Fortaleza del Real Felipe

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Fortaleza del Real Felipe.
Realfelipe.JPG
Frontis de la Fortaleza del Real Felipe. Puede verse la puerta principal, en la muralla del Camino Real, dos garitas y, en primer plano, la pileta de la Plaza Independencia
Localización En la parte central de la bahía del Bandera del Callao.svg Callao, Flag of Peru.svg Perú
Tipo Fortaleza
Coordenadas 12°3′46″S 77°8′57″O / -12.06278, -77.14917
Época de construcción Siglo XVIII. Etapa inicial: 1747-1774. Etapa de complementación: 1776-1811
Construido por José Antonio Manso de Velasco
Época de reconstrucción 1925, 1962
Reconstruido por Agustín Tovar de Albertis en 1962
Materiales de construcción Piedra
Altura 4 m
Perímetro 1,580 m
Uso actual Turístico
Estado de conservación Restaurada
Propietario Ejército del Perú
Abierto al público
Guarnición Batallón de Infantería Motorizada "Legión Peruana" Nº 1 y Batería de Artillería Volante de la "Legión Peruana de la Guardia" del Ejército del Perú
Conflictos bélicos Primer sitio del Callao
Segundo sitio del Callao
Combate de El Callao
PlanoRealFelipe2.jpg
Plano del Fuerte de San Felipe el Real del Callao.

La Fortaleza del Real Felipe es una edificación militar de estilo Vauban construida en el siglo XVIII en la bahía del Callao (Perú), durante los gobiernos de los virreyes José Antonio Manso de Velasco y Manuel de Amat y Junient, para defender el puerto contra los ataques de piratas y corsarios.

Es una de las pocas obras de arquitectura militar que existen en el Perú y es la más grande que construyeron los españoles en América.[1] Fue conocida durante la época virreinal, en conjunto con los fuertes «San Rafael» y «San Miguel», como los «Castillos del Callao».

Su nombre fue elegido en honor del rey Felipe V de la Casa de Borbón, que había fallecido en 1746. Posteriormente fue renombrada por José de San Martín como «Castillo de la Independencia» al iniciarse la etapa republicana, retomando su nombre original en 1925.

Tiene la forma de un pentágono irregular ocupando un área de 70 000 , con un baluarte en cada uno de sus cinco vértices. Los baluartes llevan el nombre del Rey, la Reina o la Patria, el Príncipe, Jonte o San Felipe, la Princesa, la Tapia o San Carlos y San José o la Natividad. Además de ellos dispone de dos torreones: el Rey y la Reina (este último torreón mira hacia el mar, en dirección oeste), así como cinco murallas: la del Camino Real, de la Marina, Camino de Chucuito, la Marcelosa y la de Camino de la Magdalena. Posee dos puertas: la Principal, que está en la muralla del Camino Real, y la del Perdón, que está en la muralla Camino de Chucuito. En dirección norte desde la fortaleza se hallaba el Fuerte San Miguel y al sur se encontraba el Fuerte San Rafael.

Actualmente su uso es turístico, sirviendo como sede del Museo del Ejército del Perú.[2]

Ubicación[editar]

La Fortaleza del Real Felipe está situada al inicio de la avenida Saénz Peña, en la Plaza Independencia, del puerto del Callao, en el Perú.

Descripción[editar]

La fachada principal tiene un frontón triangular. Delante de ésta hay un puente levadizo simbólico precedido por dos garitas, donde están los centinelas de la Guarnición. La fortaleza es de estilo Vauban y tiene forma pentagonal.

