Fruta del bosque
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Las frutas del bosque son un tipo de frutas pequeñas y comestibles que tradicionalmente no se cultivaban sino que crecían en arbustos silvestres.
En el mundo medieval los bosques pertenecían al señor feudal y los frutos del bosque que en el crecían podían ser recolectados por los campesinos pero, a cambio, debían pagarle al señor por tomarlos.
[editar] Características
En lenguaje común, se llaman frutas del bosque a las frutitas pequeñas, dulces (o ácidas), jugosas e intensamente coloreadas sacadas de arbustos silvestres. El contraste con los colores de fondo, las frutas del bosque son más atractivas a los animales que las ven, ayudando a la dispersión de las semillas de la planta. La mayoría de las bayas silvestres son frutas del bosque comestibles, pero se debe tener cuidado porque algunas son venenosas.
Sus fuertes colores son pigmentos sintetizados por la planta. Algunas investigaciones[1] han descubierto propiedades medicinales de los polifenoles pigmentados, como flavonoide, antocianina, tanino y otros fitoquímicos localizados principalmente en la piel y semillas. Muchos frutas del bosque tienen pigmentos antioxidantes y una alta capacidad de absorción de radicales de oxígeno ("ORAC") entre alimentos vegetales.
[editar] Lista
En gastronomía, en general se consideran frutas del bosque a las siguientes frutas:
- Arándano (azul)
- Arándano rojo
- Calafate
- Endrina o arañón
- Escaramujo, no en crudo, pero sí mermeladas e infusiones
- Frambuesa
- Fresa o frutilla
- Fresa silvestre
- Murta o murtilla
- Grosella o zarzaparrilla
- Grosella negra o zarzaparrilla negra
- Grosella alpina
- Grosella espinosa
- Zarzamora
- Mora andina
- Mora de los pantanos
[editar] Referencias
- ↑ Gross PM (2007-07-09). "Scientists zero in on health benefits of berry pigments". Natural Products Information Center. Consultado el 2007-07-31.

