Freeganismo

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Contenedor lleno de comida en Estocolmo. Los freegan rechazan el desperdicio de alimentos.

El término freeganismo designa un estilo de vida anticonsumista que consiste en el empleo de estrategias alternativas para vivir. Estas estrategias están basadas en una participación limitada en la economía convencional y en un mínimo consumo de recursos. Además estas estrategias implican la recogida de alimentos que han sido previamente tirados a la basura.[1]

Los freegans son considerados activistas que se manifiestan contra el consumo y desperdicio excesivo de productos, siendo los alimenticios el foco de atención de la mayoría de sus acciones. Sus actividades son básicamente nocturnas y los sitios favorecidos por sus acciones son los restaurantes y los supermercados, donde es posible encontrar alimentos seguros y en perfectas condiciones para preparar sus propias comidas o para compartirlas en fiestas públicas. También los contenedores de basura, lugares donde se suelen depositar muchos productos en buen estado.

Etimología y origen[editar]

La palabra "freeganismo" procede del término inglés freeganism que es la contracción de free (gratis/libre, en inglés) y vegan (vegano). Este movimiento comenzó a mediados de 1990, junto a los movimientos antiglobalización y ecologistas.

La persona responsable por la popularización de esto movimiento, además de ser el administrador del sitio web que informa al respecto Freegan.info, es el estadounidense Adam Weissman. Weissman menciona que el freeganismo es un movimiento en respuesta a la cultura occidental contemporánea. Una respuesta al desperdicio, una respuesta a la industrialización.

El movimiento se ha hecho relativamente importante en grandes ciudades, como Londres o Nueva York, dónde grupos de personas se reúnen a encontrar alimentos y demás cosas que puedan serles de utilidad. Estados Unidos, Brasil, Argentina, España, Corea, Estonia, Suiza y Gran Bretaña son algunos de los países donde viven. Nueva York es la sede de una de las mayores organizaciones de freegans. Se calcula que existen casi 3 millones de ellos alrededor del mundo, organizados en 3.800 comunidades.[2] Weissman dice: "Hay muchísimo desperdicio, vivir así es fácil. La gente asume que la comida ya no sirve, pero en realidad sólo es comida". Weissman afirma que con esta forma de vida se tiene acceso a todo lo que se puede necesitar, ya que siempre hay desperdicios nuevos, porque la cultura occidental nos impulsa siempre a tener cosas más nuevas, más brillantes.[3]

Es parte de su estilo de vida recuperar los alimentos desechados en los contenedores de residuos de supermercados y restaurantes. Los freegans rescatan la comida por razones políticas, más que por necesidad.[4] Recogida de alimentos para compartir entre amigos y desconocidos, acciones frente a restaurantes y supermercados, “bucear” en contenedores de basuras, esas son algunos de los rasgos de los freegans, un grupo de individuos que actúan en las grandes ciudades muy sensibilizados y llamando al anti-consumo.

Prácticas[editar]

Freegan buscando en la basura.

Los freegans obtienen la comida, generalmente, extrayéndola de un contenedor o papelera. Muchos supermercados, tiendas de alimentas o restaurantes tiran comida en buenas condiciones a medida que se acerca la fecha de caducidad o por presentar algún tipo de daño en el envoltorio o el aspecto estético del empaque.[5]

Extrayendo comida de la basura, los freegans evitan contribuir con los regímenes a los que su ideología se opone: gastar dinero en productos que dañan el medio ambiente, que no tienen en cuenta los derechos animales, que favorecen la dispersión urbana y que no respetan los derechos de los trabajadores. También argumentan que, mediante esta recolección de alimentos se evita que los alimentos acaben en el vertedero[4]

A menudo, esta búsqueda en la basura no se limita a los alimentos. Muchas personas que practican esta recolección urbana también buscan objetos que puedan ser reutilizados o reciclados.[6] [7]

Los freegans están en contra del materialismo, el consumismo y la ambición material; ellos le sacan provecho a las cosas que para otras personas, ya son inútiles o inservibles, de esta forma ellos tratan de mantener el consumismo al mínimo y también la contaminación que producen los supermercados, fabricas y demás participantes en el proceso de industrialización a la que el freeganismo se opone. Cada acción aboga por aspectos nada mercantiles como la generosidad, la cooperación, el desprendimiento y el sentido de comunidad, según se desprende de quienes lo practican.

Los freegans emplean estrategias alternativas para vivir, las cuales son a base de una participación limitada en la economía y en un uso mínimo de recursos. Ellos toman esto como un objetivo, el cual es proteger al medio ambiente, los recursos naturales, los animales y los derechos humanos.

Estos tienen una mentalidad de que todo el sistema de las empresas está mal diseñado, ya que los desperdicios cada año, la contaminación, el maltrato a los animales, violaciones a los derechos humanos y la escases de recursos va aumentando sin una moderación, por lo que ellos han tomado una iniciativa ante esto.

Gastos mínimos. Convertir la materia orgánica en abono, reparar cualquier utensilio antes de comprar uno nuevo, ofrecer lo que les sobra por Internet para que tenga un segundo dueño... trucos para que el consumo y uso de dinero sea el mínimo posible. No sé qué postura tienen respecto a los smartphones. Lo mismo se aplica a la movilidad, usando siempre transportes colectivos como el tren, el coche compartido, la bicicleta o el autostop; y a la vivienda, participando en movimientos ocupas al concebir la vivienda como un derecho.