La fortaleza tiene la forma de un pentágono irregular ocupando un área de 70 000 . En cada uno de sus cinco vértices se edificó un baluarte, que fueron bautizados con los nombres de «El Rey», «La Reina», «San Felipe», «San Carlos» y «San José».[2]

El recinto posee dos entradas. La «Principal» o «de Honor» se ubica en el tramo de la muralla comprendido entre los baluartes de «El Rey» y «San José». Se encontraba orientada hacia el antiguo «Camino Real» de Lima al Callao (hoy avenidas Sáenz Peña y Óscar R. Benavides). Contaba con un puente levadizo para cruzar el foso de agua que originalmente rodeaba a la fortaleza. En la actualidad frente a ella se ubica la «Plaza Independencia». La secundaria, situada en la parte posterior de la fortaleza, es conocida como la «Puerta del Perdón», pues fue utilizada durante el sitio del Callao por los desertores que se pasaban al lado patriota.

Torreón del Rey. Fue restaurado a mediados de la década del 90 del siglo XX y se caracteriza por contar con tres niveles (base, machón y mirador). La base tiene 24 cañones de fierro y el machón ocho cañones de bronce.
Torreón de la Reina. Puede verse, en el baluarte pentagonal de la Reina, una de las garitas restauradas a mediados de la década del 70 del siglo XX.

El «Torreón del Rey» se halla en el baluarte del mismo nombre. Cuenta con tres niveles, en dos de los cuales hay plataformas con cañones; la primera con veinticuatro de fierro y la segunda con ocho de bronce. El interior era un búnker laberíntico que poseía todo lo adecuado para resistir cualquier ataque. Un puente levadizo completaba la seguridad, pues era el único acceso que poseía cada torreón. Al igual que el torreón de la "Reina", el del "Rey" fue modificado durante la guerra del Pacífico, reemplazándose los niveles superiores por dos plataformas para cañones giratorios.[3]

El «Torreón de la Reina», ubicado en el baluarte homónimo, estaba equipado con depósitos de municiones, provisiones y un pozo con agua. Posee un calabozo semicircular en el que los detenidos permanecían de pie todo el tiempo. Inicialmente el torreón contaba con dos niveles con plataformas de cañones, pero se modificó en la guerra con Chile, eliminándose el nivel superior, donde se prepararon cuatro plataformas para cañones giratorios Vavasseur, uno de los cuales aún existe en el museo.[4] Ambos torreones eran considerados como dos fortalezas dentro de la misma, pues si el recinto principal era ocupado por los invasores, se levantaban los puentes, que eran el único acceso a los torreones, permitiéndoles aislarse del exterior para continuar la lucha desde allí.

La «Casa del Gobernador» era el lugar de alojamiento del jefe militar de la plaza. Se construyó en el vértice del baluarte de «San Carlos» y tenía tallados en su frontis los escudos de los reyes de España. Hoy se exhiben allí objetos pertenecientes a diferentes épocas militares, desde la incaica hasta la etapa republicana.[5]

El «Caballero de los Doce Cañones»[n. 1] está ubicado en la parte alta de la «Casa del Gobernador». Fue construido durante el gobierno del virrey Amat.[6] Al igual que los torreones, tenía capacidad de convertirse en un fuerte impenetrable en caso de la ocupación del atacante, al cual se le podía contraatacar desde allí. Su nombre se debe al armamento que utilizaba: doce cañones que apuntaban hacia los cuatro lados; además de tres líneas de retirada, cada una con cañones apuntando contra los invasores.[7]

En la parte baja del baluarte de «San Carlos» se construyeron cuatro «casamatas»[n. 2] destinadas inicialmente como almacenes pero que luego serían usadas como prisiones.[6]

En una sala aparte se encuentra «La Casa de la Mujer» que rinde homenaje a la mujer peruana por su participación en tiempos de guerra.[1] Al lado, donde estaba antiguamente el aljibe, destaca la «oploteca», esto es, la colección de armas portátiles del museo. Se exhiben armas de puño (pistolas y revólveres), de largo alcance (fusiles y carabinas) y de acompañamiento (ametralladoras, lanzagranadas y morteros).

