Francisco Javier Arana

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Francisco Javier Arana
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Coat of arms of Guatemala.svg
Junta Revolucionaria de
Gobierno de Guatemala

Junto a:
Jacobo Arbenz Guzmán

Jorge Toriello Garrido
20 de octubre de 1944-1945

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Jefe de las Fuerzas Armadas
1945-18 de julio de 1949
Presidente Dr. Juan José Arévalo

Datos personales
Nacimiento 1905
Fallecimiento 18 de julio de 1949
Profesión militar
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Francisco Javier Arana (1905 – f. Amatitlán, Guatemala 18 de julio de 1949) fue un militar guatemalteco que formó parte de la Junta Revolucionaria de 1944 junto al capitán Jacobo Arbenz y el civil Jorge Toriello Garrido, luego de apoyar el movimiento que derrocó al general Federico Ponce Vaides el 20 de octubre de 1944.[Nota 1] La Junta de Gobierno convocó a elecciones presidenciales, en las que resultó electo el doctor Juan José Arévalo, y en este gobierno Arana ocupó el Jefe del Estado Mayor del Ejército. En 1949 Arana fue incitado a presentar un ultimátum al presidente Juan José Arévalo por medio del cual Arana le permitiría terminar su gobierno en 1951, siempre y cuando él fuera el siguiente candidato presidencial. Tras una serie de hechos confusos derivados de este ultimatum,[Nota 2] Arana murió al resistirse a un arresto que se le quiso hacer en el Puente de la Gloria sobre el río Michatoya en la localidad de Amatitlán.

Biografía[editar]

El Mayor Francisco Javier Arana pertenecía a una familia de clase media baja. Sus padres eran mestizos, como la gran mayoría de guatemaltecos. Aunque careció de una educación formal siempre se caracterizó por ser inteligente, simpático y carismático. Era lo que se conocía en Guatemala, un militar de línea[Nota 3] con escasa instrucción, lo que suplía por su carisma y don de mando.

En octubre de 1944 la Revolución Guatemalteca comenzó el derrocamiento de Federico Ponce Vaides. Su gobierno represivo fue sustituido por una junta de tres hombres, el mayor Arana, el capitán Jacobo Arbenz, y el civil Jorge Toriello Garrido. La junta propuso las elecciones para una asamblea constituyente, un congreso, y un presidente. Existen discrepancias sobre cómo se llevaron a cabo las elecciones: los partidarios de la revolución siempre han sostenido que fueron elecciones completamente libres; por su parte, los detractores del movimiento señalan que la Junta de Gobierno utilizó los recursos del Estado y al Ejército para movilizar votantes del doctor Arévalo.[1] [2]

Arana era la principal figura de los militares de línea[Nota 4] ,mientras que Arbenz lo era de los militares de escuela. Ambos fueron ascendidos al grado de teniendo coronel y coronel, respectivamente.[Nota 5] Aunque Arana fue uno de los más influentes oficiales durante la presidencia de Arévalo, originalmente no iba a permitir que éste asumiera la presidencia pues creía que si Arévalo se convertía en presidente «daría la revolución a los civiles»; incluso impulsó a Arbenz y a Toriello a retrasar las elecciones y después a rechazar los resultados. Sin embargo, al final acordó permitir que Arévalo asumiera la presidencia después de que le garantizara una posición dominante a los militares en la nueva constitución que los revolucionarios iban a promulgar[1] Como resultado de esto, Arana se convirtió en el jefe de las Fuerzas Armadas, y Arbenz en el Ministro de Defensa. Arana estaba libre de cualquier control civil y sólo podría ser sustituido por por el congreso y únicamente en caso que hubiera infringido la ley. De esta cuenta, fue el hombre más poderoso en el ejército guatemalteco, y a su vez, el ejército era la institución con mayor poder en Guatemala.[3]

Muerte[editar]

Advertencia[editar]

La polarización que existía (y todavía existe) entre la población guatemalteca en torno a las figuras de la Revolución de Octubre ha hecho que se difundan mitos diversos sobre los hechos que a continuación se describen; algunos personajes se han idealizado o demonizado dependiendo de quien es el que relata la historia. En esta sección se ha intentado presentar únicamente las versiones que poseen más veracidad y fundamento, y en algunas ocasiones, se presentan las versiones de las dos tendencias predominantes, neoliberales y marxistas, obtenidas de las obras del escritor neoliberal Carlos Sabino[Nota 6] y de los escritores e intelectuales izquierdistas guatemaltecos Luis Cardoza y Aragón[Nota 7] , Severo Martínez Peláez y Carlos Guzmán-Böckler.

