con injerencia incluso para nombrar magistrados del Poder Judicial, en receso del Congreso.
  • El Poder Legislativo lo integran las dos cámaras, de Senadores y Diputados; los primeros elegidos para nueve años y los segundos para seis años. Para ser senador se necesita tener 35 años, una propiedad raíz de cuatro mil pesos o renta anual de 500; para ser diputado, solamente la edad de 25 años.
  • Para ser ciudadano se necesita saber leer y escribir, tener la edad de 21 años, agregando la condición de ser católico. Esto puede parecer extraño hoy en día, pero en esos tiempos no existían personas de otras religiones en el Ecuador, por lo que esta determinación constataba un hecho, más que pretender crear una situación. Por esta misma razón esta misma condición de ser católico estaba observada en varias constituciones de países sudamericanos.

Elecciones de 1875[editar]

Fueron convocadas las elecciones por García Moreno, bajo la Constitución de 1869.

Las elecciones presidenciales (para su tercer periodo) tuvieron lugar del 3 al 5 de mayo de 1875. Una muestra del apoyo popular del que García Moreno gozaba fueron los 22.529 votos que lo reeligieron.[6]

El asesinato[editar]

El 6 de agosto de 1875 el Palacio de Carondelet en Quito fue escenario del asesinato del presidente Gabriel García Moreno.

El mandatario ingresaba al Palacio por la escalinata sur, luego de rezar en la vecina Catedral, cuando un grupo de conspiradores liberales apostados entre las columnas procedió a atacarlo a tiros y machetazos. El grupo estaba conformado por el colombiano Faustino Lemus Rayo, ex militar que había servido al gobierno garciano y que lo atacó con salvaje saña con un machete, y los jóvenes intelectuales liberales Roberto Andrade, Manuel Cornejo, Abelardo Moncayo y Manuel Polanco, armados con pistolas.

El edecán Manuel Pallares, que lo acompañaba, no pudo protegerlo, y él mismo no tuvo tiempo de usar el revólver que siempre portaba. García Moreno cayó mal herido del atrio del Palacio hacía la Plaza, y falleció una hora después al pie de un altar de la vecina Catedral Metropolitana, cerca de las 13:30.

García Moreno murió el 6 de agosto de 1875

Una placa de piedra recuerda el lugar del crimen con la siguiente leyenda: "Dios no muere. Aquí cayó asesinado el presidente de la República, Dr. Gabriel García Moreno, el 6 de agosto de 1875". Llevaba en la mano un legajo de papeles y éstos quedaron ensangrentados tras el ataque. Los asesinos gritaban "libertad" y le acusaban de tirano. Mientras agonizaba se lo escuchó clamar "Dios no muere".

Faustino Lemus Rayo intentó escapar por la Plaza de la Independencia, pero cuatro soldados del cercano cuartel del Batallón Número 1, que se encontraba en los edificios que albergan al Centro Cultural Metropolitano de Quito en la actualidad, le dieron alcance y le hirieron con espadas. Lo arrestaron y lo conducían al cuartel cuando un cabo de raza negra, llamado Manuel López, le disparó con su fusil y lo mató.

Así lo relató un testigo presencial:

"Mariano Carrión, Sargento del batallón No. 1º. -refiere ... que Rayo enderezó para la pila (fuente de agua que estaba en el centro de la Plaza) a donde le siguieron el testigo, el sargento Rodríguez y el Teniente Buitrón, quien daba la orden de matarlo, por lo que el exponente le flechó el espadil, y a pocos pasos de pasada la pila, ambos sargentos le flecharon nuevamente los espadiles, y cayó en tierra el asesino Rayo; que después que le condujeron con dirección al cuartel, y casi en media plaza, les encontró el Capitán Barragán, quien tomó del brazo a Rayo, y lo llevó para la esquina de la botica (esquina de la plaza y la calle del cuartel, actuales calles García Moreno y Espejo), pasada ésta se presentó el cabo Manuel López y diciendo: "Abranse", le disparó un tiro de rifle con el que cayó el expresado Rayo".[7]

Los otros conjurados fueron perseguidos por ocho años, pues el asesinato estaba penado con la muerte.

