Fuerzas de Defensa de Sudáfrica

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Fuerzas de Defensa de Sudáfrica
Fundada 1957
Disuelta 1994
Cuerpos 25px Ejército de Tierra

25px Armada
Ensign of the South African Air Force.svg Ejército del Aire
25px Servicio Médico

Base Flag of Pretoria.svg Pretoria,
Flag of Transvaal.svg Transvaal,
Bandera de Sudáfrica Sudáfrica
Personal
Edad militar 17-65 años
Gastos
Presupuesto $ 3,092 billion
 % PIB 4,1 %
Industria
Proveedores nacionales Bandera de Sudáfrica ARMSCOR
Proveedores extranjeros Flag of Belgium.svg Bélgica
Flag of France.svg Francia
Flag of Israel.svg Israel
Bandera de Rodesia Rodesia
Flag of Switzerland (Pantone).svg  Suiza
Flag of the United Kingdom.svg Reino Unido
Flag of the United States.svg Estados Unidos
Artículos relacionados
Historia Guerra de la frontera de Sudáfrica
Guerra de Independencia de Namibia
Guerra civil de Rodesia
Guerra civil angoleña
Guerra Civil Mozambiqueña
Disturbios de Soweto

Composición y estructura[editar]

Las Fuerzas de Defensa de Sudáfrica estaban bajo el mando del Presidente de Sudáfrica, elegido periódicamente, pero sólo por la población blanca del país. Del mismo modo servían en ella mayoritariamente población blanca, con algunas excepciones.

Se componía de cuatro armas:

El ejército más poderoso de África[editar]

Gracias a la población, al PNB sudafricano y al apoyo de numerosos países occidentales como Reino Unido, Francia, Israel y Estados Unidos llegó a contar con una tecnología muy superior a la de sus vecinos y una cantidad de armamento sólo igualado, en el mejor de los casos, por los grandes países de África como Egipto o Nigeria.

  • Su ejército de tierra disponía de carros de combate A41 Centurion de origen británico. Así mismo desarrolló vehículos blindados propios como los Ratel o los helicópteros anticarro Denel AH 2A Rooivalk.
  • La fuerza aérea contaba con los Mirage III y algunos de los primeros Mirage F-1, que si bien pertenecían a la versión básica eran aparatos de última generación en el momento de su compra.[1]
  • Su armada contaba con navíos de gran tonelaje como fragatas y buques de aprovisionamiento logístico incluso con capacidad para realizar funciones en la Antártida.[2]

Paulatinamente la propia industria sudafricana su haciéndose cargo de la producción de nuevos modelos autóctonos y la fabricación de repuestos. Así mismo, varias naciones occidentales como Israel colaboraron con la industria sudafricana en la transferencia tecnológica para modernizar modelos obsoletos y perfeccionar la fabricación de componentes. Así el A41 Centurión pasó a ser el Olifant MK.IA con apoyo israelí y el Mirage III se modernizó al Atlas III también con apoyo de esa nación.

Armas nucleares[editar]

En los años 70 Sudáfrica contaba con suficiente uranio proveniente, entre otros lugares, de Namibia y varias centrales nucleares con las que obtener suficiente uranio y plutonio como para fabricar armas nucleares.

Al parecer, el 22 de septiembre en 1979 detonó su primer artefacto en una isla del océano Índico, extremo del que no hay pruebas pero los indicios apunta a Sudáfrica.[3] Así mismo colaboraba con Israel en la fabricación y desarrollo de misiles balísticos para, entre otras misiones, el lanzamiento de ojivas nucleares.

Pese a que la información, especialmente la oficial, es muy escasa; se considera que Sudáfrica llegó a producir seis armas nucleares.[4] Pero con la llegada del Congreso Nacional Africano al poder las instalaciones fueron desmanteladas y el programa abandonado, lo cual aumentó notablemente el prestigio del país en el exterior.[3]

Acciones emblemáticas[editar]

La principal acción de la SADF fue la lucha contra la SWAPO y la invasión de Angola durante la Guerra de la Frontera. En ella la superioridad sudafricana quedó demostrada por varias operaciones en territorio enemigo.

Unidades helitransportadas atacaron bases de SWAPO en Zambia y Angola. En ataques más grandes sus unidades mecanizadas invadieron Angola desde casi el primer momento de su independencia y llegaron incluso a asediar su capital, Luanda, hasta que la intervención cubana y la negativa de Estados Unidos a proporcionarles más armas si seguían avanzando les hicieron retroceder.

Su fuerza aérea no tuvo una superioridad tan clara. Pese a comenzar dominando espacio aéreo, la llegada de los MiG-23 les hicieron perder el control del cielo y finalmente fueron los cubanos los que, a partir de la Batalla de Cuito Cuanavale, hicieron retroceder al ejército sudafricano de vuelta a Namibia, provocándole serias derrotas.

Las FAR cubanas jamás atacaron Namibia. Avanzaron en dirección a la hidroeléctrica de Ruacaná y realizaron un ataque aéreo sobre la reguladora de agua de Calueque, ubicada en territorio angolano.

