Francisca de Carvajal

De Wikipedia, la enciclopedia libre
Saltar a: navegación, búsqueda
Ejecución de Mariana de Caravajal, grabado de El Libro Rojo, 1870.

Francisca de Carvajal o Francisca Núñez de Carvajal o Carabajal (Portugal, ca. 1540 — Ciudad de México, 8 de diciembre de 1596) era hermana de Luis de Carvajal y de la Cueva, gobernador del Nuevo Reino de León, de una familia de judíos conversos portugueses (al ser sospechosos de continuar con sus prácticas religiosas se les denominaba marranos) que pasaron primero a España y luego al Nuevo Mundo (en 1580), fundando la ciudad de Monterrey.

Acusada de judaizar, desde 1590 fue sometida, como toda su familia, a proceso inquisitorial. La mayor parte de ellos terminaron ejecutados en un auto de fe.

Francisca era la esposa de Francisco Rodríguez de Matos (del que enviudó antes del proceso) y la madre de Luis de Carvajal (el Mozo), el primer escritor judío de América. Sus hijos, por orden de edad, eran: Isabel (viuda de Gabriel de Herrera), Catalina (casada con Antonio Díaz de Cáceres, comerciante de la ciudad de México interesado en las minas de Tasco), Mariana, Leonor (casada con Jorge de Almeida, socio comercial de Antonio Díaz de Cáceres), Baltasar (que compuso poesías rituales hebreas junto con su hermano), el citado Luis, Miguel y Anica. Otro hijo, Gaspar, posiblemente monje y cristiano muy piadoso, había llegado a América poco antes, instalándose en el convento de Santo Domingo de la capital novohispana.

La confesión de Isabel, obtenida bajo tortura, implicó a toda la familia Carvajal. Fueron obligados a confesar y abjurar públicamente en el auto de fe celebrado el sábado 24 de febrero de 1590. Francisca de Carvajal y varios de sus hijos (Luis el Mozo y cuatro de sus hermanas -Isabel, Catalina, Leonor y Mariana-) fueron condenados a prisión perpetua; Baltasar, que había escapado, y Francisco Rodríguez, marido de Francisca y padre de todos ellos, que había muerto previamente, fueron quemados en efigie. En enero de 1595 se activó un segundo proceso inquisitorial, acusándolos de relapsos. Durante su prisión intentaron comunicarse con otros marranos, a los que escribieron mensajes de fortaleza en la fe judía. Todos ellos fueron ajusticiados en el auto de fe de 1596, excepto Mariana (que, por haber perdido la razón, tuvo que esperar a un auto de fe posterior -25 de marzo de 1601-) y la más pequeña, Anica, que fue reconciliada.

Referencias[editar]