El general Salazar declaró sobre el día del crimen:

"Hallábame en el local del ministerio de guerra, tranquilamente ocupado de la redacción de uno de los proyectos que debía presentar al Congreso, cuando se oyó confusamente un tiro como por la plaza, al que siguieron a pocos momentos y en rápida sucesión otros y otros, que causaron cierto murmullo alarmante en la calle del cuartel. Sobresaltado con esto, dejo mi asiento, tomo mi bastón de estoque, única arma que tengo a la mano, salgo a la calle mencionada, oigo alboroto en la plaza, corro hacia ella, y apenas he dado unos doce pasos, resuenan las voces de "murió el presidente, mataron al Sr. García". Al instante se me ocurre la idea de que ese asesinato no podía ser sino el preliminar de un ataque al cuartel, o de una revolución de las tropas. Vuelvo, por lo mismo, sobre mis pasos, y voy a situarme en el punto probable de peligro: encuentro en la prevención soldados que tratan de salir en tropel armados de sus rifles; les ordeno que regresen al patio; y mando a los capitanes se pongan a la cabeza de sus compañías, y que los formen en batalla. Hecho esto con la rapidez del relámpago, anuncio a la tropa el feroz atentado que se acaba de cometer, y le exhorto a sostener con lealtad el orden constitucional y al representante de la República. Para probar el espíritu de los soldados, concluyo mi corta proclama con la voz de: Viva el Gobierno! El batallón repite estas palabras con entusiasmo. No vacilo entonces en mandar despejar hasta una cuadra en contorno los grupos de gente que se acercaban; éstos obedecen al instante y se retiran"[8]

Placa en piedra en el lugar donde cayó muerto el presidente García Moreno

Salazar intentó quedarse con el poder, pero fue derrocado y salió al exilio pocos meses después. Manuel López llegó a ser coronel, y murió en 1883, en la puerta misma del Palacio, defendiendo al Gobierno de Ignacio Veintimilla.

Móviles del asesinato[editar]

En opinión de muchos historiadores nacionales y extranjeros, el asesinato de García Moreno fue causado por las fuertes pasiones que García Moreno despertaba en los que lo conocían, y debido también al ambiente febril de fanatismo de ciertos grupos del liberalismo que incubó en su interior personalidades inestables y capaces de cometer cualquier crimen. No se descartan rencores personales de los asesinos por las medidas que tomó el gobierno de García Moreno condenando algún crimen pasado de los que lo asesinarían.

Existen teorías que proponen que García Moreno fue asesinado por disposición de la masonería, que en el siglo XIX tenía gran presencia en Europa y en América del Sur, y a quienes García Moreno prohibió funcionar en Ecuador, al igual que todas las otras sociedades secretas. Se piensa que los asesinos fueron nada más que fanáticos que tenían contacto con la masonería y a quienes los masones utilizaron para sus fines. En cualquier caso faltan suficientes pruebas para determinar si esto es verdadero o falso.

Para gran cantidad de ecuatorianos y extranjeros del tiempo de García Moreno y de varias épocas posteriores, e inclusive en la actualidad, su asesinato fue un hecho detestable e ignominioso, cometido por fanáticos y personajes con un odio patológico a los valores que García Moreno representaba. Existen grupos que piensan que su muerte fue un martirio realizado por odio a la fe, tesis que va de la mano con la conspiración masónica. A mediados del siglo XX se propuso abrir su causa de canonización, aunque no ha habido un avance significativo en el proceso, que tampoco ha sido cerrado.

En 1922 Jacinto López, miembro de la masonería cubana, difundió la calumnia que García Moreno había enviado a Faustino Rayo al Oriente (o Región amazónica del Ecuador) para tener relaciones maritales con su esposa, pero en realidad sucedió lo contrario: el presidente impidió que Rayo fuese al Oriente en 1871 por petición de los misioneros de la Amazonía.[9] En 1958 el hijo de Rayo, Manuel Antonio Rayo Carpio, se entera de la calumnia de adulterio de su madre y con indignación repara el honor ultrajado de su inocente progenitora y de García Moreno. Todas sus palabras fueron grabadas en cinta magnetofónica y publicadas en el folleto: "En defensa de la verdad" 1958. [cita requerida]

Entierro[editar]

Al día siguiente, los restos embalsamados de García Moreno, vestido con su uniforme de general y luciendo la Banda Presidencial fueron expuestos en el altar mayor de la Catedral. El presidente asesinado lucía un bicornio con plumas blancas y varias condecoraciones en el pecho.

