Francis Bacon (pintor)

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Francis Bacon
Bacon by Gray 257.jpg
Retrato de Bacon, por Reginald Gray (1960).
Nacimiento 28 de octubre de 1909
Bandera de Irlanda Dublín, Irlanda
Fallecimiento 28 de abril de 1992 (82 años)
Bandera de España Madrid, España

Francis Bacon (Dublín, Irlanda, 28 de octubre de 1909Madrid, España, 28 de abril de 1992) fue un pintor anglo-irlandés de estilo figurativo idiosincrásico, caracterizado por el empleo de la deformación pictórica y gran ambigüedad en el plano intencional.[1]

Considerable ambivalencia puede además ser detectada en comentarios suyos tales como "Quisiera que mis pinturas se vieran como si un ser humano hubiera pasado por ellas, como un caracol, dejando un rastro de la presencia humana y un trazo de eventos pasados, como el caracol que deja su baba" o "Acaso algún día logre capturar un instante en toda su violencia y toda su belleza".[2]

Referencia biográfica[editar]

Aunque nació en Dublín y toda su niñez transcurrió en Irlanda, se le suele considerar un pintor inglés debido a sus raíces familiares inglesas y a que desarrolló casi toda su producción en Londres.

Su padre entrenaba caballos de carreras en Dublín, pero debido a la Primera Guerra Mundial tuvo que mudarse con su familia a Londres en 1914. Entre 1914 y 1925 la familia vivió entre Inglaterra e Irlanda.

La infancia de Francis Bacon no fue fácil. Padecía de asma crónica y tuvo una formación escolar irregular porque la enfermedad le impedía acudir al colegio; cuando sufría ataques asmáticos fuertes le administraban morfina. Fue expulsado de casa por su padre cuando tenía 16 años, al manifestar sus inclinaciones homosexuales.

Comienzos artísticos[editar]

Casa natal de Bacon en Dublín.

En 1926 comenzó a tomar lecciones de dibujo en la St Martin School of Arts de Londres. A partir de 1927 vive entre París y Berlín, donde comienza a trabajar como decorador de interiores y es en esta etapa cuando empieza a pintar, no alcanzando el éxito con sus primeros cuadros.

Residió durante medio año cerca de Chantilly, alojado por una pianista y aficionada al arte que había conocido en una exposición en París. En esa época en Chantilly admiró el cuadro La masacre de los inocentes de Poussin, conservado en el Museo Condé sito en dicha localidad. Este cuadro le inspiraría múltiples obras. Pero la influencia más importante que le lleva a pintar es una visita a una exposición de Picasso en París, la cual le impresiona y que será una influencia en su trabajo: aquellos figuras le impresionaron mucho y, luego de haberlas percibido, pensó que quizá también él pintar.

Bacon aparentemente decidió que el tema de sus pinturas sería tanto la vida en la muerte como la muerte en la vida. Buscó expresar su condición vital, ligada ésta también a su lado autodestructivo. Michel Leiris le sugirió que el masoquismo, el sadismo y otro tipo de manifestaciones similares, en realidad, eran tan sólo maneras de sentirse más humano. Bacon por su parte pintó la figura humana expuesta y vulnerable, deformada y mutilada, logrando así expresar "la soledad, la violencia y la degradación".[3]

En 1929 regresó a Londres, y de forma autodidacta, comenzó a pintar al óleo. No obstante, difícilmente logró ser reconocido y, su autocrítica implacable a menudo lo condujo a abandonar e incluso a destruir muchos de sus trabajos.

Es hacia 1944 cuando finalizó su tríptico Tres estudios de figuras al pie de una crucifixión (Three Studies for Figures at the Base of a Crucifixion; Tate Gallery de Londres), un cuadro que generó polémicas pero terminó por ser considerado uno de los más originales e inquietantes del arte del siglo XX.

Hacia 1945 comenzó a desarrollar un es estilo propio e inconfundible, que años más tarde se tornaría obsesivo y hasta casi redundante o repetitivo. En 1949, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA), compró una obra suya. También en este año comenzó la serie sobre el Retrato de Inocencio X de Velázquez (Palazzo Doria-Pamphili de Roma); hoy en día se conservan más de 40 de esos "papas". Bacon se guió por fotografías y se negó a contemplar el cuadro original, aún teniendo ocasión de hacerlo.

