Franco Condado de Borgoña

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Comté de Bourgogne (fr)
Freigrafschaft Burgund (de)
Condado de Borgoña

Karte Hoch und Niederburgund EN.png

982-1678

Royal Standard of the King of France.svg

Escudo de Borgoña

Escudo

Ubicación de Borgoña
Ducado (a la izquierda) y Condado (a la derecha) de Borgoña en el siglo XIV.
Capital Dole
Religión Iglesia católica
Gobierno Principado vasallo, parte de Alta Borgoña y
el Reino de Arlés,
entonces estado del Sacro Imperio
Período histórico Edad Media y
principios de la Moderna
 • Otón Guillermo,
conde de Borgoña
982
 • Cedido a Francia 1678

El Franco Condado de Borgoña (en francés, Franche Comté de Bourgogne; en alemán, Freigrafschaft Burgund), fue un condado medieval (de 982 a 1678), que corresponde en gran parte con la provincia tradicional y actual región francesa del Franco Condado. Su nombre en francés aún recuerda el título inusual de su conde, Freigraf (condado franco en francés,[Nota 1] de ahí el término franc(he) comté para su principado feudal). No debe confundirse con el Ducado de Borgoña (Bourgogne) que quedaba al Oeste, un feudo de Francia desde 843.

Historia[editar]

El área formó parte en el pasado del reino de los burgundios, que había sido anexionado por los francos en 534 e incorporado al reino de los francos. El Imperio se partió en 843 por el tratado de Verdún, con la zona que quedaba al oeste del río Saona entregada a Francia Occidental como el Ducado francés de Borgoña, mientras que las partes oriental y meridional de lo que anteriormente era el reino burgundio le correspondieron a la Francia Media bajo el emperador Lotario I. Esta parte de la Francia Media se convirtió en dos entidades independientes, la septentrional Alta Borgoña bajo el rey Rodolfo I en 888, y la meridional Baja Borgoña en 879. El condado de Borgoña formó la parte occidental de la Alta Borgoña.

En 933, con el colapso del Imperio carolingio, tanto la Baja como la Alta Borgoña fueron reunidas en el reino de Arlés (Arelato) bajo el rey Rodolfo II que a su vez se derrumbó en la anarquía feudal con la extinción de su dinastía en 1032. El Arelato pasó entonces al Sacro Imperio Romano Germánico cuando fue heredado por el emperador Conrado II de la dinastía salia, mientras que el ducado de Borgoña fue reinstaurado por una rama menor de los capetos franceses.

En 982, Otón Guillermo, hijo de Adalberto de Lombardía, conde en Mâcon en el ducado de Borgoña, recibió el condado de Borgoña de su madre, Gerberga de Dijon. Así se convirtió en el progenitor de la casa de Ivrea condal, una rama colateral de los duques bosónidas de Borgoña, descendientes de Hugo el Negro, un hermano del siglo X del duque Rodolfo, y del cuñado de Hugo, Gilberto. En 1002, Otón Guillermo también fue pretendiente al ducado de Borgoña a la muerte de su padrastro el duque Enrique I. Sin embargo, el ducado fue tomado como un feudo revertido por el rey Roberto II de Francia dos años más tarde y sólo fue capaz de mantener el gobierno sobre el condado del Arelato con su residencia en Dole. El desarrollo de las rutas comerciales a través del Jura y el desarrollo de minas de sal aseguraron la prosperidad del condado y sus ciudades conservaron su libertad y neutralidad en los conflictos feudales.

A finales del siglo XI, el hijo de Conrado, el emperador Enrique III elevó al arzobispo de Besanzón a la dignidad de archicanciller y confirió a la ciudad de Besanzón el rango de una Reichsstadt (ciudad imperial) bajo el patronazgo directo del emperador. Guido de Borgoña, hermano de Reginaldo II, se convirtió más tarde en papa y negoció el concordato de Worms con el emperador Enrique V. En el siglo XII, la protección imperial permitió el desarrollo de Besanzón, pero en 1127, después del asesinato de Guillermo III su primo Reginaldo III se doltó del yugo imperial. Borgoña fue desde entonces llamada "Franche-Comté," esto es "condado franco" o "libre".