Luego de su muerte, algunos católicos escondieron el cadáver de García Moreno durante la persecución y terror de los tiempos de la revolución liberal de Eloy Alfaro, para escapar de los estragos causados por sus montoneros en iglesias, conventos y entre los católicos. El cuerpo permaneció escondido por largos años, sin que se supiera donde se encontraba. Su corazón fue conservado en una urna, encontrada un siglo después en el convento de las madres del Buen Suceso.

Descubrimiento de sus restos[editar]

El 18 de abril de 1975, se permitió la exhumación del cuerpo, que fue encontrado en el Monasterio de Santa Catalina de Siena (Quito). Los jesuitas, que habían conservado parte de los huesos del cráneo del mandatario, los llevaron a la exhumación y estos encajaron perfectamente. Los restos, acompañados por documentos que certificaban su autenticidad, fueron traslados a la Catedral Metropolitana de Quito, en donde actualmente reposan, junto a los de Juan José Flores.

Posible filiación masónica de Rayo[editar]

Sigue en duda la filiación masónica de Faustino Rayo, que por el momento no se puede asegurar con total certidumbre que existió. Aunque si es comprobado que fue pagado por Luis Felipe Bueno y José María Estrada con aguardiente y una alta suma de dinero.[10]

Consecuencias en el mundo de la literatura[editar]

En los primeros 10 años después de su muerte se escribieron más de 80 biografías sobre García Moreno. Posteriormente se han escrito varios cientos de obras del mandatario[cita requerida]. De entre todos estos escritos, la vasta mayoría son positivos en su balance de García Moreno y de su presidencia. Sin embargo existen autores críticos, como Benjamín Carrión. Dos libros publicados recientemente en Ecuador son "García Moreno" del argentino Manuel Gálvez y "Gabriel García Moreno y la creación de un Estado conservador en los Andes" del estadounidense Henderson.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

  1. Iraburu, J.Mª (2003). «V parte, cap. 4 Gabriel Gª Moreno, vencedor del liberalismo en el Ecuador». Hechos de los Apóstoles de América. p. 475. ISBN 9788487903366. 
  2. Iraburu, J.Mª (2003). «V parte, cap. 4 Gabriel Gª Moreno, vencedor del liberalismo en el Ecuador». Hechos... p. 476. ISBN 9788487903366. 
  3. [pitpit://militarismo/adecuadamente El Web Militar - Militar Sucesores]
  4. http://www.puntoporpuntointernacional.com/portal/node/1476
  5. http://www.lahora.com.ec/index.php/noticias/show/564691/-1/La_famosa_%E2%80%98carta_negra%E2%80%99.html#.Uqsm8vTuJ1Y
  6. Vida de García Moreno:1873-1875, Editorial El Tiempo, (1954-71), pp. 260-261
  7. Andrade, Roberto: El capitán Rayo y el Ministro de Guerra
  8. Andrade, Roberto: El capitán Rayo y el Ministro de Guerra
  9. Cartas de Mons. Vicente Pástor y del P. Justo Pérez, Archivo de los PP. Jesuitas, Quito. Pablo Herrera, Apuntes Biograficos, 90-91; Gomezjurado Tomo 7 Pags 454,458; "14 machetazos" Pag 79
  10. Roberto Andrade "El Seis de Agosto": 106,109; Gomezjurado Tomo 7 pag.469

Fuentes bibliográficas[editar]