Un carácter singular[editar]

Francis Bacon realizó algunas de las pinturas más desgarradoras del arte contemporáneo (que Margaret Thatcher despreció como «asquerosos trozos de carne»), pero su carácter era tan atípico como poco dado a llamar la atención. Peter Lacy fue su primer gran amor, después de ocho años de relación tormentosa y violenta, se mudó a Tanger donde se suicidó con drogas y alcohol.[4] En 1964 conoció a George Dyer, su amante por muchos años, de la manera más chocante: le sorprendió robando en su taller y (según relató el mismo artista) terminaron la noche acostándose juntos. Su relación fue más bien tormentosa, si bien inspiró múltiples obras al artista, y Dyer terminó suicidándose con barbitúricos en 1971. Tres años después Bacon inició su relación más estable, con el joven John Edwards, quien heredaría sus bienes (valorados en 11 millones de libras).[5]

Bacon llevaba una vida más bien solitaria y poco dada a escándalos. Vivió etapas de gran actividad sexual y tenía gustos e intereses inusuales, pero vestía de forma austera y seguía una rutina diaria más propia de un trabajador. Después de pintar, acudía a pubs a beber cerveza.

Curioso y desordenado, Bacon acumulaba en su taller innumerables recortes de prensa y fotografías de obras de arte antiguas, especialmente de Velázquez. También le interesaban las viejas películas de atletas saltando y corriendo, así como de aves y demás animales, pues le fascinaba el movimiento de los seres vivos. El taller de Bacon estaba tan desordenado, que el artista pisaba sus propias obras. Solía desechar bastantes si no estaba satisfecho con ellas; en cierta ocasión entregó varias a un electricista que había acudido a reparar algo. Décadas después, estas piezas fueron subastadas y alcanzaron altas cifras.

El taller de Bacon fue donado por su heredero John Edwards al museo Hugh Lane Municipal Gallery de Dublín. Fue desmontado y trasladado como una obra de arte en sí misma a dicho museo.

Bacon visitaba el Museo del Prado con relativa frecuencia; a veces en privado, cuando el museo estaba cerrado. Se rumorea que sus últimos viajes a Madrid se debieron a que mantenía una relación con «un banquero español» llamado José, que recibió algunas pinturas suyas, pero esta cuestión se mantiene bajo un manto de silencio. Del 3 de febrero al 19 de abril de 2009 el Prado acogió una exposición antológica de Bacon, co-organizada con los museos Tate Modern de Londres y Metropolitan de Nueva York.

Sus obras[editar]

Los cuadros de Bacon tienen influencia de Munch en los trazos y de las tonalidades de Van Gogh; también se percibe la influencia de Goya ya que plasmó la angustia en sus cuadros. En sus cuadros trabajó la representación de la figura masculina o femenina, que por lo general aparece de forma desfigurada e incluso de forma aterradora, en espacios cerrados y oscuros.

Los retratos y autorretratos son una gran parte de las pinturas; destaca entre ellos George Dyer en un espejo (Portrait of George Dyer In a Mirror, 1968), del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, en donde refleja la fragilidad del ser. Refleja la época que vivió, la Segunda Guerra Mundial.

En otros cuadros como Cabeza rodeada de carne de vaca (Head Surrounded by Sides of Beef, 1954), del Instituto de Arte de Chicago, y en la serie Perros que gruñen (Dogs), Bacon refleja el belicismo, la capacidad del ser humano por ser violento y la inclinación de la naturaleza humana por la violencia.

A lo largo de toda su carrera Bacon recurrió al informalismo, al expresionismo y al surrealismo, pero sus cuadros pertenecen al racionalismo. Sin embargo, para algunos autores la obra de Francis Bacon no pertenece a tal corriente. Se trata de una pintura de corte expresionista pero muy difícil de clasificar, porque nunca perteneció a ningún movimiento artístico. Simplemente prosiguió lo que él consideró (en las entrevistas que le hizo David Sylvester a lo largo de los años sesenta) una línea pictórica postpicasiana, siguiendo la vía abierta que Picasso dejó con la figuración y la representación obsesiva del cuerpo humano. Según el filósofo francés Gilles Deleuze, autor de uno de los ensayos que mejor analizan la obra del pintor (Francis Bacon: Logique de la sensation), la figuras de Bacon son las que mejor representan al hombre del siglo XX: si Cézanne lo hizo con el paisaje, Giacometti y Bacon llevaron al hombre a su mejor representación artística, en relación al hombre angustiado por la vida, pero entusiasmado por el arte.