Dentro del recinto se halla también el «Parque de Vehículos Blindados», donde se exponen tanques de distinta procedencia; y el «Parque de Artillería», en el que se muestran cañones utilizados por el ejército en diversas etapas de su historia.[8] [9]

También se exhibe una réplica de la parte frontal de la «Casa de la Respuesta», existente en la ciudad de Arica, en la que el coronel EP Francisco Bolognesi Cervantes dio su célebre respuesta. Al lado de esta réplica se halla el «Monumento al Soldado Desconocido», que representa a todos aquellos que en honor al ejército sacrificaron su vida por la patria.[10]

Desde el 2008 la fortaleza posee un Centro de Convenciones en su interior, que cuenta con un auditorio con capacidad para 1500 asistentes, además de una sala de prensa, restaurantes y stands para la venta de artesanías.[11]

Historia[editar]

Virrey José Antonio Manso de Velasco, I Conde de Superunda. Durante su gobierno se construyó la fortaleza del Real Felipe.
Plano de la Plaza y Puerto del Callao que muestra la Fortaleza del Real Felipe a la llegada del Virrey Amat.

Antecedentes[editar]

Durante el Virreinato del Perú, El Callao era el puerto por donde se embarcaban las riquezas de la región con rumbo a España. Por esta razón fue víctima de un constante ataque de parte de corsarios y piratas.[12] Para proteger el puerto, el virrey Pedro Álvarez de Toledo y Leiva dispuso su fortificación, construyendo entre 1640 y 1647 las murallas que rodearon el entorno de la ciudad.[13] Pero un terremoto en 1746, al que siguió pocos minutos después un maremoto, destruyó gran parte del puerto, dejándolo desprotegido. Es entonces que el virrey José Antonio Manso de Velasco, Conde de Superunda, ordenó la construcción de una fortaleza.[14]

Construcción[editar]

El 29 de diciembre de 1746 se aprobó el diseño presentado por el matemático y arquitecto francés Luis Godin y los españoles José Amich y Juan Francisco Rossa.[1] [15] El 21 de enero de 1747 se iniciaron los trabajos con el cavado de las zanjas y el 1 de agosto del mismo año se llevó a cabo la colocación de la primera piedra.[2] Fue una de las más grandes obras de arquitectura que realizó España, con un costo de tres millones de pesos. Para ésta se utilizaron bloques de piedra traídos de las canteras de la isla San Lorenzo y de los restos desenterrados de las antiguas murallas destruidas por las catástrofes. Estos bloques compuestos de cuarcita y arenisca fueron reforzados con «calicanto».[n. 3] [1] El nombre fue elegido en honor de Felipe V de la Casa de Borbón, que había fallecido por esos días. La edificación finalizó durante el mandato del virrey Manuel de Amat y Junient en 1774.[2]

En 1782, el virrey Manuel Guirior notó que la fortaleza era vulnerable a «golpe de mano»[n. 4] por sus flancos. Por ello decidió construir dos pequeños fuertes, llamados «San Miguel» y «San Rafael», que se hallaban a corta distancia hacia ambos lados del recinto completando el sistema defensivo llamado «Los Castillos del Callao».[16]

Durante la independencia[editar]

La fortaleza permaneció sin mayores incidentes hasta 1806 cuando se empezó a gestar la independencia del Perú. Fue entonces cuando el virrey José Fernando de Abascal y Sousa ordenó construir un almacén para las armas y la artillería, así como un aljibe que pudiera contener agua para abastecer a dos mil hombres por cuatro meses de ocurrir un sitio a la fortaleza.[17]

El Almirante Guillermo Brown realizó un bloqueo al puerto del Callao el 21 de enero de 1816. Al mando de una flotilla, Brown capturó algunos barcos españoles y bombardeó el puerto sin causar mayores daños. Fueron contestados por los cañones de los castillos y de las baterías terrestres, que obligaron a retroceder a los atacantes.[18]

