Fuerza Aérea Argentina en la guerra de las Malvinas

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

La Fuerza Aérea Argentina tuvo una destacada actuación en la Guerra de las Malvinas de 1982.

Actuación en la guerra[editar]

La Fuerza Aérea ejerció la plena responsabilidad del control del espacio aéreo y además desarrolló las siguientes operaciones:

  • Ataques a objetivos navales
  • Ataques a objetivos terrestres
  • Transporte aéreo
  • Reabastecimiento en vuelo a unidades de la Fuerza Aérea y de la Armada
  • Exploración y reconocimiento
  • Búsqueda y salvamento
  • Guiado y control de los medios de la Fuerza Aérea, la Armada y el Ejército

A pesar de todas las desventajas que tenía Argentina (aviones viejos, despegues desde pistas en el continente, reabastecimiento aéreo de combustible con solo 2 aviones KC-130 Hércules, muy poco combustible), la aviación supo luchar. La Royal Navy subestimó las capacidades de la FAA y fue sorprendida por los aviadores argentinos, quienes volaban a ras del agua evitando ser detectados por los radares de los buques británicos y burlando los modernos sistemas antiaéros. Esto le permitió a los pilotos acercarse lo suficiente como para efectuar los ataques.

Además, luego de bombardear a la flota (si es que sobrevivían), los aviones argentinos debían volver rápidamente hacia sus bases en el continente antes de que se les agotara el combustible, y quedaban expuestos sin armamento a ataques de las patrullas de aviones Harrier que salían a cazarlos. Fue por esta razón que Gran Bretaña logró derribar una gran cantidad de aeronaves argentinas, unido a la pericia de sus pilotos, que demostraron en el primer y único choque entre aviones Harrier y Mirage poseer mejores tácticas de combate que sus pares argentinos.

Muchos más barcos británicos pudieron haberse hundido ya que fueron bastantes las bombas lanzadas desde los aviones argentinos que no explotaron al alcanzar el objetivo o atravesaron de lado a lado los cascos de los buques sin estallar. Según algunas versiones, el poder destructivo que poseen las bombas MK-17 hubiera podido provocar la destrucción de la nave impactada. El motivo del fallo en el mecanismo obedeció a la baja altura a la que los aviones argentinos debieron efectuar sus ataques para evitar la acción de los radares y de los misiles antiaéreos de enemigo, lo que impidió el correcto armado de las espoletas, junto al hecho de que la Fuerza Aérea carecía de paracaidas para lograr un impacto retardado de las bombas.

Se planificó un ataque al portaaviones inglés "Invencible", conjuntamente por la Fuerza Aérea y la Aviación Naval, en el cual se logró averiar severamente a dicho buque. Dos Super Étendard de la Armada lanzaron un Exocet (el cual impactó) y luego se retiraron, y otros cuatro A-4 Skyhawk de la Fuerza Aérea atacaron de forma diracta al portaaviones. A pesar de haber perdido a dos A-4 en la aproximación final, los restantes cazabombarderos afirman haber soltado sus bombas sobre el buque y vuelto a base para contar la historia.[cita requerida] Según la versión británica, el buque avistado fue una fragata y tanto el Exocet como los A-4 fallaron en alcanzar el objetivo.

Otros ataques destacados son los del 25 de mayo, cuando fueron hundidos el destructor HMS Conventry y el buque portacontenedores Atlantic Conveyor; el ataque al HMS Sheffield el 4 de mayo, que fue averiado por un Exocet y se hundidó posteriormente, siendo el primer buque de guerra inglés en ser destruido después de la Segunda Guerra Mundial; y los bombardeos a las naves de desembarco que se encontraban en Bahía Agradable, RFA Sir Galahad y RFA Sir Tristam, en el que se considera como "el día más negro de la flota", según los ingleses, que provocó hundimiento de los ambos buques, si bien el segundo pudo ser reflotado y puesto nuevamente en servicio a la finalización del conflicto.

Los únicos aviones de la Fuerza Aérea que por sus características (robusto tren de aterrizaje que le permite aterrizar y despegar desde pistas de tierra) operaron desde las islas fueron los Pucará, que resultaron diezmados en las primeras etapas del conflicto a causa del bombardeo naval y del sabotaje por parte de los comandos británicos. Tuvieron una limitada participación en apoyo de las fuerzas terrestres propias y lograron el derribo de helicópteros enemigos en combate Aire-Aire, así como también el Harrier derribado por fuego de cañón de un Mirage V reconocido en el año 1984

Además de las misiones de combate, resaltan las acciones de los transportes y los reabastecedores en vuelo, quienes permitieron que éstas se pudiesen concretar. Sin la labor de los KC-130 los aviones argentinos nunca hubieran podido llegar a las Malvinas y sus exitosos ataques no se podrían haber realizado. En el área de transporte se destaca el puente aéreo que realizó hasta el último día de la guerra el C-130, llevando los diversos cargamentos que tanto necesitaban las aisladas tropas que se encontraban en las islas.

La artillería antiaérea fue la encargada de intentar mantener a raya a los 28 aviones Sea Harrier, 10 Harrier y 3 Vulcan que emplearon en total los británicos durante el conflicto, consiguiendo el derribo de 6 Sea Harrier y 3 Harrier. Los británicos perdieron además 1 Sea Harrier y 1 Harrier causa de diversos accidentes operacionales.