Además del Museo Thyssen, otros museos españoles que cuentan con obra de Bacon son el Museo Reina Sofía de Madrid (Desnudo tumbado) y el Museo de Bellas Artes de Bilbao (Figura recostada ante un espejo).

Interpretación[editar]

Según el investigador argentino Mariano Akerman, "la imaginería del pintor británico Francis Bacon es un fenómeno extraordinario", por ser "original y provocativo" aunque "deja también perplejos a no pocos". Considerando el carácter paradójico del arte del pintor (des)figurativo de posguerra, Akerman observa que

El arte de Bacon es inusual tanto por sus formas como por su contenido. Complejo y contradictorio, al igual que el artista que lo ejecutó, es [también] extraño, intenso y problemático. Admirable y simultáneamente preocupante, ataca por sorpresa. Trabaja directamente sobre el "sistema nervioso" y abre "las válvulas del sentir". Resulta tan magnético como repulsivo. Es auténtico pero también inquietante. Se muestra profundo y frívolo a la vez. Atípico, quimérico, polivalente. Extremadamente sugestivo. Salvajemente humano.[6]

Cotizaciones astronómicas[editar]

El arte de Francis Bacon ha experimentado un extraordinario repunte de precios en el mercado de las subastas. Apreciado sólo por unos pocos conocedores y coleccionistas hasta que alcanzó una edad madura, Bacon vio cómo sus precios ascendían a principios de los años 90, pero no vivió lo suficiente para presenciar este fenómeno en todo su actual alcance. Él parecía mantenerse ajeno a su éxito; mantenía su rutina aparentemente anodina y vestía con ropajes oscuros y aspecto más bien bohemio. Aparentemente quienes le acompañaban en la vida se aprovechaban económicamente de él, y eso también pudo ser aplicable a su galería habitual, la Marlborough Fine Art, que fue acusada de explotarlo y dosificar la llegada de sus obras al mercado para contener o incluso elevar sus precios. Bacon suscribió en 1954 un contrato de exclusividad con la Marlborough y el mismo se mantuvo hasta su fallecimiento. Este acuerdo incluía no sólo la venta de sus obras, sino también los derechos de reproducción fotográfica de las mismas. En 2003, Marlborough mantuvo un litigio con quienes heredaron el patrimonio de Bacon.[7]

Las dos pinturas existentes en el Museo Reina Sofía y el Museo de Bellas Artes de Bilbao se adquirieron en los años 80, antes de que las cotizaciones se disparasen. Según la revista Descubrir el Arte, el Desnudo tumbado se compró por unos 60 millones de pesetas y ahora se cotiza por encima de los 4.000 (25 millones de euros). El polémico artista actual Damien Hirst pagó unos 23 millones de euros por una importante obra de Bacon, a quien elogió afirmando: « Jodió en el infierno ». Se ha pretendido erigir a Bacon en antecesor o abuelo de los llamados Young British Artists, aunque casi todos los críticos rechazan tal vínculo. El magnate Román Abramóvich pagó unos 86 millones de dólares (54,5 millones de euros) por otra obra suya, Tríptico 1976, a fin de regalársela a su novia, Daria Zhukova.[8]

Según la citada revista, son varios los coleccionistas españoles que cuentan con obras de Bacon, un fenómeno inusual tratándose de una artista contemporáneo extranjero, tan cotizado y de estilo cuando menos inquietante. Se cuenta que Alicia Koplowitz poseía un cuadro suyo, y que lo vendió porque le resultaba desagradable para su casa. Hubo de ser una decisión equivocada, pues poco después los precios del artista se elevaron exageradamente. El empresario Juan Abelló posee tal vez el mejor repertorio de Bacon en España, con dos trípticos y un raro dibujo de 1933.