La muerte del teniente coronel Francisco Javier Arana es de crítica importancia en la historia del país, pues fue un evento pivotal en la historia de la revolución guatemalteca: su muerte no sólo abrió las puertas a la elección del coronel Jacobo Arbenz como presidente de la república en 1950[Nota 8] sino que también provocó una aguda crisis en el gobierno del doctor Arévalo Bermejo, quien se vio enfrentado contra un ejército que había sido fiel al mayor Arana, y a grupos civiles de derecha que aprovecharon la ocasión para protestar fuertemente contra su gobierno.

Antecedentes[editar]

El presidente Arévalo Bermejo inició su gobierno en 1945, y desde el principio utilizó un lenguaje a veces disociador, que empezó a polarizar a la sociedad guatemalteca, causando entre los terratenientes la sensación de que sólo era el gobernante de una parte de los guatemaltecos. En el libro «Despacho Presidencial» de Arévalo, se observa que el gobierno se inició con sanciones a la oposición,[Nota 9] intervencionismo económico del Estado[Nota 10] y un decidido apoyo a un movimiento sindicalista recién surgido. Así entonces, las fuerzas de oposición al gobierno arevalista[Nota 11] poco a poco fueron marginadas y empezaron a temer la implementación de un socialismo en el país.[4] Por otra parte, es importante destacar que el presidente Arévalo tomó posesión con poder limitado, restringido por los militares, que estaban acaudillados por el teniente coronel Arana.[5] Así se encontraba el país cuando el Dr. Arévalo, en compañía de un amigo y dos bailarinas rusas que estaban de visita en Guatemala, tuvo un terrible accidente automovilístico en la carretera a Panajachel: cayó al barranco y quedó gravemente herido, mientras que todos sus acompañantes murieron.[6] [7] [1] Los dirigentes del PAR suscribieron un pacto con el ya teniente coronel Arana, en el que éste se comprometía a no intentar ningún golpe de estado contra el presidente convaleciente, a cambio de que los partidos revolucionarios apoyarían a Arana como su candidato oficial en las siguientes elecciones.[Nota 12] Sin embargo, la recuperación del robusto presidente fue casi milagrosa y pronto pudo hacerse cargo del gobierno nuevamente.[Nota 13] [8] Arana había aceptado este pacto porque quería ser conocido como un «héroe demócrata» de la sublevación contra Ponce y creyó que el Pacto del Barranco garantizaría su posición cuando llegara el momento de las elecciones a presidente.

Arana era una persona muy influyente en el gobierno de Juan José Arévalo, y había logrado ser nominado como el siguiente candidato a la presidencia, por delante del capitán Arbenz, a quien se le dijo que por su corta edad (apenas 36 años en ese tiempo) no tendría problema en esperar su torno para las elecciones siguientes.[6]

Hechos[editar]

Francisco Javier Arana murió en un enfrentamiento armado contra militares de civil que quisieron prenderlo el 18 de julio de 1949, en el Puente de la Gloria, en Amatitlán, a donde se había dirigido en compaña de su asistente y del comandante de la base aérea «La Aurora» a requisar armamento que había sido incautado unos días antes.[9] Existen diferentes versiones sobre quienes lo emboscaron, pero se pueden resumir en dos:

  1. Versión de los liberacionistas: Arévalo y Arbenz confabularon para eliminar físicamente la figura política del mayor Arana.[9]
  2. Versión de los socialistas: Arévalo y Arbenz organizaron el exilio del mayor Arana por sus vínculos con los sectores derechistas de la sociedad guatemalteca, pero no contaban con que éste se resistiría a su arresto.[5]

Ahora bien, los hechos aceptados por las dos versiones son que el mayor Arana disparó primero, aunque esto esto lo explican los liberacionistas por el simple hecho de que creyó que era una emboscada: El mayor Arana se detuvo por un vehículo parado a mitad del camino, momentos después llega otro por detrás mientras que los militares de civil de los dos vehículos muestran sus armas, probablemente no había intencion de matarlo, pero como militar en su mision (que le había sido encomendada en el despacho mismo de Arevalo) reacciono a la defensiva.