El 16 de enero de 1819, la fortaleza rechazó el ataque libertador del almirante Lord Thomas Cochrane durante el gobierno del virrey Joaquín de la Pezuela. Ese intento infructuoso obligó al general José de San Martín a entrar a la capital por Pisco y no por el Callao. Una vez declarada la independencia, se ordenó el sitio del fortín, que se hallaba bajo dominio español al mando del general José de La Mar. El 19 de septiembre de 1821, al ver la escasez de alimentos y la amenaza de epidemia que sufrían sus tropas, La Mar decidió entregar la plaza y unirse a las fuerzas independentistas. San Martín entonces renombró la fortaleza bautizándola como «Castillo de la Independencia».[19]

La fortaleza volvió a dominio español tras la Sublevación del Callao realizada por el sargento Dámaso Moyano en 1824, tomando el mando de ésta el brigadier español José Ramón Rodil y Campillo, quien, negándose a reconocer la capitulación de Ayacucho, resistió el asedio de las fuerzas patriotas al mando del general Bartolomé Salom hasta el 22 de enero de 1826, en que entregó la plaza al ver que la ayuda de España no llegaba.[20] Esta acción fue el fin del Imperio español en América del Sur, pues el mismo día se juraba la independencia de Chiloé, que fue anexionado a Chile con la firma del Tratado de Tantauco una semana antes.[21]

En la República[editar]

Castillo del Real Felipe convertido en la Aduana del Puerto del Callao. Puede verse, en primer plano, la pileta de la Plaza Independencia (foto de 1868).

De 1826 a 1833, la fortaleza del Real Felipe sirvió como prisión política.

En 1834 sirvió de refugio al recién elegido presidente Luis José de Orbegoso y Moncada, al sospechar de un golpe de Estado de parte del ex presidente Agustín Gamarra.[22] Al año siguiente, el presidente Orbegoso se dirigió al Cusco en un intento por frenar las acciones revolucionarias del mariscal Gamarra en el sur del país. En su ausencia, el sargento Pedro Becerra se amotinó en el Callao, en la madrugada del 1 de enero de 1835, apoderándose de la fortaleza. Sin embargo, la revuelta fue sofocada a los pocos días por el general de división Felipe Santiago Salaverry.[23]

En 1839, la fortaleza fue convertida en aduana por decreto del presidente Agustín Gamarra.[24]

En 1866, durante el combate de 2 de mayo, el fuerte fue una de las líneas defensivas peruanas contra la flota española al mando del almirante Casto Méndez Núñez.

Torreón de la Reina, baluarte de la Reina y murallas de la Fortaleza del Real Felipe, donde previsiblemente se instalaron algunos cañones para la defensa del puerto del Callao en la guerra del guano y del salitre (foto de 1880).

El último suceso militar de la fortaleza fue durante la Guerra del Pacífico, en la cual la fortaleza impidió el desembarco de la escuadra chilena al mando del Almirante Galvarino Riveros Cárdenas en el Callao.[25] El castillo sobrevivió a la guerra, pero no sucedió lo mismo con los fuertes «San Rafael» y «San Miguel», que fueron completamente destruidos por las tropas chilenas.[26] Después de la guerra, la fortaleza siguió funcionado como Aduana hasta 1934, año en que la aduana se traslada a su nuevo, y actual, local ubicado en el terminal marítimo del Callao.

En 1925, por disposición del presidente Augusto Leguía, se realizaron los trabajos de restauración del recinto retomando su nombre original de Fortaleza del Real Felipe.[27]

El 20 de febrero de 1931 se produjo en la fortaleza una sublevación militar–policial encabezada por el General de Brigada EP Pedro Pablo Martínez y Ledesma contra el presidente Luis Miguel Sánchez Cerro. El general Martínez intentó con un discurso obtener el apoyo del pueblo del Callao, pero no obtuvo éxito. Tras varias horas de lucha los rebeldes se rindieron luego que aeroplanos del ejército bombardearan el lugar.[28] [29]

Desde 1934, la fortaleza del Real Felipe ha tenido distintos usos. En sus diversas instalaciones ha alojado a las oficinas de Resguardo, Capitanía de Puerto y hasta una Comisaría del Cuerpo de Seguridad de la República, habiéndose establecido en el sector donde funcionó la Comisaría una cárcel para presos políticos. Hasta el 31 de diciembre de 1945 fue sede de la Escuela de Suboficiales del Cuerpo Aeronáutico del Perú, habiendo funcionado además depósitos del Ministerio de Aeronáutica.