Récord mundial de venta en subasta pública[editar]

El 12 de noviembre de 2013 el tríptico de Bacon titulado Tres estudios de Lucian Freud (1969),[9] que presenta tres impresionantes retratos del mencionado artista figurativo europeo del siglo XX,[10] alcanzó el precio récord de venta en subasta pública, 142 405 000 de dólares,[11] resultando así ser una de las tres obras más caras de toda la historia.[12]

El cuadro en cuestión —un óleo dedicado al amigo y rival de Bacon— fue subastado por la firma Christie's en el Rockefeller Plaza de la ciudad de Nueva York en una operación que no llegó a durar seis minutos.[13]

En un comunicado, la casa de remates Christie's expresó que "la obra fue vendida por 142.4 millones de dólares tras seis minutos de intensa puja en la sala y por teléfono".[14] Hasta ese momento, el récord en materia de subastas correspondía a la venta de El Grito (pastel de Edvard Munch, 1895), que en mayo de 2012 había alcanzado los 120 millones de dólares."[15]

Tres estudios de Lucian Freud es una pintura compuesta por tres lienzos. Muestra a Lucian Freud, las tres veces sentado en una silla contra un fondo amarillo. El cuadro formó parte de la gran retrospectiva de Francis Bacon en el Grand Palais de París (1971-72).[16]

Referíendose a la importancia de los trípticos en su quehacer artístico, Bacon alguna vez expresó:

Los trípticos son lo que más me gusta hacer, y pienso que eso puede estar relacionado con el deseo que algunas veces he tenido de hacer cine. Me gusta la yuxtaposición de imágenes separadas en tres lienzos diferentes. Si mi trabajo tiene alguna calidad, a menudo siento que tal vez es en los trípticos donde se encuentra la mejor de ellas.[17]

Nieto del padre del psicoanálisis, Lucian Freud solía por su parte describir a Bacon en términos tan categóricos como elocuentes: «el más sabio y el más salvaje».[18]

Bacon en el cine[editar]

El personaje de Francis Bacon fue llevado al cine por el director inglés John Maybury en 1998, en la película Love is the Devil (El amor es el demonio). Derek Jacobi encarnó a Bacon, y el personaje de su pareja George Dyer fue interpretado por un joven Daniel Craig, luego famoso como nuevo actor fijo para las películas de James Bond. En la película intervino también Tilda Swinton.

Referencias[editar]

