Fray Luis de Granada

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda

Fray Luis de Granada (Granada, España, 1504 - Lisboa, Portugal, 31 de diciembre de 1588[1] ) fue un escritor dominico español.

Biografía[editar]

Su nombre de pila fue el de Luis de Sarria y fue hijo de humildes y pobres panaderos gallegos. No está claro si sus padres procedían de ese pueblo de Lugo o él mismo nació allí, aunque también se le relaciona con la pequeña localidad de Gesteira (Xesteira). Cuentan las fuentes que su madre ejercía de lavandera y que vivían en el barrio granadino del Realejo. Muy pequeño quedó huérfano de padre y la viuda tuvo que recurrir a la mendicidad para sobrevivir; a estas experiencias de pobreza, humildad y desamparo debe el santo dos rasgos de su personalidad: su firme opción por los pobres y su delicada devoción al Niño Jesús. Más adelante sería tomado bajo la protección de los Mendoza, condes de Tendilla, según se dice porque el joven Luis solía declamar a sus compañeros de juegos los sermones que había oído en la iglesia y al pasar por ahí el conde, asombrado de ver a un pequeñín como aquel hablar y expresarse de aquella manera, lo tomó bajo su protección y lo hizo paje de uno de sus hijos, Diego Hurtado de Mendoza, luego famoso por su dedicación a la diplomacia, el espionaje y la literatura.

Luis creció pues en la fabulosa Alhambra, hogar de los Mendoza, y estudió humanidades. Cumplidos los diecinueve años solicitó ser recibido en el convento dominico de Santa Cruz la Real de Granada. Profesó en 1525 y cambió su nombre por fray Luis de Granada. Destacó como predicador excelso. Su formación teológica fue también muy profunda: terminados sus estudios en el convento granadino, fue enviado al Colegio de Santa Cruz a que los profundizara y en 1529 al Colegio de San Gregorio, de Valladolid. Allí iba a conocer a gente como fray Melchor Cano, uno de sus principales detractores, sobre todo desde su puesto de Gran Inquisidor; pero también allí trató al arzobispo Carranza, cuyo procesamiento a manos de la Inquisición española es uno de los elementos que señalan la entrada de la Contrarreforma en España. De este tomó unas ideas profundamente erasmistas. Por entonces intenta partir como misionero a América, pero el intento se ve frustrado. A mediados de los treinta es enviado al convento de Escalaceli, en Córdoba, fundado por Álvaro de Córdoba. De esta época cordobesa data su profunda amistad con san Juan de Ávila, del que en reiteradas ocasiones se declara discípulo y amigo. Es precisamente en ese santuario donde escribe su famosísimo Libro de la oración y meditación, revisado finalmente en Évora (Portugal), donde habitó desde principios de 1551. Se imprime en Salamanca en 1554, pero esto le supone el principio de sus tropiezos con la Inquisición, y en concreto con el Inquisidor General Fernando de Valdés (1483-1568), alentado por fray Melchor Cano (1509-1560), teólogo dominico y consultor inquisitorial, al que molestaba que Luis de Granada estuviera convencido de la vocación universal a la santidad, pues pretendía "hacer contemplativos e perfectos a todos, y enseñar al pueblo en castellano", así como "en haber prometido camino de perfección común e general a todos los estados, sin voto de castidad, pobreza e obediencia", principios que suenan claramente erasmistas. El tratado es puesto en el Índice español de 1559, aunque se sigue editando en el extranjero, pero esta obra y su famosa Guía de pecadores (1556), también incluida en el Índice español, son revisadas y aprobadas nada menos que por el Concilio de Trento, y el Papa Pío IV, acaso a instancias de San Carlos Borromeo (1538-1584), cardenal arzobispo de Milán y gran entusiasta de sus obras.

Marchó a Évora, Portugal, invitado por el arzobispo de esa ciudad en 1551 para defender con su famoso don de la palabra (es considerado el mejor tratadista de Retórica del siglo XVI y uno de los mejores oradores religiosos de ese siglo) la implantación de la Compañía de Jesús. Fue allí confesor de los reyes[1] y Provincial de los Dominicos de Portugal. Como predicador de muy reconocido prestigio, pasó el resto de su vida sobre todo entre Évora y Lisboa, donde murió en 1588, según dicen unos, amargado por el gran error que cometió dando validez a las locuras de la llamada monja de las llagas, ciego y con una salud muy debilitada por ayunos, trabajos, penas y mortificaciones, y según otros refugiado allí de la Inquisición española, que le perseguía por su cercanía a las herejías protestantes, algunos de cuyos textos utilizó en sus obras, o por serlo de hecho. Su proceso de beatificación se cerró en Granada, sin embargo, en 1997.