La matanza de Cassinga[editar]

El 4 de mayo de 1978 fuerzas helitransportadas de los Recces llegan a la base de SWAPO en Cassinga y realizan un fuerte ataque. La base era para los sudafricanos un centro logístico de SWAPO y para los namibios un campo de refugiados, según el CICR era ambos cosas al tiempo.

La intervención fue más peligrosa de lo que suponían los sudafricanos porque a pocos kilómetros de Cassinga estaba acantonado un contingente cubano del que no tenían constancia. Finalmente los Recces destruyeron el campamento y tomaron un millar de prisiones; pero la intervención resultó una matanza que empequeñece a la de los estadounidenses en My Lai. La fuerza de élite sudafricana se ensañó con la población civil, matando a más de 600 refugiados, incluidos mujeres, niños y ancianos incapaces de defenderse.

Algunas de las fuerzas más destacadas de las SADF, como los Recces, sólo estaban formados por blancos y en algunas ocasiones dejaban entrar a desertores de la SWAPO,[5] útiles por la información y experiencia que podían aportar.

La Batalla de Cuito Cuanavale[editar]

Fue la mayor batalla de África Subsahariana y en ella se decidió la guerra de Angola. En un principio fue una operación lanzada por las fuerzas angoleñas (FAPLA) para destruir las bases de la UNITA (la guerrilla de Jonás Savimbi, apoyada por Washington y Pretoria) al sureste de Angola. Cuba, que dudaba de los éxitos de esa operación, se mantuvo al margen, pero la FAPLA siguió adelante con asesores soviéticos. La ofensiva empezó bien, el ejército angoleño consiguió penetrar cientos de kilómetros sin que la UNITA pudiera detenerlos. Sudáfrica decidió intervenir en apoyo a Savimbi y lanzó sus fuerzas contra los flancos de las FAPLA, que se vio sorprendida y no tuvo más remedio que replegarse al norte. Las fuerzas sudafricanas apoyadas por la UNITA se lanzaron entonces a una contraofensiva que les hizo recuperar territorio de forma rápida y contundente. Las FAPLA retrocedieron hasta el pueblo de Cuito Cuanavale, y ante el peligro de que fueran exterminadas sus mejores unidades, solicitó a Cuba un apoyo urgente. Cuba puso como condición tener el control de las operaciones (en detrimento de los generales soviéticos) y respondió enviando a la zona efectivos que triplicaban a las fuerzas sudafricanas.

Entre noviembre de 1987 y marzo de 1988 se produjeron los combates más duros. El uso de los MiG-23 cubanos que eran muy superiores a los Mirage sudafricanos resultó ser uno de los fatores decisivos para inclinar la balanza del lado de las tropas de Cuba-FAPLA. Sin apoyo aéreo, las fuerzas sudafricanas no tuvieron más remedio que replegarse, esta vez perseguidas de forma coordinada por angoleños y cubanos. Para garantizar la superioridad aérea, Cuba construyó un aeropuerto en la aldea de Cahama que permitía a sus aviones atacar las bases sudafricanas en Namibia. Eso complicó aún más las operaciones del ejército sudafricano, que temía que la ofensiva cubano-angoleña cruzara la frontera. En Junio de 1988 un escuadrón de mig-23 destruyó la presa de Calueque, pegado a Namibia, provocando la muerte de una importante agrupación sudafricana. Dos días después, Pretoria solicitó el alto el fuego y el inicio de conversaciones que llevaron a la firma de la paz en diciembre de 1988. En ellas Sudáfrica se comprometió a abandonar Angola y aceptar la resolución 435 de las Naciones Unidas sobre la independencia de Namibia.

Tras esta batalla la Guerra civil de Angola dio un giro hacia la salida de todas las tropas extranjeras de su territorio y la continuación del mismo hasta la muerte de su líder con lo que el movimiento UNITA desapareció como fuerza armada. La fuerzas sudafricanas sufrieron un duro golpe que tuvo su coste político para el régimen, y terminó contribuyendo al fin del sistema del apartheid

Referencias[editar]

  1. Varios, Guía ilustrada de Cazas Modernos, Tecnología Militar, Ediciones Orbis, Barcelona, 1986, ISBN 7634-579-8
  2. Chris Chant, Barcos de Guerra, Editorial Libsa, Madrid, 2006, ISBN 84-662-1252-3
  3. a b Zamora, Agustín, Poder nuclear, el sueño de la hegemonía mundial, nº 82 de La aventura de la Historia, Arlanza Ediciones, Madrid, junio de 2002, ISSN 1579-427X
  4. Nuclear weapons Program, South Africa, http://www.globalsecurity.org/wmd/world/rsa/nuke.htm, última visita 1 de mayo de 2007
  5. Varios, Luchadores de la sabana, nº 21 de Cuerpos de Elite, Editorial Delta, Barcelona, 1986, ISBN 84-7598-184-4