El emperador Federico Barbarroja restableció la influencia imperial, apresó al hermano del conde Guillermo IV y extendió su influencia casándose con la sobrina de Guillermo IV y heredera, Beatriz de Borgoña, hija de Renato III, cuando Guillermo IV murió. A la muerte del emperador Federico en 1190, su hijo menor Otón I, recibió el condado de Borgoña y asumió un título tan raro que posiblemente sea único, el de archiconde. Le sucedió su hija, Beatriz II, y su esposo Otón, duque de Merania; fueron a su vez seguidos por su hijo, Otón III, y su hija, Adelaida.

Los condes palatinos durante muchos años tuvieron que compartir el poder con las grandes familias feudales del condado, especialmente con la familia de Chalon, que descendía de Esteban III, conde de Auxonne, nieto de Guillermo IV y Beatriz de Thiern, el heredero del condado de Chalon. La autoridad de los condes quedó restablecida sólo por el matrimonio de Hugo de Chalon con Adelaida, la hermana y heredera. Sin embargo, esto no impidió que un hijo menor, Juan de Chalon-Arlay, controlase los estados vasallos.

Escudo de armas del condado de Borgoña antes de h. 1280

Otón IV, hijo de Hugo y de Adelaida, fue el último de los condes feudales de Borgoña. Se casó con la hija del conde de Bar, entonces sobrina-nieta del rey Luis IX de Francia, condesa Mahaut de Artois. Este matrimonio llevó el condado a la influencia francesa. Las hijas de Otón IV y Matilde, Juana y Blanca, se casaron respectivamente con Felipe V de Francia y Carlos IV de Francia, hijos del rety Felipe IV. Juana se convirtió en reina de Francia después de haber sido una de las heroínas en el asunto de Tour de Nesle. En ese mismo asunto, Blanca fue encontrada culpable de adulterio y fue encarcelada para el resto de su vida. Estos acontecimientos son narrados en la serie de novelas Los Reyes Malditos de Maurice Druon.

Después de disputar con sus barones, y después de una nueva revuelta contra los franceses llevada a cabo por Juan de Chalon-Arlay, Otón IV cedió el condado a su hija como dote y designó al rey de Francia como administrador de la dote en 1295. Al casarse su hija y heredera Juana con el duque Eudes IV de Borgoña, quedaron unidos de nuevo el ducado y el condado bajo su gobierno, seguido por su nieto el duque Felipe I. La unión personal se rompió de nuevo tras la muerte de Felipe sin herederos en 1361, cuando el Ducado de Borgoña fue controlado como un feudo que revirtiera al rey Juan II de Francia, mientras que el condado imperial fue heredado por la tía abuela de Felipe, Margarita I, una nieta del conde Otón IV. En 1382 ella legó sus estados a su hijo el conde Luis II de Flandes.

Luis II murió en 1384 sin dejar herederos varones, y el condado de Borgoña formó parte de la inmensa dote de su hija Margarita, que en el año 1405 fue heredada por su hijo, el duque de Borgoña Juan Sin Miedo. El condado y el ducado estaban de nuevo unidos en la persona de un solo gobernante por sus descendientes de la Casa de Valois-Borgoña hasta la muerte del duque Carlos el Temerario en la batalla de Nancy (1477).

Su primo, el rey Luis XI de Francia, inmediatamente ocupó el condado, con la oposición feroz del archiduque Maximiliano I de Habsburgo, el marido de la hija de Carlos, María de Borgoña. Aunque derrotado en la Batalla de Guinegate (1479), los franceses conservaron el condado, hasta que el rey que sucedió a Luis, Carlos VIII de Francia deseando quedar libre de confllictos sobre el condado para poder intervenir en Nápoles de nuevo lo cedió al emperador Maximiliano y a su hijo Felipe el Hermoso por el Tratado de Senlis (1493).

Con los Países Bajos, el condado de Borgoña pasó así a la Monarquía Hispánica hasta que finalmente se incorporó a Francia por el tratado de Nimega en 1678.

Notas[editar]

  1. Con el sentido que se le da en expresiones como "zona franca" o "puerto franco".

Véase también[editar]

Enlaces externos[editar]