Obra[editar]

El incidente con la Inquisición española explica en parte el por qué las ediciones que aparecen en España a partir de 1566 del Libro de la oración y meditación muestren no pocas modificaciones. Junto a su traducción romanzada del Contemptus mundi (1536), hoy mejor conocido como la Imitación de Cristo, de Tomás de Kempis, traduce también y anota, en 1562, el Libro llamado Escala espiritual, de San Juan Clímaco. La obra de Fray Luis de Granada, él mismo la reparte en tres lenguas: Latín, Castellano y Portugués. Entre su rica producción está su Manual de diversas oraciones y espirituales ejercicios y su Suma cayetana, obra de casos de conciencia, ambas de 1557; la antología Compendio de vida cristiana y el Tratado de la oración, ambos impresos en 1559 y este último atribuido a San Pedro de Alcántara, quien en realidad habría compendiado el Libro de la oración y meditación de fray Luis de Granada. La edición fue revisada y enmendada por fray Luis a pedido del editor Juan Blavio, quien sin embargo la publicó a nombre del santo franciscano, aumentando la confusión. En 1565 publicó los dos volúmenes del Memorial de la vida cristiana, en el que expone el camino para responder al llamado a la santidad; en 1566 reedita con correcciones y algunas supresiones el Libro de la oración y meditación, que queda fundamentalmente igual, y al año siguiente hace lo propio con la Guía de pecadores, pero esta vez sí totalmente rehecha. Así siguen otros diversos trabajos, incluida su famosa Introducción al Símbolo de la Fe, de 1583, y el Sermón en el que se da aviso que en las caídas públicas..., que vio luz en el mismo año de su muerte. Finalmente, algunas otras obras fueron ya publicadas póstumamente. El autor granadino es también responsable de un rico Epistolario. Vida ejemplar de las abejas

El dominico fray Justo Cuervo hizo una monumental edición crítica de las Obras de fray Luis de Granada (Madrid, 1906, catorce tomos en cuarto); en texto menos depurado pueden consultarse en los volúmenes 6.º, 8.º y 11.º de la Biblioteca de Autores Españoles (BAE).

Ediciones recientes[editar]

  • López-Muñoz, Manuel (2010). Fray Luis de Granada . Los seis libros de la Retórica Eclesiástica o Método de Predicar. Instituto de Estudios Riojanos. ISBN 978-84-96637-91-7. 

Bibliografía[editar]

  • Laín Entralgo, Pedro (1988). La antropología en la obra de Fray Luis de Granada. Consejo Superior de Investigaciones Científicas. ISBN 978-84-00-06760-1. 
  • Congreso Internacional sobre Fray Luis de Granada (1993). Actas Congreso Internacional Fray Luis de Granada. Editorial Universidad de Granada. ISBN 978-84-338-1765-5. 
  • Jornadas Conmemorativas del V Centenario del Nacimiento de Fray Luis de Granada (2005). Actas de las I Jornadas Conmemorativas del V Centenario del Nacimiento de Fray Luis de Granada: celebradas en Córdoba, Sevilla y Granada. Febrero/Marzo 2004. Monte de Piedad y Caja de Ahorros de Córdoba. ISBN 978-84-7959-594-4. 
  • Huerga, Álvaro (1988). Fray Luis de Granada. Biblioteca de Autores Cristianos. ISBN 978-84-220-1310-5. 
  • López Muñoz, Manuel (2000). Fray Luis de Granada y la Retórica. Servicio de Publicaciones de la Universidad de Almería. 84-8240-246-3. 

Referencias[editar]

  1. a b «Granada (Frei Luís de).» (en portugués). Portugal - Dicionário Histórico, Corográfico, Heráldico, Biográfico, Bibliográfico, Numismático e Artístico pág. 831-832. Consultado el 30 de octubre de 2011.

Enlaces externos[editar]