  • Iraburu, José María (2003). Hechos de los apóstoles de América (en castellano) (3ª edición). Pamplona: Fundación Gratis Date. p. 558. ISBN 84-87903-36-3. 
  • Francisco Salazar Alvarado, Encuentro con la historia, Margarita Borja y Yanko Molina editores, Quito, 2005.
  • Severo Gómez Juado Erazo, S.J., García Moreno, Quito.
  • Alfredo Pareja Diezcanseco, Historia del Ecuador, Quito.
  • Enrique Ayala Mora, Gabriel García Moreno y la gestación del estado nacional en Ecuador, Editorial Siglo XXI, 1986.
  • Rodolfo Pérez Pimentel, Diccionario biográfico de Ecuador, Guayaquil.
  • "Gabriel García Moreno: el magnicidio que cambió la historia ecuatoriana", artículo en diario Opinión, Machala, 25 de abril de 2008.
  • "Muerte de Gabriel García Moreno", diario El Universo, Guayaquil, 6 de agosto de 2004.
  • Gabriel García Márquez, "La soledad de América Latina", discurso de aceptación del Premio Nobel, 1982.
  • Diccionarío enciclopédico Salvat, tomo 6, página 252 (hacen falta año y número de edición).
  • Julio Tobar Donoso y Alfredo Luna Tobar, Derecho territorial ecuatoriano, páginas 424-426, Imprenta del Ministerio de Relaciones Exteriores del Ecuador.
  • Almanaque Ecuador Total 1996.
  • Diego di Marco y Facundo Díaz, El autoritarismo católico de García Moreno.
  • Rafael Quintero López, El Estado terrateniente del Ecuador (1809-1895).
  • Jorge Salvador Lara, El palacio de Carondelet: la casa de los presidentes de Ecuador, páginas 39-40, Academia Nacional de Historia, 1996.
  • María Teresa Romero Palacios y Manuel Romero Palacios, Gobernantes del Ecuador, Romlacio Editor, Cuenca, 1994.
  • Enciclopedia Universitas, tomo 16, página 67.
  • Revista Vistazo, edición del 16 de agosto de 2007.
  • Enrique Ayala Mora, editor, Resumen de Historia del Ecuador, pp. 135-142, Corporación Editora Nacional, Quito, 1999.
  • Jorge Núñez Sánchez, El período de crisis 1859-1860.
  • Luis Zuñiga, De la historia a la ficción en el Ecuador: el caso de Gabriel García Moreno y Rayo, novela, C. Michael Waag – Murray State University.
  • "132 años del asesinato de Gabriel García Moreno", diario Los Andes, Riobamba, edición del 6 de agosto de 2007.
  • Roberto Andrade, El capitán Rayo y el ministro de Guerra.
  • Efraín López Pantoja, Páginas negras en la historia ecuatoriana.
  • Sonia Fernández Rueda, De la República católica hacia la Revolución Liberal (1860-1875), diario La Hora, Quito, 2003.
  • Carlos Calderón Chico, Boletín de historia y antigüedades, ISSN 0006-6303, vol. 86, nro. 805,, pags. 399-406, Guayaquil, 1999.
  • Julián Ruiz Rivera, Gabriel García Moreno, editorial Anaya, ISBN: 84-207-2953-1.
  • Vida de don Gabriel García Moreno - Autor: Manuel Gálvez - Editor: Fundación Jesús de la Misericordia : Edición, 2012.
  • Galo René Pérez, Remembranzas de la vida y obra de Juan Montalvo, Casa de la Cultura Ecuatoriana, ISBN 9978-92-249-0, 2003.
  • Bustos-Videla, César. "Church and State in Ecuador: a History of Politico-Ecclesiastical Relations during the Age of Gabriel García Moreno, 1860-1875." 1966. vii, 365 leaves. Thesis (Ph.D.)--Georgetown University.
  • Carbo, Pedro. La República i la Iglesia, y defensa de la exposición del Concejo Cantonal de Guayaquil sobre la inconstitucionalidad del concordato celebrado entre el Presidente del Ecuador y la Santa Sede: e informe del mismo Concejo Cantonal al Congreso sobre el mismo asunto. Guayaquil: Impr. de Murillo, 1863. 66 p.
  • King, William Martin. "Ecuadorian Church and State Relations Under García Moreno, 1859-1863." 1974. vi, 402 leaves. Thesis (Ph.D.)--University of Texas at Austin.

Enlaces externos[editar]


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