El almirante Sandy Woodward, comandante de la Task Force británica dijo "La FAA peleó extremadamente bien, y siento una gran admiración por lo que hicieron".[cita requerida]

Archivo:A-4BAmareloMalvinas.jpg
FAA Grupo 5 A-4P Skyhawk
Archivo:A-4QARAMalvinas Final.JPG
ARA 3 Esc. A-4Q Skyhawk
Un Canberra B-108 durante su última misión
El Super Etendard plataforma del misil Exocet
El IA-58 Pucará única victoria aire-aire

Cifras de la guerra[editar]

Operaciones[editar]

Se planearon 505 salidas de combate, de las cuales se cumplieron 445 salidas (88%). De esa cifra, 272 salidas (64%) llegaron a su objetivo material y se perdieron 34 aeronaves propias, un 12 % de las que estuvieron desplegadas en el continente.

Durante las operaciones se volaron 12.454 horas, de las que correspondieron a las unidades de combate 2.782 horas, a las de transporte 7.719 horas y a otras aeronaves civiles y militares de apoyo 1.953 horas.

La aviación de transporte trasladó durante el conflicto 9.000 toneladas de carga militar, el 51% fue destinada al Ejército, el 45 % a la Fuerza Aérea y el 4% de la Armada. En ese período, también se llevaron 9.800 pasajeros sobre la misma ruta, 84% del Ejército, el 11% de la Fuerza Aérea y el 5% de la Armada. Con esa finalidad, se registraron 420 aterrizajes en Puerto Argentino.

En el período en que se efectivizó el bloqueo aeronaval inglés, se completaron hacia las Islas 33 vuelos con aterrizajes y lanzamiento aéreo, 62% para el Ejército, 30% para la Fuerza Aérea y 8% para la Armada. Se movilizaron 450 toneladas de carga y se evacuaron 264 heridos.

Perdidas de la FAA[editar]

Pérdidas humanas:

  • 6 Aviación del ejército
  • 4 Aviación de la armada
  • 55 miembros de la fuerza aerea Argentina

-29 pilotos -12 tripulación de vuelo (6 en C-130H derriba 1 de Junio, 4 en el Learjet LJ-35A derriba el 7 de Junio y dos navegantes de Canberra) -14 tripulación de tierra

Las pérdida de aeronaves de la Fuerza Aérea en combate asciende a cuarenta y siete, distribuidos de la siguiente manera:

A estas cifras, deben sumarse aquellos aparatos que se perdieron por accidentes operativos o por haber quedado en las islas y que fueron capturados después de ocurrido el cese de fuego:

Pérdidas de la Task Force Británica[editar]

Las cifras oficiales de la cantidad de aeronaves perdidas por el Reino Unido, como así también en el caso de las bajas de personal, fue más de una vez motivo de debate entre historiadores no solo argentinos sino también británicos. Los registros propios hablan de 348 hombres caídos con 777 heridos, y arroja las siguientes cifras:

Aeronaves:

Archivo:RFA Sir Tristram.1982.jpg
Casco del Sir Tristam abandonado en Fitz Roy.

Buques británicos hundidos o destruidos, incluidas todas las ramas de las Fuerzas Armadas Argentinas:

  • Destructor tipo 42 clase Sheffield (D-80) HMS Sheffield (hundido por el Comando de Aviación Naval)
  • Destructor tipo 42 clase Sheffield (D-118) HMS Coventry
  • Fragata tipo 21 clase Amazon (F-184) HMS Ardent (hundida por el Comando de Aviación Naval)
  • Fragata tipo 21 clase Amazon (F-170) HMS Antelope
  • Buque logístico de desembarco (L-3005) RFA Sir Galahad
  • Buque logístico de desembarco (L-3505) RFA Sir Tristam (posteriormente reflotado y puesto en servicio)
  • Portacontenedores civil Atlantic Conveyor (hundido por el Comando de Aviación Naval)
  • Lancha de desembarco Foxtrot 4

Total: 8 (ocho)

Buques británicos averiados de consideración, incluidas todas las ramas de las Fuerzas Armadas Argentinas:

  • Portaaviones liviano (R-05) HMS Invencible (versión argentina, no británica)
  • Destructor clase County (D-18) HMS Antrim
  • Destructor clase County (D-19) HMS Glamorgan (dañado por un Exocet de la Armada Argentina lanzado desde tierra)
  • Destructor tipo 42 clase Sheffield (D-88) HMS Glasgow
  • Fragata tipo Leander (F-56) HMS Argonaut (dañada también de menor consideración por el Comando de Aviación Naval)
  • Fragata tipo 12 clase Rothesay (F-126) HMS Plymouth
  • Buque logístico de desembarco (L-3004) RFA Sir Bedivere
  • Buque logístico de desembarco (L-3029) RFA Sir Lancelot

Total: 7 (siete)

Buques averiados de menor consideración:

Total: 5 (cinco)

Las cifras indican que veinte buques fueron alcanzados por los aviones y misiles argentinos, de los cuales algunos sufrieron ataques en más de una oportunidad.

Véase también[editar]

Referencias[editar]

Enlaces externos[editar]