Fue declarada «Monumento Histórico Nacional» el 19 de mayo de 1952, convirtiéndose en sede del «Museo del Ejército Peruano».[22] [30]

Frontis de la Fortaleza del Real Felipe. Puede verse la puerta principal en la muralla del Camino Real. (Foto de fines de la década del 60 del siglo XX)

En 1962, el diputado por el Callao Víctor Pérez Santistevan presenta un proyecto para la fortaleza del Real Felipe. El trabajo de restauración de la fortaleza, mal hecho y con descuido, y desfigurado por otras construcciones, fue llevado a cabo en 1962, siendo dirigido por Agustín Tovar de Albertis.

El Castillo del Real Felipe fue cuartel del Batallón de Infantería Paracaidista "3 de Octubre" Nº 39 del Ejército del Perú hasta 1987. A partir de ese año hasta nuestros días, lo ocupan el Batallón de Infantería Motorizada "Legión Peruana" Nº 1 y la Batería de Artillería Volante de la "Legión Peruana de la Guardia" del Ejército del Perú.

En 2007 se inició una nueva restauración de parte del Servicio de Ingeniería del Ejército, en coordinación con la Dirección de Museos del Ejército y bajo la Supervisión del Instituto Nacional de Cultura.[31] Esta refacción fue con motivo de la realización del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico del 2008, donde la fortaleza fue una de las sedes del evento.[32]

Véase también[editar]

Notas[editar]

  1. «Caballero» era una construcción sobreelevada, hecha para emplazar sobre ella la artillería, de manera que se pudiera optimizar su dominio sobre el campo de tiro.
  2. Se conoce como «casamata» a una bóveda muy resistente construida para instalar una o más piezas de artillería.
  3. Se llama «calicanto» a una mezcla de cal, arena y clara de huevo que se usaba en aquella época como conglomerante.
  4. «Golpe de mano» es un término militar que indica una acción violenta, rápida e imprevista, que altera una situación en provecho de quien da el golpe.

Referencias[editar]