Información adicional[editar]

Referencias[editar]

  1. a b c Villagrán Kramer, Francisco (1993). Biografía política de Guatemala: Los pactos políticos de 1944 a 1970. FLACSO, Guatemala. 
  2. Sabino, 2007, p. 44.
  3. Sabino, 2007, p. 52.
  4. Sabino, 2007, p. 38.
  5. a b Cardoza y Aragón, L. Diez años de Primavera en el País de la Eterna Dictadura. Consultado el 20 de agosto de 2014. 
  6. a b Sabino, 2007, p. 75.
  7. Arévalo Bermejo, Juan José (1998). Despacho Presidencial. Obra póstuma. Tipografía Oscar de León Palacios, Guatemala. 
  8. Barnoya García, J. (1979). Historia de la Huelga. Editorial Calabaza, Guatemala. 
  9. a b Sabino, 2007, p. 82.

Bibliografía[editar]

  • Sabino, Carlos (2007). Guatemala, la historia silenciada (1944-1989) Tomo I: Revolución y Liberación. Guatemala: Fondo de Cultura Económica. ISBN 9789992248522. 

Notas[editar]

  1. Ponce había sido designado como interino junto a Buenaventura Pineda y a Francisco Villagrán, por el general Jorge Ubico Castañeda tras la renuncia de éste el primero de julio de 1944. Ponce, no obstante, en lugar de convocar a elecciones dió un golpe de estado ante la Asamblea Legislativa y se quedó en el poder. Tras 109 días de gobierno, el levantamiento conocido como Revolución de Octubre lo derrocó el 20 de octubre. Arana era el comandante de la Guardia de Honor, fuerte que se alzó en contra de Vaides.
  2. Hechos sobre los cuales incluso hasta la fecha existen numerosas versiones contradictorias dada la gran polarización que ha existido en Guatemala alrededor de los personajes centrales de la Revolución de Octubre.
  3. Oficiales de línea eran aquellos que no obtuvieron su grado en la Escuela Politécnica, sino que por antigüedad en las filas del ejército. Para llegar a general de brigada se necesitaban 20 años de servicios, y para general de división, 22.
  4. Aquellos militares que no habían sido alumnos de la Escuela Politécnica sino que habían ascendido en las filas del ejército por sus años de servicio.
  5. De los Ríos, Efraín (1948). Ombres contra Hombres. México: Fondo de la cultura de la Universidad de México. «El gobierno revolucionario eliminó la figura militar del generalato, e incluso expulsó del ejército a los generales Jorge Ubico y Federico Ponce Vaides por considerar que no habían servido a los intereses de la Nación» 
  6. Sabino es un reconocido intelectual liberal en América Latina, y es catedrático visitante de la Universidad Francisco Marroquín, principal baluarte del pensamiento neoliberal en Guatemala
  7. Cardoza y Aragón fue un reconocido izquierdista que participó como ministro de Relaciones Exteriores y como embajador de Guatemala en la Unión Soviética durante el gobierno de Jacobo Arbenz.
  8. Arbenz sería derrocado por los Estados Unidos en junio de 1954, así terminando la revolución.
  9. Cada vez que se sospechaba un complot en contra del gobierno, se restringían las libertades civiles, los sospechosos eran apresados y luego enviados al exilio
  10. Con la emisión de la «Ley de Emergencia Económica»
  11. Revolucionarios moderados y «ubiquistas»
  12. Este es el famoso «Pacto del Barranco»
  13. El periódico «No Nos Tientes» de la Huelga de Dolores de los estudiantes de la Universidad de San Carlos se refiere satíricamente a esta situación llamando a Juan José Arévalo «Superjuancho» por su rápida recuperación y las circunstancias de su accidente.