  1. Mariano Akerman, "Bacon: Painter with a double-edged sword", Blue Chip Magazine, febrero-marzo 2012, págs. 30-31.
  2. Akerman, págs. 30-31; también Radio Santa Fe, Bogotá: « El artista plástico e historiador argentino cita a Bacon: "Quisiera que mis pinturas se vieran como si un ser humano hubiera pasado por ellas, como un caracol, dejando un rastro de la presencia humana y un trazo de eventos pasados, como el caracol que deja su baba" [pp. 30-31] » (Iván Augusto Briceño Linares, Radio Santa Fe, 1070 A.M., Bogotá, 13 de noviembre de 2013; accedido 31 de enero de 2014).
  3. Radio Santa Fe de Colombia: « La obra de Bacon [... presenta] la figura humana deformada, mutilada y expuesta en lo que según Mariano Akerman, autor del artículo Bacon: Painter with a Double-Edged Sword, es una reflexión sobre la "soledad, la violencia y la degradación" [p. 29] » (Briceño Linares, Radio Santa Fe, Bogotá, 13 de noviembre de 2013).
  4. http://www.guardian.co.uk/artanddesign/2013/apr/08/bacon-lover-auctioned-sothebys
  5. Estos y otros datos se pueden corroborar en el documental de la BBC, Francis Bacon, dirigido por Adam Low.
  6. Akerman, "Ser y no ser: identidad en el arte de Francis Bacon", News BAC Online, Buenos Aires: British Arts Centre y Asociación Argentina de Cultura Inglesa, septiembre de 2013 (accedido 20 de septiembre de 2013); Buenos Aires, British Arts Centre, Ser y no ser: identidad en el arte de Francis Bacon, folleto, septiembre de 2013 (información digitalizada). En sus entrevistas, Bacon a menudo expresó su deseo de atacar "el sistema nervioso" del espectador sorpresivamente; la idea de abrir "las válvulas del sentir" pertenece también a Bacon.
  7. The Bacon–Marlborough Dispute: A Case Study in Mediation
  8. Daria Zhukova, la discreta novia del multimillonario Roman Abramovich
  9. Francis Bacon's Three Studies of Lucian Freud: An Icon of Twentieth Century Painting, Christie's, comunicado de prensa, 12 de noviembre de 2013 (accedido 13 de noviembre de 2013).
  10. Catálogo dedicado al cuadro de Bacon: Nueva York, Christie's, Francis Bacon: Three Studies of Lucian Freud, 1969, noviembre de 2013, 213 páginas, con la obra, detalles, fuentes de inspiración, contexto general y citas diversas, disponible en Internet (accedido 14 de noviembre de 2013).
  11. El cuadro fue subastado en por Christie's en el Rockefeller Plaza de la ciudad de Nueva York. El precio alcanzado de la obra de Bacon fue de u$s 127.000.000.- (€ 93.890.000.-), a los que, agregándorseles los impuestos y comisiones propias de la operación, forman el total de u$s 142.405.000.- Acerca de lo sucedido, véase Récord mundial por una obra de Bacon, La Nación, Buenos Aires, 13 de noviembre de 2013 (accedido el mismo día de su publicación); cuya base son noticias en inglés, emitidas y/o publicadas todas el 12 de noviembre de 2013: Carol Vogel, At $142.4 Million, Triptych Is the Most Expensive Artwork Ever Sold at an Auction, The New York Times, Nueva York; Jon Swaine, Francis Bacon Triptych smashes Art Auction Record, Telegraph, Londres; y Ula Ilnytzky, Francis Bacon fetches Highest Auction Price Ever, The Huffington Post, Nueva York (incluye vídeo); y Radio Santa Fe de Colombia: « La obra de Bacon expresa la autodestrucción a través de la figura humana deformada, mutilada y expuesta en lo que según Mariano Akerman [...] es una reflexión sobre la "soledad, la violencia y la degradación" (Iván Augusto Briceño Linares, "142 Millones de dólares costó la pintura subastada más cara del mundo", Radio Santa Fe, 1070 A.M., Bogotá, 13 de noviembre de 2013; accedido 31 de enero de 2014).
  12. La obra de Bacon es la tercera obra de arte más cara de la historia, tras solo Los jugadores de cartas (Paul Cézanne, 1890), por el que se pagaron 191,6 millones de euros (en venta privada), y El sueño (Pablo Picasso, 1932), vendido por 116 millones de euros (también en venta privada). García Vega, Mercado de arte: la tormenta perfecta, El País, Madrid, 14 de noviembre de 2013; Los jugadores de cartas' de Cézanne, el cuadro más caro vendido en subasta, RTVe, 6 de febrero de 2012.
  13. Vídeo de Christie's: In The Saleroom: Francis Bacon's Three Studies of Lucian Freud, Rockefeller Plaza de Nueva York, 12 de noviembre de 2013: "Post-War and Contemporary Evening Sale", N° 2791.
  14. La Nación: Récord mundial.
  15. La Nación: Récord mundial.
  16. Con excepción de una muestra dedicada a Turner (fallecido en 1851), la retrospectiva de Bacon fue la única que el gobierno de Francia dedicó a un pintor inglés.
  17. Bacon, citado por David Sylvester: "Triptychs are the things I like doing most, and I think this may be related to the thought I’ve sometimes had of making a film. I like the juxtaposition of the images separated on three different canvases. So far as my work has any quality, I often feel perhaps it is the triptychs that have the best quality" (Looking back at Francis Bacon, Londres, 2000; Christie's).
  18. Freud, citado por Akerman, disertación pública para el ciclo "Arte e Identidad"; Buenos Aires, British Arts Centre y Asociación Argentina de Cultura Inglesa, Ser y no ser: identidad en el arte de Francis Bacon, 2 de octubre de 2013; Akerman a su vez citó las palabras de Freud, rememoradas por Bruce Bernard y publicadas en Londres, British Council, From London: An exhibition of works by Francis Bacon, Lucian Freud, Leon Kossoff, Michael Andrews, Frank Auerbach and R B Kitaj, organised by the British Council in association with the Scottish National Gallery of Modern Art, 1995: «(He) hit Soho like a welcome and highly stimulating whirlwind in 1948. He seemed quite unique to me at twenty – magical – his extraordinary energy and intelligence allowing him a marvellous overflow of frivolity that came from far too interesting a person to be regarded simply as 'camp'. Lucian later described him as the 'wisest and wildest' person he had even known» (British Council: Visual Arts; accedido 14 de noviembre de 2013).

Bibliografía[editar]

  • Akerman, Luis Mariano. "Bacon: Painter with a double-edged sword", Blue Chip Magazine, Vol. LXXXVIII, N°8, febrero-marzo 2012, págs. 29-33 (disponible online, mayo de 2013).

Enlaces externos[editar]