  1. a b c d Instituto Nacional de Cultura. «Guía de Museos del Perú». Consultado el 18 de marzo de 2009.
  2. a b c d Humberto Cotos. «Historia, Gente y Tradición: La Fortaleza del Real Felipe». Consultado el 18 de marzo de 2009.
  3. Ejército del Perú. «Museo del Real Felipe: Torreón del Rey». Consultado el 22 de marzo de 2009.
  4. Ejército del Perú. «Museo del Real Felipe: Torreón de la Reina». Consultado el 22 de marzo de 2009.
  5. El Comercio (2007). «De paseo por la Fortaleza del Real Felipe». Consultado el 18 de marzo de 2009.
  6. a b Regal, pág.13
  7. Ejército del Perú. «Museo del Real Felipe: El Caballero de los Doce Cañones». Consultado el 22 de marzo de 2009.
  8. Ejército del Perú. «Museo del Real Felipe: Parque de Vehículos Blindados». Consultado el 22 de marzo de 2009.
  9. Ejército del Perú. «Museo del Real Felipe: Parque de Artillería». Consultado el 22 de marzo de 2009.
  10. Ejército del Perú. «Museo del Real Felipe: La Casa de la Respuesta». Consultado el 22 de marzo de 2009.
  11. Andina (2008). «Real Felipe luce nuevo rostro con motivo del foro del APEC». Consultado el 22 de marzo de 2009.
  12. Humberto Cotos. «Historia, Gente y Tradición: Piratas en el Callao». Consultado el 22 de marzo de 2009.
  13. Regal, pág. 2
  14. Humberto Cotos. «Historia, Gente y Tradición: La Tragedia de 1746 y Manso de Velasco». Consultado el 18 de marzo de 2009.
  15. Regal, pág. 5
  16. Regal, pág. 19
  17. Regal, pág. 24
  18. Regal,pág. 29
  19. Regal, pág. 40
  20. Regal, pág. 58
  21. Armada de Chile. «Liberación de Chiloé (22 de enero de 1826)». Consultado el 18 de marzo de 2009.
  22. a b Rosa Acevedo Rojas. «Historia referida a los sucesos acaecidos en el puerto del Callao» (PDF). Consultado el 18 de marzo de 2009.
  23. Regal, pág. 76
  24. Regal, pág. 83
  25. Regal, pág. 98
  26. Regal, pág. 99
  27. Regal, pág. 71
  28. El Tiempo (1931). «Fracasó completamente el movimiento revolucionario contra el gobierno peruano». Consultado el 6 de mayo de 2014.
  29. El Tiempo (1931). «Fracasó completamente el movimiento revolucionario contra el gobierno peruano». Consultado el 6 de mayo de 2014.
  30. Instituto Nacional de Estadística e Informática (1999). «Conociendo Callao: Reseña Histórica». Consultado el 18 de marzo de 2009.
  31. Gobierno Regional del Callao (2007). «Entregan obras del Real Felipe en Día de las Fuerzas Armadas». Consultado el 18 de marzo de 2009.
  32. El Comercio (2008). «En el Real Felipe será reunión de turismo de APEC». Consultado el 18 de marzo de 2009.

Bibliografía[editar]

  • Regal, Alberto (1961). Historia del Real Felipe del Callao, (1746-1900). OCLC 1291826. 
  • "Colección “Documental del Perú”, Provincia Constitucional del Callao, Volumen VII, noviembre de 1967, LA FORTALEZA DEL REAL FELIPE, páginas 39-44.
  • "Colección “Documental del Perú”, Enciclopedia Nacional Básica, Edición actualizada, Callao, Tomo XXIV, LA FORTALEZA DEL REAL FELIPE: el último reducto, por Rodney Espinel, páginas 17-24.
  • "Atlas Regional del Perú”, Lima - Callao, EL CALLAO EN LA COLONIA - LA FORTALEZA DEL REAL FELIPE, Editorial PEISA y el Grupo La República, páginas 134-135.
  • “ITINERARIOS DE LIMA” por Héctor Velarde, Patronato de Lima, Segunda Edición, 1990, La Fortaleza del Real Felipe, páginas 119-122.
  • “Cartas de Lima” por Alfonsina Barrionuevo, artículo: El Real Felipe, páginas 208-212, Editorial Universo, 1981.
  • “LIMA, PASEOS POR LA CIUDAD Y SU HISTORIA", Guías Expreso, editado por el Diario Expreso de Lima y el Banco Sudamericano, páginas 111 y 428.
  • "Guía Museográfica de Lima" por Pedro Alarcon Vásquez y César Cerdan Cruzado, EDUSMP, Museo Histórico Militar Real Felipe, páginas 75-76.
  • GUIDE TO PERU, Handbook for travelers, 6th. Edition, by Gonzalo de Reparaz Ruiz, Ediciones de Arte Rep, Lima - Perú, Libro editado en idioma inglés por el Fondo de Promoción Turística del Perú - FOPTUR, páginas 114-115.
  • EL REAL FELIPE MUESTRA FORTALEZA, artículo publicado en el Diario "El Comercio" de Lima el domingo 2 de julio de 1995, Sección F, Especial, página F3.
  • ENTRE TORREONES Y BALUARTES, artículo publicado en el Diario "El Comercio" de Lima el domingo 28 de abril de 1996, Sección G, página G14.

Enlaces externos[editar]