Desempleo voluntario. “Cubriendo necesidades básicas como la comida, ropa, alojamiento, mobiliario y transporte sin gastar un dólar, los freegans son capaces de reducir, o al menos eliminar, la necesidad de ser constantemente contratados”, explican en su web.

Relación con el veganismo[editar]

La principal razón por la que se asocia el freeganismo con el veganismo es por el acceso limitado que se tiene a alimentos como carnes rojas y blancas, además también del uso de tejidos y cosméticos de origen animal. Además de que el acceso a alimentos de origen vegetal es más fácil, ya que pueden ser cultivados y procesados por uno mismo; sin embargo, muchos denominados freeganos han declarado que consumirían alimentos de origen animal si se tuviera acceso gratuito a éstos.[8]

No todos los que se identifican como freeganos son veganos y existen algunos que practican la recolección urbana de alimentos y consumen los productos animales que han sido desechados argumentando que, de lo contrario, se desperdiciarían y que los animales no deben ser sacrificados en vano.[9]

Impacto en el ecosistema[editar]

Un rol clave del freeganismo es su positivo impacto en el ecosistema. El freeganismo propone un uso eficiente de los recursos que se tienen al alcance, lo que reduce el mínimo posible el desperdicio. Al reducirse el desperdicio, se reduce la basura. Esto es especialmente notorio con la comida, siendo que la comida consumida por un freegano se obtiene a través de la comida ya desperdiciada. Además, un freegano hace uno de lo que tiene a su alcance, lo que extiende aun más la reducción de desperdicios, ya que no sólo se reduce la cantidad de basura generada, si no que también se usa el desperdicio ya generado como un recurso, eliminando así el desperdicio ya generado.

El freeganismo propone reciclar. Hacer uso de las cosas que hace falta, y, cuando no hagan falta más esas cosas, compartirlas con alguien a quien les haga falta. Se reduce el desperdicio, se ayuda a la comunidad y se hace gratis. Otra forma amigable con el medio ambiente que propone el freeganismo es el de transporte colectivo. Compartir vehículos, uso y prestamos de bicicletas. Además de buscar y reparar bicicletas. Todo en comunidad.[10]

También se apoya el consumo de vegetales cultivados por uno mismo, la reconstrucción y adaptación de espacios donde puedan crearse jardines para estos cultivos y especialmente el evitar consumir vegetales cultivados de forma industrial, usando pesticidas y demás químicos tóxicos, modificación genética y transportación a lo largo y ancho de paises, acciones que sólo contribuyen a la contaminación y dañan de manera inmensurable al planeta.[11]

Legalidad y salubridad[editar]

Imagen de un centro de distribución de materiales de forma gratuita que han sido donados o extrídos de la basura en Berlín, Alemania 2005,

Las personas que practican el freganismo son a menudo interrumpidas y acosadas por la policía. Estas prácticas suelen percibirse como un tabú en la mayoría de los países desarrollados y, por ello, se conciben como socialmente inaceptables. Ciudades como Madrid han tipificado multas para las personas que busquen o seleccionen comida entre la basura[12]

Muchas personas tienden a percibir estas prácticas como sucias o antisanitarias según los estándares actuales.[13]

Percepción social[editar]

En general, la sociedad percibe la basura como algo sucio y no siente que pueda ser un lugar apto para conseguir comida. Muchos freegans realizan actividades como repartir la comida o los bienes obtenidos de la basura para mejorar la percepción de la sociedad e, igualmente, sienten que la mayor parte de la gente derrocha los recursos y forma parte de manera acrítica de una sociedad consumista.[13]

Referencias[editar]

  1. «¿Qué es un freegan?». Freegan.info.
  2. Mayra José Piñate Braca (Last updated Jul, 03 2013). «Freegans: los protestones silenciosos de las urbes» (en español). Consultado el 5 de mayo de 2014.
  3. «Freegans: The Bin Scavengers». Consultado el 4 de mayo de 2014.
  4. a b Carlson, Tucker (February 3, 2006). «'Freegans' choose to eat garbage». MSNBC. Consultado el 2007-06-21. «These people don't eat out of dumpsters because they're poor and desperate. They do it to prove a political point. You wouldn't expect someone to choose a lifestyle that involved eating out of dumpsters. Kind of seems like something you do as a desperate last resort. But there's an entire society of people who willingly get their meals out of the garbage. They're called freegans, and they say they have a reason for doing it.» 
  5. 2010 BBC1 television programme in which four top chefs collect discarded, free, food and make a banquet for 60 celebrity guests; with the help of food waste campaigner Tristram Stuart, they find huge amounts of perfectly good food discarded for reasons not affecting their eating quality, such as cosmetic and packaging defects. The meal was successful, and Richard Corrigan was voted the "rubbish chef of the year". The programme talks of the "scandalous food waste crisis".
  6. Brace, Alison (March 2, 2007). «Freeloading». Times Educational Supplement. pp. 28–29. 
  7. Willhite, Nikki (2009). «Dumpster Diving». All Things Frugal. Consultado el 2 de marzo de 2009.
  8. Josyn, Ed (2006). «About Veganism». Consultado el 25 de marzo de 2009.
  9. «What is a Freegan?». Consultado el 11 de marzo de 2012.
  10. «Freegan Practices?». Consultado el 4 de mayo de 2014.
  11. «Urban Foraging». Consultado el 4 de marzo de 2014.
  12. G. Treceño, Jaime (24 de febrero de 2009). «Hurgar en la basura puede costar 750 euros» (en español). Consultado el 11 de abril de 2014.
  13. a b «Shantz». Verb.lib.lehigh.edu. Consultado el 11 de marzo de 2014.

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]